Vivo y concibo el ejercicio de la escritura como una forma de vida y de pensamiento. El escritor plantea dudas, busca respuestas, encuentra belleza.
Vivo y concibo el ejercicio de la escritura como una forma de vida y de pensamiento. El escritor plantea dudas, busca respuestas, encuentra belleza.
En verdad, hacer la guerra por el libro y la lectura implica sacrificar tiempo que es grato gastarlo en escribir.
Cada espacio patrimonial destruido es una pérdida irreparable para el país, que deja incógnitas sobre nuestra historia.
Ahora más que nunca, y siempre, nuestra función bibliotecaria debe extenderse a la creación de sensibilidad y conocimiento sin limitaciones.
Si hay malicia y engaño, si hay mezquindad, si siempre procuro lo mejor nada más que para mí, si todos hacemos lo mismo, ¿cómo esperamos que todo cambie, que todo mejore?
Pero algo que no supieron los políticos y urbanistas de barriada es que Estrada posó de modelo frente a un espejo. ¡Y Atlacatl es Valentín Estrada! Él lo asumió ante sus vecinos, y el olvidado se eterniza mientras dure el bronce de su obra.
Nadie le debe lealtad incondicional a un dictador. Nadie le debe obediencia a quien ordena robar, torturar, secuestrar, violar, aterrorizar y matar. Sea de la ideología que sea.
Fui lector desde niño y en la pequeña biblioteca de mi escuela me extasiaba con los títulos, pero me dijeron que solo el director manejaba la llave. Por cierto nunca la vi abierta.
Gritar un gol no significa que no estemos pendientes de los niños enjaulados por el gobierno de Donald Trump, de la represión de las protestas civiles en Nicaragua o de la falta de información sobre el caso de la agente policial Carla Ayala.
Lo que se niega a cambiar es la educación. El video nos presenta un aula de este tiempo y un aula de hace medio siglo: pizarrón, los niños escuchando y el docente exponiendo su sapiencia. Todo permanece igual.