Historias sin Cuento

SE DESCUBRE EL SECRETO

Desde aquel mensaje, lo que se abrió fue un vacío que tenía todas las características de una ausencia sin retorno. Pero el misterio seguía revolviendo sus ecos.

Historias sin Cuento

Él movía la cabeza, como lo hacen los hindúes para decir sí o no, según se interprete.

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (223)

Desde la más temprana edad fue adicta a los deportes extremos, sin acatar ninguna advertencia. Y así, cuando llegó el momento de decidir destino expresó tajante: «Voy a ser alpinista, y en las cumbres más altas del mundo».

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (222)

Y las aves cantantes fueron a avisarle al aludido, que era el heliotropo junto a la fuente. Como si le dijeran: “Te has dormido, hermano, es tu turno…”

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (221)

Le encendió la veladora a la Virgen, y se fue a recostar para reciclar energías después de aquella jornada agotadora.

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (220)

¿Para qué indagar, si lo mismo pasaba en su mente, que se quedaba en blanco cuando le daba la gana?

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (219)

El confesor le indicó: “Hábleme de sus pecados para seguir la ruta de la absolución”. Y su respuesta fue simple: “No tengo pecados, porque todos se quedaron en el camino…”

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (218)

Él no dudó: «De estar un rato con mi mejor amigo». «¿Y quién es?» No hubo respuesta. A lo lejos, el arroyo dio un salto sobre las piedras.

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (217)

Era la noticia del día: «Los taxis de Madrid le han declarado la guerra al Uber y a sus congéneres». Y debajo una nota: «La guerra comercial ha bajado de las esferas globales a los laberintos urbanos».

HIDROPONÍA MÁGICA (4)

Sí, pero es más que eso: es revivir mi ilusión de que el tiempo me consiente con mis imágenes más amadas, sin que importen los años…