El ejercicio de conversar y reflexionar sobre temas que no se hablan naturalmente es sin duda sanador para quienes participan; y es una práctica de empatía, real y honesta.
El ejercicio de conversar y reflexionar sobre temas que no se hablan naturalmente es sin duda sanador para quienes participan; y es una práctica de empatía, real y honesta.
Yo también moriría. Por eso, me despido de este espacio de opinión agradeciendo a quienes se tomaron el tiempo de leer mis textos y encontraron coincidencias en estos diálogos personales que tanto me han permitido crecer.
El gremio periodístico en el país no es tan unido como quisiéramos, pero ahora, en el dolor y la impotencia tras este caso, tenemos en común la sensación de que nos han matado un poco a todos.
Esta es una era que puede crear la falsa ilusión de que el periodismo ya no es útil o que cualquiera puede hacerlo. Solo basta con tener mucho tiempo libre o pagar a alguien para que produzca cualquier tipo de información o desinformación.
La libertad viene paradójicamente vinculada a la responsabilidad y la consistencia; y estas últimas son imprescindibles en cualquier actividad en la vida que verdaderamente aspiremos a mantener en el tiempo.
Su nuevo proyecto consiste en dibujar y luego bordar sobre trozos de tela, las imágenes cotidianas de nuestros jóvenes esposados, acurrucados, expuestos públicamente como símbolos de la efectividad policial.
La pobreza es como un yunque atado al tobillo, es imposible que corras al mismo ritmo y logres las mismas distancias de quienes no lo tienen.
Esa es la educación a la que tienen acceso los más pobres. Funcionan con lo mínimo o menos. Muchos niños llegan seducidos por el refrigerio que brindan.
A los salvadoreños nos urge poner bajo la luz esos conceptos a los que les hemos dicho que “sí” a ciegas y tener presente que al centro de cada individuo se encuentra un ser humano que ha sufrido, que siente, que intenta vivir mejor y ser feliz.
El caso es que Darío ahora está muerto y para mí su ausencia reitera la absurda presencia del ejército en al menos 25 puntos de la ciudad.