«Lo personal es político»

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?

Definitivamente seria el abuso de poder, hay muchas personas con poca empatía y mucha ambición tomando decisiones importantes, estableciendo políticas que solo benefician a unos pocos y de esa forma nunca se va a progresar ni mucho menos se va a conseguir igualdad.

¿Qué piensa de la ética del mundo actual?

Pienso que es necesario valorar nuestras acciones y decisiones no desde nuestra experiencia personal o mucho menos desde nuestros privilegios, sino desde la necesidad colectiva y ejercer juicios de valor más allá de todo prejuicio y con coherencia; partiendo de eso se podrían establecer vínculos éticos, cosa que rara vez sucede en la actualidad.

¿Qué significa para usted la muerte?

Veo la muerte como un cambio. Yo pienso que morimos muchas veces a lo largo de nuestra vida; siendo el cambio lo único constante. Los cambios nos hacen crecer, madurar y mutar no solo físicamente, sino por dentro. Por eso creo que morimos todo el tiempo. Y está bien. Es necesario, porque es parte del vivir y crecer.

¿Cuál es el carácter histórico que más rechaza?

El inicio del feudalismo y la necesidad de posesión de los cuerpos como fuerza de trabajo no pagado, hecho que hasta la fecha se mantiene sobre los cuerpos de las mujeres con el trabajo doméstico.

¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?

El abuso de poder. Pienso que cuando una persona somete a otra para sentirse más grande o por encima del otro, solo denota su propio vacío y miseria.

¿Cuáles son las palabras que más usa?

Contra hegemónico, feminismo, empatía, igualdad, desobediencia, ternura, anarquía y amor.

¿Cuál es su lema?

«Lo personal es político».

«Me rebelo contra lo que no me parece justo»

¿Cuál es el panorama para las personas que hacen títeres en El Salvador?

Una de muchas luchas, por mencionar alguna, es que se incluya la enseñanza en el arte del títere dentro de los espacios de formación de artistas.

Si después de muerta debe volver a la tierra, ¿convertida en qué persona o cosa regresaría?

En una mala hierba. Son plantas que crecen donde no se quiere que crezcan.

¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?

Dedicarme al arte. Este llegó a mi vida a rescatarme de un destino que no era el mío, sino el que se esperaba que fuera. Desde entonces, me rebelo contra lo que no me parece justo y espero seguirlo haciendo hasta donde el cuerpo físico lo permita.

De seguir como va, ¿cómo cree estar en 10 años?

Espero que viva. Histórica, y actualmente, la mujer que hace lo contrario a lo que el sistema impone no es más celebrada e importante.

¿Qué destrezas le han generado las dificultades?

Carácter, criterio, cuestionamientos, propósitos, deconstrucción, valor y rebeldía para seguir mis sueños.

¿Hay alguien en quien se haya inspirado en su profesión?

En dos personas: Roxana Chicas y Jorge Argueta. Ella, trabajadora de confección y costura. Él, trabajador de construcción y carpintería.

¿Dónde y cuándo es feliz?

Donde sea y cuando sea que encuentre una sonrisa sincera y un abrazo de empatía.

«Hacer una pausa no es lo mismo que rendirse»

¿Cuál es su posesión más preciada?

No soy mucho de bienes materiales, lo que más aprecio son mis cualidades: mi resiliencia y empatía. Ellas me han mantenido viva y me hacen la persona que soy.

¿Cómo reacciona a las críticas si cree que son injustificadas?

En primera instancia, me chocan; pero la vida me ha enseñado a ser prudente y a estar segura de mí misma, también a escuchar; así que, si recibo una crítica, independientemente de su naturaleza, examino si me ayuda a crecer y si no, la descarto.

¿Cuál es su mayor extravagancia?

En general creo que soy bastante común, a excepción de mi amor por los felinos, me considero una loca de los gatos.

¿Qué hace cuando tiene dificultades para resolver un problema?

Me tomo el tiempo para buscar una solución. Hacer una pausa no es lo mismo que rendirse, hay que saber que a veces es necesario detenerse y mirar todo el panorama.

¿Qué le pondría una sonrisa en la cara?

Ayudar a mis papás a ser felices, a que cumplan sus sueños y disfruten la vida. Y tener más gatos.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

Aprendí a ser más cuidadosa, a no ser tan confiada, a darme mi lugar siempre y estar más segura de mis capacidades y de mi trabajo.

¿Con qué cosas cuenta para alcanzar su meta en este momento?

Con mi determinación, mi valentía y mi optimismo.

«Pienso que reírse mucho está bien»

¿Cuál es su estado mental más común?

El entusiasmo, la alegría, el jolgorio, el júbilo. Básicamente, mi estado mental está siempre enfocado en lo positivo.

¿Le aburre hacer el mismo trabajo una y otra vez?

Sí, me aburre hacer el mismo trabajo. Necesito cambiar constantemente, por eso me gusta la cocina, porque de alguna manera se hacen mil cosas al mismo tiempo y es muy versátil.

¿Cuál es su lema?

No tengo un lema en especial. Pienso que reírse mucho está bien, y eso más que un lema es una filosofía de vida.

Si pudiera hacer otra cosa, ¿qué haría?

Viajar por el mundo cocinando. Pronto lo haré.

¿Para usted qué es un buen insulto?

No sé, la diplomacia supongo. No elegir insultar. La verdad no soy una persona conflictiva.

¿Cuál es su idea sobre el éxito?

Emprender y creer en sí mismo.

¿Hay alguien en quien se haya inspirado en su profesión?

Me inspira la gente que, a pesar de las adversidades, trabaja duro para tener comidita, una vida plena y feliz. Cada profesión tiene personas así.

«Hay mucha gente que duda de lo que hacés»

1) ¿Quién es Ana Cortez en la escena teatral?

Alguien que quiere construir su propia forma de hacer y ver el teatro, hacerme de mi propio lenguaje uno que yo maneje y que pueda compartir.

2) ¿A qué se enfrenta la mujer joven que quiere hacer teatro en El Salvador?

Se enfrenta a retos que van desde elegir un lugar en donde ir a entrenarse actoralmente, hasta los estereotipos que existen que te dicen qué y cómo debe ser una «actriz». Creo también que hay mucha gente que duda de lo que hacés o piensa que tus procesos no son lo suficiente como para irte a ver al teatro.

3) ¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

No me había puesto a pensar esto nunca… quizás: «Luna, cuando vuelva hazme volar con el viento».

4) ¿Qué significa para usted la muerte?

Un paso inevitable de la vida, una transición que debemos aceptar. La muerte es una dama a la que respeto.

5) ¿Qué le cuesta trabajo en el teatro?

Lograr llegar sin gripe, alergia u otra enfermedad a las temporadas, últimamente ha sido un martirio.

6) ¿Qué consejo se daría?

Siempre carga tus hierbas para hacerte tés antes de función. Y tranquila, todo saldrá bien, confía en tu trabajo.

7) ¿Qué es lo que tiene más valor de su situación actual?

Mi familia, el amor y el trabajo con los colectivos teatrales.

«Tenés que aprender a ser autónomo con tu hacer»

​​​​​​​¿Qué es lo que necesita en este momento?

Un deseo. Que el ser humano aprenda del ser humano.

Actualmente, ¿cuál considera que es la virtud más sobrevalorada?

La honestidad.

¿Qué obstáculos ha encontrado en su camino?

Conocerme a mí, descubrir cómo soy y seguir intentando descubrir quién soy.

¿Qué consejo se daría?

«Tenés que aprender a ser autónomo con tu hacer, desprenderte de comportamientos conformistas, con pobreza mental y emocional, para seguir construyendo tu camino».

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Sigue siendo cada día apostar por lo que anhelo realizar, arte.

¿Cuál es su posesión más preciada?

El conocimiento que día a día voy adquiriendo de mi realidad y la realidad que me rodea.

¿Cuál es su miedo más grande?

Que mi mente y cuerpo me falten.

«Liderar una orquesta no había estado en mi lista de propósitos para el futuro»

​​​​​​​¿Qué es lo difícil de hacer música en El Salvador?

En el sentido de tocar un instrumento, cantar o interpretar una serie de sonidos coordinados en el tiempo es relativamente fácil, lo difícil es llegar hasta allí y tener una audiencia que aprecie lo que estás haciendo.

¿Años atrás se veía formando una orquesta con personas de su generación?

Inicialmente, liderar una orquesta no había estado en mi lista de propósitos para el futuro.

¿Hay algo que de tener más/menos marcaría alguna diferencia en su vida?

Me encantaría tener mucho más tiempo para trabajar más por la música y seguir expandiendo el legado de nuestros artistas por todo el país.

¿Cree que es importante tener un empleo estable?

Por supuesto. Aunque todos tenemos sueños y metas por cumplir es importante tener una base firme y una fuente de ingresos para construir el camino hacia donde queremos llegar.

¿Su músico favorito?

El maestro Esteban Servellón.

Actualmente, ¿cuál considera que es la virtud más sobrevalorada?

Dentro del contexto de la música creo que la virtud más sobrevalorada es el nivel técnico del músico.

Si pudiera, ¿qué cambiaría de su familia?

Su capacidad para cuestionar al mundo y detenerse a encontrar lo bello hasta en las cosas más pequeñas.

«A mis 23 años puedo decir que tengo el empleo perfecto»

¿Cuál es el carácter histórico que más rechaza?

La impunidad a todo nivel.

¿Quién le habría gustado ser?

Sin pensarlo dos veces diré que Aquiles, el de los pies ligeros.

¿Qué es lo peor que le podría pasar?

Darme cuenta de que he luchado en vano por las causas que considero correctas.

¿Cuál sería su empleo perfecto?

A mis 23 años puedo decirte que tengo el empleo perfecto. Trabajo en mi propia empresa y hago lo que me apasiona.

Mencione tres libros que haya leído en los últimos seis meses.

«La cabaña», de Paul Young; «El principito«, de Antoine de Saint-Exupéry; y el libro que es mentor en todas mis áreas: la biblia.

¿Cuál es su estado mental más común?

Definitivamente el creativo, constantemente estoy creando o replanteando ideas para llevarlas a la práctica.

Si tuviera que ser un animal, ¿cuál sería?

Sin duda sería un águila, me identifico con sus habilidades de caza, su destreza y la forma en la que se reinventa de forma autónoma. Eso hace que tengamos similitudes.

«Siempre imaginé mi vida llena de colores»

​​​​​​​¿Cómo imaginaba que iba a ser su vida?

Llena de colores. Siempre imaginé mi vida llena de colores.

¿Qué le cuesta trabajo?

Hacer algo que no me haga feliz.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Apostarle al arte.

¿A qué persona viva admira?

A mi madre.

¿Cuál es la palabra que más usa?

Desaprender.

¿Qué le hace falta para estar lista?

Levantarme.

¿Cuál sería su empleo perfecto?

Mi empleo perfecto es el que realizo.

«Creo que somos almas que reencarnamos y que viajamos de vida en vida»

¿Cómo le llenan sus pasiones: el canto y la cocina?

Mi satisfacción es poder crear, poder provocar sensaciones en la gente. Tanto la música como la cocina son artes que penetran en las personas y provocan reacciones.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

Ya me tocó comenzar de nuevo. Me gradué de Mercadeo en la UCA y trabajé siete años en comunicación para el desarrollo, pero decidí dejar de lado eso y enfocarme en mis pasiones.

¿Qué figuras públicas son sus modelos? ¿Por qué?

Mon Laferte, porque ha logrado consolidar su proyecto artístico basado en su esencia como persona.

¿Sus chefs favoritos?

Antonio Bachour y Osvaldo Gross.

¿Cree en la inmortalidad del alma?

Sí, creo que somos almas que reencarnamos y que viajamos de vida en vida, aprendiendo en cada una lo que necesitamos para evolucionar.

¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?

La ceguera colectiva que la humanidad tiene respecto a la crisis climática y las consecuencias que esto está generando en la gente con menos recursos.

¿Qué persona viva le inspira más desprecio?

Ninguna. Lo que me inspira desprecio son algunas actitudes como la discriminación o la falta de respeto a lo diferente, a la diversidad y las minorías; las desigualdades y la falta de humanidad.