«Tengo el superpoder de desconectarme de la realidad»

¿Qué la llevó a especializarse en producción de audio?

Al principio, decidí estudiar ingeniería en audio porque quería hacer sonido en vivo. A los 18 años, lo que más me gustaba era ir a conciertos. Iba hasta a cuatro por semana, entonces pensé: bueno quizá puedo vivir de esto. Aunque en las prácticas de la universidad lo odié. No es lo mismo trabajar en un concierto que ir de espectador. Por suerte, con esa carrera puedes hacer muchas otras cosas y la rama que más me gustó es la que hago ahorita, la de post-producción. Hago diseño de sonido ya sea para películas, anuncios publicitarios o cualquier tipo de contenido audiovisual.

¿Cuál es el género de música que más disfruta?

Yo sé que esta es la típica respuesta, pero después de años siento que me he ganado el derecho, de verdad, de decir que escucho casi de todo. Obviamente, siendo ‘disc jockey’, me gusta la música electrónica, incluyendo los sub-géneros ‘pesados’, como el ‘drum and bass’ y el ‘dubstep’. En mi juventud escuchaba mucho rock, ahora me gusta el pop, trap. Tuve un programa de radio solo de reggae por cuarto años, y fui instructora de zumba donde bailaba todo lo tropical: salsa, cumbia, merengue, reggaetón. Todo esos géneros me gustan.

¿Hubo alguien que la inspiró a escoger su profesión?

Como ‘disc jockey’ me inspira una colega que es poco conocida, pero que ha estado varias veces en el famoso Boiler Room: Sarah Farina.

¿Qué hace cuando tiene dificultades para resolver un problema?

Trato de centrarme y no abatirme. Pienso en que ese problema seguramente alguien más lo tuvo y pudo resolverlo. Así que digo: yo también lo puedo resolver de alguna forma u otra.

¿Cuál es el carácter histórico que más rechaza?

La esclavitud.

¿Cómo encara usted las tareas que le disgustan?

Va a sonar raro, pero siento que tengo el superpoder de desconectarme de la realidad por un rato. Si tengo que hacer algo que no quiero, usualmente me desconecto y estoy en modo automático.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

Sin duda alguna, mi familia. Cada día me doy más cuenta que son lo que más me importa y que si los tengo a ellos, lo tengo todo.

«Mi mayor logro es haber empoderado a muchos y muchas a salir de su oscuro closet»

¿Cuándo y cómo decidió involucrarse en el activismo LGBTI?

A los 23 años me percaté que no había suficientes fuentes informativas en español sobre la diversidad sexual en el internet, por lo que me propuse producir contenido y difundirlo.

¿Qué vinculación encontró entre las comunicaciones y las luchas sociales?

Al inicio noté un gran sesgo comunicacional entre el lenguaje de los medios y lo que realmente quería la población LGBTI. Desde entonces inicié un largo camino de sensibilización con los medios, paralelamente desarrollando estrategias para potenciar las comunicaciones LGBTI con la población en general.

¿Qué implica organizar el Día del Orgullo LGBTI en El Salvador?

Los años que directa o indirectamente estuve al frente de la marcha, sentía que estaba sobre «los hombros» de nuestras madres y padres fundadores del movimiento social LGBTI, y tenía el compromiso hacer crecer lo que ellos y ellas iniciaron. Actualmente, como publicista experto en branding, me enfoco en los actos de visibilización de nuestra población en el mes del orgullo, mientras que mis compañeros y compañeras activistas reafirman el carácter reivindicativo de la marcha.

¿Cuál considera que ha sido su mayor logro?

Las nuevas generaciones me lo hicieron saber: haber empoderado a muchos y muchas a salir de su oscuro closet y luchar por una vida digna sin avergonzarse de ser quienes son.

¿Qué podría hacer que no esté haciendo?

Aprender tres idiomas más: francés, alemán y mandarín.

¿Cuáles son sus héroes de la vida real?

Mi madre, Harvey Milk, Facundo Cabral y Nikola Tesla.

¿Cuál es el carácter histórico que más rechaza?

Personalmente huyo de lo castrense, los respeto, pero lo militar no va conmigo.

“Veo en el fútbol un campo fértil para la transformación social”

​​​​​​​¿Qué la motivó a especializarse en el periodismo deportivo?

Desde pequeña me ha gustado mucho el fútbol, pasión inculcada por mis hermanas y, sumado a que siempre me ha seducido romper con los paradigmas convencionales. Me visualicé irrumpiendo en un campo con escasa presencia de mujeres para tratar de cambiar un poco la tónica sobre cómo se ha venido haciendo periodismo deportivo.

¿Cuál es el deporte que más disfruta?

El fútbol, por supuesto. Crecí con una hermana hincha acérrima del Real Madrid, que también me llevaba a ver partidos del Chalatenango y, además, tengo otra hermana que jugaba. Entonces eso, sin duda, influyó.

¿Qué equipos de fútbol son sus preferidos?

Del fútbol salvadoreño, Alianza Women y Alianza FC, y del extranjero, todos los clubes que ha dirigido Pep Guardiola.

¿Quiénes son sus deportistas favoritos?

Atletas y futbolistas que también luchan por otras causas, pues veo en el fútbol un campo fértil para la transformación social. Admiro mucho a Megan Rapinoe, Serena Williams, Abby Wambach.

¿Qué obstáculos ha encontrado en el ejercicio de su profesión?

Los obstáculos más bien son mentales; si yo no me la creo, lógicamente, todo será más difícil. Para entrar en los medios no tuve ninguna dificultad; pero, al ejercer la carrera, sí te encuentras con casos especiales por ahí.

De seguir cómo va ¿cómo cree que va a estar en 10 años?

Con una maestría, bilingüe y desarrollando proyectos propios.

¿Qué resultado espera obtener con lo que está haciendo?

Contribuir en alguna medida a cambiar los roles sociales, dando espacio a historias de mujeres en un ámbito dominado históricamente por hombres, para que comencemos a ver el mundo con ambos ojos y no solo con uno.

«Al vivir escribiendo, siento que estoy haciendo todo lo que el día de hoy quisiera»

¿Qué es lo que El Salvador necesita contar a través de la literatura y que todavía no ha contado?

Pienso que todo se ha contado ya, pero siempre es necesario volver a contar las historias con la mirada y las palabras de cada época. Y en el caso de El Salvador, además de contar, es urgente difundir lo que se escribe, porque las historias están allí, pero muy pocos las conocen.

¿Qué opina de la literatura producida por los escritores salvadoreños contemporáneos?

Que es muy buena, de una gran calidad, y que se ha abierto y nos está mostrando que somos ciudadanos del mundo.

¿Cuál es el mayor reto al momento de escribir un texto?

Escuchar, no meterme en el camino del texto. Dejarme escribir exactamente lo que estoy pensando, porque ese es el mejor material de escritura que tengo.

¿Qué podría hacer que no esté haciendo?

No lo sé. Al vivir escribiendo, siento que estoy haciendo todo lo que el día de hoy quisiera y soy capaz de hacer.

¿Cuáles son las palabras que más usa?

Escribir, poesía, literatura, luz, amanecer, corazón, estrella.

¿Cuáles son los héroes de novela que prefiere?

Gente común, que se equivoca, y que al buscar reparar su error encuentra algo muy valioso dentro de sí misma.

¿Cuál es su miedo más grande?

La muerte.

«Desnudos venimos y desnudos nos iremos»

¿Quiénes son sus pintores favoritos?

De los clásicos, siempre me ha encantado el artista italiano Caravaggio y, en la actualidad, admiro mucho al artista salvadoreño César Menéndez.

¿Qué lo inspira a la hora de pintar los espacios urbanos?

Me inspira esa posibilidad de llevar y convivir con aquella sociedad que no tiene acceso a un museo o galería.

¿Cómo decide dedicarse a ser un artista urbano?

Fue un amor a primera vista. En el año 2012, con 22 años, vi la obra del artista salvadoreño Miguel Ángel Ramírez en Panchimalco. A mí ya me gustaba dibujar, pero fue ahí cuando pensé: ‘esto quiero hacer por el resto de mi vida’.

¿Qué ha sido lo más difícil en su profesión?

El hecho de no tener dinero para financiar mis estudios o compra de materiales. Y tener que trabajar en una casa de oficios varios y una maquila.

¿Hay algo que de tener más / menos marcaría alguna diferencia en su vida?

En términos materiales sí, pero en los emocionales, no.

¿Qué es lo que tiene más valor de su situación actual?

Levantarme y saber que cada día es una oportunidad para ser feliz

¿Si fuera a vivir su vida a tope ¿qué sería lo primero de lo que tendría que deshacerse?

Desnudos venimos y desnudos nos iremos. No creo que exista nada más importante que las vivencias.

“Sé que me equivoco mucho, pero también sé que me sigo creando”

¿Qué es El Salvador?

Un país en el que todo está por hacer. Una realidad que exige compromiso.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Denominarme “tallerista de procesos artísticos”. Quien se denomina “tallerista” corre el riesgo de degradarse. Aquí se ve al tallerista como un subordinado reemplazable. Además, es una labor muy mal pagada.

¿Quién le habría gustado ser?

De pequeña sentí (con rabia) ganas de ser hombre. Es fácil percatarse de sus privilegios y envidiarlos. Hoy no, hoy he asumido que soy una mujer valiosa, pero no me elevo: sé que me equivoco mucho, pero también sé que me sigo creando. En vez de dar un nombre, puedo compartirte lo que me gustaría vivir: una temporada de aislamiento total, expuesta ante lo más poderoso de la naturaleza. Puntual: fantaseo con la experiencia de Andrés Morales, un marino chileno que vive en lo más cercano al fin del mundo, el cabo de Hornos.

¿Qué cosas tendría que repetir para asegurarse de que en un futuro va a volver a estar exactamente en la misma situación?

Decepcionarme de la educación artística, optar por la filosofía y acercarme al arte mediante el tallerismo.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

Antropología o los alimentos (admiro a los cocineros apasionados).

¿Cuál es su mayor extravagancia?

Sentirme artista del tallerismo.

¿Cuál es la manifestación más clara de la miseria?

Desconfiar de todos.

«Siempre queríamos tener una pelota en lugar de una muñeca»

¿Cómo nace tu amor por el fútbol?

El amor hacia este deporte nace desde pequeña. He jugado desde los 7 años. Además, mi familia siempre ha jugado fútbol, mis hermanos son profesionales y a mi hermana también le apasiona el deporte. Mi mamá nos cuenta que siempre queríamos tener una pelota en lugar de una muñeca.

¿Qué es lo más difícil que ha tenido que enfrentar en este deporte?

Lo más difícil ha sido el lesionarme en dos ocasiones. La lesión más dura fue la de un desgaste de meniscos, pero, luego de mucho trabajo, logré súperar las pruebas.

¿Te ha resultado complicado posicionarte en un deporte que ha sido liderado por hombres?

Sí, ha sido un poco difícil. Algunos hombres son machistas y, cuando ven a una mujer jugar, siempre critican. Es bastante difícil, pero pienso que con mucho carácter y esfuerzo se puede lograr. Ahora, las mujeres están demostrando que ellas también son capaces de hacer cosas que los hombres creían que no.

¿Qué es lo que más disfruta de su profesión?

Disfruto que en cada prueba pueda estar rodeada de mis compañeras y entrenadores, porque gracias a ellos nos desenvolvemos de la mejor manera en este deporte.

De seguir cómo va ¿cómo cree que va a estar en 10 años?

En 10 años me veo jugando en una liga de otro país. Cuento con un hermoso talento y sé que con mi trabajo y disciplina lograré alcanzar mi objetivo.

¿Cuál sería su empleo perfecto?

Mi empleo perfecto sería ganar bien por jugar, porque estaría haciendo lo que más amo y obteniendo beneficios económicos por ello.

¿Qué le hace falta para estar lista?

Pienso que hace falta un poco más de trabajo duro, y, claro, que salgan algunos clubes para poder ir y probar suerte.

«Me da miedo que el pensamiento crítico muera»

¿Cómo llegó a la música?

En un contexto en el que mi salud física ya no me permitía continuar como músico activo. Decido hacer mi propia música en mi pequeño estudio casero.

¿Cómo formarse en un país que no ofrece capacitación a los artistas?

El Salvador sí nos forma, porque padecemos una realidad sentida. Con esto quiero decir que, como artistas, podemos optar por buscar enchufar con otros u otras artistas que están en constante conexión con la realidad.

¿Qué opina sobre el reggaetón?

Es solo otro producto más de la industria del entretenimiento.

¿Qué sabor le daría a sus composiciones musicales?

Le pondría sabor de fresco de ensalada, porque a la superficie el fresco de ensalada tiene un sabor dulce, pero un dulce que, en su esencia, está hecho de otro montón de sabores, entre ellos, sabores cítricos.

¿Cuál es su miedo más grande?

Me da miedo que el pensamiento crítico muera.

¿Cuándo se ha sentido fracasado?

Ahora mismo. No me siento un fracasado, pero sí bastante inconforme. Mi música no está a la altura de un El Salvador que urge más de seres humanos, que de artistas.

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?

El capitalismo. Es un mal terrible para nuestra humanidad.

«Toda mi personalidad es una extravagancia»

¿Cómo acepta los códigos de vestimenta?

Trato de evitar los códigos, principalmente, porque no me gustan los prejuicios y estereotipos. Como artista considero que la estética personal y las vestimentas son formas de expresión.

¿Qué hace cuando tiene dificultades para resolver un problema?

Yo pienso que la vida es un problema constante que exige resolver diariamente. Trato de mantener la mente enfocada en encontrar soluciones.

¿Cuál es su mayor extravagancia ?

Toda mi personalidad es una extravagancia. Pero tomando en cuenta el contexto histórico, social y cultural de mi país, creo que ser artista siempre se ha considerado como algo extraordinario.

¿Cuál ha sido su mayor logro?

No sé cuál sea mi mayor logro, creo que he hecho cosas importantes en mi profesión y en mi primera juventud, pero creo que solo es una primera parte de mi historia. Quizá mi mayor logro es mantenerme auténtico, leal a mis ideales y a mi pasión

¿Dónde y cuándo es feliz?

Soy feliz en lugares donde pueda explorar o tener contacto con la naturaleza, como los bosques, la playa, algún paisaje bonito, algún pueblito o ciudad nueva y donde encuentre arte y amor.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

Justo me encuentro redefiniendo y reconstruyendo la palabra «amor». Es algo muy extenso por descubrir. Pero sin duda diría que mi carrera y el arte en general. Es como un amor lindo,intenso,obsesivo y necio.

¿Cree en la inmortalidad del alma?

Sí, pienso que como artistas estamos destinados a estar en constante creación. Durante toda la vida y en cada pintura, en cada canción, en cada poema, en cada performance estamos dejando parte de nuestro ser y de nuestras experiencias. Como un registro que trasciende en el tiempo.

«El Salvador te puede cargar y nublar con más de lo que debe»

¿Cómo y cuándo fue la primera vez que ocupaste una cámara fotográfica?

Fue una Polaroid que pedí de regalo cuando cumplí seis años.

¿De qué forma alimenta su talento?

Educando el ojo a través de todos los demás sentidos. Y mucha, mucha disciplina.

¿Cómo define su estilo fotográfico?

Mi sujeto es siempre elegante y la imagen procura tantas capas sensoriales como sea posible.

¿Por qué vive fuera de El Salvador?

Porque Nueva York es el mapa para exceder en mi carrera. Porque El Salvador te puede cargar y nublar con más de lo que debe.

¿Sus poetas favoritos?

Allen Ginsberg, Vicente Aleixandre, Alfonsina Storni, Alejandra Pizarnik.

¿Hay alguien en quien se haya inspirado en su profesión?

Muchísimas personas. Desde mi primer maestro, mi papá, hasta mis ídolos de la industria. Encuentro inspirador a cualquier profesional, de cualquier tipo, que se ha lanzado con toda alma a conseguir ser su mejor versión de sí mismo.

¿Cuál es su idea sobre el éxito?

El éxito es la consecuencia acertada de una acción, como una cosecha.