Fue a buscar en la Internet el pronóstico climático de los días siguientes, para hacer sus planes hogareños. Decían que venía una intensa tormenta tropical y que las condiciones serían de cuidado.
Fue a buscar en la Internet el pronóstico climático de los días siguientes, para hacer sus planes hogareños. Decían que venía una intensa tormenta tropical y que las condiciones serían de cuidado.
Es suficiente un sorbo cotidiano para que todas nuestras células entonen su aleluya.
Las filas de vehículos eran interminables a aquella hora de la tarde, cuando los trabajadores de todo nivel iban de regreso a sus hogares luego de la jornada laboral.
El cuerpo exánime estaba tendido en el suelo, y algunos de los presentes se esmeraban nerviosamente en reanimarlo.
La intensidad azul de aquel mar tranquilo era la mejor acogida. El bote que transportaba pasajeros se detuvo junto al muelle, y todos empezaron a salir.
(Homenaje al cuentista húngaro István Örkény)
Sin proponérnoslo, poco a poco nos fuimos convirtiendo en una familia indefinible. Tanto así que en el vecindario donde todos se conocían empezaron a proliferar los murmullos sobre un posible trastorno anímico.
Es suficiente un sorbo cotidiano para que todas nuestras células entonen su aleluya.
Aunque aquel jardín era un espacio físicamente simbólico, lo que él necesitaba sí lo tenía a su disposición, que era hallarse a diario en contacto con su familia vegetal.
NO ES POSIBLE OLVIDARLO Es lo que digo cada vez que la memoria me reclama por algún recuerdo roto. TRAS LA VENTANA ¿Qué diera por sentir que el mar se encuentra ahí siempre llamándome? EL RELOJ VIVE EN VELA Y por eso lo admiro más que a nadie. ATENAS AMANECIENTE Todos los silbos de Occidente […]