«La vida no es una dicotomía»

¿Qué es lo que tiene más valor de su situación actual?

Mi libertad de pensamiento. Soy libre en mi cabeza. Ahí puedo dejar la diplomacia por un rato y realmente ser.

¿Qué consejo se daría?

Decí lo que pensás, tal cual lo pensás. Sin adornos. Soltalo.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Tener el anhelo de ser escritor. Empecé a escribir cuentos hace más de 10 años, pero todos se quedan conmigo. Tuve el atrevimiento de escribir. Pienso que la ingenuidad de la juventud me permitió hacerlo. Quisiera recuperarla.

¿Qué talento desearía tener?

Quisiera poder ver a la vida como la escritora Alice Munro o como la cantautora Joni Mitchell. Ambas son mujeres canadienses que admiro y envidio. Tienen el talento de diseccionar la vida humana con sus textos. Sos otra persona después de consumir sus obras. Algo cambia en vos, no sabría decirte qué con precisión.

¿Cree que es importante tener un empleo estable?

En este momento de mi vida, sí. Estoy agradecido con lo que tengo y con mi carrera profesional, pero me gustaría permitirme más libertad. Por el momento convivo con esas ideas contradictorias. La vida no es una dicotomía. Eso está claro.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

La comunicación me permite observar y acercarme más a los deseos de otros. Eso es muy satisfactorio. Pienso que estaría bien con otra carrera que me permitiera hacer eso. ¿Psicología? Me voy a ganar los tomatazos de los cognitivos conductuales, ja, ja.

¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

«Se murió cuando le dio la gana». Viene de una historia vieja. Aquí va el refrito: una maestra de kínder le dijo a mi mamá que yo era muy lento para todo. A pesar de que me exigían ser más rápido, para colorear, por ejemplo, yo hacía las cosas a mi paso. Eso sigue siendo cierto a mis 28 años.

«Desde niña me atrajo crear con mis manos»

¿Cómo nace su amor por las artes plásticas?

Desde niña me atrajo crear con mis manos, ideaba cosas y luego las hacía. También recuerdo algunos dibujos que hice en mi adolescencia, los dibujos eran «raros», pero supongo que eran reflejo de la realidad de ese momento. Cuando opté por las artes plásticas, como una carrera, definí mis intereses y me especialicé en la cerámica. Así que, al darme que cuenta en mi cabeza podía estar el conocimiento y en mis manos la habilidad, me alucinó. Ahora puedo decir que la cerámica prehispánica me acerco a eso.

¿Qué la llevó a crear un emprendimiento con materiales como tela y papel reciclable?

Me reuní con un par de amigas artistas para compartir de la idea de hacer algo juntas. Se dio la oportunidad y tomamos un taller de encuadernación artesanal. Luego canalizamos esto en un emprendimiento, además, de la necesidad de percibir ingresos económicos.

¿Hay alguien en quien se haya inspirado para su profesión?

No tengo una persona específica. Siento que me he guiado por lo que creo y quiero. Si pienso en un referente puede ser: Oswaldo Guayasamín. También mi familia es inspiración, ellos alimentan mi sensibilidad humana.

¿Qué cosas tendría que repetir para asegurarse de que en un futuro va a volver a estar exactamente en la misma situación?

Todo. Vivir experiencias, valorar aprendizajes, tomar decisiones, pensar unas cosas y en otras solo aventurarme.

¿Cuál es para usted el colmo de la infelicidad?

Tener lo esencial y ambicionar cosas intrascendentes.

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?

El hambre.

¿Qué le gustaría que pasara hoy que no esté sucediendo?

Me gustaría que podamos abrazar a los que queremos, ahora, siendo más conscientes de lo que esto significa.

«El país se hace más hermoso cuando conocés el náhuat»

¿Por qué es importante rescatar el náhuat en El Salvador?

Cuando uno habla náhuat, El Salvador se ve con otros ojos. Entendés la flora, la fauna, la toponimia. El país se hace más hermoso cuando conocés el náhuat. Es un idioma muy profundo y romántico. A veces, siento que el español se le queda corto en cuanto al sentimiento que expresa.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Es bastante bastante simple: viajar solo. Al principio, surgen muchas dudas, miedos, inseguridades, pero después uno ve que es un atrevimiento no solo a nivel físico o tangible, sino también muy espiritual y de encuentro con uno mismo.

¿Campo o ciudad? ¿Por qué?

Campo, definitivamente. Por todo: los ríos, la montaña, aves, flores. La tranquilidad que se vive y, sobre todo, el equilibro que se puede encontrar en medio de la naturaleza. Me resulta totalmente irresistible.

¿Cuál es el carácter histórico que más desprecia?

No podría mencionar uno solo, pero los que más desprecio me causan son los ocurridos acá en El Salvador, como el etnocidio de 1932 o las masacres del Sumpul y El Mozote.

¿Flor favorita?

La flor del maquilishuat. No hay nada más lindo que un maquilishuat en flor.

¿Cuáles son sus fortalezas?

Siempre he dicho que la curiosidad es una fortaleza. Siempre he sido muy curioso, y eso me ha permitido conocer y aprender muchísimas cosas, tanto buenas como malas. Además, creo que se me facilita mucho los idiomas.

¿Qué podría hacer que no está haciendo?

De todas las cosas que me apasionan, ya sé cuál es el camino para integrarlas y poder dedicarme totalmente a eso, pero no estoy haciendo las acciones suficientes para volverlo una realidad. Aún me faltan muchos miedos por afrontar.

«Mi miedo más grande es al fracaso»

¿Qué lo llevó a ser veterinario?

El sentimiento tan especial que me hacen experimentar los animales y ese deseo que tuve desde niño de poder cuidarlos, curarlos y ayudarlos cuando ellos me necesiten.

¿Qué disfruta más de su profesión?

No hay nada que disfrute más que ver como un paciente, que estaba en malas condiciones de salud, mejorara.

¿Cómo se potencia el cuido de la fauna silvestre?

La educación ambiental es vital para la conservación de la fauna silvestre. Esto crearía una conciencia sobre las especies que habitan nuestro país y la gente a través de charlas informativas verían la importancia de animales tan mitificados como los murciélagos, lechuzas o las serpientes.

¿Qué hace cuando tiene dificultades para resolver un problema?

Trato de calmarme y focalizarme en la adversidad que tengo ante mí. Una vez sereno tomo la mejor decisión sabiendo que puedo acertar o fallar en el camino.

¿Hay algo que de tener más/menos marcaría alguna diferencia en su vida?

Pues tener más conocimiento en la medicina de fauna silvestre me ayudaría a atender de una mejor manera a mis pacientes.

¿Cuál es su miedo más grande?

Mi miedo más grande es al fracaso.

¿Qué le pondría una sonrisa en la cara?

Poder observar a un jaguar en vida silvestre.

«Somos más que un cuerpo material»

¿Cómo surge su amor por las artes plásticas?

Desde pequeña tuve una atracción por el dibujo. Lamentablemente, no tuve la oportunidad de estar en algún espacio para aprender a dibujar. Así que lo hacía por mi cuenta en un experimento de a prueba y error.

¿Quiénes son sus escultores favoritos?

Existen muchos artistas a los que admiro, pero uno de mis favoritos por su dedicación autodidacta es: Napoleón Alberto (padre).

¿Qué es lo que tiene más valor de su situación actual?

Mi familia.

¿Dónde y cuándo es feliz?

Soy feliz cuando comparto con mis amistades y mi familia, al final, el lugar sale sobrando.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

Aprendí a enfocarme en mis proyectos de vida y persistir hasta lograrlo.

¿Qué significa para usted la muerte?

Cada día morimos poco a poco, pero somos más que un cuerpo material, somos espíritu.

¿Qué le hace falta para estar lista?

Desearlo.

«Las penas y el fracaso solo duran lo que yo decido»

¿Cómo se imaginaba que iba a ser su vida?

No tan buena como la vida que hoy tengo.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

Que las penas y el fracaso solo duran lo que yo decido.

¿Cuál es su estado más común?

Feliz, porque aunque siempre ando exigiéndome más, sé que lo que tengo, lo he logrado con esfuerzo y apoyo de mucha gente que me ama. Miro atrás de mí y solo puedo sonreír.

¿Qué es lo que más disfruta o le entristece al vivir en otro país?

Me gusta enseñarle a mis amigos extranjeros dónde queda El Salvador en el mapa y lo pequeño que parece, que siempre debo agrandarlo en la pantalla del celular para que lo ubiquen. Me gusta, porque todos ahora saben dónde queda y que allí hay aguacates, no paltas; hay frijoles, no porotos; y que hay gente buena, trabajadora y con gran talento. Y me gusta escucharlos decir: ¡Yo quiero ir!

¿Cuál es su posesión más preciada?

El apoyo incondicional de mis papás.

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?

La falta de amor. Esa carencia de amor a nosotros mismos y que nos hace sentir frágiles y débiles ante el resto. O esa que nos hace dañar a otros o ir por la vida detestando a los que sí se aman.

¿Ave favorita?

No tengo una favorita, pero sí me gusta el cóndor andino desde que lo vi por primera vez volando sobre la cordillera de los Andes. Allí me contaron que este animal, cuando se siente viejo y débil, suele ir al pico de una montaña y dejarse caer para revivir su espíritu.

«Me puedo imaginar mi vida creando»

¿Qué la motivó a ser parte del movimiento audiovisual en El Salvador?

Siento el deseo de rebelarme, porque son espacios que muchas veces son negados a las mujeres. Me siento inspirada a utilizar los audiovisuales como una herramienta para contar historias y que ellas lleguen a muchas personas. También es un arte donde se puede hablar desde otro lenguaje.

¿En qué se inspira a la hora de crear una producción audiovisual?

Me inspiran esas historias, vivencias que me conectan con la alegría, los miedos, y dolores. Emociones que también son parte de mi vida. Todo eso me ayuda a crear.

¿Cómo imaginaba que iba a ser su vida?

De niña nunca me imaginé mi vida. En mi cabeza solo existía la imagen de ser esposa y madre, porque, en este sistema, es para lo que se educa a las mujeres. Pocas veces nos enseñan a soñar, crear y creer que podemos lograr otras cosas. Ahora es diferente. Me puedo imaginar mi vida creando, proponiendo y alcanzando sueños que pensé que no podía realizar por el hecho de ser mujer.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

Aprendí que el fracaso es una posibilidad de volver a comenzar.

¿Cuál es su posesión más preciada?

Mis posesiones más preciadas son mi familia y mis redes de apoyo.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Atreverme a ser la productora de la película «Yo soy Manuela».

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?

Todas las formas de discriminación.

«Siempre busco retarme»

¿Qué canción resumiría su vida?

The air that I breath, de Albert Hammond. Amo las filosofías orientales, y siento que resume de forma magistral (occidentalmente hablando) todo lo referente al ser dentro de esa concepción de la vida.

¿Qué opina sobre el reggaetón?

Para mí, es un ritmo (dembow) caribeño sobreexplotado para el consumo masivo, por la carga de morbo sexual que impregnan a las letras, y que ha tenido gran eco en discotecas y antros nocturnos.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Enfrentarme a una pandilla estando solo.

¿Qué es lo más difícil de hacer música en El Salvador?

Todo, jajaja. Es broma. Creo que el autoestima de los y las músicos y la falta de incentivos sociales en la cultura nacional, donde todo, o es muy politizado o muy mercantilista.

¿Cómo imaginó que iba a ser su vida?

Con menos quebrantos del corazón y desengaños. Aparte de eso, soy muy feliz conmigo mismo y he alcanzado todas las metas que me propongo. Siempre busco retarme en ese sentido.

¿Cree en la inmortalidad el alma?

Sí. El alma sí viaja, y puede viajar al cielo o al infierno.

¿Cuáles son sus fortalezas / dones / talentos?

Muchos, pero creo que el que más me ha permitido ser feliz es que me da felicidad la felicidad ajena, y me indigna la injusticia, se vista del color que se vista.

«El éxito es superarse a uno mismo»

¿Qué la motivó a ser una atleta de taekwondo?

Mi mamá me motivó a ser atleta. Ella me llevó a las clases y me incentivó. Siempre me gustaron las artes marciales, pero nunca salió de mí ir a una escuela. Tenía doce años.

¿Qué es lo que más disfruta del taekwondo?

Cuando empecé a practicarlo me hizo una joven más disciplina, respetuosa y humilde. Me gusta también porque me da la oportunidad de conocer a muchos más competidores de diferentes países del mundo.

¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?

Ganar oro en un mundial organizado en Corea del Sur.

¿Quiénes la inspiran?

Mi madre, mi padre, mi hermano y mi entrenadora. Ellos siempre me alientan a seguir.

¿Qué cosas tendría que repetir para asegurarse de que en un futuro va a volver a estar exactamente en la misma situación?

Entrenar, tener buena alimentación y automotivación.

Si pudiera practicar otro deporte, ¿cuál sería?

La gimnasia rítmica. Este deporte supone muchos retos, entre ellos, la condición física y destreza acrobática.

¿Cuál es su idea sobre el éxito?

El éxito es superarse a uno mismo. Nunca es ganar una medalla o triunfar en un campeonato mundial. Siempre es superarse a uno mismo.

«Mi trato hacia los demás solo es el mismo que me gustaría recibir»

¿A qué le teme más en la vida?

A una vida sin trascendencia, que en cien años nadie sepa que existí.

¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

Amé demasiado la luna, como para temerle a la noche.

¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo?

Tratar de cerca a todo tipo de personas y esforzarme por hacerle fácil la vida al a gente que me rodea.

Actualmente, ¿cuál considera que es su virtud más sobrevalorada?

La amabilidad, mi trato hacia los demás solo es el mismo que me gustaría recibir, por eso no lo considero un mérito.

¿Cuál es el carácter histórico que más desprecia?

Los genocidios cometidos a muchos grupos étnicos, en diferentes épocas de la historia. Son una vergüenza que aún nos ensucia a todos.

¿Qué es lo más ilegal que ha hecho?

Conducir sin licencia.

De volver a comenzar su vida, ¿qué otro negocio o profesión elegiría?

El sueño inicial de ser periodista, seguramente también me habría hecho muy feliz y plena.