“La paz está en el respeto a los derechos humanos”

¿Qué consejo se daría?

Ser menos confiado y empeñarme en no caer preso del hábito o la rutina.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

La familia, sus recuerdos e historias por sobrevivir en este pequeño país. Los guardo con mucho cariño y trato de aprender de ellos, para ser después parte de esa memoria.

¿Cómo definiría al sistema de justicia salvadoreño?

Como uno en el que cada vez tenemos más leyes y reformas a estas, pero estamos a muchos años de lo verdaderamente justo.

De todos los casos en los que ha trabajado, ¿cuál considera que es el más difícil?

Casos donde he acompañado a madres buscando a sus hijos desaparecidos, sin resultado alguno, al igual que casos donde sigue prevaleciendo la calumnia sobre la verdad y el tiempo hace perder toda esperanza a las víctimas.

¿Qué está soportando o tolerando actualmente que no lo haga feliz?

El deceso y la migración de muchos que dieron todo por un ideal, sin lograr alcanzar un país con verdadera paz y reconciliación. El secreto de la paz, como ya se ha dicho, está en el respeto a los derechos humanos.

¿Cuál es su miedo más grande?

Que los avances en materia de tecnología no se aprovechen debidamente y terminen de enterrar nuestro pensamiento, la conciencia y solidaridad de los pueblos.

¿Cuál considera que es su estado actual de ánimo?

Sereno, intentando tener un buen ánimo, a pesar de la injusticias que se conocen todos los días.

“Sueño mucho con el mar”

¿Qué le emociona de su profesión?

El contacto con los estudiantes. Leer con ellos y lograr comunicarles que la lectura es mucho más que el solo acto de leer letras impresas en una hoja. Siendo una persona muy curiosa como lo soy, me emociona contagiarlos de curiosidad y que lo cuestionen todo. En otro orden de cosas: la escritura es algo que cada vez me emociona más.

¿Cuáles son los temas recurrentes en su trabajo?

En la docencia trabajo con temas de historia cultural y literaria; con temas relacionados con la memoria y el olvido colectivos en la región centroamericana; con temas de violencia y desigualdad de género en América Latina. Como investigadora trato temas más bien vinculados con la conformación de redes intelectuales transnacionales y las élites letradas. También tengo un pequeño proyecto de investigación sobre el feminicidio en espacios fronterizos.

¿Hay algo que distingue a la literatura centroamericana?

He aprendido que son muchas y diversas las literaturas centroamericanas. Es difícil resumir aspectos que la distingan, pero si tuviese que escoger, diría que la distingue su vitalidad y un ánimo de exploración y búsqueda de nuevos lenguajes.

¿Por qué un país como El Salvador necesita literatura?

Para no olvidar que necesitamos de la imaginación. Porque todo acto de lectura de una obra literaria es un proceso de sensibilización ante una experiencia que podría no sernos del todo ajena. Por la posibilidad que la literatura nos da de saber y vivir lo que es la empatía.

¿Cuáles son los héroes de novela que prefiere?

Los antihéroes…y muy especialmente ¡a las antiheroínas!

¿Qué le hace falta?

Desde hace algún tiempo pienso al revés: ¿qué es lo que no necesito?

¿Qué sueña?

Sueño con el mar. Sueño mucho con el mar. Muchas veces es el mar de mi infancia, el de las playas de El Salvador.

“El costo de no hacer lo que estamos haciendo es más alto que hacerlo”

¿Hay algo que de tener más/menos marcaría alguna diferencia en tu vida?

Tener internet 24 horas disponible. Dejo de hacer tantas cosas por no tenerlo que a veces el tiempo me parece lastimosamente desperdiciado.

¿Qué estás soportando o tolerando actualmente que no te haga feliz?

El miedo inducido a cosas que no deberían asustar. Y el malabarismo de argumentos que integran eso que se ha dado en llamar la “postverdad”, los “alternative facts”, que es mentir por omisión y no es solo un fenómeno de Donald Trump o políticos capitalistas…

¿Qué es lo que tiene más valor de tu situación actual?

En oposición a lo anterior, la valentía de mis colegas. Aquellos que han comprendido que el costo de no hacer lo que estamos haciendo es más alto que hacerlo. Ellos son los que me inspiran y me hacen sentir que estoy impulsando un cambio que llegará más temprano que tarde.

¿Cuál ha sido el mayor atrevimiento de tu vida?

Quedarme en Cuba a pesar de que toda mi familia se fue.

¿Periodismo en Cuba es sinónimo de utopía?

No. Es un oficio hermoso y necesario, que ha atraído a gente con talento y compromiso social y empieza a mostrar sus resultados. Por eso le temen tanto aquellos que acumulan cuotas de poder.

¿Harías periodismo en otro país?

Por supuesto que sí, y con mucha humildad, tratando de ofrecer con mi mirada de extranjero una luz fresca sobre cosas que de tan sumidos en su cotidianidad no vean los locales. Lo haría (es más, espero hacerlo alguna vez) porque lo considero un ejercicio necesario de entrenamiento y adquisición de “know how” para luego aplicarlo en Cuba.

¿Cuánto impacto puede generar un medio como El Toque en la Cuba actual?

Menos del que quisiéramos, pero con el alcance que hemos sido capaces de crear, empezamos a ver la satisfacción en la audiencia por encontrarse contenidos que nadie les ofrece o les sirven para tomar decisiones en su vida.

“Las palabras favoritas hacen titilar algo en vos”

¿Cuáles son sus palabras favoritas?

Considero que las palabras favoritas son las que hacen titilar algo en vos en equis momento, diría que ahorita me titilan: volátil, navegar e isla.

¿Cuál es su posesión más preciada?

Las fotos de mi familia y los dos tomos de la primera edición de la primera biografía de Fernando Pessoa que encontré en una pila de libros de segunda por 20 reales ($6) en una librería en Sao Paulo.

¿Cuál es su ocupación preferida?

Desde hace una semana: aprender rumano. Me meto a YouTube cada vez que puedo, ahí tengo a mi profesora ja, ja. ¡Ya sé contar, saludar y presentarme!

¿Cuáles son sus nombres favoritos?

Caetano, Alberto, Julieta y Aris.

¿Cree que es importante tener un empleo estable?

Lo más importante es estar debidamente preparado para hacer lo que se hace y que ojalá sea lo que nos gusta. Mis proyectos llegan de la nada, a veces durante vacaciones, y con cada uno de ellos cambia el jefe, el tema, los idiomas, el tiempo de entrega, las fechas de pago, etc. No tengo horarios ni lugar fijo de trabajo. A algunos eso les quitaría el sueño, pero a mí me alegra. He aprendido a controlar mis gastos y a organizarme. No me veo de otra manera en el mundo laboral que como profesional independiente.

¿Quiénes son sus poetas favoritos?

Fernando Pessoa, Alejandra Pizarnik y Roque Dalton.

¿Cuál es el problema más difícil de comunicación que ha tenido?

En 2015, durante dos meses, tratamos de enseñarle español a una familia de refugiados kurdos que llegó a El Salvador. Todavía no entiendo cómo lo logramos, pero terminamos teniendo conversaciones enteras, muy a lo Tarzán pero conversaciones al fin y al cabo. El cerebro siempre se las arregla para comunicarse. Es hermoso.

“No seas tan duro contigo misma”

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

La música.

¿Cuál es su motivación principal para alcanzar metas?

Las metas mismas y los éxitos, tanto personales como profesionales.

¿Qué es lo que necesita en este momento?

Inversionistas.

¿Cómo imagina su vida en 10 años?

Viviendo tranquilamente de uno (o varios) de mis proyectos. Ojalá uno de ellos fuera un resort en Punta Mango y poder seguir desarrollando nuevos.

¿Qué no perdona?

Una mente retrógrada, machista y conservadora que se rehúsa a educarse, habiendo tantos recursos y personas por conocer. Y alguien que rechaza la ciencia, realidad y evidencia por creencias personales.

¿Qué consejo se daría?

No seas tan dura contigo misma ni con tu familia. Cuidate, aceptate, amate y perdonate más. El mejor proyecto que podés emprender es el de escucharte y hacerte tu prioridad personal.

¿Vale la pena emprender dentro de El Salvador?

Para algunos es necesario, para otros es un privilegio. Creo que “emprender” tiene diferentes matices en nuestra sociedad porque existe toda esta gama, donde hay desde pupuseras, vendedores ambulantes y otros negocios hasta diseñadores, programadores y personas que pueden trabajar desde cualquier lugar con wifi. Sería interesante conocer la respuesta de todos esos sectores diversos y llegar a una conclusión sobre bajo qué contextos vale la pena emprender dentro de El Salvador.

“Soy incondicional a mis sueños”

¿Cuál es tu idea de la felicidad perfecta?

La vida que tengo en este momento es lo más cercano a la felicidad perfecta. El día se me pasa entre ensayos, presentaciones, producción de vestuario, maquillaje, reuniones de proyectos. Suena a que soy adicta al trabajo, pero en realidad solo soy incondicional a mis sueños.

¿Cuál es tu miedo más grande?

Dejar de sentir amor por el arte y cederle la razón al mundo.

¿Qué o quién es el más grande amor en tu vida?

El amor. Amo amar. No me importa que a veces duela, es precioso.

¿Cuál ha sido tu mayor atrevimiento en la vida?

Salirme de “lo que se esperaba de mí”. Mi abuelo quería una ingeniera y mi abuela muere por verme casada y con hijos. No estoy diciendo que eso esté mal, pero definitivamente no es lo que la vida quiere de mí. Yo les debo mi alma entera a ellos y voy a agradecer eternamente por la mujer que educaron, pero en un momento tuve que convencerlos para que me soltaran un poquito y prometí demostrarles que no me iba a equivocar.

¿Qué significa la familia?

Mis abuelos, primos, tíos, hermano y mamá son mi familia, pero también lo son los amigos que se han quedado conmigo todos estos años. La familia es quien te sostiene la mano en los días buenos y malos.

¿Cómo imaginas tu vida dentro de 10 años?

Haciendo las mismas cosas pero más ocupada. Quiero seguirme formando en diseño y en teatro, trabajar en proyectos artísticos que me hagan feliz a mí y a otros. Nunca he tenido un plan concreto en mi vida y me dejo guiar mucho por lo que siento, lo único que tengo claro es que no voy a descansar.

¿Por qué haces teatro?

Yo creo que el teatro me está haciendo a mí. Desde la primera clase sentí que algo se movió en mi interior. Hacer teatro te rompe por dentro, te cambia la visión de lo que conocés como real y te vuelve a armar. Así es cada proceso, un constante armar y desarmar. Hago teatro porque me mantiene con vida.

“Las cosas me gustan aquí y ahora”

¿El arte se consume o se disfruta?

Se disfruta. Es la expresión de cada autor para el mundo.

¿De qué están hechas las cosas?

De amor, esfuerzo y del toque que cada persona le pone.

¿Qué le haría plenamente feliz?

Ver hechos realidad los deseos de mi corazón.

¿Cuál es su mayor debilidad y su mayor fortaleza?

Mi mayor debilidad es la impaciencia. Las cosas me gustan aquí y ahora. Y también es mi fortaleza, me hace perseverante.

¿Qué hace a alguien ser bello?

El hecho de aprender a ver con los ojos del alma a los demás.

Una canción que le alegra el día…

“A New Day Has Come” de Celine Dion. Me hace creer que habrá un mejor día.

¿Cuál es su trabajo soñado?

Tengo el trabajo con el que he soñado. Disfruto y amo lo que día a día pasa con cada cliente, pues cada uno se convierte en una nueva oportunidad para expresarme.

“Creo en el poder de la mente”

¿Qué es lo que más le falta al deporte nacional?

Hace falta dinero, un fondo especializado para el deporte, además de compromiso por parte de instituciones gubernamentales y federaciones que apoyen al atleta.

¿Cómo se imagina su perfecta jubilación?

Me la imagino siendo campeona en algún torneo internacional. También me gustaría dejar un legado de niños y niñas que jueguen vóleibol de playa.

¿Qué es más frágil: la mente o el cuerpo?

Creo en el poder de la mente y la fuerza de voluntad.

¿A dónde va cuando quiere algo de paz?

A mi casa, no hay mejor lugar que el hogar.

¿Es cierto que “todo tiene su precio”?

Sí, tanto lo material como las cosas que pasan en la vida.

¿Cuál es el recuerdo más dulce que tiene de su vida como atleta?

Ser campeona en Centroamérica y escuchar sonar mi himno nacional.

“Me encanta el amor a la antigua”

¿Qué cosas pasadas de moda todavía hace?

No sé qué tan pasado de moda sea, pero me encanta el amor a la antigua y todo lo que esto involucra.

¿Contribuye la exposición del horror a deshumanizar?

No, el miedo es parte del ser humano. Quizá el experimentarlo con mayor frecuencia hace que estemos un poco acostumbrados a eso, pero siempre nos causa algo.

¿Qué significa ser salvadoreño?

Una persona que siempre le da la mano a los demás, que pregunta de todo para conocer y crecer, que trata de estar en todo y así es como llega a ser grande.

¿Qué opina del periodismo televisivo actual?

Es un tema muy amplio. En muchos medios hay amarillismo, pero es lo que le gusta a la mayoría de televidentes. Si algo no se consume, no se hace.

¿Qué es lo más importante en su código ético?

El respeto a los demás y la responsabilidad.

¿Con qué metáfora definiría a la sociedad salvadoreña?

La cuna de los luchadores.

¿Se siente parte de la farándula?

Sí. Afortunadamente, tengo a muchísimas personas que están muy pendientes de mí y que a diario me demuestran su cariño de una manera incomparable.

“Mis maestros son mis amigos”

¿Cómo es la vida de un artista visual en San Salvador?

Entre el hogar, mi esposa y mi hija Nara que tanto amo, el estudio y una ciudad tan pequeña como es San Salvador. Una ciudad llena de inseguridad y compleja por los territorios custodiados por las letras y los números.

¿Qué resultado esperas obtener con lo que estás haciendo?

Siempre es un reto estar vigente y estar produciendo todo el tiempo. Espero tener una buena retrospectiva sobre mi trabajo y sentirme orgulloso con el tiempo invertido en cada obra o proyecto que realice.

¿Qué es lo más ilícito que has hecho?

Acompañar a mi personaje principal del proyecto “Retrato Hablado” a una de las ventas más importantes de drogas de San Salvador, “La Tutu”.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuvieras que comenzar otra vez?

Cine.

¿Quienes son tus maestros?

Mis maestros son mis amigos, son con los que he aprendido y sigo aprendiendo día a día.

¿Qué le hace falta a El Salvador?

Compromisos de todos para sacar adelante este país, incentivar con buenos programas de estudios a los jóvenes, becas, seguridad, salud. Hasta que se deje de ver a este país como una finca, no vamos a cambiar el rumbo de este lindo y pequeño país.

¿Has pensado en migrar de forma permanente?

Realmente sí lo he pensado, desde hace 11 años que empecé a viajar fuera de El Salvador. Cuando venís nuevamente a tu país estás entusiasmado con ideas frescas y con ganas de producir a mil por hora. Después de una semana acá, te vuelves a decepcionar de la situación incierta del país.