Carta editorial
Queda preguntar para qué y para quiénes trabajan los que se oponen a que esta ley tenga músculo suficiente para cumplir con la misión para la que fue pensada.
Queda preguntar para qué y para quiénes trabajan los que se oponen a que esta ley tenga músculo suficiente para cumplir con la misión para la que fue pensada.
El sistema fomenta desigualdad. Mantiene la idea de que quien se queda con los hijos es quien tiene que ver cómo hace. Permite que haya personas que pueden reducir su participación en la crianza a una suma de dinero.
Este es un recorrido por esos rincones difíciles de creer, ahí en donde el remiendo temporal en uno de los recintos del aviario acaba por durar más de un lustro, y sigue.
Desde sus trincheras, ambos van a la contra de una sociedad que desde siempre ha preferido pasar la página.
Bajo su cargo, como reseña el personal de la institución, el complejo ha crecido en infraestructura y también en la calidad de la enseñanza que se imparte.
La eterna lucha va acerca de cómo resolver las necesidades inmediatas sin llevarse por delante las necesidades más integrales.
En este país en donde se hace muy poco por ver hacia adentro y por reparar las heridas que están ahí, que haya una clínica en donde las personas hablan de las dificultades y celebran sus triunfos en conjunto es tan inusual como esperanzador.
La historia que cuenta el periodista Carlos Mario Correa sirve para desestimar los mitos creados en torno a narcotraficantes que construyeron imperios sobre una base de violencia, como Pablo Escobar. Correa habla desde ese periodismo que se ejerció desde la clandestinidad, pero que nunca calló, se mantuvo pese a la persecución, la amenaza y los ataques constantes.
Esto es lo que nos ha venido haciendo tanta falta como sociedad. No hemos naturalizado el cambio constante. Solo nos definimos en función de ese a quien creemos opuesto.
Andrés logró lo que pocos: que alguien lo escuchara y creyera en su versión, esta en la que quienes acabaron golpeándolo eran, en realidad, los llamados a protegerlo a él y a la comunidad.