No se confunda, que una niña sepa cómo se desarrolla el coito, sus riesgos físicos y emocionales, o cómo se usa un preservativo no la transformará en “una sucia promiscua”, más bien la hará consciente –pero sin tabús– de que intimar no es un juego.
No se confunda, que una niña sepa cómo se desarrolla el coito, sus riesgos físicos y emocionales, o cómo se usa un preservativo no la transformará en “una sucia promiscua”, más bien la hará consciente –pero sin tabús– de que intimar no es un juego.
El FMLN y ARENA siguen siendo maquinarias electorales eficientes. Y, hasta hace muy poco, seguían siendo impresionantes maquinarias de propaganda, capaces ambas de retorcer los hechos o matizar las verdades.
“En El Salvador existen dos realidades: una que está en la superficie y la otra realidad subyacente”. Me hicieron este comentario hace poco y se me vino a la mente esta semana con el caso de la muerte de Gustavito en el Zoológico Nacional.