Son comunes después del parto los cambios bruscos en el estado de ánimo, la ansiedad, el malestar por la falta de sueño. Generalmente esto dura poco tiempo y se supera, pero cuando esto se prolonga o agrava, se habla de depresión posparto.
Son comunes después del parto los cambios bruscos en el estado de ánimo, la ansiedad, el malestar por la falta de sueño. Generalmente esto dura poco tiempo y se supera, pero cuando esto se prolonga o agrava, se habla de depresión posparto.
Suena ridículo pero es lo que tenemos. Es más fácil maquillar una cara que idear una propuesta sólida y coherente. Al menos para nuestra clase política. Como en las fiestas patronales de un pueblo, todos luchan por verse bien durante el baile.
Juana Inés, Gandhi y Mandela defendieron con pasión sus ideales, a pesar de los enormes obstáculos que encontraron. Sus vidas, intensas y fascinantes, rompieron esquemas, derribaron muros de prejuicios y de violencia.
Sin duda, los Acuerdos de Paz están agotados y no son los responsables de los problemas actuales.
El país es hostil para propios y ajenos, para nacionales y extranjeros. Es difícil vivir aquí, aun para quienes hemos aprendido a sobrellevar nuestra realidad de inseguridad, de inequidad, de injusticia, impunidad y fallas institucionales.
No hay muchos salvadoreños o centroamericanos en Tomé. De hecho, mi hermana no ha conocido a ninguno desde que llegó a vivir al pueblo. Así que mucho menos hay restaurantes salvadoreños ni pupuserías.
Mi deseo para 2018 es que cada uno de nosotros nos conectemos, de forma íntima, con nuestras narrativas personales, para conocernos mejor y sustituir las viejas historias por nuevas.
Se trata de construir más proyecto de nación y menos proyección electorera, pues más que de candidaturas, este país urge de instituciones y liderazgos políticos que se vinculen nuevamente con la población, superando la actual antipatía y desconfianza existente entre la ciudadanía y sus representantes.
Tenderle la mano a alguien más tiene hermosos efectos multiplicadores, no solo para quien da y quien recibe, sino para otros, que más adelante serán objeto de actos de bondad.
Los movimientos construidos alrededor de una persona son tan dañinos como los partidos políticos de los que tratan ser solución. Deben ser fiscalizados –como todos los demás partidos– para entender sus contrapesos y aliados.