«La Profe», de 53 años, agarra cada día una lata decorada con la bandera blanquiazul de su país y va a alguna calle concurrida de San José o sus alrededores. Siempre lleva con ella una cartulina donde se lee: «Somos nicaragüenses, necesitamos de su ayuda con 5 o 10 colones para comer y tener un lugar donde ir a dormir. Muchas gracias. Que Dios los bendiga».