Álbum de libélulas (177)
Listo para el viaje: Navegar en aguas marinas es siempre una experiencia en dos planos: el del agua que es presencia geográfica y el del agua que es vivencia nostálgica.
Listo para el viaje: Navegar en aguas marinas es siempre una experiencia en dos planos: el del agua que es presencia geográfica y el del agua que es vivencia nostálgica.
Vadim Azarkh, el animoso pianista y cantante ruso, ponía la música de fondo en el ambiente de La Promenade, al centro del Hotel Dorchester, ese clásico de la zona de Mayfair en Londres.
Como no tenían vehículo propio, el pequeño garaje de su casita suburbana lo usaban de depósito para objetos no utilizados que no querían tirar a la basura. Era una familia de cinco: los dos mayores, que eran los padres, y los tres menores, que eran los hijos.
Los compañeros de siempre hacían todos los sábados tertulia vespertina, que se extendía casi siempre hasta altas horas de la noche, ya con los primeros anuncios de la aurora. Y las casas del encuentro se iban turnando religiosamente.
Creció en un cuarto que daba a la azotea. Más que cuarto era un desván medio habilitado para ser habitable.
La ixora roja tenía prestancia catedralicia, y al estar ubicada en el centro del jardín bordeado de tupidos arbustos de variado verdor los manojos de flores parecían a punto de flotar por su propio impulso.
La casa a la que se trasladaron cuando el jefe de familia –como a él le gustaba que le llamaran– estuvo económicamente capacitado para subir de estatus residencial no era de grandes dimensiones pero tenía tres pisos.
Fue a ver a una psíquica cuyo servicio le recomendó un amigo dado a los acercamientos esotéricos, porque las inquietudes anímicas le estaban desembocando en soledad depresiva.
MISTERIOS DE TRASPATIO Su padre hablaba constantemente de lo que había vivido antes y durante la guerra, como adolescente ilusionado por las expectativas revolucionarias y como joven entregado a la lucha armada en los terrenos más inhóspitos. Estuvo en esos planos durante todo el tiempo que duraron las acciones en el campo; pero un día […]
1394. LIBÉLULA REBELDE Desperté con ganas de dedicar mi domingo al dolce far niente, pero lo que me esperaba era una jornada cundida de desafíos. Para empezar, apenas llegada la aurora se apagaron de repente todas las luces de la casa y tuve que actuar de inmediato con los instrumentos a disposición. Y desde luego […]