Un grupo de mujeres ha librado una lucha contra algo que parece no tener intenciones de detenerse: el cambio climático. Ellas, que saben que el camino es largo y difícil, han encontrado en el compañerismo y la organización la motivación necesaria para no dejar que las tormentas y las sequías acaben con su seguridad alimentaria. Le han apostado a la resiliencia.