Hubo un tiempo donde el cacao era sinónimo de la identidad mesoamericana. Ahora su cultivo es reducido en El Salvador. Para potenciarlo, en 2014 nació la Alianza Cacao, una apuesta por reactivar su siembra y convertir a 6,500 personas en productoras. En Caluco, Sonsonate, hay un grupo de personas que ha empezado a cultivarlo con la esperanza de, algún día, tener una fábrica de chocolates y dejar atrás la pobreza.