El reto de este nuevo gobierno será lograr profundidad: fondo. Que sus cambios trasciendan el Twitter o la pintura de los edificios de gobierno. Sí, las formas son importantes, pero no lo son todo.
El reto de este nuevo gobierno será lograr profundidad: fondo. Que sus cambios trasciendan el Twitter o la pintura de los edificios de gobierno. Sí, las formas son importantes, pero no lo son todo.
Y es así como se van olvidando algunas promesas de campaña, como la del exprofesor Sánchez Cerén, quien prometió en campaña elevar la inversión en educación pública al 6 %, y lejos de eso le quitó más de $5 millones en su momento.
Honduras es, de los tres países del llamado Triángulo Norte de Centroamérica, donde la penetración del crimen organizado en la política parece más flagrante.
Hay amigos que me recomiendan solo salir a lo más necesario y dicen que ya no se puede andar por placer o de paseo en El Salvador. Lo tomo en cuenta y cuando salgo siempre entiendo que no hay ninguna garantía de seguridad en la ciudad ni en el país.
Dicen que trabajar con los «millennials» es difícil porque, aunque somos muy creativos e innovadores, nos desmotivamos con facilidad.
El dinero no solo alcanza cuando nadie roba, el dinero alcanza cuando sabemos invertirlo adecuadamente en proyectos que van a tener un impacto positivo.
Después de las treguas de la administración Funes y las más locales auspiciadas por alcaldes y candidatos de los principales partidos políticos, y después de las políticas de exterminio impulsadas por la administración Sánchez Cerén, el de las pandillas es un tema impostergable.
Un creciente número de obras en Centroamérica después de las guerras más recientes en El Salvador y Guatemala se pueden incluir en esta categoría de literatura sobre los derechos humanos como “Insensatez” (2004), “Tirana memoria” (2012), y “Moronga”, de Horacio Castellanos Moya (2018).
Las 60 historias que este libro recoge hacen un maravilloso recorrido por las vidas de personas comunes y corrientes, como yo, que por alguna razón no viven en El Salvador.
La industria de videojuegos tuvo su última gran transformación con la llegada de los «smartphones». Desde la introducción del iPhone al mercado, los teléfonos han servido para mucho más que solo hacer llamadas.