Cuando tenía solo nueve años, salió de San Luis La Herradura para recorrer una ruta del migrante que se le quedó grabada como una herida de las que nunca se curan del todo.
Cuando tenía solo nueve años, salió de San Luis La Herradura para recorrer una ruta del migrante que se le quedó grabada como una herida de las que nunca se curan del todo.
En las protestas en contra del gobierno de Daniel Ortega y de Rosario Murillo ya han muerto más de 200 personas en dos meses y medio.
Las migraciones son naturales en todas las especies, pero no en las condiciones y por las razones por las que huyen cada vez más salvadoreños.
A menor edad de la víctima, mayor es el porcentaje de violencias sexuales que se comenten en entornos cercanos, como la casa, la escuela, la iglesia, la comunidad.
En la pérdida de bosques influye también la falta de determinación para convertir la protección de esos recursos en prioridad.
Lo que sí ha quedado marcado a fuego han sido las voces de talentosos reporteros que han dejado su esfuerzo en estas páginas.
Lo que esta lectura añeja provoca es una mezcla entre preocupación y decepción. ¿Cuántos migrantes más emprendieron este camino azaroso después del sufrimiento que tocó a esta pareja de esposos?
Es de valientes no rendirse ante el poco apoyo que recibe el arte en un país que, irónicamente, lo necesita tanto.
Se repiten los caudillos entronizados que buscan quedarse con el poder para siempre y, de ser posible, hasta heredarlo.
Para los jóvenes que proceden de familias dedicadas a trabajar la tierra, la migración se convierte en una opción mucho más atractiva.