Aprender a recibir
Tenderle la mano a alguien más tiene hermosos efectos multiplicadores, no solo para quien da y quien recibe, sino para otros, que más adelante serán objeto de actos de bondad.
Tenderle la mano a alguien más tiene hermosos efectos multiplicadores, no solo para quien da y quien recibe, sino para otros, que más adelante serán objeto de actos de bondad.
El gremio periodístico en el país no es tan unido como quisiéramos, pero ahora, en el dolor y la impotencia tras este caso, tenemos en común la sensación de que nos han matado un poco a todos.
La pobreza es como un yunque atado al tobillo, es imposible que corras al mismo ritmo y logres las mismas distancias de quienes no lo tienen.
No significa que toleremos el crimen o que no luchemos porque nuestro futuro sea mejor, a través de la educación y la formación, o a través del cambio personal. Educar en prevención y generar el cambio social no son mutuamente excluyentes.
Juzgar desde el privilegio es fácil. Salirse de esta burbuja y ver que la realidad del resto de la gente es distinta, más difícil, cruda y complicada, eso es algo que todos deberíamos tratar de hacer.
¿Qué nos toca como trabajadores? Hacernos a la idea de que debemos ahorrar lo más que podamos, que de ser posible busquemos trabajar más allá de la edad legal de retiro. En las condiciones de nuestra economía y con tanta informalidad y salarios bajos, es un reto difícil.
Así como un mal diagnóstico médico es peligrosísimo e incluso puede ser letal, la negación de los problemas de un país es receta certera para el estancamiento. Necesitamos una transformación real, un cambio que nos enrumbe al desarrollo.
Es posible que las grandes industrias no traten de cambiar la manera de hacer las cosas por conciencia medioambiental, sobre todo si esto implica aumento de costos o reducción de ganancias, pero es tiempo de que vean que si no lo hacen, no habrá más negocio.
«País amanecerá en condición de impago por culpa de ARENA». Esta es la primera línea de un comunicado de prensa emitido por la Casa Presidencial de El Salvador este jueves 6 de abril. Un Gobierno anunciando que amanecerá en impago. No es ficción ni una sátira, son las palabras textuales que envió el equipo de […]
A Saraí la conocí en un edificio de Washington, donde hacía la limpieza. La escuché decir la palabra «cumbo» y le pregunté si era salvadoreña. Me contestó que sí y poco a poco la plática llegó a cómo tenía tres años de vivir en Estados Unidos.