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Oportunidad para el Estado

La Ley de Extinción de Dominio es una herramienta que desde 2013 sirve para la incautación o confiscación de bienes de origen ilícito. Al parecer es una ley que estira y encoge porque en su aplicación se tocan intereses de personajes que han estado o están dentro de la administración pública, de ahí que la Asamblea Legislativa aprobó 16 reformas; no obstante, el fiscal general y diferentes expertos en la materia rechazan esos cambios porque a su juicio debilitan el músculo de la ley. Si en verdad se quiere atacar el tema de las finanzas ilícitas tiene que hacerse una rectificación racional, justa y responsable de la legislación sin motivaciones ideológicas y sin distorsiones por intereses personales. Lo que debe perseguir cualquier reforma es básicamente fortalecer la implementación y aplicación de la ley. La prescripción a la acción de extinción de dominio de 10 años no debe ser, esos delitos no debieran tener fecha de vencimiento, tampoco se puede presumir que solo las pandillas y el crimen organizado puedan tener un incremento patrimonial injustificado si a la vista de todos está el engrosamiento de caudales de funcionarios y exfuncionarios y, quedando así esa ley, no cumple con las normas internacionales.
El Estado por su parte tiene la oportunidad de rescatar recursos para sus necesidades, recursos que en muchas ocasiones son propiedad del pueblo. En todo caso es CONAB la instancia llamada a administrar sobriamente los bienes incautados y su destinación apropiada de acuerdo con el marco jurídico respectivo. Como dice el señor Cheng, en la entrevista de Moisés Alvarado, “lo que se incauta en los procesos penales es el instrumento del delito, pero no hay profundidad en debilitar el brazo financiero de las organizaciones criminales como sí lo hace la extinción de dominio”, de ahí que la ley debe estar estructurada de la manera más eficiente para que con una aplicación eficaz logre sus objetivos.
El CONAB por su parte tiene una inmensa responsabilidad en la administración, custodia y venta de los bienes extinguidos; debe tener una total autonomía, sin intromisiones para tomar las mejores decisiones con los bienes incautados. Se trata, como dice en el título, de que CONAB sea una empresa. La lucha contra la corrupción es uno de los requisitos más difíciles con los que tiene que lidiar el Gobierno para optar al derecho del Fondo del Milenio II.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


El uniforme de Latinoamérica

Es triste ver cómo a toda Latinoamérica la unen las desgracias. Uno no ve, por decir lo poco, que en Noruega a la gente la dejen sola buscando a un ser querido desaparecido. Tampoco ve que la gente sufra violencia o la desaparezcan solo porque sí, y al día siguiente todo sigue tan normal.
El presidente de Estados Unidos se refiere a este país como “hoyo de mierda”. Y yo me pregunto ¿por qué hay personas que tenemos que vivir en hoyos de mierda sin que tengamos nunca la posibilidad de ser sujetos dignos de disfrutar de nuestros derechos completos? Lo que leímos de los padres en Bolivia pasa aquí también, pasa en Guatemala, en Honduras, en Colombia, en Venezuela, por todos lados de América Latina nos quedan debiendo los Estados y, más que todo, la gente que lo forma y la que elige a los que van a ser parte de este. Es decir, que si vamos a la médula espinal de todo, lo que falla por estos lares es la gente. La gente no piensa en los demás. Al presidente de EUA yo al menos le tengo que reconocer que piensa en los suyos, en los blancos ricos, para el caso; y los quiere proteger de nosotros, la gente que convierte a sus países en hoyos de mierda. Y él está en todo su derecho.
Nosotros deberíamos, también, ver cómo nos protegemos entre nosotros y para empezar no hay que dejar solos a los que sufren, como esas madres y esos padres que merecen que se les diga dónde están sus hijos.

Cristian Salazar
cristiansala7812@gmail.com

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Hermoso cierre

Qué grato es leer sobre mujeres que están por encima de un amplio sector de la población, cada una en su campo han sabido destacar con solvencia. Jacinta Escudos, siempre activa y al día, deja al descubierto y pega con guante blanco sobre una amplia gama de problemas que generan las celebraciones de fin de año; y de lo débiles que somos los salvadoreños ante la mercadotecnia. Sobre la gran señora María Isabel Rodríguez solo digo que me quito el sombrero. Es una eminencia científica que, lamentablemente, en nuestro medio tan mediocre no se ha sabido valorar en su verdadera dimensión.

He leído mucha crítica destructiva sobre ella, pero qué grato es saber que con su sabiduría ha sabido responder sin dañar a terceros. Y sobre Claribel Alegría, qué puedo decir, he leído muchas de sus obras y qué bueno que fuera del área centroamericana se le reconozcan sus grandes méritos en vida.

Por último, esta gran señora que lucha por los derechos de los demás y que pone al descubierto el gran dolor de la tragedia salvadoreña y que, lamentablemente, se ha repetido bajo una nueva coyuntura social en la que un grupo de malos compatriotas se han atribuido el derecho de segar la vida de tanta gente, cuyo único pecado es trabajar para sacar adelante a su familia. Unos psicópatas las han matado solo por no darles un aporte económico inmerecido. Así las cosas, me queda felicitar a toda la plana de Séptimo Sentido por este hermoso cierre de 2017.

Manny Naggula
mjlaguna59@hotmail.com


Mujeres alfa

Hay mujeres talentosas, altamente motivadas que tienen plena confianza en sí mismas y no se sienten limitadas por el género, se hacen cargo de retos o los crean, son fuertes e inteligentes, resueltas y dispuestas a avanzar. Son las mujeres alfa, una bendición de mujeres que tienen el más alto rango y de las que nos refresca la memoria el número 492 de la revista Séptimo Sentido de LA PRENSA GRÁFICA.

Valeria Guzmán y Moisés Alvarado han sobresalido en ese periodismo comprometido con la investigación que con sendos reportajes dominicales o minuciosas entrevistas nos han ilustrado con la trayectoria de esas figuras respetadas en el ámbito académico, cultural y social sin dejar atrás el sitial político que las ciñe.

Es imposible decir más de mujeres que han dejado en su impronta los mejores destellos luminosos de la mujer salvadoreña transformados en orgullo de nuestra nacionalidad. Sorprendente es esa gran señora, su longevidad va paralela a su grandeza, dicho con mucha admiración y respeto: la doctora María Isabel Rodríguez. Claribel Alegría, que durante su vida se integró a la Generación Comprometida, subrayando el compromiso con la resistencia no violenta en contra de los regímenes dictatoriales y de las guerras e injusticias sociales que han asolado a nuestros países. “Las luces a las que crio Salarrué”, talento aferrado en los dotes artísticos de sus hijas. Madre Lupe, quien con su espíritu humanitario ha servido de paliativo a las familias de los desaparecidos. Como lo explica la carta editorial, es un periodismo que “nos han dejado importantes lecciones” en el lapso de 2017 fomentando nuestra identidad al correr el telón y presentar a estas insignes mujeres que han hecho historia a su paso buscando no la fortuna económica, sino la virtud de pensar, la presencia de valores, la mejora del carácter y la felicidad al encontrar algo de ello.

La historia bien concebida no es un simple relato, que además debe estar plenamente apegado a la verdad, es sobre todo la enseñanza viva resultante de la narración, esa es la verdadera trascendencia del conocimiento histórico, y los profesionales de la comunicación que han auscultado el corazón de esas excepcionales damas lo han sabido hacer para dejar ejemplos palpables a las nuevas generaciones de las altas competencias que poseen las mujeres salvadoreñas que, como dice la doctora Rodríguez, han “sido eliminadas a través de mecanismos muy finos de discriminación”. Ellas son nuestras mujeres alfa.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


51 domingos más

Disfruté mucho su número de cierre 2017. Estas mujeres son un referente no solo para su género, sino para toda una sociedad. Desearía encontrar más escritores noveles en sus páginas, especialmente los no publicados, la generación “Millennial” y posterior, que tienen tanto que enseñarnos. Me gustaría saber que a falta de recursos, interés o la combinación de las dos por parte del Estado, Séptimo Sentido, como un referente de la extintas revistas culturales, abriera espacios en una convocatoria pública para poder leer un cuento corto o un par de buenos poemas de esas voces que aun no hemos escuchado. Debemos darnos cuenta de que un país que aspira a ser nación no solo necesita médicos, abogados o ingenieros, sino también artistas en todas y cada una de las ramas y sus disciplinas, porque es la única manera de que podremos sobrevivir como grupo humano, porque es ahí adonde estampamos el espíritu del ser colectivo. Nos hace falta tanto para poder oírnos mutuamente, conversar sin pelearnos, apreciarnos en nuestras diferencias y aprender a convivir en armonía y paz a pesar de que no compartamos el punto de vista del otro; y que es casi siempre en el jardín de la cultura y el arte donde encontraremos las condiciones para llegar a ese nivel de convivencia, entendimiento y conciencia social tan necesaria, no solo en este país, sino a escala global.

Saludos y agradecimientos a cada uno de los profesionales que hacen posible que cada número esté listo en tiempo y calidad para la prensa. A todos los lectores que encontramos un espejo en el cual reflejarnos tal y cual somos: una sociedad fragmentada, pluriétnica y multicultural derramada en cada continente y reinventándonos entre catástrofes y recuerdos y que, en honor de todas nuestras Maya, Aída, Olga, María, Isabel y Guadalupe, deberíamos aprender a llamar “mi matria”. Felices próximos 51 domingos de 2018.

Juan José Pérez
omniconsultores.sv@gmail.com

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Esperanza

“No te rindas, que la vida es eso, continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros y destapar el cielo” Esta es una porción del poema “No te rindas”, de Mario Benedetti, uno de los grandes del boom de la literatura latinoamericana que tiene como tema la esperanza. Y es que la capacidad de generar nuevas ideas nos lleva por senderos insospechados cuando están presentes la voluntad y la perseverancia como soportes vitales. “La promesa del Caluco y el cacao” es la investigación periodística de Valeria Guzmán, donde podemos divisar la tenacidad de plantadores de cacao que se han organizado para fomentar los jardines clonales de ese cultivo ancestral de la zona que en la época colonial era base de la economía de aquel lugar. Lo trascendental de esta iniciativa de la comunidad en sinergia con la Casa de la Cultura es que de alguna manera participan todos los miembros de la familia en una pluralidad de actividades que fomentan la paz y la concordia del entorno social, convirtiendo la creatividad en la magia para paliar la locura social. Tampoco se trata solo de cultivar cacaotales, sino también mantener los aprendizajes para procesar el “alimento divino” a fin de conseguir la “recuperación de la memoria histórica”, como lo señala el reportaje.

En su expansión este grano envuelto en mazorcas llega a Europa mediante el monopolio creado por España sobre el comercio de la semilla, que con el furor que causó la bebida exótica rápidamente recorrió altos estamentos de la sociedad, se expandió su producción y llegó hasta África, siendo actualmente el continente que mueve la mitad de la producción mundial del grano. Por lo que en el ranking de golosinas más populares y vendidas mundialmente casi siempre está presente el chocolate. Con la proyección de sembrar siete mil hectáreas de Alianza Cacao en El Salvador, que es la entidad que apoya el cultivo, el municipio de Caluco seguirá siendo la meca y el referente de los hortelanos del cacao y las mujeres organizadas en Calicacao las expertas procesadoras de los productos que exhiben en el festival de cacao que realizan anualmente; con todo esto se demuestra que con una imaginación constructiva, una organización bien cimentada, la apropiada capacitación técnica y la diversidad de experiencias fácilmente una comunidad se convierte en un oasis de convivencia pacífica donde todos participan, se vuelven productivos y útiles a la sociedad.

Julio Roberto Magaña Salinas
jrobertomasa@hotmail.com


Buenos deseos para 2018

Gracias por un año más de buenos reportajes en su revista. Deseo que Dios derrame muchas bendiciones sobre el grupo de periodistas que trabajan en la revista. Siempre leo la revista, pero este mes tuve un procedimiento quirúrgico y hace poco me recuperé. He leído los últimos reportajes. El 17 de diciembre publicaron dos reportajes donde se evidencia la lucha de una comunidad en la que las mujeres empoderadas juegan un papel importante para cambiar la realidad de Jardines de Zaragoza. Si bien es cierto, es una tarea difícil por la burocracia y la falta de voluntad de brindar la información pertinente que les ayudaría a solucionar las inundaciones que ponen en riesgo a esta comunidad. Y luego, estaban las imágenes contra la violencia hacia las niñas y mujeres hechas por diseñadoras que mediante sus dotes artísticos tratan de crear conciencia sobre la problemática. Quiero aprovechar para felicitar a la revista en cuanto a la manera que pone de manifiesto las diferentes formas en las que todavía hay desigualdad y poco respeto a los derechos de la mujer en diferentes contextos y lugares en el mundo generando conciencia entre los lectores, lo que demuestra la alta calidad profesional de los periodistas, ya que no toman la problemática solo presentando la violencia de la forma típica, como es el abuso sexual o la violencia intrafamiliar, hay otras formas de violencia y esas la revista las ha puesto en evidencia en diferentes reportajes.

En esta edición pasada el periodista Rónald Portillo en la sección editorial reflexionó sobre la situación de miles de compatriotas representados en Marvin, que están preocupados por su situación legal en Estados Unidos, por la posible suspensión del TPS. Este es otro tema que la revista aborda desde diferentes puntos de vista no solo viéndolo en términos monetarios por las remesas que disminuirán, sino el lado humano, los sueños que se ven truncados, las oportunidades que pierden los compatriotas de mejorar su vida y la de sus familias a pesar de estar viviendo tiempos difíciles, por el clima hostil hacia los migrantes que se ha generado.

Espero que 2018 sea mejor para todos, que Séptimo Sentido siga generando conciencia y poniendo en evidencia los problemas y realidades que corresponden a muchos salvadoreños por vivir aquí y fuera de nuestro país. Lo que hace la revista es un material valioso para trabajar dentro de las aulas, como el reportaje que fue base para el trabajo de graduación de un grupo de alumnas de tercer año sobre los derechos reproductivos de las mujeres y el acceso al kit en caso de abuso sexual. Quiero agradecer a Valeria Guzmán que, con su reportaje “Las mujeres violadas de un país que no protege ni medica”, motivó a mis estudiantes a trabajar en este tema empoderándose y obteniendo un mayor conocimiento para hacer valer sus derechos. Este es uno de los frutos que sus reportajes y el trabajo que como periodistas obtienen.

Ruth Karina Sánchez
tearu@hotmail.com


Liderazgos y tiempos

Una expresidenta suramericana dijo en cierta ocasión: “Para ser buena política no necesito disfrazarme de pobre”, a lo mejor en referencia a algunos políticos que en época electoral visitan sectores empobrecidos, cargan en sus brazos a niños, intentan echar pupusas con las señoras que se dedican a ese negocio o se ponen a cantar con ellos. Esta referencia la hago a propósito de un pensamiento presentado por Marlon Hernández, quien hizo referencia a los políticos que impiden, por razones políticas, que otros desarrollen sus proyectos.

Respecto al bipartidismo latente en nuestros países, coincido con Marlon en que se necesita el surgimiento de “nuevos liderazgos”, que a mi juicio pueden dar al traste con el sistema político de los partidos tradicionales. Se ha dado en países europeos con líderes que anteriormente no conocía la población y surgieron para ganar. En nuestro medio, en todas las encuestas se muestra una apatía generalizada hacia las agrupaciones políticas que en los últimos años han conformado, de hecho, un bipartidismo. Sabemos que las encuestas, para ser sinceros, confirman el desplome de los dos grandes partidos, es decir, del bipartidismo, pero estos no se dan por enterados y sienten que cuando la crisis amaine, todo volverá a su lugar. Todo esto porque abrirse a la sociedad, hacerse más permeable a la ciudadanía, les genera pánico, aunque todos sabemos que esos partidos no están cumpliendo su función y necesitan una profunda renovación.

Finalmente, recordarle a los políticos que nada degrada tanto a la reputación de un partido o candidato como incumplir las promesas electorales, con las que se han ganado un puesto electoral.

Miguel Martínez
miguelmar47@yahoo.com

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Sin garantías

El régimen democrático lo conforman un conjunto de procedimientos en donde la información debe ser la base mínima y la libertad en esa dirección es vital, pues solo cuando los ciudadanos están bien informados pueden involucrarse en la búsqueda de soluciones a sus problemas; si la democracia exige transparencia, esta a su vez requiere de la participación ciudadana para poder custodiar el uso racional de los recursos financieros que son de su propiedad. Sócrates decía “que el hombre virtuoso era el llamado a gobernar”, pero en nuestro escenario político eso no encaja plenamente, salvo rarísimas excepciones, de ahí que la mayoría de funcionarios públicos actúan con mente altamente prejuiciada y apasionada a sus intereses, hasta con ignorancia e inepcia, y al ejercer el derecho a solicitar información les resulta urticante y hasta irritable a muchos de los que ostentan cargos.
En efecto, la clase de gente que llega a los cargos se vuelve el principal freno para la rendición de cuentas. Sin información y sin rendición de cuentas no puede haber transparencia y sin esta se anulan los principios democráticos. El acompañamiento del pueblo como lupa gigante no cae en gracia, prefieren lidiar con el encubrimiento antes que el pueblo se dé cuenta de sus malas jugadas, olvidando que ocultar es siempre una mala señal.
El título “El clamor de transparencia que llega desde una colonia que se inunda” que Glenda Girón deja ver no da la suficiente talla para ese indignante problema que corretea por todas las alcaldías del país; en unas más que en otras, existe el temor de entregar información porque luego lo que se desenreda son maniobras ilícitas con los erarios sobre lo que nadie tiene control. Con esas malsanas actitudes de los funcionarios, tanto los municipios como el Estado mismo permanecen sin garantía de futuro.
Al observar tantos desvaríos sin respuesta, la ciudadanía se ha ido resignando desde la comodidad de la indiferencia. Si las instituciones son públicas y manejan fondos del público, es una obligación que le rindan buenas cuentas al público, sin escudarse en que la información sea reservada o confidencial. Hoy día son contadas las alcaldías donde ejecutan cabildos, que por ley deben realizarse y no por conveniencia, sienten que es un acoso a su cargo y a todo lo que hacen; sin embargo, como el poder es adictivo, el voto sí lo piden sin reparo para su siguiente período.

José Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


La carta hacia la Fiscalía

No soy periodista, pero sí un asiduo lector de Séptimo Sentido. Así que estoy de acuerdo en un 90 % sobre lo que escribe el periodista Héctor Silva Ávalos. Pero también hay que darle mérito al señor Douglas Meléndez, ya que a pesar de lo poco que gana, o el poco presupuesto que le otorga el gobierno central en el año, es allí donde está el cuello de botella para el fiscal y toda la Fiscalía, pues acordémonos que si un empleado está bien pagado, entonces este le será más fiel al patrono como tampoco le robará. Esto lo menciono como ejemplo por mi experiencia vivida dentro de mi profesión, ya que yo nunca trabaje para el Gobierno.
El señor Silva Ávalos dice en su artículo que el fiscal debería procesar a todos los funcionarios que no colaboran, a todos los bancos del sistema, también menciona que todos los bancos ven pasar mucho dinero y no le colaboran al fiscal. Bueno, entonces, esta es mi opinión: que el señor fiscal agote todos los medios a su alcance del poco dinero que le dan y procese a todos estos corruptos que existen en este país, incluyendo a sus propios fiscales y jueces de todo el país. Sobre lo de Mauricio Funes que menciona el señor Silva Ávalos, yo opino lo siguiente: como este señor fue el presidente por medio del partido FMLN, este señor fue factor importante para que este partido ganara en ese tiempo las elecciones presidenciales debido a sus programas televisivos que el conducía en el Canal 12, del cual era propietario mi amigo coterráneo Jorge Zedán, que en paz descanse. Él se ganó bastante popularidad por la crítica hacia los políticos millonarios de ARENA, ironías de la vida ya que ahora él se encuentra exiliado, en Nicaragua, por lo que él tanto criticaba.
En mi opinión, el señor fiscal tendría que enjuiciarlo penalmente para que puedan extraditarlo por medio de la INTERPOL, para que su conciencia lo ajusticie como le sucedió al señor Flores, a quien tanto criticó en sus programas televisivos.

Raúl Medrano Morán
raulmedramoran@gmail.com


Recibir y dar

¿Cuándo fue la última vez que permitiste recibir? Esta es la pregunta obligada que debemos realizarnos, porque recibir no significa egoísmo, sino valorar lo que los otros nos dan. Pero para esto se necesita valentía para recibir la manifestación de lo deseado. 1.ª Samuel 1:20: “Si lo pedido con fe es bueno para ti y los demás, y lo ves manifestarse en tu vida… acéptalo, es tuyo”.
Uno de los grandes secretos es tener una actitud de agradecimiento para vivir en paz. Vivir en familia implica una construcción permanente donde cada uno de nosotros debe dar lo mejor de sí para el beneficio de todos, el valor principal para que las familias vivan en armonía es el amor. Muchas veces nos disgustamos con los demás por tener un punto ajeno al nuestro. Dar sin pedir nada a cambio es un regalo, que decidamos ser personas predispuestas a dar a los que nos necesitan y una simple actitud puede cambiar una vida. Quien da recibe lo mismo que otorga. Por eso este domingo me llamó la atención la columna “Aprender a recibir”, de la periodista Mariana Belloso, en la cual ella se ubica en la realidad que ha vivido y son pocas las personas que lo hacen. Ese valor es de admirar y servir de ejemplo para que otras personas no se olviden de sus raíces.
Una paradoja que nos puede parecer contradictoria es que es mejor dar que recibir. Lo mismo sucede con las personas que viven dando a los demás, viven y hacen vivir; lo contrario son los que reciben, guardan y no dan. Se parecen al agua estancada que muere y causa la muerte a su alrededor. Pensamos que cuando damos nuestro dinero, tiempo y honor, nos empobrecemos, porque los demás se quedan con lo nuestro y nosotros nos vamos quedando pobres, pero es exactamente lo contrario. El que acumula para sí solo llama a gritos a la infelicidad y esta llega. El que reparte abre la puerta a la felicidad.
Acaparar y ser egoístas nos cierra la puerta a la felicidad.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

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Gratitud

El mundo se divide entre quienes leen y los que no leen. El amor por los libros debe cimentarse en el mejor de los casos en compañía de la leche materna; un hábito cariñoso a temperatura temprana en el mundo de la palabra. Su continuación por esa ruta es una de las gentilezas más ingeniosas de formar el carácter del futuro amante de los libros que luego con un pequeño salto le encuentra el sabor oculto a la literatura. El Premio Nobel de las Letras 1978, Isaac Bashevis Singer, dijo alguna vez “existen quinientas razones por las que escribo para niños”. Y es que escribir para niños no es fácil, adentrarse en su universo implica conocer a fondo las necesidades de lectura que anhelan, ya que los textos deben concebirse desde el mismo interés del niño donde no cabe ninguna imposición. “Cómo escribir libros para niños de dos mundos” es el aporte que esta vez nos comparte Moisés Alvarado en alusión al oficio de la literatura infantil y el consumo de esas lecturas que deben hacer los infantes desde sus primeros años de vida. Al disponerse escribir una obra para peques se debe nutrir con los infaltables ingredientes de la imaginación y la fantasía como piedras angulares. Estas deben hospedarse en cada obra que se fecunde en función del potencial del pequeño lector que al intimar de manera libre y feliz con sus amigos imaginarios les dará vida a los personajes de la ficción hasta llegar a considerarlos como si fuesen de carne y hueso. Además, la obra debe llevar inherente el componente didáctico que por años ha sido el medio más adecuado para fortalecer el inventario moral. Los que se dedican a la sublime tarea de escribir para los lectores de edad temprana, llevándolos de la mano en la formación de ese virtuoso hábito, tienen corazón de niño, pero además son un apoyo imprescindible para las familias que lanzan a sus hijos al infinito cultural, “también tiene que ver con la construcción de la identidad”, añade la carta editorial. Hay que leer siempre y también escribir cuando se pueda para comprender mejor la realidad y tener una cosmovisión amplia del mundo en que vivimos. La literatura infantil concede su gratitud a quienes piensan en los niños.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Hábitos de lectura

En el reportaje “Cómo escribir libros para niños de dos mundos”, Moisés Alvarado difunde un libro que trata acerca de los niños que por alguna razón tuvieron que emigrar. El libro busca que ahora tengan un pedazo de historia de su país, narrada en su nueva lengua, que es la que dominan. El principal promotor es el escritor Jorge Argueta, que realiza lo que tiene a su alcance para sembrar la semilla del hábito de lectura para que estos niños no pierdan sus raíces culturales, que debido a las nuevas tecnologías se pierden. Por esta razón padres e hijos es el binomio perfecto para no decaer en la lucha de encontrar lecturas amenas en base con lo sucedido en nuestro país. El ejemplo dado por Jorge Argueta de acomodar una pequeña biblioteca en donde residió por un tiempo es digno de imitar. La empresa privada y el Gobierno son los más indicados en promover este tipo de actividades en beneficio de la niñez. Los escritores que narran para los infantes nutren el espíritu del niño, sin embargo, son excluidos en del ámbito literario, y a los padres nos corresponde fomentar el hábito de la lectura en nuestros hijos. Una forma es interactuar leyéndoles libros de cuentos antes de dormir para que los niños se sientan atraídos y para que, en un futuro, tengan la capacidad de seleccionar los libros que les gusten y, al mismo tiempo, mejoren su expresión verbal para que florezca su léxico y analicen lo que leen. Es muy importante evitar la lectura como una obligación.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

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Los desaparecidos

Miles de salvadoreños desaparecieron durante la guerra civil. La Comisión de la Verdad documentó 5,000 desapariciones forzadas ocurridas entre 1980 y 1992. Gracias al trabajo de las familias de las víctimas y las organizaciones de derechos humanos, se ha recopilado más información que permite estimar en 10,000 los desaparecidos en la década de los ochenta; de esa cifra pocos se han encontrado, se desconoce el paradero de la mayoría, el único consuelo es la expectativa que el actual presidente de la república prometió en su campaña y que se precisó recientemente con la creación de CONABUSQUEDA, que pretende saldar la deuda histórica con esas víctimas a fin de propiciar el reencuentro o restitución de sus restos, con lo que al menos se abre una luz de esperanza para quienes arrastran esa congoja acumulada.

En consonancia con ese compromiso, El Salvador se convirtió en signatario del Tratado Consultivo de la Comisión Internacional Sobre Personas Desaparecidas. La entrevista de Valeria Guzmán “¿Dónde se enflora a un desaparecido?” encierra un interesante contexto vertido en el diálogo con una protagonista, madre Lupe, víctima de aquel sufrimiento que cautivó a Manlio Argueta su novela de vocación social “Un día en la vida”, ganadora del premio UCA Editores.

Desafortunadamente, el fenómeno de las desapariciones no finalizó con la firma de las Acuerdos de Paz, nada se aprendió del oscuro pasado ilustrativo. En los actuales momentos los recuentos de personas reportadas como desaparecidas vuelven a inflarse, las desapariciones son cotidianas como en la guerra civil y cientos de personas viven en silencio sus peculiares historias sin tener al menos la suerte como los casos del conflicto donde ciertamente los salvadoreños siguen buscando a sus familiares pero tienen al menos el ínfimo aliciente de tenerlos registrados en el Monumento a la Memoria y la Verdad del parque Cuscatlán, en una incipiente base de datos.

La memoria no se rinde y es vital para que una sociedad se haga cargo del pasado, presente y futuro; la presión y el trabajo de los familiares ha demostrado que con la esperanza en ristre la localización es posible. Dar solución a todo caso de desaparición forzada es de imperioso compromiso para que el país avance en el fortalecimiento de su sistema de justicia y se consolide el Estado de derecho, solo así quedaría en evidencia una verdadera voluntad de evitar la repetición de tan repulsiva barbarie.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Las otras Guadalupes

La entrevista de Valeria Guzmán “¿Dónde se enflora a un desaparecido?” nos hace mirar al pasado, cuando el conflicto armado nos arrebató a alguno de nuestros familiares o amigos. En este país existen más Guadalupes Mejía que ocultan su reclamo por no ser escuchadas. Diferente es la entrevistada que tuvo o tiene la oportunidad de contar las peripecias que le ha tocado sufrir por denunciar los atropellos sufridos durante la guerra. Cuál es el costo que se tiene que pagar para encontrar a los familiares desaparecidos por haber sido tildados de comunistas y ahora aparece su nombre en el Monumento a la Memoria y la Verdad. En mi caso me tocó ver desaparecidos amigos, vecinos, compañeros de estudios y ni sus nombres aparecen en ese monumento. Cuántos más testimonios están en el olvido y cuántos deambulan por las calles enloquecidos por los traumas de la guerra.

Es de justicia dar con el paradero de tanto desaparecido que haya sido combatiente o señalado por las fuerzas paramilitares. Es imperante acompañar a las familias de los desaparecidos para que sus peticiones sean oídas.

Desde el punto de vista social, el costo ha sido muy alto y una consecuencia es que las armas quedaron en manos de la población civil, lo cual propició el surgimiento de las pandillas de jóvenes y adultos denominadas maras, que se dedican a la delincuencia y al tráfico de drogas, que han hecho de El Salvador uno de los países más violentos del mundo. Por esta razón la desaparición forzada es una de las más penosas páginas de la historia nacional y signo de una patología de la sociedad salvadoreña: la impunidad.

Los responsables de todas las desapariciones no han rendido cuentas por sus acciones debido al nivel de impunidad existente en nuestro país, y como prueba, hasta la fecha nunca se ha realizado un juicio por un caso de desaparición forzada.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com


La paz incompleta

No había manera de que empezáramos bien con la paz si antes no se escuchaba a esta gente que perdió lo más valioso que tenía: a su familia.

La madre Lupe dio batalla, y la sigue dando. Todos los que buscan descalificarla por sus ideas políticas no tienen idea de lo reducido de su argumento. Porque la política es mucho menor a los lazos familiares. Nadie, ni de una ideología ni de la otra, merece pasar décadas buscando sin tener certeza de si busca vivos o muertos. Es injusto que esto no haya sido una prioridad. Ojalá que este nuevo organismo que se ha formado venga a dar una respuesta concreta y no se convierta en otra de esos elefantes blancos que solo chupan el dinero y no entregan ningún resultado.

Cristian Salazar
cristiansala7812@gmail.com

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Familias disfuncionales

En nuestro país, el peor lastre que arrastramos es la violencia intrafamiliar, que viene desde la conquista española. Se da por tres factores: control de impulsos, carencia de afecto y la incapacidad para buscar solución a problemas de alcohol y drogas: todos conocemos que cuando tenemos problemas durante la niñez, sobre todo en los primeros cinco años, dejan una marca imborrable sea para bien o para mal. Somos los padres los que, debido a que no estamos preparados, marcamos detalles que los niños modelan en su personalidad. Por esta razón, los hijos de familias disfuncionales crecen sin ninguna orientación y sufren de baja autoestima, y cuando buscan pareja, se repite la cadena de comportamiento violento hacia su pareja.

Ejemplos como el mostrado en el reportaje de la periodista Valeria Guzmán solo son la punta del iceberg. Debido a que es necesario descargar la tensión acumulada, el abusador realiza una elección de tiempo y lugar para buscar un resultado. Ya descargada la tensión y el estrés, pasa a la otra etapa de calma y arrepentimiento no violento, simulando como si nada hubiera sucedido. Es en estos casos cuando el abusador debe buscar tratamiento para que no repita el ciclo de violencia.

La violencia doméstica no solo es abuso físico, los golpes o heridas. La que más afecta es la que ataca la integridad emocional y espiritual.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com


Hombre o bestia

En el drama del aprendizaje social de la violencia, las mujeres quedan limitadas al ámbito doméstico y ellas han asumido erróneamente como atributos propios la debilidad y la sumisión. A eso le agregamos que hay mentes masculinas con taras que creen tener acceso legítimo al vasallaje y la violencia en contra de ellas. De esa manera se ha consagrado la violencia doméstica, de la cual muchas veces no se quiere hablar porque también se enseñan aberraciones que influyen: “no se debe hablar mal de su casa”, “entre casados y hermanos nadie debe meter la mano”. Expresiones populares que aconsejan no mediar en las disputas porque ellos terminarán por reconciliarse y la situación ahora será contra el mediador so pretexto de que la violencia intrafamiliar debe tratarse y resolverse sin injerencia externa.

A la víctima de ese vilipendio familiar se suman los niños que se inundan de miedo cerval, aprenden a reñir y, en su momento, repiten el círculo vicioso. Es el ciclo perverso que se debe romper con un trabajo muy fino desde la tribuna de la educación y, cuando no se le da la atención debida, se van acumulando dolores no resueltos que generalmente, con el tiempo, estallan.
Si las parejas pierden las fuerzas reparadoras del entendimiento que les limitan llegar al diálogo desde que se cruzan palabras groseras, nunca arribarán a una convivencia pacífica como norma de vida y se perderá la pauta para los hijos, empujando a los hogares a caminar al garete.

En la entrevista que nos comparte Valeria Guzmán, “Él tiene la costumbre de golpear a las mujeres”, se corre el velo de cómo el maltrato queda oculto en el silencio cuando las víctimas callan por temor, amenazas y por no sentirse derrotadas, pero es necesario que la afonía de la justicia hable, no es posible que esos hombres, digo bestias, no sean juzgados. La mujer en esas circunstancias pierde la autoestima, empieza a sentir que no tiene valor, se siente inútil y cree que depende del hombre en todo y que sola no podrá salir adelante, se vuelve hasta disminuida, ya no le importa cuánto le digan familiares del riesgo que corre, no hace nada por cambiar o abandonar aquel calvario, sabe que es víctima, pero prefiere continuar sometida y aguantar golpes en lugar de procurarse un futuro con sus propias fuerzas, situación que a veces la lleva a la tumba.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com

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Sí se puede

Evidentemente el país no atraviesa su mejor momento en cuanto a violencia se refiere, el ambiente sigue saturado de efluvios malignos, la falta de voluntad opera como un freno en todos los órdenes y solo se toman acuerdos cuando se complacen intereses de las partes contendientes. “De cómo El Salvador puso fin a los secuestros” es el aporte de Moisés Alvarado, en el cual se reconoce el éxito de la estrategia que le dobló sustancialmente el brazo a los secuestros y se destaca el énfasis en la dotación de recursos económicos suficientes, con el aporte resuelto de la empresa privada. Quienes toman decisiones que marcan el destino nacional deben ver esa experiencia para formular las políticas de seguridad que hasta hoy solo muestran resultados tibios.

Deben, además, exiliar los resquemores ideológicos, cuando se trata de abordar temas de suprema envergadura. Si los acuerdos de cualquier índole no son fáciles de lograr, el cumplimiento de estos se vuelve aún más difícil, pero en ambos casos “voluntad” es la palabra prodigiosa que debe prevalecer, si se quiere. Precisamente, en estos días hay reuniones multipartidarias con el Gobierno para enmarcar decisiones de consenso en torno a temas económicos. Sin embargo, en los entrampamientos inconsecuentes el que pierde es el pueblo, que a la vez es el que merece los mejores arbitrajes por parte de los funcionarios; la bonanza de los resultados debe divulgarse y conocerse en la dinámica de la realidad.

Pero en los rubros delictivos contemplados en el Código Procesal Penal no solo figura el secuestro; la ola delincuencial que nos golpea debe tener también recetas serias, como se hizo con los secuestros, donde los acuerdos y dotación de recursos fueron la piedra angular.

Las actuales circunstancias pueden cambiar a mediano plazo con tácticas más convenientes en sinergia interinstitucional, aún hacen falta depuraciones exhaustivas en algunos organismos y apropiarse de medidas que conduzcan a la erradicación de tan repugnante barbarie social. En mejores condiciones estaríamos si todos en vez de torpedear las buenas intenciones pusiéramos nuestro aporte para ver el problema con visión de patria. Las alcaldías tienen mucho que aportar para la erradicación de la violencia, pero pocas están haciendo su porción. Ya se ha demostrado en eventos anteriores que cuando las partes se ponen de acuerdo son capaces de erradicar aberraciones sociales que detienen el crecimiento y nos mantienen en zozobra colectiva. Queda la esperanza de que sí se puede.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Violencia interminable

El asesinato del joven fotógrafo de un canal de televisión del país ha abierto las alertas sobre lo cruel que es este momento por el que estamos pasando, en el que ya no mueren solo pandilleros, que son el objetivo del Gobierno, sino también policías, soldados y sus familiares. La periodista que habló del “miedo a la policía” es impactante, ya que las autoridades que están obligadas a proteger a la población, en ocasiones ven a sectores civiles como merecedores de maltrato. Séptimo Sentido y otros medios han denunciado ejecuciones que se han dado contra pandilleros, que legalmente debiesen ser capturados y presentados a las autoridades para su juzgamiento.

En el caso de que alguien dude de las informaciones que recaban los medios, en estos días el alto comisionado de la ONU concluyó que en nuestro país se violan los derechos humanos; se alarmó por el retorno de los escuadrones de la muerte y las ejecuciones extrajudiciales. El visitante aseguró que las medidas extraordinarias han producido condiciones realmente inhumanas en las cárceles, afectadas por la suspensión de visitas familiares, los brotes de tuberculosis y la desnutrición. Finalizó lamentando las amenazas, la intimidación contra periodistas y defensores de los derechos humanos.

Guillermo Zelaya
zelayapor47@gmail.com


Violencia diaria en el país

Cuando la muerte llega no importa la profesión, más en este país donde la vida no vale nada por no tener garantías ni donde uno vive, porque la violencia no discrimina y la sufren los más pobres –como la muerte del camarógrafo Samuel Rivas sucedida recientemente–, por el cumplimiento de labores de trabajo muchas veces se tiene que visitar lugares conflictivos.
Para entender el origen de la violencia en el país, debemos de entender que hay dos formas bastante discutidas hasta hoy: una causa que engendra la violencia como algo innato de la persona y la otra forma es de tipo social que es el resultado de patrones adquiridos por asimilación de la estructura social; esto último se aplica para la columna de opinión del domingo “Nos mataron a todos”, de la periodista Mariana Belloso, con el homicidio del camarógrafo de Megavisión que fue asesinado donde vivía. Los esperados resultados del impuesto de seguridad no se han visto. ¿Por qué tienen que morir las personas trabajadoras en manos de la delincuencia? De no tomar en cuenta estas muertes, la tendencia de los homicidios es ascendente y lo ocurrido en las últimas semanas ha desbordado por completo la violencia en nuestro país, que se ha mantenido violento hasta en épocas de tregua.

La sociedad salvadoreña sufre después del conflicto armado e inicia el camino a la consolidación democrática, pero la manera de ejercer el control social en la sociedad salvadoreña sigue siendo, por antonomasia, el uso de la violencia practicada en todos los ámbitos: en la política, para mantener el control sobre el Estado y los gobiernos locales, así mismo imponer un tipo determinado de sociedad en los centros de trabajo y en la familia para el sometimiento total de sus habitantes. Todos somos los que debemos exigir el derecho a vivir en paz y dejar un legado a las futuras generaciones, para que no se repita la historia violenta que vivimos.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com>


“Nos mataron a todos”

Dura realidad la que se vive en El Salvador. Nos han matado, nos han robado la paz, caminamos como seres de otro mundo, desprotegidos por aquellos que juraron proteger a la sociedad, de aquellos antisociales que viven la ley de la selva, aquellos que les gusta el dinero fácil, asesinos sin alma. Pero ¿quiénes tienen la culpa? La tenemos todos: por no exigir nuestro derecho a la vida, por dejar que nos engañen cada tres o cada cinco años. Este no es problema del Ejecutivo, sino de todos, –el poder formal que no actúa por oscuros intereses– jueces, fiscales, diputados. Nos expulsan de nuestras propiedades, se roban la niñez, imponen su ley y nosotros no queremos cambiar el estado de cosas, aunque sabemos que somos la mayoría.

Manny Nagula
cmjlaguna59@hotmail.com

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A traición

El país que se ha hecho grande gracias a los emigrantes, ahora les da la espalda con un giro radical y con procedimientos coercitivos a quienes hayan violado las leyes migratorias con excepciones extremadamente limitadas, si es que las hay; ese es el temor del discurso xenófobo e implacable en contra de los protegidos por los programas TPS y DACA, unos 236 mil salvadoreños. Es la noticia del momento, que Valeria Guzmán esboza en su artículo “La bienvenida a un país que expulsa a su gente”.

El círculo de riesgo de los que se van indocumentados comienza con un viaje aventurado. Los que logran llegar viven en zozobra por falta de papeles; si son deportados se exponen a desafíos similares a los que sobrellevaron cuando se fueron; luego al volver a su tierra de origen, son recibidos por los mismos factores que los obligaron a salir: pobreza e inseguridad. Pero el capítulo no termina ahí, pues hay un futuro incierto por delante, difícil de predecir.

Se debe agregar que quienes logran trabajar en el Norte sufren humillaciones de toda clase, a pesar de que cobran menos y trabajan más. Tampoco debe pasar inadvertido el proceder que han tenido los gobiernos, que por su ineptitud y falta de integridad, han descuidado la función de crear una sociedad justa y autosostenible con oportunidades reales para todos, libre de fieras delincuenciales de todo pelaje que nada más han potenciado un país dependiente de las remesas para el consumismo.

Aunque no se espere una deportación masiva, los signos que se leen en la realidad no son alentadores. La propuesta de Alianza para la Prosperidad en el Triángulo Norte contempla inversiones en lugares de origen para la reinserción de emigrantes retornados, pero cada Estado tiene que participar con su contraparte en el plan migratorio que se avecina. Además cada país por su propia cuenta debe prepararse para ese fenómeno provocado, que aunque no se dé masivo pone en aprietos a cualquier gobernante con un mínimo de sensibilidad humana. Lo que hace CONAMYPE puede resultar insuficiente para la incorporación de los repatriados a la vida económica nacional. Nos queda esperar la decisión final en poder del órgano bicameral del Norte; los gestores del destino nacional tienen el reto y los amantes de este terruño tenemos el compromiso de invocar un fallo menos inexorable, y salir del busilis de estar en la cuerda floja.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Trabajo difícil

Aquí mucha gente piensa que irse para Estados Unidos o para Canadá es chiche o que allá van a conservar sus maneras de acomodados. Lo primero que se pierde allá es el orgullo. Uno va a servir, porque solo a eso puede aspirar recién llegado. Que hay más dinero por ir a hacer esas cosas, es cierto. Pero a un costo muy alto, porque el desprecio que sienten por uno es palpable y sí molesta un montón.

Con todo esto, que nos cierren los programas que nos han estado dando algo de dignidad es nefasto y este gobierno no se está poniendo las pilas para mantener abierto ese chorrito del que nos bañamos hasta los que no recibimos remesas.

Cristian Salazar
cristiansala7812@gmail.com


Necesidades de los migrantes

La periodista Valeria Guzmán en su reportaje “La bienvenida a un país que expulsa su gente” narra las peripecias que les toca vivir a los eternos deportados que no encontraron el sueño americano. Existen un sinfín de historias que año con año se repiten en los que huyen de la violencia, pobreza, falta de oportunidades de empleo, exclusión social y económica.
Los retornados llevaban en mente un denominador común: el de buscar nuevos horizontes para su grupo familiar, incluso a costa de perder la vida en la travesía.

El impacto emocional que sufren es violento. La propia realidad de las migraciones se instala como problema central en la fijación de las políticas en nuestro país, en el que hay grandes dificultades para determinar la dimensión de la problemática, en establecer políticas sobre la base de la percepción de la opinión pública y en la falta de estudios que cuantifiquen la magnitud del fenómeno que hay que tomar en cuenta, más ahora que el TPS en Estados Unidos está por ser cancelado. Lo primordial que hay que realizar es adoptar políticas beneficiosas para los migrantes que ayuden al país de origen y destino tomando como base principal la protección de los derechos humanos.

Además, es necesario luchar en contra de las imágenes simplistas que derivan por la misma causa. El éxodo rural es un fenómeno por el cual una mayoría de la población residente en el campo se traslada a vivir en las ciudades y afecta principalmente a los jóvenes que emigran a distintos lugares para encontrar mejores perspectivas laborales, educativas y económicas. Hay que tomar en cuenta que no todas las personas pueden lograr un mejor nivel de vida, debido a que, algunas veces, por estar en un país ajeno sufren de discriminación por parte de movimientos xenófobos y racistas que se oponen por todos los medios a la presencia de extranjeros, incluso cuando estos residan legalmente.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

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Imparable

Ya se ha repetido tantas veces que la violencia en El Salvador es un problema complejo que debe ser abordado alejado de análisis simplistas y de emociones partidarias, pues estamos en una sociedad condensada en blanco y negro en donde se pierde con facilidad la riqueza de una reflexión que debe estar separada de los credos extremos que tanto daño le vienen haciendo a este país. “La república de las masacres” es la tétrica entrega de Glenda Girón y Ricardo Flores en donde abunda en este luctuoso tema y no termino de leerlo cuando ya ha sucedido otra masacre en una zona rural de Santa Ana, donde acribillaron a un antisocial, su consorte y dos menores inocentes. ¡Imparable escabechina! Las impresionantes imágenes de la barbarie que a diario vuelan por los medios impactan a quienes nos duele El Salvador y otros que talvez ya se acostumbraron a esa devastación humana.

La violencia siempre es un síntoma de problemas más profundos y mientras no se encuentren apropiadas soluciones, los inicuos seguirán ganando terreno. Ya tenemos décadas de estar sufriendo masacres motivadas por diferentes circunstancias y lo que hoy enfrentamos como país es el acabose, se llevan de encuentro a niños que nada tienen que ver con la paranoia. Erasmo de Rotterdam en su “Elogio de la locura” da cuenta de “que en el mundo la razón apenas tiene poder y lo que reina es una insensata confusión”, estamos en el borde del desborde. Y no basta que el país respire el alivio de saber a los asesinos condenados, si el vivero de los malhechores crece al mismo ritmo de las muertes, tampoco borran del imaginario social los dantescos cuadros que cotidianamente están presentes en el escenario delictivo.

Es peligroso acostumbrarse a esas escenas como algo normal como ha sucedido con los actos de corrupción, hay quienes creen que eso es normal y se quedan con los gritos silenciosos ante la angustiada complejidad de tan sangrienta debacle que cada día se arraiga más en la estructura social.
Las autoridades no están actuando en sincronía. Los malhechores son aprehendidos por los uniformados, sentados en el banquillo pero no condenados en variados casos; las instituciones mismas están infiltradas, no solo las alcaldías, sino las mismas encargadas de hacer justicia, así se vuelve difícil el combate de la epidemia de homicidios y solo nos lleva a seguir siendo un país totalmente desencantado sembrado de muertos.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Desde siempre

Los países con organizaciones socio-políticas más complejas se desarrollaron desde hace 2,000 años antes de Cristo. Y cuando llegaron los españoles, existían varias culturas a lo largo de América, pero con la llegada de los conquistadores españoles se inició un exterminio que arrasó con los pobladores de la región. Desde esa época hasta hoy, no estamos exentos de las masacres, si hacemos un recuento desde la conquista de los españoles cuando sucedieron las primeras masacres en nuestro país, los que más han muertos son activistas políticos, religiosos, sindicalistas, obreros organizados, alcaldes, empresarios y ciudadanos extranjeros han sido los casos más significativos en nuestra historia.

Las masacres de hoy se dan en zonas habitadas por la clase trabajadora pobre y queda demostrado que son un vivo reflejo de la intolerancia, arrogancia y maldad del ser humano. De nada sirvió lo proclamado el 16 de enero de 2012, fecha de aniversario de los Acuerdos de Paz, cuando el entonces presidente Mauricio Funes pidió perdón a los familiares de todas las masacres ocurridas durante el conflicto armado y además anunció una serie de medidas para la reparación moral y económica en favor de los afectados por la guerra civil.

El reportaje “La república de las masacres” de los periodistas Glenda Girón y Ricardo Flores es un recuento investigativo de todas las masacres violentas sucedidas en varios municipios del país que muestran, con detalles, evidencia de esta nueva embestida de violencia que sufrimos todos. Cuesta entender el objetivo que nos lleva al estado que vivimos y, por alguna razón, algunas veces es el mismo pueblo que al no ver resultados de investigación, se toma la justicia por sus propios medios, en vista que también han asesinado inocentes que se encontraban en el día y lugar equivocado.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com


“El gran silencio”

Como suscriptor de LA PRENSA GRÁFICA, no me reprimo jamás de la lectura cotidiana en ningún día del año. Sobre todo el domingo en mi descanso laboral, ávido y expectante de Séptimo Sentido.

En esta ocasión me cautiva específicamente “El gran silencio” de Jacinta Escudos. Gabinete Caligari inicia con el cuento de Ted Chiang refiriendo la comunicación de las especies que conviven con nosotros los humanos, y que de una forma u otra pretendemos entendernos con ciertos animales, sean estos loros, delfines o simios, etc. Con frecuencia nos asombra que la coexistencia es cuestión de lógica y fraterna convicción.

Tengo la esperanza de que un día, con la ayuda de la tecnología, podríamos lograrlo, entonces los caudales cognitivos arribarían a las fronteras hoy insondables. En síntesis, hurgamos por doquier la comunicación con otras formas de vida, con la fe y esperanza de hallarla en el espacio sideral. Personalmente, soy expectante soñador que mientras exista la raza más inteligente que somos, llegaremos a realizar esa quimera expresada por muchas generaciones del contacto extraterrestre. Quizá esto se deba a que soy asiduo y apasionado por la lectura de Erich Von Daniken, de J. J. Benítez y su “Caballo de Troya”, “Los ojos de la Virgen de Guadalupe” y “Yo, Julio Verne” , pero al referirme específicamente en la lectura de ficción de Yosip Ibrahim “Yo visité Ganímedes”, satélite de Júpiter llamado el Planeta Amarillo, aduce que en su cosmos ilusorio no existen especies animales porque no son necesarias.

De súbito al leer esto, no imaginé ser vegetariano y carecer mis hijos del afecto tierno por sus mascotas caninas. Finalmente apasionado por el sendero que los escritores me conducen y hoy que leo a Jacinta Escudos, me obliga a agradecerle, así como a todos los columnistas que mediante sus páginas emocionan con la lectura como la que hoy nos da Jacinta, instruyen, transmiten y nos hacen soñar con la esperanza de sana comunicación, arribar y convivir algún día a otras vidas galácticas, con la certidumbre de las civilizaciones antiguas, mayas, sumerios, egipcios, etc., conservan vestigios de las visitas que seres de otros mundos permitieron ciertos conocimientos, según History Channel, National Geographic.

Déjenme soñar que la comunicación pretendida nos permitirá una vida mejor y así erradicar la actual, llena de conflictos, homicidios, guerras, delincuencia y, entre lo más horrendo, vil y despreciable, feminicidos que presencian los hijos de las tantas víctimas. Mientras tanto “El gran silencio” concluya su mutismo, esperemos que Dios nos proteja.

José Carlos Vásquez
joscarvasq@gmail.com