COVID-19

La esperanza puesta en un tanque de oxígeno

El colapso del sistema de salud ha obligado a muchos a responder a su propia emergencia por covid-19. Familias como las de Reynaldo, Sonia, Antonio y Néstor se han visto en la necesidad de instalar una especie Unidad de Cuidados Intensivos (UCI) en sus hogares. Un cuarto que ha sido provisto con uno o dos tanques de oxígeno medicinal, cánulas nasales, reguladores, aguas destiladas y humidificadores para asistir a sus enfermos con dificultades respiratorias.

«Yo andaba más protección que el médico que atendió a mi papi»

El Instituto salvadoreño del Seguro Social da cobertura en salud al 27 % de la población. Lo hace, en buena parte, con el dinero que aportan patronos y trabajadores. La pandemia ha colocado a la institución contra las cuerdas. Por un lado, el covid-19 aumentó de forma exponencial la demanda de atención médica y, por otro, la cuarentena redujo las actividades comerciales e industriales, lo que derivó en desempleo y menos cotizaciones. Este es el relato de una usuaria en un hospital en crisis.

Basura COVID, ¿quema o vertedero?

En el pico de la pandemia de la covid-19 Mascarillas, guantes y otra basura contagiosa de hospitales y hogares generada por miles de toneladas en España ha socavado las cadenas de reciclaje y desbordado las capacidades de las plantas procesadoras de esos residuos.

Un falso coronavirus y el porqué del periodismo en África

Una periodista española relata cómo ha sido presentar un cuadro febril, en plena pandemia por covid-19, en un país como Kenya, en donde males añejos siguen sin ser resueltos. Uno de los más duros es tener un sistema de salud público muy débil que obliga a un gasto significativo en el sector privado si se quiere ser atentido.

Las dos pandemias que se cruzan en Jiquilisco

El de los pacientes con enfermedad renal crónica es uno de los sectores vulnerables a sufrir las peores consecuencias del covid-19. En Jiquilisco, municipio costero de Usulután, se juntan ambas enfermedades en una población que ya tenía una alta tasa de pobreza multidimensional y a la que la cuarentena, además, ha dejado sin posibilidad de generar ingresos y recluida en casas que no cumplen los criterios para ser calificadas como dignas.

Sobrevivir a la pandemia y al agresor

En la emergencia y el estado de excepción por el covid-19, el gobierno omitió crear mecanismos de atención para las mujeres que sufren de violencia, pese a que la Ley Especial Integral para Una Vida Libre de Violencia y Discriminación para las Mujeres lo obliga a hacerlo en situaciones de riesgo como la que vive El Salvador. Hay mujeres que han tenido que vivir en encierros forzosos con sus victimarios y, con calles militarizadas, no han podido salir a denunciarlos. En las primeras tres semanas de la cuarentena obligatoria, la Fiscalía General de la República recibió 75 denuncias por violencia intrafamiliar y, desde el 1 de abril, cuatro mujeres han sido asesinadas. A la fecha, solo uno de estos crímenes ha sido tipificado como feminicidio.

Más de 60 sacerdotes muertos: la tragedia que impacta al clero italiano

En Italia, el deceso de presbíteros católicos es un drama que no se detiene. Exponerse al virus por imponer los santos óleos a los moribundos, confesarlos o, simplemente, convertirse en su única compañía a la hora de partir de este mundo, los habría colocado en la línea de fuego.

Volver a El Salvador aún no es una posibilidad

Más de 3,000 salvadoreños varados en el extranjero tras el cierre del Aeropuerto Internacional, por la emergencia del COVID-19, piden ser repatriados. El gobierno no avisó con tiempo sobre la suspensión de vuelos comerciales y hoy tampoco tiene iniciativas de vuelos humanitarios. Por esto es que, desde el extranjero, un grupo logró presentar un amparo en la Sala de lo Constitucional para volver y someterse a la cuarentena obligatoria. Propone, incluso, comprar las pruebas del coronavirus y hacerse los exámenes en El Salvador, para así reducirle costos al Estado. Los diputados aprobaron un decreto transitorio para el retorno de los salvadoreños, mientras ellos paguen su regreso, pero el decreto aún no es avalado por el Ejecutivo.