Carta Editorial
Estos textos no son una confrontación. Son más un espejo que nos hace ver que en las rutinas hay mucho de interesante y mágico para contar.
Estos textos no son una confrontación. Son más un espejo que nos hace ver que en las rutinas hay mucho de interesante y mágico para contar.
Ya son varias las generaciones que hemos aprendido a sentirnos seguros solo mientras estamos encerrados, cercados, alejados.
Llegaron a la conclusión de que la ruta más corta y efectiva hacia el desarrollo común era la educación.
El capítulo de hoy es una deuda añeja, la que más. Sofía es una mujer de 73 años que lleva 40 buscando a sus cuatro familiares que desaparecieron en el marco del conflicto armado.
El FSLN ahora simboliza solo el poder desmedido al que se quieren aferrar Daniel Ortega y Rosario Murillo.
Vivir huyendo sin poder acudir a nadie para encontrar consuelo y refugio viola cualquier cantidad de derechos humanos de lo más básico.
No se trata de sentir compasión o lástima, se trata de romper el círculo que mantiene al país en donde está.
Barrera es una figura desde donde se pueden hacer dos lecturas. Habla como exfuncionario de los gobiernos de Salvador Sánchez Cerén y de Mauricio Funes, y también como creador.
Si las cifras sobre desaparecidos en El Salvador son inexactas, el panorama se complica todavía más si quien desaparece lo hace en ruta migratoria. El Salvador, pese a que cuenta con una Ley Especial para la Protección de la Persona Migrante y su Familia, no ha sabido dar con un procedimiento de denuncia efectivo. Tampoco ha encontrado cómo financiar programas de apoyo a los familiares.
Mi nombre es María Estela Valladares. Busco a mi hijo: William Ernesto Quinteros. Se fue el 22 de julio de 2006. Y llegó a Estados Unidos el 25 de agosto.