Buzón

Ley inspirada por Pablo Escobar.

Cuando la ley estorba

Los mismos representantes del pueblo que aprobaron la “Ley de Extinción de Dominio” hoy quieren retractarse de su decisión al intentar reformarla, piensan disfrazarla de severa pero sin dientes, con castigo pero sin decomiso o anular ambas cosas, a lo mejor la decretaron pensando sólo en los otros. Estamos llenos de leyes alcahuetas que no se aplican y por contera ésta es para erradicar una peste tan arraigada con características de epidemia. Cuando la ley estorba es porque sirve de tropiezo en el camino de los que no hacen el bien. Un sistema legal robusto, eficiente y confiable es lo que nuestro país necesita, mostrar descontento por la parte medular de la norma jurídica en cuestión, incluso apoyada por algunos funcionarios que intentan aplicarla, es palmario impudor, los que ostentan cargos no son dechados de virtudes pero al menos la honradez debe prevalecer en funcionarios que lo son por su “moralidad e instrucción notoria” exigida en la Constitución; lo que está en juego es la honradez en su expresión más pura y la justicia aplicable a delincuentes en cargos, y la incipiente ley, ya es un suspiro para extirpar esa escoria que tanto mal ha causado a las finanzas nacionales; los países que encabezan altos índices en casi todo como los nórdicos, lo han logrado gracias a la aplicación de sus leyes vigorosas y estructuralmente aceptadas, pero si éstas son lenes, con penas cómodas y sin devolución de lo aprehendido es como alimentar la cultura de la corrupción que hoy ya es una tradición, lo que alienta atajos a los cleptómanos de carro, saco y corbata a cometer los ilícitos que ya sabemos que han ocurrido y se siguen indagando en nuestro abrumado país. La ley que comentamos de la investigación de Moisés Alvarado viene a ser el inicio de la cruzada para que los cleptómanos dejen en paz lo ajeno y erradicar los atracos a los erarios municipales y nacionales, la corrupción debe dejar de ser el buen negocio para algunos funcionarios, el pueblo merece vivir sin desconfianzas. A todas luces los artículos que se pretenden anular o reformar son la coraza que esperan los que tienen algún ilícito por haber hecho uso privado de lo público. Si se trata de ganar futuro y no permanecer atascados en el mismo barro, la ley debe ser implacable, imprescriptible, pues como dice una frase del reportaje: “Lo que tiene origen ilícito no se puede legitimar”. A última hora se supo que sí hicieron las reformas…

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Desperdicio

Muy interesante el artículo de Lucía Vásquez, del periódico La Nación de Costa Rica, en el que se habla de jóvenes que han formado un equipo para rescatar la comida que bien puede distribuirse a personas de bajos recursos que no pueden acceder a un plato diario de comida. El proyecto se llama “Proyecto plato lleno: la comida no se bota”. Al respecto quisiera agregar que en el libro “Despilfarro”, publicado por Oxfam, se recogen datos estremecedores sobre la distribución alimentaria así como fotos de algunos locales llenos de alimentos en perfecto estado, líneas enteras de supermercados, que se pueden encontrar en las calles de las ciudades del primer mundo. Pero el derroche se produce en toda la cadena alimentaria. Por ejemplo, entre el 20 y el 40% de las frutas y verduras en Europa son rechazadas antes de llegar a las tiendas porque son feas, ya que la Unión Europea tiene criterios de imagen para desechar la comida. Encima, estos criterios cosméticos ni siquiera garantizan su buen sabor (notemos que las frutas y verduras se botan porque son feas). La FAO (Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación), ha asegurado, según investigaciones, que hasta un tercio de de alimentos se estropean o se desperdician antes de ser consumidos por las personas, algo que es un exceso en una época en la que casi mil millones de personas pasan hambre, y representa una pérdida de mano de obra, energía, tierra, y otros insumos utilizados en la producción de alimentos. En una edición de la revista National Geographic pude leer que no menos de 1300 toneladas de comida van anualmente a la basura. Apuntó que dicha cifra es casi un tercio de los alimentos que se producen en todo el mundo y que nunca llegan a ser consumidos. Artículos periodísticos han apuntado que las decenas de millones de toneladas de alimentos despilfarrados en los países desarrollados cada año podrían alimentar a los 1,000 millones de personas que se van a la cama con hambre cada día. La paradoja es que, según la FAO, el planeta genera dos veces más alimentos de los que sus 7,000 millones de habitantes precisan para vivir, a pesar de lo cual 925 millones de personas se encontraban en hambre crónica en 2010.

Miguel Martínez
Miguelmar47yahoo.com

Buzón

22 centavos por cada tiempo de comida

Sobre cuotas

Quiero aprovechar la oportunidad de felicitarles por el bonito e interesante reportaje relacionado con la cuota alimenticia. Espero que sirva para que también las autoridades competentes revisen el Código de Familia, pues creo que lo más que pueden descontar a los demandados es el 20 % del salario y con lo caro que está la vida, con ese porcentaje no se cubren las necesidades de los hijos. Algo importante que se escapó del reportaje es la mala atención que dan en la PGR, al menos en mi caso, en la oficina de Soyapango, el personal es amargado, pesado y no busca cómo apoyar a quienes hacemos los trámites. Ojalá ya hayan cambiado la actitud esos servidores públicos, pues hice el proceso en 2015 y envié una queja a atención al cliente, espero la hayan considerado. Esa situación es similar en la oficina central, donde la única personal diligente, amable y responsable que encontré es el caballero que aparece en la fotografía de la página 13, ese señor es un ángel en ese lugar. Otro detalle es en cuanto a los depósitos, quienes optamos por solicitar tarjeta de débito para sacar el dinero y evitar ir a hacer cola al BFA porque no podemos estar pidiendo tanto permiso en el trabajo, cada transacción en cajeros diferentes del BFA nos descuentan supuestamente más de $1; sin embargo, tuve la situación que este mes me descontaron más de $8, probablemente dirán que es poco, pero siendo un banco del Estado considero que debería ser menos el descuento, y no creo que el BFA culpe a los bancos privados porque para esa transacción utilicé un cajero de Banco Hipotecario, otro banco del Gobierno; en fin, de esas cuotas alimenticias esas instituciones (PGR y BFA) salen ganando. Espero no haberlos aburrido, pero aproveché para exponerles otras de las situaciones difíciles que enfrentamos las madres que tenemos procesos de cuotas alimenticias. Reitero mis felicitaciones para la revista y especialmente para la periodista Valeria Guzmán. Me encantan sus reportajes, espero que continúe escribiendo sobre temas importantes que en la mayoría de casos desconocemos.

Katya Paredes
catita1713@gmail.com


Migajas alimentarias

Cualquiera se sorprende al leer el encabezado del reportaje de Valeria Guzmán “22 centavos por cada tiempo de comida”, pues anula la responsabilidad sagrada de cualquier hombre de llamarse padre. Ser padre es una misión de gran compromiso, aunque todos tengan que aprender a serlo en el camino, por lo mismo no hay padres perfectos, pero sí perfectibles. No se trata solo de engendrar a los hijos, pues el valor de la responsabilidad social emana desde el hogar. Los hijos son lo que respiran y aprenden dentro del hogar, pero si este está mutilado, la calle se vuelve la maestra. La buena paternidad no está erigida con acciones externas y superficiales, es más de influencia de sentimientos y actitudes positivas encaminadas al desarrollo de los buenos hijos como futuros ciudadanos de bien. En una separación de pareja la peor parte la llevan los hijos y ese es un factor determinante que contamina o purifica una sociedad. Nuestro país es un buen ejemplo con eso de las migraciones. Un padre que aporta la cuota alimentaria por acuerdo o mandato legal siempre tiene en desamparo a su hijo al no dedicarle un tiempo de calidad, con un contacto personal respetuoso, cariñoso, un cara a cara afectuoso que es lo que en definitiva marca la diferencia. No es lo mismo alimentar el cuerpo que nutrir la personalidad; de por sí el abandono y la indiferencia son un rechazo. Las cifras que muestra el relato son alarmantes unas e indignantes otras, porque asignarle $20 a un niño para su manutención es una burla, se trata de un problema social severo aunque con rasgos atávicos. El Código de Familia habla de sustento, habitación, vestuario, salud y educación, letra muerta en la mayoría de los casos. Algunos pueden ser buenos padres, otros buenos proveedores, pero muchos no caben en la casilla de la responsabilidad. La realidad de los datos nos induce a sospechar que los hijos comen con pinzas y los irresponsables padres con cucharón, si uno es justo eso no puede ser. Siendo el rol de padre responsable tan difícil de cumplir en algunos aspectos, una asignación alimentaria por alta que se considere siempre se queda como migaja alimentaria. Y muy bien lo menciona la carta editorial cuando dice: “Hacer frente a la crianza tiene que implicar la repartición equitativa de sacrificios”, algo que casi siempre se le recarga a la mujer.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com

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Valioso recurso didáctico

Los animales de los zoológicos precisan cuidados especiales y mantenimiento óptimo que les permitan una vida lo más saludable posible en cautiverio, para ese propósito deben haber normativas de protección para brindarles alimentación nutritiva, aseo de áreas, personal capacitado y toda clase de atenciones como si se tratara de humanos. Cuando escuchamos la palabra zoológico, creemos que nada más se trata de animales enjaulados, pero si nos hacemos la pregunta para qué sirve un zoológico, se puede intuir que estos se crean con el fin de que niños y jóvenes puedan conocer las diferentes especies de animales que existen en el mundo, evitando el imposible de ir hasta los lugares donde habitan, pero además de ser un componente recreativo, es un valioso recurso didáctico para los estudiosos de la fauna.

En nuestra cultura no somos conscientes de que los animales son seres vivos que sienten y a veces sus comportamientos son más nobles que en un racional. “La misión imposible del zoológico” de Fernando Castellanos recuenta las dimensiones de costos para mantener un parque zoológico, no como “arcas de Noé”, sino con sentido de pertenencia. En nuestro caso los protocolos, la atención, las instalaciones y el hábitat en que permanecen esos reclusos seres siempre han sido motivo de cuestionamientos.

La Ley de Protección y Promoción del Bienestar de los Animales, que busca evitarles el maltrato, la crueldad y el sufrimiento, por hoy solo es una ley más en el papel. En el jardín zoológico nuestro, el denominador común como causa de muerte de animales ha sido el descuido, olvidando que esos seres sumisos viven completamente a merced de los humanos, en este caso particular de los empleados y del exiguo presupuesto asignado. Uno de los preceptos básicos debe ser el de no considerar al zoo como organismo aislado, sino con una amplia visión de conservación del equilibrio en los ecosistemas con especies en riesgo de extinción.

La temática educativa debería enfocarse en divulgar el respeto a los animales de vida silvestre donde los valores biológicos, ecológicos y culturales confluyan y se dejen de vender armas de “cacería” en un país desolado por la despiadada deforestación. La función soberana de las instituciones a las que les compete cuidar la naturaleza de todos los salvadoreños debe enaltecer su labor en conjunto para proteger no solo la casa de fieras, sino también la vida humana en el macroecosistema nacional que nos arropa.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Zoológicos como hospitales

Bien dicen que las cárceles, los zoológicos y los hospitales son los lugares que más pueden decir del estado de la sociedad que los acoge. Los nuestros dan mucha pena. No es pena de vergüenza. Es pena de lástima. En estos tres lugares la coincidencia es que funcionan como albergues de seres vivos en estado de vulnerabilidad. Y ni ellos, que están en un mal momento de su vida, pueden obtener de este país un trato digno. Lo que queda para todos los demás es menos que nada. Es triste ver los ojos de estos animales como es triste visitar una sala de emergencias de un hospital en donde lo que uno encuentra no es una escena de auxilio oportuno, sino que más desgracia, porque son lugares en donde los seres vivos solo se reúnen para seguir sufriendo.

Aplaudo el esfuerzo de algunos de los que trabajan en el zoológico que lo que quieren es hacer bien su trabajo a pesar de que no tienen todo lo que necesitan para lograrlo. Esas personas, sin embargo, no son suficientes, porque se les sigue pidiendo milagros y santos tampoco son.

El zoológico es un paseo que siempre me gustó, pero que siempre me dejó una sensación de tristeza por el encierro. Últimamente no es solo el encierro, sino que también las condiciones de ese encierro. Creo que estos lugares son los ejemplos de que la mala administración puede cobrar vidas.

Cristian Salazar
cristiansala7812@gmail.com

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Memoria histórica indocumentada

Después de un drama de represión, las sociedades tienen derecho a saber la verdad con documentos fehacientes sobre lo ocurrido, es de justicia que las víctimas y los sobrevivientes conozcan en qué circunstancias acontecieron los aciagos incidentes y para eso es necesario tener registros que den fe sobre la verdad que subyace en algún rincón. “La masacre de la que no hay registro”, de Valeria Guzmán, reporta esa tendencia siempre a olvidarse de quienes sufrieron las fechorías del pasado, aunque a veces es adrede por intereses ocultos, esconder siempre es mala señal.

En cuanto a los sucesos de 1932 en la ciudad de Izalco y demás pueblos del occidente alzados en armas, la información que pudiéramos encontrar es muy poca o nula, por la desidia de las administraciones municipales en custodiar celosamente los archivos, debido a la cultura de la ignorancia de los alcaldes. Las crónicas de un conflicto casi siempre son escritas por los vencedores, por supuesto a su conveniencia, generalmente manipulando la verdad y, si es posible, desapareciendo vestigios de excesos cometidos, con eso también se evita resarcir daños.

Aún las narraciones de protagonistas cuando llevan una dosis de emociones, tuercen algunos renglones. Es lamentable la escasez de documentos de ese hecho histórico, donde además se perdieron costumbres y tradiciones e idioma, dejando traumas, fobias e intimidaciones por el descontento indígena desde que perdieron sus tierras. Como nación no poseemos una historia enciclopédica, cronológica y holística, para ello hace falta un centro de memoria histórica como en otros países, para generar un mosaico de documentos de lo que aún queda del eslabón perdido de nuestro pasado. Sería una manera de reivindicar nuestra memoria histórica indocumentada.

Como dice la carta editorial, son seres únicos las personas como Benjamín Arucha, encargado del archivo de la Alcaldía de Izalco, que se preocupan por cuidar las reliquias, mientras que otros alcaldes destruyen mamotretos que consideran viejos y creen que carecen de utilidad a sabiendas de que son partidas de defunción de fusilados durante el episodio de sublevación que comentamos.

Otra inexactitud que se engendra cuando la información va de generación en generación, va en dirección a cambiar detalles. Así, en ese evento muere un militar de un pueblo y en su partida de defunción reza que fueron los sublevados, quienes no portaban armas de fuego, hoy después se sabe que fue otro militar el que lo aniquiló en aquel río revuelto.

Julio Roberto Magaña
robertomasa@hotmail.com


Masacres ocultas

A propósito del reportaje principal de la revista Séptimo Sentido del domingo pasado, que se titula “La masacre de la que no hay registro”, su editora comenta los múltiples intentos de censura de los acontecimientos acerca de la masacre de 1932, en regiones de la zona occidental del país. Termina diciendo que “el país necesita hacer un ejercicio de empatía y reconocimiento de sus heridas”.Al respecto del ocultamiento de sucesos que han dañado al país con heridas profundas, debo decir que en épocas más tempranas y concretamente durante la guerra civil que costó al país más de 70,000 vidas, la negación a esas dolorosas masacres tuvo que esperar muchos años para ser superada.

Supimos, por ejemplo, de la masacre de El Mozote hasta que diarios norteamericanos la denunciaron, a pesar de que el embajador de ese tiempo negó en Washington la realización del hecho; aunque, al parecer, el exdiplomático pidió perdón sobre el ocultamiento de la horrible masacre, considerada en el exterior como “uno de los peores atentados contra civiles perpetrado por un ejército en América Latina en tiempos modernos”.

Pero hablando de ocultamientos a la población sobre las masacres del pasado, el común de la gente solo ha oído hablar de la masacre antes apuntada; sin embargo, algunas universidades y grupos de defensa de los derechos humanos tienen registradas muchas masacres ignoradas por la población. Un sitio especializado en estos temas nos informa de más de 27 masacres.

En el caso de la masacre de 1932, he preguntado por qué en Guatemala existe una gran población indígena y en El Salvador no. La respuesta más clara que me han dado es que los indígenas fueron eliminados casi en su totalidad por el régimen de Martínez. Esto fue porque la escala de la represión del Gobierno, al fallar la rebelión indígena, no tuvo precedente alguno en la historia del país. El ejército, la policía, la Guardia Nacional y las fuerzas privadas de los propietarios de las haciendas emprendieron una orgía de sangre durante una semana entera y días posteriores. Los líderes de la insurrección, que incluían a Agustín Farabundo Martí y Feliciano Ama, entre otros, fueron ejecutados en el acto de su captura por las cuadrillas. Del primer levantamiento campesino liderado por Anastasio Aquino en 1833, en los Nonualcos, hay muy escasa documentación y estudio histórico sistemático, dado el bajo nivel científico e intelectual de entonces.

Miguel Martínez
miguelmar47@yahoo.com

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Merecido

Hacer una semblanza del que fuera obispo auxiliar de la arquidiócesis de San Salvador por muchos años es entrar en una descripción en paralelo de lo que fue la vida del beato Óscar Arnulfo Romero, ambos han ido dejando una impronta como incansables luchadores sociales, palmarios enemigos de la deshonestidad y la injusticia social, comprometidos con los más desposeídos, firmes defensores de los derechos humanos y pregoneros de la verdad; esos son algunos de los atributos que los unen en su misión. Tener un cardenal de la altura de Rosa Chávez es un paso más en el devenir de la Iglesia católica salvadoreña, pues sus aportes significativos en momentos de tensión entre posturas contrapuestas lo han colocado como uno de los mediadores más reconocidos en nuestra historia de las últimas décadas. Ser árbitro de conflictos requiere de facultades que solo en personas como la del nuevo cardenal se encuentran, que con su talante allanan fácilmente el camino hacia el diálogo. Su sensibilidad social lo hace percibir fácilmente el drama humano de los marginados colocándolo como uno de los más incansables y tenaces promotores de los derechos que tienen los menos favorecidos, siendo uno de los férreos inconformes en callar y no denunciar las injusticias y atropellos que se han cometido en diferentes épocas, un hombre incondicional para que haya paz y equidad, lo demostró con su presencia en todas las rondas de diálogo en búsqueda de la paz durante el conflicto armado, aún en su última homilía como obispo auxiliar no ha desaprovechado el momento para hacer el llamado a promover la paz que tanta falta nos viene haciendo. Ha criticado mucho a los que predicando el evangelio, se dedican a vaciar la billetera de los fieles, algo que ya se volvió costumbre en nuestro medio por parte de algunas denominaciones religiosas y algunos predicadores. Para hablar del apostolado de una persona como la del prelado que describimos se necesita mucha tinta, es tanto su bagaje de bondades que basta con reconocerle como un benefactor de la humanidad, asesor espiritual y enérgico en la búsqueda del bien para los demás. Cuarenta y siete años de sacerdocio dicen bastante de su trayectoria, pero ahora con su ascenso al cardenalato la justicia lo ha honrado con un merecido reconocimiento como cosecha de lo mucho que ha sembrado. No queda más que desearle toda clase de buena suerte en su nueva investidura eclesiástica.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Un cardenal entre nosotros

Interesante reportaje dedicado a la vida y obra de monseñor Gregorio Rosa Chávez, indudablemente, un personaje que ha sabido llevar con dignidad la investidura del sacerdocio.
Un detalle pequeño pero que a mi juicio vale resaltar es el relacionado con su trabajo en pro de la educación, la formación y la atención que nuestros jóvenes necesitan con urgencia en este nuestro querido y maltratado país, es, según el reportaje un aporte importante el que monseñor ha dado al Complejo educativo en mención, bien por ello. Teniendo a un cardenal entre nosotros es de esperar que aquellos que se dicen seguir los pasos del beato Romero vuelvan su mirada hacia los más necesitados, se den cuenta –de una vez por todas–, de que hay que apostarle a una educación de calidad y atender a nuestros niños hoy para garantizar el cambio generacional que deje atrás la vorágine actual.

David Tovar
kioskotovar@gmail.com


Que vengan más domingos

Siempre estoy pendiente de la revista. Sé que este mes cumple un aniversario más, lo cual es motivo de alegría porque a lo largo de estos años la revista ha contribuido a que muchos conozcamos sobre diferentes temas de política, economía, de los derechos de las mujeres, literatura, medio ambiente y personajes salvadoreños destacados. De estos últimos forma parte monseñor Gregorio Rosa Chávez nombrado recientemente Cardenal. Felicito a Moisés Alvarado por describir un día en la vida de este sacerdote de gran carisma, como se puede entrever en todo el reportaje. Me impactó mucho la humildad de monseñor que, como bien lo dice el obispo luterano, Medardo Gómez, este nombramiento le hace justicia a este sacerdote que se caracterizó siempre por ser parte de la solución en tiempos de guerra. Recuerdo su figura en la televisión en 1984 acompañando al Gobierno y a las fuerzas insurgentes en La Palma. En monseñor se hace cierta la frase de “los tiempos de Dios son perfectos”. Así como dice Isaías 55: 8: “Pues sus proyectos no son los míos y mis caminos no son los mismos de ustedes”. Ante el último nombramiento del arzobispo Escobar Alas hubo cierto desencanto entre muchos de nosotros pues monseñor Rosa Chávez, al tener muchos años de ejercer como auxiliar, parecía el idóneo, pero Dios le tenía preparado algo mejor. Son los frutos que el beato Romero va dando a la Iglesia. Espero que monseñor Rosa siga apoyando a la Iglesia y ahora, como cardenal, acompañando con sus palabras a los salvadoreños; como dice en el reportaje, caminando con la gente que necesita ese aliciente para no desesperar ante la situación difícil que vive el país con la indiferencia y corrupción de la mayor parte de la clase política. Por otra parte, me ha gustado el reportaje de Barack Obama, que retoman del periódico El País, sobre el estilo de vida del “jet set” practicando el Kite surfing y cobrando exorbitantes cantidades por media hora de conferencia, viajando en yates, lo que contrasta con la figura que se “vendió” al finalizar su paso por la Casa Blanca; que junto a Michelle regresarían a su estilo de vida anterior. Como bien dice un dicho que parece tristemente cierto: “La costumbre se hace ley” y, como sus antecesores han hecho lo mismo, Obama lo hace aunque se diga que parte de esas ganancias retornarán a obras de “beneficencia”. Lo que muestra que la clase política se ha quedado en el pasado. Está haciendo política como en el siglo XX, las exigencias son otras. Las personas quieren ver otro tipo de políticos, aunque los medios como en el caso de Barack se encargaron de mostrarle como un ícono, un pionero diferente a los otros, hoy esos mismos medios de comunicación son los que están exponiendo su estilo de vida de rico y famoso. He ahí que ante un mundo tan globalizado, estos personajes deben de forjarse otro código ético. Que vengan más domingos para Séptimo Sentido y que siempre sigan enriqueciéndonos con sus reportajes, mis felicitaciones a todos.

Ruth Karina Sánchez
tearu@hotmail.com

Buzón

Biodiversidad en peligro

El Parque Nacional Montecristo es un universo complejo, pero frágil. Es un ecosistema, una valiosa fuente de agua dulce de la cual dependen millones de seres vivos de Guatemala, Honduras y El Salvador. La vegetación del bosque condensa el agua de la densa niebla durante los meses de verano. El proceso de nuestra madre naturaleza es guardar en las hojas caídas el agua que luego es liberada poco a poco y sirve de alimentación de nacimientos, ríos y el resto de ecosistemas que lo rodean; de aquí la importancia de proteger los bosques circundantes y que están siendo talados para otros usos. El reportaje “El desgaste de Montecristo” del periodista Fernando Castellanos muestra la investigación realizada y narra el por qué es vital cuidar este ecosistema que es considerado estratégico por la riqueza de los recursos naturales que ahí existen. Aunque se habla de la biodiversidad de Montecristo, la importancia es mínima ya que los programas ejecutados fuera del parque han tenido el objetivo principal, que es la conservación del bosque natural. Pero algunos fondos asignados se han utilizado para abrir carreteras hasta lugares remotos del bosque virgen, haciéndolo más vulnerable al avance de la actividad agrícola. Se necesita un programa de pago por servicios ambientales para los propietarios que protegen sus bosques; además, hay que promover el rescate de las áreas depredadas por la agricultura o ganadería y es de felicitar que algunos propietarios han sembrado la semilla de protección del bosque a sus generaciones y les han inculcado que el precio que hay que pagar es poco si consideramos que de la vida del bosque nebuloso Montecristo depende nuestra subsistencia.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com


El devastador efecto humano

La evolución del ser humano está dejando a su paso la extinción de miles de especies, una descontrolada contaminación del medio ambiente y los deshielos de los glaciares. “El desgaste de Montecristo” de Fernando Castellanos reporta las calamidades ambientales y sus riesgos por la poca atención en las zonas de reserva. El trifinio es un punto de encuentro que oficialmente se llama Reserva de la Biosfera Fronteriza Trifinio-Fraternidad, donde el año anterior se inauguró un obelisco como muestra de integración de los tres países que convergen en ese pulmón de la naturaleza. Hay muchas aristas que distraen la atención para atender celosamente nuestro ecosistema nacional, incluso en el sistema educativo es muy poco lo concerniente al tema, como escaso el cumplimiento de leyes llamadas a proteger lo que va quedando del ecosistema, hace falta conciencia ecológica para reconocer el rol que cada uno debemos asumir en la conservación y protección del medio del cual dependemos; mientras la población crece desenfrenadamente, los recursos escasean, es una antítesis porque a más habitantes más deterioro, que redunda en una guerra humana en contra de su propio entorno. Lo que esperamos mañana debemos trabajarlo hoy porque el devastador efecto humano no se detiene en la cultura de autodestrucción, tampoco se toma conciencia de cómo debemos comportarnos con el medio, seguimos construyendo un siniestro futuro con el agua y no es de ayer que seamos uno de los países más deforestados, nos falta mucho para vivir en concordancia con los tiempos y la naturaleza. Cuidar del medio ambiente es tan importante como el pan de cada día, con proyectos como Plantatón 2017, lanzado recientemente, solo asoma la esperanza pero rápido se desvanece.

La biodiversidad biológica, el consumo de leña, la vocación de la agricultura de subsistencia, restauración de suelos, resguardo de mantos acuíferos, la siembra de nuevas variedades aclimatadas a prolongadas sequías y la adaptación a fenómenos climáticos extremos son algunos de los aspectos a tomar en cuenta de acuerdo con los nuevos tiempos donde todos los años aparecen eventos climatológicos inesperados. Aunque los tres países hagan esfuerzos por preservar la zona limítrofe, estos continúan siendo insuficientes, ni siquiera la mitad del total está protegida, por supuesto que a Guatemala le corresponde el 45 %, a Honduras 38 % y El Salvador el 17 %, pero el común denominador es que son franjas de pobreza con más del 50 % de pobreza extrema.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Amenazas

Me agrada que ustedes presenten el reportaje de cómo personas en otras partes del mundo están huyendo de la violencia sin que las autoridades hagan nada al respecto. Mis felicitaciones porque esto es lo que necesitamos aprender sobre cómo la narcoviolencia está afectando a muchas familias en México, similar a cómo las pandillas amenazan a muchos Centroamericanos. Una vez más, lo mejor y felicitaciones en futuras investigaciones.

José Corado
josecorado@sbcglobal.net

Buzón

La clínica de la nicotina

Humo que esclaviza

Los vicios se aprenden sin maestro; pero sí con influencias de algún modelo cercano como los padres, amigos y por supuesto la calle, como maestra del mal.

Las adicciones se inician con una invitación o por curiosidad en experimentar nuevas sensaciones. Algunos de los fumadores empedernidos dicen que lo hacen para contrarrestar el estrés o para una mejor lucidez mental, siempre encuentran justificaciones a su sometimiento; sin embargo, la complejidad de las reacciones humanas son disímiles, no todos los consumidores se vuelven adictos y no todo el que se inicia en un hábito termina descontrolándose, es parte de lo que sugiere la crónica de Valeria Guzmán “La clínica de la nicotina” donde los inquiridos dejan entrever factores genéticos y del entorno social interactuando entre sí en la conducta compulsiva que los acosa, pero esta adicción va más allá, pues no sólo afecta al que humea sino también al no fumador expuesto. De acuerdo con la opinión de algunos neumólogos, de las 4,000 sustancias que contiene el cigarrillo, sólo la nicotina crea dependencia, es la sustancia más adictiva que existe, provoca al menos 29 enfermedades asociadas al tabaquismo siendo el cáncer de pulmón, la bronquitis y las perturbaciones cardiovasculares las de mayor incidencia.

La clínica del ISSS, aunque existen otras, hacen una magnífica labor pero vienen a ser como una gota de agua en el desierto ya que la adicción que comentamos es frecuente y al Estado le corresponde su parte en el presupuesto.

El tabaco, planta sagrada en las culturas mesoamericanas, se fumaba en pipa “para sellar la paz y la amistad entre tribus” aunque tenía múltiples usos; ponerle más impuestos a los tabacos puede minimizar su consumo pero ante todo se deben cumplir las leyes que por hoy ya existen.

La mayoría de conductas adictivas comienzan en la adolescencia con el uso, luego el abuso para terminar en dependencia, es de rigor que en las familias no se den los modelajes indebidos como suele suceder también con el licor, cuando el humo del placer ya se ha transformado en un deseo fuerte de consumo hemos logrado un enfermo más. El consumidor, por su parte, debe poner su esfuerzo, exigirse más de lo que hace para sí es de inapreciable valía para el adicto, pues cuando ya se es prisionero del tabaco no es tan fácil apartarse del humo que esclaviza y sus consecuencias siempre fatales.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Dejar un vicio

Solamente hay una manera de cambiar el sistema económico de nuestro país y es primero cambiando nosotros.

Lamentablemente los que no aportan nada son los que menos leen y son los que mas critican. Según la columna Renovar el sistema económico, de Jacinta Escudos, hay inconvenientes que a futuro nos esperan a los próximos a jubilarnos. También el empleo será escaso y la fuerza laboral joven será la mas afectada. Ejemplos de esto tenemos a menudo cuando vemos las grandes colas de jóvenes buscando su primer empleo en las distintas fábricas. Algunos célebres economistas de antaño predijeron lo que estamos viviendo, pero nuestra sociedad la han manejado desde consumismo por las élites económicas a las que les conviene que existan los consumistas -desde que nacen, hasta morir- para enriquecerse a costa de otros.

No importa los medios que utiliza para crearnos necesidades. Quedó en el pasado eso de que en una población eran autosuficientes en mano de obra de calidad. Existían buenos obreros que desarrollaban obras en su misma comunidad generando empleo y consumo, sin emigrar ningún capital al exterior. Mi comentario no es bien visto por algunos porque opino que añoro la economía tradicional de los países pobres. Así como antes de que privatizaran algunos servicios que el gobierno prestaba. Aunque pobres, no éramos esclavos del aberrante consumismo lacerante de nuestra economía. ¿A quién le beneficia que gaste más de lo que gano? Prefiero el autoconsumo porque se puede aplicar no solamente a la producción de alimentos, cualquier otro tipo de actividades puede ser plausible de ser utilizada, consumida por aquel o aquellos que la generan. Un ejemplo sería la generación individual de energía eléctrica a través de paneles solares especiales, que se conocen como fotovoltaicos.

Esta electricidad puede ser generada por las personas del mismo vecindario donde residen, colocando los respectivos paneles y de preferencia en lugares donde no exista red de energía eléctrica y al mismo tiempo hacer llegar la señal de internet, para tener comunicados a ese sector para que adopten nuevas tecnologías para el bien común y evitar la migración de la mano de obra joven que es explotada en otros países.

De nada sirven las remesas que ingresan al país, si las empresas transnacionales las captan al nomás ingresar y esas divisas retornan de donde vienen. Ahora es cuando debemos practicar la solidaridad social como valor ético, en ocasiones se realiza de manera cuestionable, por ejemplo, cuando la ayuda que se otorga obedece más a razones de imagen y no como compromiso auténtico.

Así tenemos muchas empresas en nuestro país que cuando les conviene, con platillo y bombo de la mano con los medios de comunicación generan ayudas, pero quienes más se benefician son ellos mismos.

Buzón

Degradación ambiental

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

La columna del periodista Sigfredo Ramirez “El país que les dejamos” narra la degradación ambiental que tenemos. Somos culpables todos por aceptar lo que nos imponen. Vivimos promoviendo un crecimiento económico ilimitado en un país con recursos limitados, sometidos a un consumismo desorbitante. Nos hacen creer que necesitamos tener teléfono, carro y vivienda en sectores exclusivos. En esto juegan un papel importante los medios de comunicación. Según el economista alemán E.F. Shumacher, “el consumo es meramente un medio para el bienestar humano, pero el fin sería la obtención de un máximo bienestar con un mínimo de consumo”.

De no educar a nuestros hijos, la herencia nefasta que les dejaremos es un medio ambiente degradado. Hoy es cuando hay que inculcarles conciencia para que conozcan qué tienen a su alrededor, qué está pasando y cómo puede afectarle en un futuro. Sin embargo son pocas las personas que logran tener conciencia del medio ambiente y evitar explotar y transformar desmedidamente nuestro entorno. Esta conducta nos conduce a un colapso total de lo que existe y, con ello, de la especie humana. Por lo tanto es necesario un cambio de conducta generacional para mejorar nuestra relación con el medio ambiente.

Todos tenemos que contribuir estableciendo y practicando normas medio ambientales que permitan encontrar y mantener un equilibrio entre conservación y satisfacción de necesidades humanas y, así, lograr garantizar la sostenibilidad para las generaciones venideras. Para que esto se cumpla deben establecerse estrategias necesarias para convertirse en una práctica constante. La mejor enseñanza es el ejemplo. Este país es poseedor de riquezas naturales y las estamos degradando con las costumbres adoptadas de otros países. Por ejemplo : los depósitos y utensilios de “durapax” que nos proporcionan para llevar comida, uso desmedido de artículos electrónicos, no tratamientos de las aguas servidas y evitar el crecimiento desmedido del parque vehicular. Ahora debemos buscar alternativas para incursionar en la explotación de la energía: eólica, solar y marina. Somos los más comprometidos con las futuras generaciones para legarles un país con suficiente agua y aire puro y recuperar algunas zonas degradadas en nombre del progreso. Si nosotros disfrutamos ríos, lagos y playas, no debemos perder de vista que es la mejor herencia que dejaremos a nuestros hijos.


Amor y literatura

El encabezado de esta acotación son los temas fascinantes que rubrican la inspiración y encarnan en la vida de la entrevistada de Moisés Alvarado, “Claribel, nuestra alegría”. Durante toda su vida ha subrayado el compromiso con la resistencia no violenta en contra de regímenes dictatoriales y la injusticia social, comprometida con su presente histórico, con la vida y los problemas de su tiempo, su estilo literario con un enfoque de la realidad, donde bordea la denuncia social y las reivindicaciones de los derechos humanos, es lo que se dibuja en sus ensayos. La interrogada se ha ganado los créditos con el cultivo de varios géneros: poesía, narrativa y ensayo, pero su predilección está en acariciar las tenues vibras del sentimiento de sus versos tejidos con su singular acento. La obra de Claribel en alianza con la didáctica está impregnada de sentimientos pacíficos, auspiciando actitudes de tolerancia y respeto por la libertad y el bien común y, en otra arista, con un profundo adeudo con la realidad política y social en defensa de la democracia. Así lo muestran algunas de sus obras, como “Cenizas de Izalco”, donde aborda la matanza de indígenas campesinos levantados en armas en 1932 durante el martinato; “Historia de un ajusticiamiento”, que otea la vida del dictador nicaragüense Anastasio Somoza; “No me agarran viva, la mujer salvadoreña en la lucha”, dedicado a la memoria de heroínas y mártires, de reconocido abolengo combativo; y el ensayo “La encrucijada salvadoreña”, entre otros. Decenas de premios que ha recibido la colocan en el prez privilegiado de los grandes de nuestra identidad cultural, como parte del alma nacional y el resto de naciones hispánicas. Las tendencias ideológicas y literarias de la precitada escritora son el reflejo de la corriente literaria de la década 50-60, conocida como generación comprometida, con claridad en la fórmula que le ha elevado hasta el pináculo de los grandes con su empeño, agregado a la sinergia de su esposo Bud en buena parte de su producción y anhelando cerrar el capítulo de su vida con “Amor sin fin” como postrer libro. Así es el talento de intrépido, cuando deja correr la pluma puede matizar el gozo con el dolor con la magia de la inspiración. Como muy bien lo señala la carta editorial, “detrás de su obra no hay sólo talento”, son las virtudes, valores y principios los que completan su solemne talante.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com

Buzón


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Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com

Hombres perversos

Cuando conocemos casos atroces de violaciones, principalmente en menores, nos sentimos impotentes y no queda más que sufrir en silencio con el nudo en la garganta. Duele mucho. Estos son hombres perversos a los que hasta los reclusos los consideran escoria de las prisiones. Nos referimos a los pederastas abyectos citados en esta tercera entrega especial sobre las mujeres, de Glenda Girón, bajo el título “Violadores que enamoran a niñas”. El sentimiento de repugnancia inmediato cuando se conocen casos de abusos a la castidad, que simultáneamente se transforma en indignación. Se maldice y se desea todo lo peor para esos seres, que adrede les omito el adjetivo de bestiales porque lo llevan inherente y lo de humano es mucho para ellos, con razón en algunos lugares los linchan y lapidan. Pues bien, la violación sexual es un acto de profanación a la intimidad física y psicológica del género femenino, experiencia devastadora en la parte más sagrada de la mujer. Muchos estudios niegan que los agresores sexuales sean enfermos sino poseedores de un trastorno de personalidad, porque para los psiquiatras no tienen una tipología estándar, pero su naturaleza desajustada no les quita que en su perfil no esté presente el machismo extremo que supura con alevosía al tener la oportunidad de cometer la agresión.

Son preocupantes los números que se mencionan, como el del MINSAL de 2016, en el que dice que fueron 1,500 embarazos en niñas de 10 a 14 años, pero esa solo es la silueta del problema porque las denuncias escasean por variadas razones. El inicio forzado de la maternidad se convierte para la mujer en el óbice traumático para continuar su educación, quedando en desventaja su futuro proyecto de vida. Solo queda intentar construir una imagen positiva de la masculinidad basada en el respeto, la tolerancia, justicia y equidad, desafío complicado en una sociedad de familias atomizadas que es lo que viene provocando la debacle social sin fin que nos agobia desde tiempos atrás.

Como apunta la carta editorial, “ser mujer implica riesgos” precisamente por ser parte de esta sociedad con muchos vacíos para investigar el delito y donde algunas abusadas callan, dejando atrás una historia oculta.


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Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

Sociedad punitiva

El ciclo de reportajes publicados en todo este mes y que fueron dedicados a la mujer se cierra con este emblemático reportaje de la periodista Glenda Girón sobre los violadores que pululan en nuestro medio, los cuales atentan contra la libertad sexual. Son delitos especiales de coerción ejercida por un sujeto activo en contra de la libertad sexual de otro sujeto pasivo, aprovechándose de las circunstancias y de la indefensión de la víctima. Para consumar una violación, debe de haber violencia.

La Asamblea Legislativa aprobó con 72 votos la reforma al artículo 32 del Código Procesal Penal para suprimir la prescripción de los delitos de abuso o violación en menores de edad. El fin es erradicar y contribuir con el combate de los delitos contra la libertad sexual de los menores y cumplir con una verdadera justicia. La ley vigente permite la prescripción de los delitos sexuales en menores 10 años después de que han cumplido la mayoría de edad.

Queda en nuestras manos educar a nuestros hijos sobre este delito que nos azota desde el pasado. Según Zaira Navas, directora del CONNA, la sociedad en que vivimos nos muestra una cara altamente punitiva y que en lugar de proteger a una víctima, busca culparla ya que el miedo y los estigmas sociales influyen para que las víctimas no denuncien a sus agresores que, en la mayoría de casos en nuestro país, las estadísticas reflejan que son los padres y padrastros.


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Oswaldo Caminos
oswaldocaminos@yahoo.com.mx

El poder del poder

El fotorreportaje de Simone Dalmasso podría subtitularse “Los sueños jóvenes mutilados por el Estado”. Perturba mucho la primera impresión de esta muestra fotográfica, donde la actitud propia de cada rostro interpela nuestra sensibilidad, cada una de estas mujeres expresa su peculiaridad, cada una merecía ser diferente, y en la medida como se hubiesen respetado estas diferencias, talvez serían hoy mujeres realizadas, en la medida de sus posibilidades. Pero truncaron sus sueños, de manera que lo que les sucedió a la mayoría de ellas supera la ficción y debemos presumir que sus victimarios eran formalmente servidores públicos, muchos casados o acompañados y con familia, convertidos en torturadores, violadores y asesinos.

Pues en esos siniestros períodos, tan conocidos y lamentados a posteriori por las sociedades y civilizaciones que los han padecido, es donde parecen resurgir los instintos más necrófilos y destructivos, donde súbitamente desaparecen todos los privilegios y libertades tan elogiadas en tiempos de relativa normalidad. Y es tema de preocupante actualidad que los dirigentes en quienes la ciudadanía confía otorgándoles el voto, esperando como retribución ciudadana el ejercicio de sus funciones con probidad, muchas veces sean los instigadores de actos no solo de corrupción, sino además muestren indolencia e incapacidad de desarrollar planes bien ponderados para garantizar la seguridad y prosperidad de la vida ciudadana, dignos de una sociedad del siglo XXI. Los actos y políticas de exterminio, como sabemos a partir de las incontables experiencias de los conflictos, avalados por el Estado, de limpieza étnica, tanto en Europa como en Latinoamérica, suelen justificarse y desarrollarse de manera implacablemente racional, generalmente etiquetando y estereotipando a las personas por eliminar, teniendo como móviles concretos mezquinos intereses geopolíticos, reduciendo las individualidades ciudadanas a asépticas estadísticas de gran parentesco con los eufemísticamente llamados daños colaterales.

Nadie nos garantiza no solo la tipificación correcta del delito por el que se acusa a estas mujeres, sobre todo con el agravante de ser calificativos que no tienen mayor respaldo penal, pues el Estado les violó sus derechos fundamentales, habiéndolas desaparecido después de someterlas a suplicios indignos de la Edad de la Razón, y por tanto, no habiendo siendo vencidas en juicio apegado a derecho. Me parece de impactante actualidad la triste experiencia de estas mujeres guatemaltecas, insertas para siempre en la genealogía de las atrocidades y los crímenes de lesa humanidad que no deberían quedar en la impunidad.

Merece los créditos la comunicadora que ha contribuido desde su oficio a señalarnos uno de los caminos por donde puede ser más constructiva, en términos sociales, nuestra capacidad de indignación, pues son rostros que no pueden olvidarse, una vez grabados no solo en el lente profesional sino en la memoria colectiva, rescatadas al fin de los subterfugios de ese silencio cómplice, que las redime para siempre.

BUZÓN


La otra mitad de la salud

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com

En nuestro atribulado país a cualquier centro hospitalario al que acudamos siempre lo encontramos repleto de gente que busca paliar sus dolencias físicas, nos hemos acostumbrado a atender las enfermedades somáticas, pero la otra mitad de salud que reviste de igual o más importancia la descuidamos, es la salud mental, que según la OMS es el goce del grado máximo de bienestar físico, mental y social. Convivir armónicamente consigo mismo y con el entorno y disfrutar los momentos agradables de las interrelaciones es el déficit en la población, delatado por los índices de intolerancia, altos niveles de estrés, adicciones, tendencias suicidas, ansiedades, depresiones y, en general, conductas insanas a cual más. Un departamento de salud mental es propicio en todos los centros hospitalarios nacionales, ya que el ventarrón de paranoias que vivimos y hemos vivido por décadas nos ha venido acumulando lastres mentales, y eso nos ha empujado a ser una sociedad enferma con derivaciones indecibles como lo describe el reportaje de Glenda Girón bajo el título sugestivo “Cacería de brujas en tierra de demonios”. Muchas enfermedades anatómicas son consecuencia directa de la pésima salud mental que tenemos como conglomerado, incluso los médicos se han estancado en auscultar la condición física, sin tomar en cuenta el acecho que serpentea la esfera corporal, y por añadidura escasean los profesionales especialistas en esa parte subterránea del ser humano. Todas las personas necesitamos diversos combustibles para funcionar en forma natural y conveniente con nuestros semejantes, pero el ser subjetivo es aún más complejo, es preciso facilitarle herramientas de bien que tanto las necesita para perfumar el escenario ideal del contexto social en que coexistimos. Bregamos con soluciones superficiales sin llegar a las profundidades del mal, reprimimos pero no prevenimos como debe ser, y todo ese barullo de cosas afecta la calidad de vida de las personas, que llega a afectar hasta la productividad.



Atento saludo para Manlio Argueta

Gaspar Romero
romerogaspar@hotmail.com

Respetado licenciado, siempre leo sus bonitos artículos en la edición de Séptimo Sentido. Supe que usted es de oriente. Yo soy de Ciudad Barrios. Con todo respeto me permito hacerle una sugerencia. De Ciudad Barrios existen tres personajes famosos: el general Gerardo Barrios, Francisco Gavidia y Monseñor Óscar Arnulfo Romero, recién beatificado (y se rumora que su canonización sería el 15 de agosto, aniversario 100 de su cumpleaños). Los tres son personajes famosos, pero muchas personas no conocen su origen. El general Barrios, famoso por las armas; Gavidia, por las letras; y Monseñor, por ser el defensor de los pobres, los humildes. Lo más desconocido es que Barrios y Romero coincidieron en el hecho de que fueron asesinados en San Salvador, el primero en el Cementerio General de San Salvador y Monseñor en la capilla del Hospital de la Divina Providencia. En ambos lugares ahora se erigen sus respectivas estatuas. Si usted lo considera a bien, mucho me alegraría su publicación en tan leída edición.



La ayuda nunca llegó a Victoria

Oswaldo Camino
soswaldocaminos@yahoo.com.mx

Resulta incómodo pero necesario destacar el drama de Victoria como una experiencia que, si bien para efectos periodísticos deberá permanecer en el anonimato por razones obvias, es preciso recuperarla en la memoria cotidiana de quienes nos resistimos a creer que hubo ojos, y muchos, que vieron a Victoria pedir ayuda, pedir clemencia, y que al igual que nosotros le habrá costado creer que esa indiferencia de hielo prevaleció, sobre su privación forzada de libertad, cautiverio y violación en serie, como si hubiesen decretado su culpabilidad por un delito que nunca cometió, salvo si lo es caminar sola un día en el que nadie pudo ir con ella. Y tal complicidad pudo haber fácilmente avalado su muerte en la fosa que preparaban sus violadores, si no hubiese sido por esa llamada que la salvó, pero solo de la muerte física, porque ignoramos hasta el día de hoy qué otro tipo de muertes habrá sufrido, y ni imaginar adónde fueron, con su mamá, ¿qué harán ahora? ¿Dónde residen actualmente? ¿Vivirán aún? ¿Qué calidad de vida tendrán? Realmente son preguntas pertinentes, sobre todo porque en este preciso momento, si las estadísticas nos son útiles, y suelen serlo, estarán violando y asesinando a alguna mujer, como le ocurrió a una pequeña de 14 años hace unas semanas, cuando hacía su recorrido habitual de 10 kilómetros a pie para ir a estudiar. No podemos ser indiferentes como esos ojos cómplices, que lo siguieron siendo cuando trancaron sus puertas al llegar la policía; como lo hicieron esos vecinos que sabían el número de los violadores de Victoria y fingieron demencia, como lo seguiremos siendo si reproducimos esa pautas de indiferencia, como si ver a un ser humano indefenso pidiendo ayuda fuera una incomodidad de mal gusto. No hace falta pensar que podemos ser cualquiera de nosotros, hombre o mujer, los que nos encontremos en una situación de privación forzada de libertad, lo cual es de por sí un delito, y ante lo cual buscaremos con avidez y desesperación esos ojos que se posaron sobre la figura de Victoria y optaron por ignorarla. Y así legitimaron y contribuyeron a la consumación del repugnante delito de sus captores.



Atento saludo para Manlio Argueta

Gaspar Romero
romerogaspar@hotmail.com

Respetado licenciado, siempre leo sus bonitos artículos en la edición de Séptimo Sentido. Supe que usted es de oriente. Yo soy de Ciudad Barrios. Con todo respeto me permito hacerle una sugerencia. De Ciudad Barrios existen tres personajes famosos: el general Gerardo Barrios, Francisco Gavidia y Monseñor Óscar Arnulfo Romero, recién beatificado (y se rumora que su canonización sería el 15 de agosto, aniversario 100 de su cumpleaños). Los tres son personajes famosos, pero muchas personas no conocen su origen. El general Barrios, famoso por las armas; Gavidia, por las letras; y Monseñor, por ser el defensor de los pobres, los humildes. Lo más desconocido es que Barrios y Romero coincidieron en el hecho de que fueron asesinados en San Salvador, el primero en el Cementerio General de San Salvador y Monseñor en la capilla del Hospital de la Divina Providencia. En ambos lugares ahora se erigen sus respectivas estatuas. Si usted lo considera a bien, mucho me alegraría su publicación en tan leída edición.