«Creo en la inmortalidad de las personas a través de sus ideas»

¿Piensa dedicarse de por vida a la música?

Sí, también a la educación, porque parte de las dificultades que existen para cada artista, en nuestro contexto, es que no hay muchos lugares accesibles para la educación, ni lugares formales de estudio.

¿Cómo se interesó por la música?

Siempre me ha gustado la música, desde pequeña. Cuando decidí estudiar música quería aprender piano, porque admiraba a Ray Manzarek, pero no pude por mis horarios. Después decidí, por influencias del jazz, ska y ska punk, que quería tocar trompeta.

¿Cuáles son las mayores dificultades a las que se enfrentan las mujeres jóvenes que quieren hacer música en El Salvador?

Por una parte, la aprobación de lo que es bueno o de lo que no, de parte de otros que ya se consideran profesionales en el ámbito. El contexto tampoco es favorable, porque «hay que dedicarse a lo que vaya a dejar dinero» y la música «no es una carrera». Nos enseñan a admirar a otros, pero, cuando ya se está grande, hay que buscar un trabajo en serio, tal vez casarse y tener hijos.

¿Cree en la inmortalidad del alma?

Creo que el concepto de alma puede interpretarse de diferentes maneras, pero creo en la inmortalidad de las personas a través de sus ideas y de sus aportes a la humanidad.

¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?

Dejar de trabajar y luchar por lo que se sueña, y transformarse en un cuerpo vacío y subordinado al mismo sistema que reproduce la pobreza.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Decidir dedicarme a la música y al arte.

¿Qué podría hacer que no esté haciendo?

Podría estar viajando, pero por el momento estoy haciendo cosas que me permitirán hacerlo en el futuro.

«Me enamoré de poder decir lo que quiero»

¿De dónde viene su interés por el hip hop?

Todo fue gracias a mi mejor amigo, Ramiro, él hacía freestyle. Todo comenzó cuando respondí a una de sus improvisaciones. Recuerdo que ese mismo día empecé a escribir y me interesé mucho aprender sobre el rap y el hip hop. Me enamoré de poder decir lo que quiero a través del rap. El rap me sana y eso ha hecho que me quede.

¿Cómo surge su nombre, «Queen», en la escena del hip hop?

Queen surge gracias a mis amigos, yo buscaba algo único, algo que sonara bien. Desordené mi nombre y puse mis iniciales, pero nada me gustaba. Hasta que mis amigos me dijeron «reina de las rimas». El nombre era muy largo y opté por «Queen», que significa «reina». Me considero una reina haciendo lo que hago.

¿Cuál es su mayor extravagancia?

Mi mente y forma de actuar.

¿Qué significa para usted la muerte?

La ciencia nos dice que todo lo que existe es energía. No se crea ni se destruye, solo se transforma. Y esto quiere decir que nosotros somos energía, no nos creamos ni destruimos, solo nos transformamos.

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?

La desigualdad.

¿Qué cosas tendría que repetir para asegurarse de que en un futuro va a volver a estar exactamente en la misma situación?

Sin duda, volver a tener la amistad de personas que ya no están, tener seguridad en mí misma y esforzarme.

Actualmente, ¿cuál considera que es la virtud más sobrevalorada?

El talento y la belleza, muchas veces sobrevaloramos estas dos virtudes. Sin embargo, todo conlleva más que talento y belleza.

«Sobrepensar todo es un rasgo bastante común de la ansiedad»

¿Qué está soportando o tolerando actualmente que no le haga feliz?

Aquellas cosas que no puedo cambiar. Resistirse al cambio siempre tiene ese efecto.

¿Cuál es su estado mental más común?

Overthinking. Sobrepensar todo es un rasgo bastante común de la ansiedad y es, al menos, una forma positiva si se orienta a algo productivo como escribir, bocetar o conceptualizar piezas.

¿Cuándo y cómo aprendió a conceptualizar sus fotografías?

Mis conceptualizaciones derivan de reflexiones propias y de mi formación teórica holística en artes, buscando una amalgama entre idea y estética.

¿Qué es de lo que más se arrepiente?

De las inseguridades: esas cosas no son natas, permitimos que otros las creen en nosotros y nuestra mente hace las grietas más profundas, pero se trabaja en la fortaleza para cambiarlo.

¿Qué hace cuando está estresado?

Una combinación, me gusta cocinar probando alguna receta mientras escucho música: la preparación, los olores, colores, el ritmo, hacen que todo se vaya con un buen sabor.

¿Cuál es su idea sobre el éxito?

Más allá de todo, dedicarse y poder vivir de algo que uno realmente ama en conjunto a ser un buen ser humano. Es la mejor senda que podemos trazar.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

Documentalista, biólogo o veterinario.

«Mi miedo más grande es que, al morir, mi presencia no haya cambiado algo»

​​​​​​​¿Cómo te imaginabas que iba a ser tu vida?

Que a mis 29 habría fundado una empresa, una ONG, vivido en el extranjero y próxima a iniciar un matrimonio.

¿Qué está soportando o tolerando actualmente que no le haga feliz?

La falta de aguacates.

¿Qué es lo que tiene más valor de su situación actual?

El poder inventarnos la vida al crear nuevas oportunidades y superar retos con personas maravillosas que luchan y apuestan por un mejor país.

¿Cuál es su miedo más grande?

Vivir una vida sin sentido y que, al morir, mi presencia no haya cambiado algo.

¿Dónde y cuándo es feliz?

Al caminar y jugar de crear historias, inventando batallas épicas y esporádicas con mi perro, amigos y familia.

Para usted, ¿cuál es el impacto más visible del cambio climático en El Salvador?

La variación en la temporada lluviosa y seca.

¿Cuál es el mayor beneficio de contar con educación ambiental?

Brindar a las personas el criterio de responsabilizarse y elegir qué sucede con los recursos que usamos a diario, que nos permiten o impiden desarrollar la vida que conocemos.

«Yo vendo libros y amo hacerlo»

¿Qué le hace llorar?

Todo lo que sea hermoso. Todo el arte que logre conmover esos pellejos del alma que uno creía dormidos.

¿Cree que es importante un empleo estable?

Para mí lo es. Pero no es imprescindible. Cada uno busca la mejor manera de obtener dinero. Lo más importante es un trabajo que uno ame. Yo vendo libros y amo hacerlo, me da la satisfacción de encontrarme con libros especiales, primeras ediciones y cosas raras.

¿Quién le habría gustado ser?

Nadie más que yo, pero en otras épocas y lugares.

¿Cómo definiría a su voz poética?

Hacer poemas a partir de escombros, calcar en el papel la mano que me ha golpeado o hablarle al diablo en el espejo. Es difícil hablar de uno mismo. Prefiero no hacerlo si estoy sobrio.

¿Qué se habla, afuera, sobre la literatura que acá se está escribiendo?

Realmente no se habla mucho sobre Centroamérica y mucho menos de El Salvador, de no ser por los grandes escritores ya consagrados. Creo que se necesita trabajar más para que nuestros escritores lleguen a más países y estos encuentros son muy importantes para eso. Pero no siempre es fácil para nuestros artistas tener la capacidad de poder salir del país. A mí me costó cuatro meses de trámites horrorosos.

¿Sus poetas favoritos?

Roque, Armijo, Kijadurías, Gelman, Huidobro, Joaquín Prada. Y arriba de todos ellos, mis amigos.

¿Cómo reacciona a las críticas, si cree que son injustificadas?

Me gusta escucharlas, me ponen de buen humor.

Una canción presuntuosa está destinada a fracasar

¿Qué es lo que más le disgusta?

Tres cosas: la traición, la gente que bota basura en las calles y las pacayas.

¿El arte se consume o se disfruta?

En este caso, ambos términos están ligados. Uno consume lo que cree que va a disfrutar y uno disfruta lo que ya consumió y le gustó.

¿Qué hace la diferencia entre una buena canción y una que no lo es?

Definitivamente la sinceridad con la que fue compuesta. Una canción presuntuosa está destinada a fracasar. Las mejores canciones hechas son las que son transparentes en su composición y directas con lo que quieren decir o, al menos, hacer sentir.

¿Cuál es su mayor debilidad y su mayor fortaleza?

Mis ideas obsesivas son mi mayor debilidad y mi mayor fortaleza a la vez.

¿Qué hace a alguien ser bello?

Definitivamente su nivel de transparencia como ser humano.

Una canción que le alegra el día…

Hey Jude

¿Qué característica es indispensable en un músico exitoso?

Entender que está bien equivocarse, aprender de sus errores, no dejar de tocar, repetir hasta que salga y, sobretodo, nunca dejar de sentir.

«Cada estado de ánimo te hace crear algo nuevo»

Si lo que tiene ahora no le gusta, ¿cómo cree que debería ser?

La vida es un constante movimiento donde lo que deja de gustarme me inspira a un cambio y, luego, esto se convierte en una experiencia nueva, siempre con un enfoque en lo que me encanta, como el diseño y el arte.

¿Qué le gustaría que pasara hoy que no esté pasando?

Estoy abierto a lo que la vida me dé. Así que lo que esté pasando en este momento es cuestión de mis propias decisiones, y si decido que debería de pasar algo mejor, simplemente muevo el timón de mi vida a otra dirección.

¿Cuál es su posesión más preciada?

Mis sueños, pues de ahí nace lo que alimenta mi creatividad, que luego se transforma en mi proyecto de vida.

¿Con qué estado de ánimo prefiere diseñar?

Hubo un momento de mi vida que descubrí que cada estado de ánimo te hace crear algo nuevo, intenso, único y original. Nunca dejé de diseñar o de crear, independientemente de mi estado de ánimo. A veces lo que sientes es más fácil expresarlo con arte.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

No tengo por qué considerarlo, siempre escogería el diseño gráfico.

¿A qué persona viva admira?

Al maestro espiritual Sadhguru, yogui y místico. Su visión sobre el autoconocimiento te hace reflexionar quién eres y hacia dónde vas.

¿Quién fue su inspiración para que se dedicara al diseño gráfico?

No fue alguien en específico, desde pequeño sabía que mis habilidades artísticas podían ser algo de lo cual viviría y así fue.

Hay sumideros de gases de efecto invernadero que desconocemos en el país

¿Qué le gustaría que pasara hoy que no esté pasando?

Temperaturas ambientales un poco más frescas.

¿Cómo encara las tareas que le disgustan?

Riéndome sarcásticamente y tomándolo como un nuevo reto que se debe alcanzar.

¿Qué es lo que más lo ha impresionado en su carrera?

Que hay tanto que descubrir y hacer por la biodiversidad acuática nacional y regional

¿Qué haría con un millón de dólares?

Comprar equipo para investigar mejor la biodiversidad acuática, compartir algo con mi familia y necesitados y, el resto, ahorrarlo.

¿Qué medida es la más urgente ante el cambio climático?

A escala global, que todos los países del planeta puedan ponerse de acuerdo en políticas para reducir las fuentes de gases de efecto invernadero. En El Salvador, posiblemente se requiera implementar políticas de reducción de emisiones, mejor manejo de la vulnerabilidad territorial asociada al cambio climático. Y disponer fondos para que investigadores nacionales o extranjeros realicen estudios serios con equipo moderno para monitorear los gases de efecto invernadero en la atmósfera, suelo y ecosistemas acuáticos de nuestro país y poder así prevenir esas emisiones y anticiparnos a los posibles cambio que ocurran. Hay fuentes de emisiones y sumideros de gases de efecto invernadero que desconocemos en el país.

¿Qué necesita el país para proteger sus recursos?

Mayor monitoreo y control para aplicar estrictamente la legislación ambiental ya existente. Y que las autoridades pertinentes consideren la información científica para tomar la mejor decisión posible para los salvadoreños y la región mesoamericana. Los investigadores estamos generando información para que se puedan seleccionar las mejores decisiones posibles.

De seguir cómo va ¿cómo cree que va a estar en 10 años?

Con mayor cantidad de conflictos sociales por el uso o acceso a los recursos naturales.

«Un artista no solo es alguien preocupado por la estética»

¿Cómo inició haciendo videomapping?

En el arte, los distintos lenguajes son una escalera hacia la ciencia, y la fotografía me llevó a la óptica y de la óptica pasé a la proyección multimedia, y mi curiosidad se despertó en Honduras cuando vi por primera vez la técnica ejercida por los precursores Romain Tardy y Joanie Lamercier, del grupo Anti Vj.

¿Qué es lo más difícil de ser artista en El Salvador?

El respeto. Un artista no solo es alguien preocupado por la estética, es alguien que se preocupa por mejorar su entorno, ningún artista hace obra para él, siempre es para los demás, y tarde o temprano esas obras se dan a conocer, aunque en el momento se piense que se hace para uno.

¿Hay alguien en quien se haya inspirado para su profesión?

No diré ningún clásico, es un contemporáneo y su nombre es Laszlo Zsolt Bordos, uno de los precursores del videomapping a nivel mundial y fundador de la empresa Húngara BORDOS Artworks.

¿Qué es lo más ilícito que ha hecho?

No lo considero ilícito, pero sin duda, proyectar la imagen de Monseñor Romero sobre la fachada de la Torre Telefónica o reconstruir el mural de Fernando Llort frente a Catedral han dejado sobre mí una sensación de subversión interesante.

¿Cómo imaginaba que iba a ser su vida?

Nunca imaginé nada, así que todo me es sorpresa y regalo, y el mayor de ellos mi esposa y mis hijos.

¿Su director de cine favorito?

Por mucho, el documentalista Werner Herzog, su lenguaje visual es en esencia cine.

¿Cuál es su miedo más grande?

Que no me alcance esta vida.

«Tengo el superpoder de desconectarme de la realidad»

¿Qué la llevó a especializarse en producción de audio?

Al principio, decidí estudiar ingeniería en audio porque quería hacer sonido en vivo. A los 18 años, lo que más me gustaba era ir a conciertos. Iba hasta a cuatro por semana, entonces pensé: bueno quizá puedo vivir de esto. Aunque en las prácticas de la universidad lo odié. No es lo mismo trabajar en un concierto que ir de espectador. Por suerte, con esa carrera puedes hacer muchas otras cosas y la rama que más me gustó es la que hago ahorita, la de post-producción. Hago diseño de sonido ya sea para películas, anuncios publicitarios o cualquier tipo de contenido audiovisual.

¿Cuál es el género de música que más disfruta?

Yo sé que esta es la típica respuesta, pero después de años siento que me he ganado el derecho, de verdad, de decir que escucho casi de todo. Obviamente, siendo ‘disc jockey’, me gusta la música electrónica, incluyendo los sub-géneros ‘pesados’, como el ‘drum and bass’ y el ‘dubstep’. En mi juventud escuchaba mucho rock, ahora me gusta el pop, trap. Tuve un programa de radio solo de reggae por cuarto años, y fui instructora de zumba donde bailaba todo lo tropical: salsa, cumbia, merengue, reggaetón. Todo esos géneros me gustan.

¿Hubo alguien que la inspiró a escoger su profesión?

Como ‘disc jockey’ me inspira una colega que es poco conocida, pero que ha estado varias veces en el famoso Boiler Room: Sarah Farina.

¿Qué hace cuando tiene dificultades para resolver un problema?

Trato de centrarme y no abatirme. Pienso en que ese problema seguramente alguien más lo tuvo y pudo resolverlo. Así que digo: yo también lo puedo resolver de alguna forma u otra.

¿Cuál es el carácter histórico que más rechaza?

La esclavitud.

¿Cómo encara usted las tareas que le disgustan?

Va a sonar raro, pero siento que tengo el superpoder de desconectarme de la realidad por un rato. Si tengo que hacer algo que no quiero, usualmente me desconecto y estoy en modo automático.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

Sin duda alguna, mi familia. Cada día me doy más cuenta que son lo que más me importa y que si los tengo a ellos, lo tengo todo.