Una canción presuntuosa está destinada a fracasar

¿Qué es lo que más le disgusta?

Tres cosas: la traición, la gente que bota basura en las calles y las pacayas.

¿El arte se consume o se disfruta?

En este caso, ambos términos están ligados. Uno consume lo que cree que va a disfrutar y uno disfruta lo que ya consumió y le gustó.

¿Qué hace la diferencia entre una buena canción y una que no lo es?

Definitivamente la sinceridad con la que fue compuesta. Una canción presuntuosa está destinada a fracasar. Las mejores canciones hechas son las que son transparentes en su composición y directas con lo que quieren decir o, al menos, hacer sentir.

¿Cuál es su mayor debilidad y su mayor fortaleza?

Mis ideas obsesivas son mi mayor debilidad y mi mayor fortaleza a la vez.

¿Qué hace a alguien ser bello?

Definitivamente su nivel de transparencia como ser humano.

Una canción que le alegra el día…

Hey Jude

¿Qué característica es indispensable en un músico exitoso?

Entender que está bien equivocarse, aprender de sus errores, no dejar de tocar, repetir hasta que salga y, sobretodo, nunca dejar de sentir.

«Cada estado de ánimo te hace crear algo nuevo»

Si lo que tiene ahora no le gusta, ¿cómo cree que debería ser?

La vida es un constante movimiento donde lo que deja de gustarme me inspira a un cambio y, luego, esto se convierte en una experiencia nueva, siempre con un enfoque en lo que me encanta, como el diseño y el arte.

¿Qué le gustaría que pasara hoy que no esté pasando?

Estoy abierto a lo que la vida me dé. Así que lo que esté pasando en este momento es cuestión de mis propias decisiones, y si decido que debería de pasar algo mejor, simplemente muevo el timón de mi vida a otra dirección.

¿Cuál es su posesión más preciada?

Mis sueños, pues de ahí nace lo que alimenta mi creatividad, que luego se transforma en mi proyecto de vida.

¿Con qué estado de ánimo prefiere diseñar?

Hubo un momento de mi vida que descubrí que cada estado de ánimo te hace crear algo nuevo, intenso, único y original. Nunca dejé de diseñar o de crear, independientemente de mi estado de ánimo. A veces lo que sientes es más fácil expresarlo con arte.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

No tengo por qué considerarlo, siempre escogería el diseño gráfico.

¿A qué persona viva admira?

Al maestro espiritual Sadhguru, yogui y místico. Su visión sobre el autoconocimiento te hace reflexionar quién eres y hacia dónde vas.

¿Quién fue su inspiración para que se dedicara al diseño gráfico?

No fue alguien en específico, desde pequeño sabía que mis habilidades artísticas podían ser algo de lo cual viviría y así fue.

Hay sumideros de gases de efecto invernadero que desconocemos en el país

¿Qué le gustaría que pasara hoy que no esté pasando?

Temperaturas ambientales un poco más frescas.

¿Cómo encara las tareas que le disgustan?

Riéndome sarcásticamente y tomándolo como un nuevo reto que se debe alcanzar.

¿Qué es lo que más lo ha impresionado en su carrera?

Que hay tanto que descubrir y hacer por la biodiversidad acuática nacional y regional

¿Qué haría con un millón de dólares?

Comprar equipo para investigar mejor la biodiversidad acuática, compartir algo con mi familia y necesitados y, el resto, ahorrarlo.

¿Qué medida es la más urgente ante el cambio climático?

A escala global, que todos los países del planeta puedan ponerse de acuerdo en políticas para reducir las fuentes de gases de efecto invernadero. En El Salvador, posiblemente se requiera implementar políticas de reducción de emisiones, mejor manejo de la vulnerabilidad territorial asociada al cambio climático. Y disponer fondos para que investigadores nacionales o extranjeros realicen estudios serios con equipo moderno para monitorear los gases de efecto invernadero en la atmósfera, suelo y ecosistemas acuáticos de nuestro país y poder así prevenir esas emisiones y anticiparnos a los posibles cambio que ocurran. Hay fuentes de emisiones y sumideros de gases de efecto invernadero que desconocemos en el país.

¿Qué necesita el país para proteger sus recursos?

Mayor monitoreo y control para aplicar estrictamente la legislación ambiental ya existente. Y que las autoridades pertinentes consideren la información científica para tomar la mejor decisión posible para los salvadoreños y la región mesoamericana. Los investigadores estamos generando información para que se puedan seleccionar las mejores decisiones posibles.

De seguir cómo va ¿cómo cree que va a estar en 10 años?

Con mayor cantidad de conflictos sociales por el uso o acceso a los recursos naturales.

«Un artista no solo es alguien preocupado por la estética»

¿Cómo inició haciendo videomapping?

En el arte, los distintos lenguajes son una escalera hacia la ciencia, y la fotografía me llevó a la óptica y de la óptica pasé a la proyección multimedia, y mi curiosidad se despertó en Honduras cuando vi por primera vez la técnica ejercida por los precursores Romain Tardy y Joanie Lamercier, del grupo Anti Vj.

¿Qué es lo más difícil de ser artista en El Salvador?

El respeto. Un artista no solo es alguien preocupado por la estética, es alguien que se preocupa por mejorar su entorno, ningún artista hace obra para él, siempre es para los demás, y tarde o temprano esas obras se dan a conocer, aunque en el momento se piense que se hace para uno.

¿Hay alguien en quien se haya inspirado para su profesión?

No diré ningún clásico, es un contemporáneo y su nombre es Laszlo Zsolt Bordos, uno de los precursores del videomapping a nivel mundial y fundador de la empresa Húngara BORDOS Artworks.

¿Qué es lo más ilícito que ha hecho?

No lo considero ilícito, pero sin duda, proyectar la imagen de Monseñor Romero sobre la fachada de la Torre Telefónica o reconstruir el mural de Fernando Llort frente a Catedral han dejado sobre mí una sensación de subversión interesante.

¿Cómo imaginaba que iba a ser su vida?

Nunca imaginé nada, así que todo me es sorpresa y regalo, y el mayor de ellos mi esposa y mis hijos.

¿Su director de cine favorito?

Por mucho, el documentalista Werner Herzog, su lenguaje visual es en esencia cine.

¿Cuál es su miedo más grande?

Que no me alcance esta vida.

«Tengo el superpoder de desconectarme de la realidad»

¿Qué la llevó a especializarse en producción de audio?

Al principio, decidí estudiar ingeniería en audio porque quería hacer sonido en vivo. A los 18 años, lo que más me gustaba era ir a conciertos. Iba hasta a cuatro por semana, entonces pensé: bueno quizá puedo vivir de esto. Aunque en las prácticas de la universidad lo odié. No es lo mismo trabajar en un concierto que ir de espectador. Por suerte, con esa carrera puedes hacer muchas otras cosas y la rama que más me gustó es la que hago ahorita, la de post-producción. Hago diseño de sonido ya sea para películas, anuncios publicitarios o cualquier tipo de contenido audiovisual.

¿Cuál es el género de música que más disfruta?

Yo sé que esta es la típica respuesta, pero después de años siento que me he ganado el derecho, de verdad, de decir que escucho casi de todo. Obviamente, siendo ‘disc jockey’, me gusta la música electrónica, incluyendo los sub-géneros ‘pesados’, como el ‘drum and bass’ y el ‘dubstep’. En mi juventud escuchaba mucho rock, ahora me gusta el pop, trap. Tuve un programa de radio solo de reggae por cuarto años, y fui instructora de zumba donde bailaba todo lo tropical: salsa, cumbia, merengue, reggaetón. Todo esos géneros me gustan.

¿Hubo alguien que la inspiró a escoger su profesión?

Como ‘disc jockey’ me inspira una colega que es poco conocida, pero que ha estado varias veces en el famoso Boiler Room: Sarah Farina.

¿Qué hace cuando tiene dificultades para resolver un problema?

Trato de centrarme y no abatirme. Pienso en que ese problema seguramente alguien más lo tuvo y pudo resolverlo. Así que digo: yo también lo puedo resolver de alguna forma u otra.

¿Cuál es el carácter histórico que más rechaza?

La esclavitud.

¿Cómo encara usted las tareas que le disgustan?

Va a sonar raro, pero siento que tengo el superpoder de desconectarme de la realidad por un rato. Si tengo que hacer algo que no quiero, usualmente me desconecto y estoy en modo automático.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

Sin duda alguna, mi familia. Cada día me doy más cuenta que son lo que más me importa y que si los tengo a ellos, lo tengo todo.

«Mi mayor logro es haber empoderado a muchos y muchas a salir de su oscuro closet»

¿Cuándo y cómo decidió involucrarse en el activismo LGBTI?

A los 23 años me percaté que no había suficientes fuentes informativas en español sobre la diversidad sexual en el internet, por lo que me propuse producir contenido y difundirlo.

¿Qué vinculación encontró entre las comunicaciones y las luchas sociales?

Al inicio noté un gran sesgo comunicacional entre el lenguaje de los medios y lo que realmente quería la población LGBTI. Desde entonces inicié un largo camino de sensibilización con los medios, paralelamente desarrollando estrategias para potenciar las comunicaciones LGBTI con la población en general.

¿Qué implica organizar el Día del Orgullo LGBTI en El Salvador?

Los años que directa o indirectamente estuve al frente de la marcha, sentía que estaba sobre «los hombros» de nuestras madres y padres fundadores del movimiento social LGBTI, y tenía el compromiso hacer crecer lo que ellos y ellas iniciaron. Actualmente, como publicista experto en branding, me enfoco en los actos de visibilización de nuestra población en el mes del orgullo, mientras que mis compañeros y compañeras activistas reafirman el carácter reivindicativo de la marcha.

¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?

Las nuevas generaciones me lo hicieron saber: haber empoderado a muchos y muchas a salir de su oscuro closet y luchar por una vida digna sin avergonzarse de ser quienes son.

¿Qué podría hacer que no esté haciendo?

Aprender tres idiomas más: francés, alemán y mandarín.

¿Cuáles son sus héroes de la vida real?

Mi madre, Harvey Milk, Facundo Cabral y Nikola Tesla.

¿Cuál es el carácter histórico que más rechaza?

Personalmente huyo de lo castrense, los respeto, pero lo militar no va conmigo.

“Veo en el fútbol un campo fértil para la transformación social”

​​​​​​​¿Qué la motivó a especializarse en el periodismo deportivo?

Desde pequeña me ha gustado mucho el fútbol, pasión inculcada por mis hermanas y, sumado a que siempre me ha seducido romper con los paradigmas convencionales. Me visualicé irrumpiendo en un campo con escasa presencia de mujeres para tratar de cambiar un poco la tónica sobre cómo se ha venido haciendo periodismo deportivo.

¿Cuál es el deporte que más disfruta?

El fútbol, por supuesto. Crecí con una hermana hincha acérrima del Real Madrid, que también me llevaba a ver partidos del Chalatenango y, además, tengo otra hermana que jugaba. Entonces eso, sin duda, influyó.

¿Qué equipos de fútbol son sus preferidos?

Del fútbol salvadoreño, Alianza Women y Alianza FC, y del extranjero, todos los clubes que ha dirigido Pep Guardiola.

¿Quiénes son sus deportistas favoritos?

Atletas y futbolistas que también luchan por otras causas, pues veo en el fútbol un campo fértil para la transformación social. Admiro mucho a Megan Rapinoe, Serena Williams, Abby Wambach.

¿Qué obstáculos ha encontrado en el ejercicio de su profesión?

Los obstáculos más bien son mentales; si yo no me la creo, lógicamente, todo será más difícil. Para entrar en los medios no tuve ninguna dificultad; pero, al ejercer la carrera, sí te encuentras con casos especiales por ahí.

De seguir cómo va ¿cómo cree que va a estar en 10 años?

Con una maestría, bilingüe y desarrollando proyectos propios.

¿Qué resultado espera obtener con lo que está haciendo?

Contribuir en alguna medida a cambiar los roles sociales, dando espacio a historias de mujeres en un ámbito dominado históricamente por hombres, para que comencemos a ver el mundo con ambos ojos y no solo con uno.

«Al vivir escribiendo, siento que estoy haciendo todo lo que el día de hoy quisiera»

¿Qué es lo que El Salvador necesita contar a través de la literatura y que todavía no ha contado?

Pienso que todo se ha contado ya, pero siempre es necesario volver a contar las historias con la mirada y las palabras de cada época. Y en el caso de El Salvador, además de contar, es urgente difundir lo que se escribe, porque las historias están allí, pero muy pocos las conocen.

¿Qué opina de la literatura producida por los escritores salvadoreños contemporáneos?

Que es muy buena, de una gran calidad, y que se ha abierto y nos está mostrando que somos ciudadanos del mundo.

¿Cuál es el mayor reto al momento de escribir un texto?

Escuchar, no meterme en el camino del texto. Dejarme escribir exactamente lo que estoy pensando, porque ese es el mejor material de escritura que tengo.

¿Qué podría hacer que no esté haciendo?

No lo sé. Al vivir escribiendo, siento que estoy haciendo todo lo que el día de hoy quisiera y soy capaz de hacer.

¿Cuáles son las palabras que más usa?

Escribir, poesía, literatura, luz, amanecer, corazón, estrella.

¿Cuáles son los héroes de novela que prefiere?

Gente común, que se equivoca, y que al buscar reparar su error encuentra algo muy valioso dentro de sí misma.

¿Cuál es su miedo más grande?

La muerte.

«Desnudos venimos y desnudos nos iremos»

¿Quiénes son sus pintores favoritos?

De los clásicos, siempre me ha encantado el artista italiano Caravaggio y, en la actualidad, admiro mucho al artista salvadoreño César Menéndez.

¿Qué lo inspira a la hora de pintar los espacios urbanos?

Me inspira esa posibilidad de llevar y convivir con aquella sociedad que no tiene acceso a un museo o galería.

¿Cómo decide dedicarse a ser un artista urbano?

Fue un amor a primera vista. En el año 2012, con 22 años, vi la obra del artista salvadoreño Miguel Ángel Ramírez en Panchimalco. A mí ya me gustaba dibujar, pero fue ahí cuando pensé: ‘esto quiero hacer por el resto de mi vida’.

¿Qué ha sido lo más difícil en su profesión?

El hecho de no tener dinero para financiar mis estudios o compra de materiales. Y tener que trabajar en una casa de oficios varios y una maquila.

¿Hay algo que de tener más / menos marcaría alguna diferencia en su vida?

En términos materiales sí, pero en los emocionales, no.

¿Qué es lo que tiene más valor de su situación actual?

Levantarme y saber que cada día es una oportunidad para ser feliz

¿Si fuera a vivir su vida a tope ¿qué sería lo primero de lo que tendría que deshacerse?

Desnudos venimos y desnudos nos iremos. No creo que exista nada más importante que las vivencias.

“Sé que me equivoco mucho, pero también sé que me sigo creando”

¿Qué es El Salvador?

Un país en el que todo está por hacer. Una realidad que exige compromiso.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Denominarme “tallerista de procesos artísticos”. Quien se denomina “tallerista” corre el riesgo de degradarse. Aquí se ve al tallerista como un subordinado reemplazable. Además, es una labor muy mal pagada.

¿Quién le habría gustado ser?

De pequeña sentí (con rabia) ganas de ser hombre. Es fácil percatarse de sus privilegios y envidiarlos. Hoy no, hoy he asumido que soy una mujer valiosa, pero no me elevo: sé que me equivoco mucho, pero también sé que me sigo creando. En vez de dar un nombre, puedo compartirte lo que me gustaría vivir: una temporada de aislamiento total, expuesta ante lo más poderoso de la naturaleza. Puntual: fantaseo con la experiencia de Andrés Morales, un marino chileno que vive en lo más cercano al fin del mundo, el cabo de Hornos.

¿Qué cosas tendría que repetir para asegurarse de que en un futuro va a volver a estar exactamente en la misma situación?

Decepcionarme de la educación artística, optar por la filosofía y acercarme al arte mediante el tallerismo.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

Antropología o los alimentos (admiro a los cocineros apasionados).

¿Cuál es su mayor extravagancia?

Sentirme artista del tallerismo.

¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?

Desconfiar de todos.