A casi tres años de la creación de los Juzgados Especializados para la Mujer, aún hay un sistema que no es capaz de responderle a todas las víctimas en los plazos legales y desde un enfoque especializado. En San Salvador está el tribunal más saturado de los seis que funcionan a nivel nacional, que ha llegado al punto de postergar audiencias mientras corre el tiempo y acusados de delitos graves, como feminicidios, pueden recuperar su libertad. La organización ORMUSA indica que, solo en el primer semestre de 2019, la impunidad en los casos denunciados fue mayor al 70 %.