Hay niñas que han conocido más la cárcel que la escuela y eso nos describe bien como una sociedad injusta y desigual.

Carta Editorial

por Glenda Girón, Editora

Una cadena de inequidad. Esta es una selección de temas que resumen cómo es crecer siendo mujer en El Salvador.

Cerramos el año con énfasis en una prioridad: las niñas. De la educación de ellas depende el desarrollo de una región. Durante el año elaboramos varios reportajes que buscaron poner sobre la mesa las circunstancias en las que sobreviven en un país que insiste en desarmar su integridad. La que presentamos en esta, la última edición del año, es una reedición de esos reportajes que describen con sensibilidad y atención al detalle cómo es ser niña aquí.

Primero, falta educación. Al no tener acceso a conocimientos básicos las niñas se convierten en presas del abuso. Se les cierran en la cara las oportunidades de mejorar su calidad de vida. El círculo vicioso se completa cuando aparece el embarazo precoz. Se ven, entonces, ante la necesidad de cuidar la vida de otro ser humano cuando no se les han dado las herramientas para cuidar la de ellas mismas.

Si como país fracasamos en darles educación, la respuesta que hallamos cuando delinquen es criminalizarlas sin preguntar por qué o cómo llegaron a colocarse en una situación así. Hay niñas que han conocido más la cárcel que la escuela y eso nos describe bien como una sociedad injusta y desigual. El segundo reportaje nos lleva a ese momento revelador en el que se les coloca en las manos un instrumento musical. El resultado es una canción que suena a esperanza.

Y el tercero es un grito. Es el ya basta que traemos atorado en la garganta desde hace rato y que va saliendo hoy, cuando hemos logrado construir el entorno básico para hacerlo. Acciones como la marcha de las ausentes no van a detener de facto los feminicidios, eso es imposible. Pero va a seguir colocando ladrillos para tener una sociedad más equitativa. Llenar las calles va a seguir salvado vivas, porque sirve para decirles a quienes están encerradas que no están solas, que cada vez son más las personas que se han educado para no culpar a la víctima y, lejos de eso, escucharla y acompañarla. A los sistemas que favorecen la impunidad se les cambia así, una niña a la vez.

  • Compartir -
  • |
  • 30 diciembre, 2018 / Carta Editorial de Glenda Girón  (SÉPTIMO SENTIDO)

Generic placeholder image
Séptimo Sentido

Séptimo Sentido les invita a que nos hagan llegar sus opiniones, críticas o sugerencias sobre cualquiera de los temas de la revista. Una selección de correos se publicará cada semana. Las cartas, en las que deberá constar quien es el autor, podrán ser editadas o abreviadas por razones de espacio o claridad.

[email protected]

Encuéntranos en Facebook (Revista 7S) y Twitter (@revista7S)

 

MIEMBRO DE GRUPO DE DIARIOS AMÉRICA

© 2019 Séptimo Sentido, La Prensa Gráfica. Diseño de Hashtag. | Programación y mantenimiento Diseño Web LPG