Buzón

Buzón

A traición

El país que se ha hecho grande gracias a los emigrantes, ahora les da la espalda con un giro radical y con procedimientos coercitivos a quienes hayan violado las leyes migratorias con excepciones extremadamente limitadas, si es que las hay; ese es el temor del discurso xenófobo e implacable en contra de los protegidos por los programas TPS y DACA, unos 236 mil salvadoreños. Es la noticia del momento, que Valeria Guzmán esboza en su artículo “La bienvenida a un país que expulsa a su gente”.

El círculo de riesgo de los que se van indocumentados comienza con un viaje aventurado. Los que logran llegar viven en zozobra por falta de papeles; si son deportados se exponen a desafíos similares a los que sobrellevaron cuando se fueron; luego al volver a su tierra de origen, son recibidos por los mismos factores que los obligaron a salir: pobreza e inseguridad. Pero el capítulo no termina ahí, pues hay un futuro incierto por delante, difícil de predecir.

Se debe agregar que quienes logran trabajar en el Norte sufren humillaciones de toda clase, a pesar de que cobran menos y trabajan más. Tampoco debe pasar inadvertido el proceder que han tenido los gobiernos, que por su ineptitud y falta de integridad, han descuidado la función de crear una sociedad justa y autosostenible con oportunidades reales para todos, libre de fieras delincuenciales de todo pelaje que nada más han potenciado un país dependiente de las remesas para el consumismo.

Aunque no se espere una deportación masiva, los signos que se leen en la realidad no son alentadores. La propuesta de Alianza para la Prosperidad en el Triángulo Norte contempla inversiones en lugares de origen para la reinserción de emigrantes retornados, pero cada Estado tiene que participar con su contraparte en el plan migratorio que se avecina. Además cada país por su propia cuenta debe prepararse para ese fenómeno provocado, que aunque no se dé masivo pone en aprietos a cualquier gobernante con un mínimo de sensibilidad humana. Lo que hace CONAMYPE puede resultar insuficiente para la incorporación de los repatriados a la vida económica nacional. Nos queda esperar la decisión final en poder del órgano bicameral del Norte; los gestores del destino nacional tienen el reto y los amantes de este terruño tenemos el compromiso de invocar un fallo menos inexorable, y salir del busilis de estar en la cuerda floja.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Trabajo difícil

Aquí mucha gente piensa que irse para Estados Unidos o para Canadá es chiche o que allá van a conservar sus maneras de acomodados. Lo primero que se pierde allá es el orgullo. Uno va a servir, porque solo a eso puede aspirar recién llegado. Que hay más dinero por ir a hacer esas cosas, es cierto. Pero a un costo muy alto, porque el desprecio que sienten por uno es palpable y sí molesta un montón.

Con todo esto, que nos cierren los programas que nos han estado dando algo de dignidad es nefasto y este gobierno no se está poniendo las pilas para mantener abierto ese chorrito del que nos bañamos hasta los que no recibimos remesas.

Cristian Salazar
cristiansala7812@gmail.com


Necesidades de los migrantes

La periodista Valeria Guzmán en su reportaje “La bienvenida a un país que expulsa su gente” narra las peripecias que les toca vivir a los eternos deportados que no encontraron el sueño americano. Existen un sinfín de historias que año con año se repiten en los que huyen de la violencia, pobreza, falta de oportunidades de empleo, exclusión social y económica.
Los retornados llevaban en mente un denominador común: el de buscar nuevos horizontes para su grupo familiar, incluso a costa de perder la vida en la travesía.

El impacto emocional que sufren es violento. La propia realidad de las migraciones se instala como problema central en la fijación de las políticas en nuestro país, en el que hay grandes dificultades para determinar la dimensión de la problemática, en establecer políticas sobre la base de la percepción de la opinión pública y en la falta de estudios que cuantifiquen la magnitud del fenómeno que hay que tomar en cuenta, más ahora que el TPS en Estados Unidos está por ser cancelado. Lo primordial que hay que realizar es adoptar políticas beneficiosas para los migrantes que ayuden al país de origen y destino tomando como base principal la protección de los derechos humanos.

Además, es necesario luchar en contra de las imágenes simplistas que derivan por la misma causa. El éxodo rural es un fenómeno por el cual una mayoría de la población residente en el campo se traslada a vivir en las ciudades y afecta principalmente a los jóvenes que emigran a distintos lugares para encontrar mejores perspectivas laborales, educativas y económicas. Hay que tomar en cuenta que no todas las personas pueden lograr un mejor nivel de vida, debido a que, algunas veces, por estar en un país ajeno sufren de discriminación por parte de movimientos xenófobos y racistas que se oponen por todos los medios a la presencia de extranjeros, incluso cuando estos residan legalmente.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

Buzón

Buzón

Imparable

Ya se ha repetido tantas veces que la violencia en El Salvador es un problema complejo que debe ser abordado alejado de análisis simplistas y de emociones partidarias, pues estamos en una sociedad condensada en blanco y negro en donde se pierde con facilidad la riqueza de una reflexión que debe estar separada de los credos extremos que tanto daño le vienen haciendo a este país. “La república de las masacres” es la tétrica entrega de Glenda Girón y Ricardo Flores en donde abunda en este luctuoso tema y no termino de leerlo cuando ya ha sucedido otra masacre en una zona rural de Santa Ana, donde acribillaron a un antisocial, su consorte y dos menores inocentes. ¡Imparable escabechina! Las impresionantes imágenes de la barbarie que a diario vuelan por los medios impactan a quienes nos duele El Salvador y otros que talvez ya se acostumbraron a esa devastación humana.

La violencia siempre es un síntoma de problemas más profundos y mientras no se encuentren apropiadas soluciones, los inicuos seguirán ganando terreno. Ya tenemos décadas de estar sufriendo masacres motivadas por diferentes circunstancias y lo que hoy enfrentamos como país es el acabose, se llevan de encuentro a niños que nada tienen que ver con la paranoia. Erasmo de Rotterdam en su “Elogio de la locura” da cuenta de “que en el mundo la razón apenas tiene poder y lo que reina es una insensata confusión”, estamos en el borde del desborde. Y no basta que el país respire el alivio de saber a los asesinos condenados, si el vivero de los malhechores crece al mismo ritmo de las muertes, tampoco borran del imaginario social los dantescos cuadros que cotidianamente están presentes en el escenario delictivo.

Es peligroso acostumbrarse a esas escenas como algo normal como ha sucedido con los actos de corrupción, hay quienes creen que eso es normal y se quedan con los gritos silenciosos ante la angustiada complejidad de tan sangrienta debacle que cada día se arraiga más en la estructura social.
Las autoridades no están actuando en sincronía. Los malhechores son aprehendidos por los uniformados, sentados en el banquillo pero no condenados en variados casos; las instituciones mismas están infiltradas, no solo las alcaldías, sino las mismas encargadas de hacer justicia, así se vuelve difícil el combate de la epidemia de homicidios y solo nos lleva a seguir siendo un país totalmente desencantado sembrado de muertos.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Desde siempre

Los países con organizaciones socio-políticas más complejas se desarrollaron desde hace 2,000 años antes de Cristo. Y cuando llegaron los españoles, existían varias culturas a lo largo de América, pero con la llegada de los conquistadores españoles se inició un exterminio que arrasó con los pobladores de la región. Desde esa época hasta hoy, no estamos exentos de las masacres, si hacemos un recuento desde la conquista de los españoles cuando sucedieron las primeras masacres en nuestro país, los que más han muertos son activistas políticos, religiosos, sindicalistas, obreros organizados, alcaldes, empresarios y ciudadanos extranjeros han sido los casos más significativos en nuestra historia.

Las masacres de hoy se dan en zonas habitadas por la clase trabajadora pobre y queda demostrado que son un vivo reflejo de la intolerancia, arrogancia y maldad del ser humano. De nada sirvió lo proclamado el 16 de enero de 2012, fecha de aniversario de los Acuerdos de Paz, cuando el entonces presidente Mauricio Funes pidió perdón a los familiares de todas las masacres ocurridas durante el conflicto armado y además anunció una serie de medidas para la reparación moral y económica en favor de los afectados por la guerra civil.

El reportaje “La república de las masacres” de los periodistas Glenda Girón y Ricardo Flores es un recuento investigativo de todas las masacres violentas sucedidas en varios municipios del país que muestran, con detalles, evidencia de esta nueva embestida de violencia que sufrimos todos. Cuesta entender el objetivo que nos lleva al estado que vivimos y, por alguna razón, algunas veces es el mismo pueblo que al no ver resultados de investigación, se toma la justicia por sus propios medios, en vista que también han asesinado inocentes que se encontraban en el día y lugar equivocado.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com


“El gran silencio”

Como suscriptor de LA PRENSA GRÁFICA, no me reprimo jamás de la lectura cotidiana en ningún día del año. Sobre todo el domingo en mi descanso laboral, ávido y expectante de Séptimo Sentido.

En esta ocasión me cautiva específicamente “El gran silencio” de Jacinta Escudos. Gabinete Caligari inicia con el cuento de Ted Chiang refiriendo la comunicación de las especies que conviven con nosotros los humanos, y que de una forma u otra pretendemos entendernos con ciertos animales, sean estos loros, delfines o simios, etc. Con frecuencia nos asombra que la coexistencia es cuestión de lógica y fraterna convicción.

Tengo la esperanza de que un día, con la ayuda de la tecnología, podríamos lograrlo, entonces los caudales cognitivos arribarían a las fronteras hoy insondables. En síntesis, hurgamos por doquier la comunicación con otras formas de vida, con la fe y esperanza de hallarla en el espacio sideral. Personalmente, soy expectante soñador que mientras exista la raza más inteligente que somos, llegaremos a realizar esa quimera expresada por muchas generaciones del contacto extraterrestre. Quizá esto se deba a que soy asiduo y apasionado por la lectura de Erich Von Daniken, de J. J. Benítez y su “Caballo de Troya”, “Los ojos de la Virgen de Guadalupe” y “Yo, Julio Verne” , pero al referirme específicamente en la lectura de ficción de Yosip Ibrahim “Yo visité Ganímedes”, satélite de Júpiter llamado el Planeta Amarillo, aduce que en su cosmos ilusorio no existen especies animales porque no son necesarias.

De súbito al leer esto, no imaginé ser vegetariano y carecer mis hijos del afecto tierno por sus mascotas caninas. Finalmente apasionado por el sendero que los escritores me conducen y hoy que leo a Jacinta Escudos, me obliga a agradecerle, así como a todos los columnistas que mediante sus páginas emocionan con la lectura como la que hoy nos da Jacinta, instruyen, transmiten y nos hacen soñar con la esperanza de sana comunicación, arribar y convivir algún día a otras vidas galácticas, con la certidumbre de las civilizaciones antiguas, mayas, sumerios, egipcios, etc., conservan vestigios de las visitas que seres de otros mundos permitieron ciertos conocimientos, según History Channel, National Geographic.

Déjenme soñar que la comunicación pretendida nos permitirá una vida mejor y así erradicar la actual, llena de conflictos, homicidios, guerras, delincuencia y, entre lo más horrendo, vil y despreciable, feminicidos que presencian los hijos de las tantas víctimas. Mientras tanto “El gran silencio” concluya su mutismo, esperemos que Dios nos proteja.

José Carlos Vásquez
joscarvasq@gmail.com

Buzón

Buzón
Buzón

Vilma y Vidalina

Mis felicitaciones a Moisés Alvarado por ese reportaje donde se refleja el espíritu de lucha de muchas mujeres salvadoreñas rurales y de las que vivimos en el área urbana por sacar a nuestros hijos adelante siendo jefas de hogar. Me gusta este tipo de reportajes donde se ponen a la luz aspectos positivos como el de los microcréditos solidarios.

También está a la vista cómo las mujeres debemos luchar contra los estereotipos que se nos imponen sutilmente, como ese de decir que “a la hembra no se le da mucho estudio”. Ese pensamiento nos ha limitado a mejorar como sociedad, y eso lo hizo notar Mahatma Gandhi cuando señaló: “Quien educa a un hombre educa a un individuo, pero quien educa a una mujer educa a un pueblo”.

Hace falta mucho para lograr igualdad de salarios, ya lo remarca Moisés en su reportaje: por el mismo trabajo a un hombre se le paga $30 más que a una mujer. Hoy más que nunca se vuelve necesaria la educación para todos nuestros niños y jóvenes. Es la única manera de quitar de nuestras mentes esas concepciones milenarias de ver a la mujer como una propiedad, como lo señala Rónald Portillo en su columna al referirse al feminicidio de Vilma ante sus hijos. Este tema de la violencia contra la mujer que han puesto en el tapete a lo largo de estos años ayuda a generar conciencia. Hay que hablar de estos temas en profundidad. El currículo en Estudios Sociales se presta para eso, pero a veces los docentes no queremos ahondar en ellos.

Desde diferentes ámbitos estamos llamadas a participar en la defensa de nuestros derechos, enseñar a otras para compartir con nuestros hijos una nueva concepción del rol de hombres y mujeres en la sociedad. Mientras esto no lo generemos seguiremos viendo a Vilmas morir horriblemente. El fenómeno de la violencia de género es complejo. No importa si eres analfabeta o una mujer profesional, tiene que ver con los estereotipos que se forjan a nuestro alrededor. Adelante con estos reportajes que van generando conciencia sobre diferentes problemáticas que inciden en las mujeres.

Ruth Karina Sánchez Pacheco
tearu@hotmail.com


Mujeres excluidas

Si de erradicar la pobreza se trata, se debe comenzar con las madres jefas de hogar, un nicho que nunca ha sido atendido. Traigo como ejemplo lo que un expresidente mencionó durante su campaña política que “las mujeres no estarían solas” y continúan abandonadas. En el reportaje “Vidalina contra el destino de la pobreza”, del periodista Moisés Alvarado, se deja al descubierto las peripecias que una madre soltera jefa de hogar con seis hijos le toca vivir para sobrevivir y sacar adelante su núcleo familiar. Así como ella existen otras que también han sufrido maltrato físico y psicológico por parte de sus parejas y que aún así logran salir adelante con sus hijos a costa de mucho esfuerzo y privaciones.

Otro detalle que abona a la causa es la difusión de la forma como otros grupos de mujeres se han asociado para obtener créditos en ASAPROSAR, ya que algunas de ellas están excluidas de créditos por no ser propietarias de donde viven. Es de admirar el emprendimiento que estas mujeres realizan sabiendo que lo único que buscan es la supervivencia y algunas veces el endeudamiento las vuelve más vulnerables debido al poco ingreso que reciben.
Este tipo de reportajes con fotos muestran la realidad; aunque muchas mujeres logran cambiar sus condiciones de vida. Espero que Gobierno y la empresa privada puedan planificar proyectos que impacten en la comunidad y les permitan vincularse con acciones de responsabilidad social concretas que incluyan a jefas de hogar y adultos mayores.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com


Mujeres todoterreno

Las cosas más valiosas en la vida precisan más trabajo para obtenerlas y mucho más carácter para mantenerlas. La entrega de Moisés Alvarado “Vidalina contra el destino de pobreza” es la muestra puntual de las familias salvadoreñas donde alguien de la pareja se va en busca de tierras ajenas. La intención es que el varón deja el hogar para buscar el sustento de su núcleo. En muchos casos aquel anhelo termina en disolución familiar, cuando la tentación en la lejanía toca los corazones solitarios y se pierde el equilibrio entre lo económico y lo emocional. Cuando eso sucede se generan cambios sustanciales en las relaciones y responsabilidades de los familiares que se quedan; en el caso de las mujeres, mientras unas se muestran con parálisis sin saber qué hacer; otras, hartas de fe, se resuelven por tomar un camino por su propia cuenta, mujeres todoterreno, y ese es el caso que puntea el reportaje con la protagonista que ha buscado alternativas para sustituir la ausencia del que se fue y se olvidó de todo.

Personas de ese calibre son las que viene necesitando este país para coadyuvar la pobreza. A partir del ejemplo que comentamos, se puede salir adelante, sin esperar una fórmula mágica para lograr el éxito. Basta con poner el optimismo y la determinación por delante y la persona emprendedora puede convertir una idea en una realidad, siempre que tenga un mínimo de recursos que se lo permitan, como es el caso de la señora que ya tenía un terreno para construir su casa. Además debe prevalecer la perseverancia y la entrega como elementos esenciales para llegar a las metas. Hay infinidad de casos que ya poseen esas herramientas y solo necesitan de un apoyo económico inicial, capacitación y seguimiento para construir un destino para una vida mejor.

El Gobierno por su parte no debe dejar los socorros de soporte solo a las ONG, precisa abrir suficientes líneas crediticias para apalancar las iniciativas de superación económica de las mujeres, que en este país son mayoría. El programa Banca Mujer creado con el objetivo de potenciar la autonomía económica y facilitar líneas de crédito todavía se queda corto. Es menester abundar más en esa dirección a fin de que se favorezca el desenvolvimiento de la mujer salvadoreña con un rol protagónico en la economía.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com

Buzón

Buzón

La discriminación silenciosa

Jacinta Escudos siempre aborda esos temas tan sensibles, tan necesarios, tan vitales… Al leer su escrito revolotean en mi cabeza dos  personajes que con la madurez de sus años, su conocimiento, su aporte, nos brindan una gran lección de vida. Una de ellas es la doctora María Isabel Rodríguez, ex ministra de Salud. Tengo el honor de visitarla en su lugar de residencia.  Me dedico a la promoción y difusión de libros, motivo por el que le llevo las nuevas producciones literarias. La doctora es una persona que vive actualizándose.

Quisiera imitar su ejemplo, maravillarme al encanto de nuevos conocimientos. A pesar de que su entorno son libros (a veces pienso que se ha leído casi todo en la vida) en su casa se respira el  arte, la cultura, la ciencia. Ella siempre sabe sorprenderse al encuentro de nuevos saberes. En lo personal, al llegar a esa etapa de vida, quisiera tener su vitalidad. Pienso también en José Saramago, quien a sus 76 años obtuvo el premio Nobel de Literatura. Eso nos demuestra que conjuga los años recorridos para compartir la experiencia acumulada. A ambos deberíamos considerarlos una fuente de inspiración  para imitar su ejemplo. Pero, ¿cuántos estarán en el anonimato? y les condenamos a ese silencio estremecedor que menciona Jacinta.

Karina Amaya
scoutkarina@gmail.com


La sempiterna brecha

No resulta ajeno a ningún pertinaz observador los esquemas mentales afincados en nuestra cultura que discriminan sin reparo a la mujer y que hace imposible alcanzar una igualdad total. En el reportaje “El espejismo femenino del poder político” de Valeria Guzmán, se presentan los recuentos de la realidad política de nuestro país que alimenta la sempiterna brecha de exclusión para optar a cargos públicos y de elección popular, uno de los irrefutables frentes de desigualdad entre hombres y mujeres. Las mujeres que incursionan las esferas de la política tropiezan con muchas dificultades para su desarrollo y en no pocos casos con la oposición abierta de los hombres. Se ha quedado en el imaginario la atávica división sexual del trabajo que socialmente asigna las labores públicas a los hombres y los quehaceres domésticos a las mujeres, a veces en múltiples jornadas, a tal grado que se considera a la mujer como objeto y no como sujeto, ninguna ley contempla inhabilidad para las mujeres para ninguna actividad, por el contrario les oferta la oportunidad, pero los dirigentes ven esos derechos sólo como parte del decorado de la legislación.

En la convención sobre los derechos políticos de la mujer aprobado por las Naciones Unidas se establece, más allá del derecho pasivo al voto, que las mujeres tienen derecho a ser elegidas para cargos públicos de elección en igualdad de condiciones que los hombres y sin discriminación, lo mismo que ejercer en toda la función pública. Y es que la protección de los derechos de las mujeres en el ordenamiento jurídico internacional aparece desde 1948 cuando arranca la Declaración Universal de los Derechos Humanos.

Otro elemento importante es que si bien las mujeres son más, pero también son más las que desconocen sus derechos. Aunque hay una percepción en el aumento en las oportunidades a las mujeres salvadoreñas, éstas no parecen estar incidiendo lo suficiente en su desarrollo; estudios recientes señalan que una mayor igualdad en el hogar, donde los papás participen en el cuido, educación y tareas domésticas favorecen las relaciones de familia, logrando un mejor equilibrio entre hombres y mujeres en el trabajo en general; dejar atrás todas las formas de discriminación contra la mujer, libre de subordinación, nos beneficia a todos como sociedad. El hombre por su parte debe aprender a compartir responsabilidades hogareñas, abandonando esas imágenes machistas que a veces han sido inspiradas en contextos ancestrales.

Julio Roberto
Magañajrobertomasa@hotmail.com


Discriminación etaria

Este domingo Jacinta Escudos  hizo un señalamiento  en su columna “La discriminación  silenciosa” en la cual, los empleados que pasamos de loS cincuenta años sufrimos de exclusión por parte de las empresas  por ser un número más en su engranaje, más si estamos por jubilarnos. Cada día crece la tendencia en este país a promover la discriminación etaria en la fuerza laboral en edad madura, implementando el desempleo masivo. Hoy en día los patronos que solicitan empleados no aceptan a los que ofrecen madurez, estabilidad y experiencia por causa de la edad. Para muestra solo basta leer los anuncios de solicitud de nuevo personal  donde proclaman los límites máximos de edad y adoptan políticas que promueven encubiertamente la discriminación laboral por razón de la edad y este criterio es demasiado arbitrario para ser importante y lo aplican también en los procesos de promoción y ascensos.

Hay empresas en los que los empleados de mayor edad experimentan una discriminación encubierta como prescindir de ellos al momento de un ascenso y se les cede o presiona para que se jubilen anticipadamente para hacerle sitio a personal más joven que no les exija sus derechos laborales. Los señalamientos que arguyen los empleadores para los empleados viejos  son: que no son capaces de soportar el agotamiento físico o mental, que no son adaptables a las políticas explotadoras y que un empleado viejo es menos flexible y que por consecuencia menos eficiente y productivo, tienen más ausencias por causas de enfermedades y accidentes y, por último, no capacitan a un empleado viejo que solo servirá a la empresa unos pocos años antes de su retiro. Algunos argumentos esgrimidos son más que mentiras. Lo que pudiera faltarle al trabajador maduro lo compensa con su experiencia.

Tampoco es cierto que se ausente más del trabajo que el empleado joven ya que tiene la probabilidad que llegue más temprano o se quede más tiempo en sus labores. La actitud de un empleado, su experiencia, estabilidad, entusiasmo y habilidad no dependen necesariamente de la edad. Además, posee más juicio, lealtad y menores posibilidades de irse de la empresa, aprovecha mejor el tiempo y esfuerzo que los empleados jóvenes e infunden un mayor respeto. En nuestro país debemos romper paradigmas para que las leyes protejan a las personas que pasamos la edad que  los empresarios llaman “el límite de edad productiva”.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

Buzón

Buzón

Vil negocio

El lavado de dinero es una actividad delictiva que tiene impactos letales en la vida económica de los países donde pernocta; vil negocio que pasa casi inadvertido por mucha gente. La legitimación de activos originados en movimientos ilícitos con su alto poder corruptor impacta la institucionalidad de un Estado. Los delitos que preceden al lavado crean redes de procesos y empresas que corrompen una diversidad de instituciones públicas y privadas; lo que sería suficiente para hacer los máximos esfuerzos para fortalecer la prevención y persecución de ese ignominioso monstruo, más cuando se trata de entidades frágiles como las nuestras que sufren toda clase de drenajes de los recursos públicos. Aunque la experiencia muestra que no siempre va a ser dinero lo que se derive de esos blanqueos delictivos.

El lavador trata de desprenderse de las cuantiosas sumas en efectivo, desliga los fondos ilícitos de su origen y procura la integración final de su riqueza obtenida por medios ilícitos a las esferas económicas oficiales. De esa manera, ese brote agresivo se vuelve espinoso desafío para las autoridades competentes, porque a ese nivel es más complicado diferenciar el origen de los capitales obtenidos ilícitamente de los de origen legal, salvo que se tenga un historial exhaustivo del recorrido indebido del billete.

La compraventa de inmuebles con testaferros o familiares es uno de los artificios habituales, y se puede llegar hasta sofisticadas argucias donde las inversiones son parte de una estrategia más amplia en la que se involucran compañías y empresas “pantalla”, y préstamos simulados donde el delincuente se presta a sí mismo, por ahí enrumban los paraísos fiscales.

En su entrega dominical “Las reformas que buscan cercar el lavado de dinero”, Moisés Alvarado relaciona el impulso creciente que va conquistando el crimen organizado, tal vez más organizado que el mismo Estado, con la participación de funcionarios que han caído en las tentaciones que quebrantan el orden jurídico, social y moral. Basta caminar por pueblos y ciudades donde de la noche a la mañana aparecen inmensas construcciones con enormes negocios con propietarios que nunca han sido acomodados. En las fronteras hay propiedades compradas con el dinero del mal que involucra a dos países, y sus dueños se desplazan con toda libertad por esos linderos a la luz de los uniformes, que supuestamente custodian esos confines. El grado de posicionamiento es asombroso, ya que mutan en sus estrategias y burlan la enclenque legislación vigente.

Julio Roberto Magaña Salinas
jrobertomasa@hotmail.com


Argelia: Amada Libertad, mujer solidaria

Como ya es habitual, las mañanas de domingo son especiales. Como rutina que se vuelve hábito, espero LA PRENSA GRÁFICA, en especial Séptimo Sentido, el que colecciono y pasa a formar parte de mi biblioteca personal. Esta vez, mi lectura se centró en una amiga, Argelia Quintana.
Conocí a Argelia por el año 2000, había decidido irme de casa, necesitaba abrir camino, estudiar, buscar un trabajo… Argelia además de ser una mujer persistente, decidida y con un entrañable amor por su hija, que conocemos a través de ella, —Leyla, su amada libertad—, es una mujer solidaria, para mí fue de esos ángeles que encontré a mi paso, se convirtió en un peldaño, cuando me abrió las puertas de su casa, de su amistad. Conozco de su lucha constante, de su amor por la vida, de su perseverancia. Infinitas gracias, Argelia, por compartirnos tu testimonio y tu ejemplo.

Karina Amaya
scoutkarina@gmail.com


Divididos por categorías

En nuestro país, todos estamos ubicados en una estratificación social, que es la desigualdad que nos estructura entre distintos agrupamientos de individuos donde nos ubican. El sistema político y social permite que seamos reconocidos de acuerdo con diferentes criterios de categorización de poder, prestigio, propiedad o ingreso. Por esta razón, basados en una de las características universales de la sociedad humana: la diferenciación social, es como en nuestro país existen estratos en la educación, la salud y el trabajo.

La estratificación social es un estimulante para las personas calificadas, que posibilita el buen funcionamiento de la sociedad, en la cual los miembros tienen la sensación de que se ha hecho justicia con ellos cuando se les valora como superiores o inferiores de acuerdo con las normas valorativas de su entorno. Si no existe ese sentimiento de justicia cumplida, sobreviene la apatía de los mejores, como sucede en algunos centros de trabajo. La columna del periodista Sigfredo Ramírez, “De cuarta categoría”, viene como anillo al dedo. Dada las diversas circunstancias que todos vivimos, somos nosotros los que permitimos que nos ubiquen, como en algunos bancos que tienen una base de datos y que al realizar una transacción atienden primero al que les genera más ingresos; y permitimos esa desigualdad para que no se cumpla el artículo 3 de nuestra Constitución.

Hace falta una reflexión sobre el trabajo, los derechos humanos y el resto de nuestro entorno, que mejore los métodos de aproximación a la realidad que vivimos. Por esta razón agradezco que Séptimo Sentido nos abra un espacio para un encuentro de investigación y de herramientas conceptuales que pueden generar buenos resultados en un futuro próximo.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

Buzón

Buzón

Libre y sin control

El mercado de medicamentos de venta libre es muy competitivo debido a la falta de exigencia de receta que permite libertad de elección por parte de la población. La industria farmacéutica, encargada de la producción y comercialización de medicamentos, es uno de los sectores económicos más importantes del mundo. En El Salvador las disposiciones legales exigen registro de comercialización para los productos que van al mercado, pero los de venta libre se ofrecen en calles, mercados, autobuses y en cualquier lugar.

La Dirección Nacional de Medicamentos expone en algunos artículos de su normativa que “garantizará productos farmacéuticos de mayor calidad y hará asequibles los precios de los medicamentos”, pero luego autoriza a casi 500 propietarios de puestos en los mercados para la comercialización de medicinas sin supervisión, que no se sabe qué calidad es la que venden.

Siendo las medicinas un producto especial que pueden salvar vidas y mejorar la salud si se utilizan convenientemente, resulta también perjudicial y hasta letal si se usan de forma inadecuada. Es común entre los salvadoreños la automedicación y autoadministración de medicinas, sea porque leyó en internet, lo consultó con los abuelos o porque “es la misma que le cayó bien al vecino”, la fe hace ver eficacia en algunos casos, milagros en otros y hasta aparecen efectos placebos; de esa manera la enfermedad es un negocio para la industria farmacéutica y nos olvidamos de priorizar la salud como un valor preciado en las personas que debe ser tratado con estricto profesionalismo.

En el reportaje de Valeria Guzmán “Medicamentos que no curan” se logra percibir que hasta componendas pueden haber en el caso que allanan un negocio por irregularidades y sigue funcionando como si no pasa nada. Caemos en la cuenta que el riesgo siempre existe, por falta de supervisión y control, aunque haya una ley. Para el caso los fármacos con sildenafil son un albur para los consumidores y se venden sin receta médica como “pan caliente”, es un reto más para las autoridades competentes incorporar los medicamentos de venta libre a la regulación de precios y estándares de calidad igual que más de 7,400 ya regulados. Asimismo, hay 6,000 que no están reglamentados por ser de libre distribución. Lo que también sucede es que hay intercambio de productos farmacéuticos de venta ambulatoria entre los países y eso vuelve más complejos los controles.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Un relevo político

Se acerca el relevo de diputados y alcaldes y debemos ir analizando qué hicieron las personas a las que les dimos el voto en la contienda política anterior. Y hay que evaluar con los resultados y no con promesas ya que debemos evitar “tropezar de nuevo con la misma piedra”. Para liberarnos de toda la impotencia sufrida a la que nos ha sometido la clase política de turno por no lograr cumplir con lo prometido.

Es importante conocer la historia y trayectoria de los partidos políticos del país y conocer sus raíces, de dónde provienen, y si han cumplido lo que profesan para que, al momento de dar el voto, podamos elegir mejor de acuerdo con los intereses de la población.

Es de analizar que las élites políticas salvadoreñas, pese al grado de polarización mostrado en diversas formas, lograron consensuar para sacar la aprobación de la nueva ley de pensiones. Debido a la crisis de identidad política, la gente se mueve al vaivén de las promesas y se deja manipular por propuestas demagógicas de políticos ávidos de poder, ya que cuando inician se autodenominan redentores de la pobreza, desigualdad económica y social.

Leyendo la columna “Una vida sin políticos” de la comunicadora Leda Romero, me recuerda lo manifestado por el presidente Theodore Rooselvelt en 1906, de profundo significado y que anima a luchar y dedicarse de manera constante hasta obtener los propósitos trazados, evitando sobre todas las cosas el servilismo y el vivir de limosnas estatales: “He decidido no ser un hombre común, es mi derecho no ser alguien común si puedo hacerlo. Buscaré la oportunidad y no la seguridad. No deseo ser un ciudadano mantenido por el Estado, humillado y anulado por tener quién me cuide. Quiero asumir un riesgo calculado para soñar y construir, para fracasar y triunfar. Me rehúso a vivir solo llevándome la mano a la boca para comer, prefiero los retos de la vida a la existencia garantizada, la emoción de la plenitud a la calma anquilosada de la utopía. Nunca me inclinaré ante ningún amo, ni me doblegaré ante ninguna amenaza. Es mi legado pararme erguido, orgulloso y sin temor, para pensar y actuar por mí mismo y enfrentar al mundo audazmente y decir esto es lo que he hecho”.

Rutilio López
rutilio_lopezcortez@outlook.com


Injusticias de todos los días

En mi vida en los mercados he visto cómo la gente llega a tenerle mucha fe a la medicina que le venden del canasto o a la que le dicen “natural”. Nunca los he visto preguntarse por cuestiones de calidad ni nada.

Más los he visto dudar de la medicina “vencida” que les dan en los hospitales o de las “pastillas de azúcar” que dicen que les dan en las unidades de salud. Y es esta la fama que se han ganado los lugares públicos. Ahí la gente cree que solo hay matasanos, que no los curan, sino que solo los entretienen y que a esa gente que está ahí lo que le interesa es cualquier cosa menos curar. Por eso tiene tanto éxito el canasto y lo natural. No halla uno para dónde hacerse con un dolor bien puesto. No digamos con una enfermedad más complicada.

Es un crimen lo que hacen las altas autoridades de Salud desde hace décadas, así como lo que hacen los mercaderes de la salud que se aprovechan de la desesperación de los que en la ignorancia solo tienen la fe para conseguir algo de alivio, aunque sea falso. Gracias por los reportajes que hacen caer en estas injusticia que vemos pero que no analizamos.

Cristian Salazar
cristiansala7812@.gmailcom

Buzón

 

Buzón

Solidaridad, la solución

“Si hay algo peor que la violencia, es nuestra indiferencia”. Esa frase de Rosarlin Hernández me pegó duro en el recuerdo; porque la indiferencia de algunos ante las injusticias ha generado acontecimientos espantosos. Desde la indiferencia de los intelectuales y de la burguesía alemana ante el avance inexplicable de las huestes hitlerianas; pasando por la indiferencia de los intelectuales y burgueses de América Latina que hicieron posibles las dictaduras militares; hasta llegar a la indiferencia de los primeros Gobiernos de nuestra posguerra que dejaron que se incubara este cáncer que ahora nos corroe a todos. Veinte años de indiferencia nos condujeron a esta situación. ¡Cómo no lamentar la muerte de Darío! Aquel chiquillo que llegaba con su padre al negocio familiar nuestro a comprar su cromo o su cuaderno muy temprano por la mañana. Este joven también fue víctima de la indiferencia. Aquellos que dicen “a mí qué me importa, mientras no se metan conmigo”. Los que Miguel Ángel Asturias calificó como “los malditos indiferentes de siempre”. Los que nunca estuvieron con Jorge Washington en la guerra de independencia; ni con el general José María Cañas combatiendo a los filibusteros que invadían Centroamérica (como nos recuerda Manlio Argueta). La antítesis de la indiferencia es la “solidaridad”, palabra muy molesta para muchos; pero es la que ha sacado tantas veces la cara por la justicia. Porque “la solidaridad es una buena estrategia para salvar la especie”; y es con solidaridad que podríamos nosotros salvar a nuestro país; pero es que no se trata simplemente de regalar un pan o dar un abrazo “solidario”, se trata de poner en riesgo aun nuestras propias vidas. El día que los delincuentes pierdan su sostén económico generado por las amenazantes “rentas”, indudablemente empezarán a desaparecer. Y es que si no pagamos la mal llamada “renta”, ponemos en peligro nuestra vida y la de nuestra familia; pero si la pagamos, ponemos en peligro la vida de todos los demás y la de sus familias. Cuántos de nosotros estamos dispuestos a este grado se solidaridad.

Démar Ruiz
informapax@yahoo.com


Impotencia

Como explicaba hace poco una licenciada de ISDEMU que nos impartió una charla, nuestros niños son débiles y carecen de poder, porque el problema aquí son las relaciones de poder y más si se trata de un soldado o un policía que porta un arma. La mayoría de miembros de estos cuerpos de seguridad tienen la misma ideología de los ya extintos miembros de seguridad. Es fácil permanecer callados preocupándonos por cuestiones banales como lo pone de manifiesto Ronald Portillo, ya que solo por el hecho de cambiar un nombre a un lugar turístico no se erradicará la violencia en El Salvador. Si bien es cierto hay muchas iglesias cristianas, pero no todos hacemos propias las palabras del evangelio de Jesucristo. Así como se apoyan esas iniciativas, se deberían denunciar la injusticia, la desigualdad y lo que no está bien, como lo hacían los profetas en el Antiguo Testamento y el Divino Maestro, pero la mayoría de líderes piensan que eso es meterse en política. Una de las figuras polémicas y emblemáticas referente de esa actitud de denuncia fue Monseñor Romero. Y quiero comentar la columna de Rosarlin Hernández donde, de nuevo, se hace presente la impunidad tras el asesinato de Darío que se destacó entre los 23 homicidios de este martes ya que su padre, Henry Arana, periodista, está batallando contra el cáncer. Vemos caer a los buenos hijos de la patria, pero la vorágine no se detiene. Nos llena de impotencia a muchos buenos ciudadanos. Espacios como Séptimo Sentido son un oasis para que no nos sintamos solos. Sabemos que hay otros que sienten igual, que piensan igual como los dos columnistas que nos hacen llamados a la conciencia para empoderarnos como ciudadanos. Aunque como escribe Rosarlin, parecería que la tormenta que nos azotó viene de nuevo a llevarse lo que queda.

Ruth Karina Sánchez
tearu@hotmail.com


Desprotegidos

Gracias por esos reportajes que sacuden más de una rama de nuestra decadente sociedad. Hay agresores sexuales en todos lados. Eso, por supuesto, no justifica la pasividad que muchas veces muestra nuestro aparato judicial, mas aún, cuando los involucrados tienen el poder para hacer callar. Las escuelas son, en muchos casos, escenarios donde se viven auténticos dramas, los niños llegan buscando la protección que sus familias no les dan por diversas circunstancias y en lugar de encontrar dicha protección encuentran un infierno que el agresor logra disfrazar de fraternidad y tolerancia, todo ello en muchos casos con la complicidad de quienes saben la historia pero vuelven su mirada al vacío. El Estado debe enfocar sus recursos a la protección de la niñez y adolescencia, la puesta en marcha de planes efectivos, el seguimiento oportuno a cada uno de ellos y la dotación de recurso humano calificado es un reto. Hay que dar atención a las víctimas de forma oportuna pues las heridas físicas sanan más las psicológicas perduran. La salud mental parece que es una tarea pendiente que el Estado prefiere obviar.

David Tovar
kioskotovar@gmail.com


Del lado equivocado

Por los diferentes medios se nos manifiesta que somos un país de libertades y oportunidades. Y la realidad es otra. ¿Cómo puede un joven, que reside en un sector popular, progresar y salir adelante dentro del marco de la ley? Es difícil, debido a un modelo económico concentrador de riqueza que nos ha despojado de nuestro elemental derecho. Frente a esta incertidumbre que sufre nuestro país, han militarizado nuestra capital. Si bien es conocido que existen grupos al margen de la ley, la mayoría de transgresores e incitadores de violencia permanecen en otros lugares. Y es de aislar al enemigo para que deje de coordinar desde su escondite, pero he observado el acoso a jóvenes que viajan a estudiar o trabajar y que transitan en buses colectivos y los soldados los esperan para registrarlos y revisarles sus celulares y pobre de aquel joven que permanezca en una parada sin que se vea acosado por pandilleros o el ejército. Por allí comienza la inseguridad, ya que los que deben proteger son los que increpan, pero, en algunos casos, en el lado equivocado ya que los que “andan en la jugada” solo asoman la cabeza con sus celulares en la mano en los diferentes pasajes de colonias. Deben realizar patrullajes auxiliándose de tecnología, con drones por ejemplo, para localizar a los que los vigilan cuando ingresan a un sector. La columna “Antes de la tormenta”, de la periodista Rosarlin Hernández, nos presenta un caso de un joven asesinado conocido suyo y qué pasa con los jóvenes que mueren y no son documentados y quedan a la deriva. “Los pobres seguimos poniendo los muertos”, mientras otra clase con poder económico y político se beneficia y no le interesa que nuestra juventud muera o se inserte en las pandillas. A ellos les conviene que no finalicen los problemas para tener control territorial y político que les genera ingresos por la inseguridad a la que estamos sometidos.

Rutilio López Cortéz
rutilio_lopezcortez@outlook.com

Buzón

Buzón

Ángel guardián del enfermo

Cuando ya se ha superado el golpe emocional del diagnóstico, atender al enfermo en su casa supone un verdadero reto para la familia, lo que sigue es el acomodo de espacios en el hogar para ofrecerle al infortunado el mejor confort. Sin embargo, por varias razones no siempre los roles son compartidos y la responsabilidad la asume una sola persona que en adelante será el ángel guardián del enfermo, el cuidador. Lo que no se puede soslayar es el impacto de esa enfermedad ajena en esa piadosa persona; ya le faltará tiempo de ocio y actividades por disfrutar, tiempo para otros familiares, el estrés, la depresión, la angustia, los pensamientos rumiantes sobre la situación familiar y el abandono del mundo laboral, entre otros. Enternece a cualquiera el fotorreportaje de Frederick Meza, “El lento ocaso de Ana”, en el que corre la cortina del víacrucis de su cuidadora y la paciente con la enfermedad de Parkinson, un trastorno neurodegenerativo segundo en frecuencia después del Alzheimer. Probablemente, en esas enfermedades una de las cosas importantes pero difíciles es que el cuidador se cuide a sí mismo, manteniendo un buen estado de salud mental y física.

Prodigar atención a una persona que depende total o casi totalmente de otra por su enfermedad es un martirio porque a medida que esta progresa, la necesidad de atención es más intensa y los cuidos van dirigidos no solo a las deficiencias motoras, sino a los cambios de comportamiento, ya imaginamos la enorme carga emocional y física que sobrellevan las personas que brindan aquellas generosas atenciones al quebrantado de salud.
Rosario, como protagonista, siente demasiado al llegar el desenlace, cuando la energía positiva estaba ya alineada en la mente y corazón del lado amable de la vida, cuando se ha renunciado a su propio bienestar y ha crecido sin límites la interdependencia, cuando al final solo queda la pesadilla y la mucha información conocida sobre la enfermedad, con brotes de recuerdos a cada momento de lo que fue una prueba de misericordia con el sabor dulce de la grandeza al haber lidiado con el enfermo y la enfermedad. Son excepcionales las personas que soportan el calvario al ser almas de compañía de un quebrantado crónico de su salud. En la familia hay quienes rehúyen o son indiferentes, dan su ayuda pecuniaria otros, pero solo es meritoria la devoción con la empatía del enfermo.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


Una mirada a la intimidad

A los de la tercera edad nos espera un futuro incierto con el achaque de las enfermedades que nos aquejan, ya sea por descuido, negligencia médica o alimentación no adecuada. El fotorreportaje de Frederick Meza nos muestra un caso así como otros que existen, pero se desconocen por no ser publicados. Si no prestamos atención a nuestras deficiencias, seremos los próximos pacientes.
Muy bien por el fotorreportaje con un caso en específico de una paciente, mis respetos para los que luchan y viven su drama diario con algún pariente que los necesita y también es de prestar atención a los cuidadores para evitar futuros casos. Desconocía de la existencia de la Fundación Parkinson, y es de prepararnos, investigar y documentarnos para contrarrestar la enfermedad.

Según investigaciones de los expertos, la música ayuda para la rehabilitación de las alteraciones motoras frecuentes en las personas con párkinson en la etapa inicial, debido a que el baile es un proceso complejo en el que se activan circuitos neuronales, motores y sensoriales. No existe forma específica de diagnosticar la enfermedad, solo el análisis de síntomas y pruebas pueden llevar a establecer el diagnóstico final. Tampoco existe cura para la enfermedad y las terapias se realizan para tratar los síntomas más molestos, por lo tanto, no hay un tratamiento estándar que se pueda aplicar por igual a todos los pacientes.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook


Disfrutar el momento

Hay dramas terribles que se quedan en el anonimato. El reportaje gráfico del domingo anterior sacó a la luz en blanco y negro una poesía triste, muy dolorosa, que nos habla acerca de cómo acaban de gastados nuestros cuerpos. Nada podía evitar que esa mujer terminara así. Porque la enfermedad es de las que se quedan hasta el final. Me pareció curioso que se incluyeran fotos de ella durante su vida laboral en un tono de incredulidad. Porque hagamos lo que hagamos, tengamos el cargo o la profesión que tengamos, seguimos siendo vulnerables. Es nuestra naturaleza humana y no es de sorprendernos. Cuánta gente de dinero no ha podido evitar que se la lleve el cáncer, por poner solo un ejemplo. Creo que a lo que nos debe animar esta luz en blanco y negro es a disfrutar de lo que podamos mientras podamos.

Cristian Salazar
cristiansala7812@gmail.com

Buzón

Valores culturales y subestimados

El artista es una figura que acude al llamado de la vocación para emprender un viaje incierto, cargado de triunfos y sinsabores que se suscitan en cualquiera de las disciplinas del arte, sin saber qué ocurrirá al final. Es una expedición fantástica y emocionante que el artista no elige, sino que es la inclinación innata la que lo escoge y el elegido adquiere un compromiso de no desperdiciar su talento. En el coloquio de Valeria Guzmán, el entrevistado expresa: “Los tractores solo podemos abrir brecha, no podemos pavimentar”, sugiriendo con esa frase hasta dónde se puede llegar aun sin tener el apoyo sostenible de algún lado. Roberto Salomón es uno de esos valores culturales subestimados nuestros, pues le han reconocido muy poco sus esfuerzos por llevar adelante la magia en el arte de la actuación, a pesar de los desencantos en el sinuoso camino. Considerado el arte como la vocación más elevada, es desalentador tener que mencionar una y otra vez la misma letanía, la indiferencia cultural del Estado para impulsar las diversas manifestaciones del arte y sus artistas, el entrevistado lo expresa muy bien: “tenemos un gobierno al que no le interesa la cultura”. Para cualquier gobierno salvadoreño siempre ha sido así, la cultura en el último vagón. Por apasionada que sea la entrega, por mucha que sea la tenacidad y la perseverancia de quienes han sido bendecidos con el inspiración del arte, si no encuentran las condiciones, pues emigran y, de esa manera, se merma el acervo cultural a cambio de potenciar la promoción de nuestros valores artísticos hoy que vivimos tiempos de incertidumbre. A veces no entendemos que la fantasía es una de las grandes aliadas de la memoria y que, por medio del arte en cualquiera de sus esquinas, se debe promover, lo mismo que enseñar a pensar. Nuestro sistema educativo se queda corto en esos dos objetivos primordiales, por eso no es de extrañar la abundancia de oídos sordos y la escasez de mentes abiertas. Al menos debería haber un bachillerato en artes por cada zona geográfica del país, para darle oportunidad a las aptitudes de la juventud que se ven muy copiosas en escuelas e institutos. El teatro del compromiso social, como el que comulga el entrevistado, es de vital importancia para vincularse con la realidad. “Un pueblo que no cultiva su teatro, si no está muerto, está moribundo”, sostenía García Lorca.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com


La política contaminada

Sin duda alguna el río Acelhuate en un tiempo tuvo aguas cristalinas y se debía a que sus afluentes no estaban contaminados, pero debido al mal uso que le dieron, se ha convertido en la mayor cloaca del país. Por eso el periodista Sigfredo Ramírez lo utiliza como metáfora para comparar la clase política que mantenemos y que, a la vez, ha sido la principal promotora de la destrucción de tan importante río. Ahora que se avecina un nuevo evento electoral, no faltarán los que tomarán como bandera la descontaminación de este río. Somos los electores los que debemos no apoyar a tanto político parsimonioso que se aprovecha de la ignorancia de algunos electores, a los que han empujado a un caudal de promesas falsas, como en las anteriores épocas, ya que la cosa pública está en manos de una minoría de personas influyentes. Nosotros, que somos mayoría, le concedemos voluntaria e involuntariamente la dirección. En nuestro país la persona que elegimos no siempre es aquella que empuña legalmente el poder y, depende de las circunstancias, pueden haber otras personas “tras bambalinas” que comparten el poder. Por esta razón en nuestro país existen castas hereditarias que permanecen en el poder y no quieren abandonar lo que consideran como su propiedad. Ahora es cuando los electores debemos utilizar el libre albedrío para “descontaminar” a tanto político que no piensa en dar la oportunidad a otro. Así apresuramos el fin de tanto político oportunista que nos ha hecho vivir en desigualdad de oportunidades y aceleramos el final de aquellos que buscan su beneficio y ambiciones personales, sin tomar en cuenta a la mayoría del pueblo que lo eligió.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

Buzón

Buzón

Olor a Jacinta en flor

Papá perdió el olfato y mi rinitis fue provocada por el aserrín de la madera de su taller. Lo veo aserruchar los perfumados laureles, los pinos, los conacastes, los ceníceros y lijar los bellos caobas: todo ese aserrín lo llevo almacenado en el corazón. El olor de las maderas, en su pureza, solo es comparado con el aliento de mis hijos luego de ser amamantados. Esta mañana, luego de disfrutar “Memorial del olfato” escrito por Jacinta Escudos, se han despertado todas las narices de la vida.

Aquel olor a lápiz y a pelo húmedo de la profe de quinto grado, el olor a saliva del primer beso, el olor a níspero de papá, el olor a vaselina líquida de tío Mario, el olor a tierra mojada. Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias escribieron “Comiendo en Hungría”, Pablo de Rokha la “Epopeya de las comidas y bebidas de Chile”, ambos libros describen manjares y delicias al paladar, pero el texto de Jacinta Escudos me ha remitido directamente al libro “El perfume” de Peter Süskind, porque yo, así como Jean-Baptiste Grenouille olía con obsesión todo a mi alrededor. Mucho de “Tierra de infancia” tiene este texto poético de Jacinta Escudos, pues Claudia y Jacinta saben describir el olor por el que amamos esta tierra morena y temblorosa.

Mario Noel Rodríguez
poetasinoficio@yahoo.com


Redes esclavizantes

En una red social todos estamos interconectados y podemos tener más de un tipo de relación. Según análisis de las redes sociales, se han convertido en método de estudio en ciencias como la antropología y la sociología debido a que el internet, junto a las nuevas tecnologías, favorecen el desarrollo y la ampliación de las redes sociales. Dependiendo de dónde estemos ubicados, así escogemos la red social que se adapte a nuestras necesidades. Las redes sociales mas comunes son las genéricas (Facebook, Instagram, Google y Twitter), las profesionales (LinkedIn, Xing y Viadeo) y las verticales o temáticas (Flickr, Pinterest y YouTube).

Lo publicado este domingo sobre las redes sociales de Nadina Rivas nos muestra los pros y contras de este “mal necesario”. Se nos ha deribado otro tipo de problema por el tiempo que desperdiciamos en lo familiar, social y laboral. La Universidad de Harvard (2012) afirma que la exposición activa las mismas zonas del cerebro similar al consumo de drogas. Son nueve grandes problemas que nos causan las redes sociales: personas antisociales, soledad, intimidad, engaños, adicción, robo de imágenes, accidentes, depresión y mentiras.

Debemos ser capaces de controlar esta nueva esclavización moderna para que nuestras futuras generaciones no pierdan las habilidades psicomotrices que se pierden por depender de la tecnología que nos imponen y que aceptamos, todo por estar actualizados ante los demás.

Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com


Encuentro con las emociones

La poesía constituye una de las formas más artísticas, puras y bellas del lenguaje, requiere de un trato exquisito. La escuela salvadoreña ha olvidado su alto valor formativo y solo asoma ocasionalmente en actos culturales sin lograr sus objetivos formativos, tales como fomentar el interés por descubrir la belleza y el mensaje que un buen poema encierra, imaginar realidades diferentes a las cotidianas, disfrutar la riqueza que provee el lenguaje, establecer la comunicación de doble vía entre el lector y el autor, entre otros. La poesía debe sembrarse desde la niñez para que desde ese paréntesis de la vida se comiencen a escudriñar pensamientos, emociones y vida personal de quienes escriben, porque es importante seguir al escritor en toda su obra, su vida e historia personal, a la inversa de lo que ocurre hoy día en las aulas donde solo se conforman con escuetos argumentos. Se escribe para el alma pero a veces valoramos en exceso la mente, dejando de lado los sentimientos.

“El llamado de la poesía” es la oferta informativa de Moisés Alvarado donde bosqueja la tenacidad del escritor Vladimir Amaya en su odisea por alcanzar sus anhelos literarios. La falta de apoyo estatal al arte ha sido la norma, nuestros valores nunca han tenido el sitial que les corresponde. Estamos en los tiempos en que encontrar libros de poesía no es fácil y para cualquier poeta conseguir una editorial dispuesta a que le publique se vuelve ardua tarea, además de la falta de interés que prevalece por la lectura. La época que estamos viviendo nos ha llevado a que cada vez los humanos nos emocionemos menos, vemos más por el lado de lo superficial, aparte de que la sociedad misma se ha vuelto metalizada, vacía de sentimientos, que solo va tras el vil metal a como dé lugar; de esa manera, la poesía ya poco vende, parece género arcaico cuando en realidad está más vivo que nunca, lo frívolo predomina en la escenografía presente. El poeta auténtico no escribe para obtener premios sino para arrancarse el alma con la pluma, por eso mismo el arte poético es para pocas personas, está reservado para quienes pueden ir al encuentro de emociones, porque exudan, igual que el poeta, sensibilidad, alma y corazón.

Vale recordar algunos versos de las rimas de Becquer: “Mientras haya un misterio para el hombre, mientras haya esperanzas y recuerdos… habrá poesía”.

Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com