La vida pierde valor cuando estás en tu humilde puesto de venta a la orilla de la carretera, con tu bebé de solo cuatro meses de edad, y ambos mueren al ser atropellados por una camioneta que se salió de la carretera.
La vida pierde valor cuando estás en tu humilde puesto de venta a la orilla de la carretera, con tu bebé de solo cuatro meses de edad, y ambos mueren al ser atropellados por una camioneta que se salió de la carretera.
Es un tema vital. Legislar sobre el agua es legislar tanto a los consumidores como a los poderosos. No solo a las empresas que la comercializan sino a la agroindustria.
Al expresarnos irresponsablemente alimentamos el ciclo de odio-abuso-violencia-asesinato que en este país afecta no solo a niñas y mujeres, sino que corrompe a las familias enteras.
Los demócratas no surgen de ninguna pila bautismal ni caen frondosos de tolerancia y respeto de ningún palo de aguacates. A ser demócrata se aprende.
En mis casi 20 años de ejercer el periodismo he visto cómo los aspirantes a diputados, alcaldes o presidentes llenan plataformas de campaña con cosas irrealizables.
En El Salvador, el “show” parece venir desde el salón azul. Y no han podido tener peor arranque para el periodo 2018-2021. Después de la campaña electoral, en pocas semanas han quedado retratados como lo que en realidad son.
Escuchar para comprender a fondo cómo esos paradigmas, bajo los cuales hemos vivido y actuado, han tenido impactos en diversas poblaciones, es una forma que el ejercicio del liderazgo desde cualquier ámbito exige en esta época de transparencia extrema.
Se trata de unas políticas que aprovechen las TIC para estimular la cohesión social, la participación política y el acceso a la educación de las juventudes.
Porque para erradicar la violencia de género, el abuso de poder y los feminicidios no basta con que yo grite, patalee y escriba sábanas y sábanas de textos.
Ninguna de esas dos encrucijadas ha llevado a los salvadoreños a las calles. Ni saber que los recursos naturales se nos acaban ni que la última “reforma” a los ahorros previsionales no conlleva cambios sustanciales.