Hablar de lo que no se habla
El ejercicio de conversar y reflexionar sobre temas que no se hablan naturalmente es sin duda sanador para quienes participan; y es una práctica de empatía, real y honesta.
El ejercicio de conversar y reflexionar sobre temas que no se hablan naturalmente es sin duda sanador para quienes participan; y es una práctica de empatía, real y honesta.
La libertad viene paradójicamente vinculada a la responsabilidad y la consistencia; y estas últimas son imprescindibles en cualquier actividad en la vida que verdaderamente aspiremos a mantener en el tiempo.
A los salvadoreños nos urge poner bajo la luz esos conceptos a los que les hemos dicho que “sí” a ciegas y tener presente que al centro de cada individuo se encuentra un ser humano que ha sufrido, que siente, que intenta vivir mejor y ser feliz.
El modelaje es utilizado en “coaching” para identificar elementos clave que utiliza una persona que se desempeña con excelencia en una determinada actividad. Al aplicarlo se obtiene una fórmula cuyas pautas pueden utilizarse luego para el desarrollo de otras personas.
Tenemos la necesidad impostergable de poner luz sobre esas ideas aberrantes que las estadísticas y las historias de niñas y mujeres abusadas o con muy pocas oportunidades nos muestran.
La diversidad de ideas no debería ser un obstáculo, ni tampoco una excusa para excluir a nadie. Por el contrario, esta debería fortalecernos porque ofrece diferentes vías de solución a los problemas más complejos.
El Salvador no le pertenece a un solo grupo. Un ciudadano lo es sin importar su religión, su condición económica y social o su preferencia política o sexual. “Todas las personas son iguales ante la ley”, al menos eso declara la Constitución de la República que tanto decimos respetar.
Ahora disfruto el espíritu emprendedor, ese que te pide dar un salto cada día. No al vacío, sino uno que tenga la inspiración de un propósito y un sentido de contribución.