Por: David Escobar Galindo

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (209)

Las filas de vehículos eran interminables a aquella hora de la tarde, cuando los trabajadores de todo nivel iban de regreso a sus hogares luego de la jornada laboral.

CIUDADANÍA FANTASMAL (18)

El cuerpo exánime estaba tendido en el suelo, y algunos de los presentes se esmeraban nerviosamente en reanimarlo.

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (208)

La intensidad azul de aquel mar tranquilo era la mejor acogida. El bote que transportaba pasajeros se detuvo junto al muelle, y todos empezaron a salir.

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (207)

Sin proponérnoslo, poco a poco nos fuimos convirtiendo en una familia indefinible. Tanto así que en el vecindario donde todos se conocían empezaron a proliferar los murmullos sobre un posible trastorno anímico.

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (206)

Aunque aquel jardín era un espacio físicamente simbólico, lo que él necesitaba sí lo tenía a su disposición, que era hallarse a diario en contacto con su familia vegetal.

Instantáneas del verbo apasionado (10)

NO ES POSIBLE OLVIDARLO Es lo que digo cada vez que la memoria me reclama por algún recuerdo roto. TRAS LA VENTANA ¿Qué diera por sentir que el mar se encuentra ahí siempre llamándome? EL RELOJ VIVE EN VELA Y por eso lo admiro más que a nadie. ATENAS AMANECIENTE Todos los silbos de Occidente […]

ÁLBUM DE LIBÉLULAS (205)

Aunque aquel jardín era un espacio físicamente simbólico, lo que él necesitaba sí lo tenía a su disposición, que era hallarse a diario en contacto con su familia vegetal.