Al menos 200 personas de la población civil fueron asesinadas por militares en la masacre de El Calabozo en 1982, de acuerdo con la denuncia de supervivientes. La evidencia física de esta masacre, ocurrida en los alrededores de San Esteban Catarina (San Vicente), escasea. Los pobladores cuentan que sus familiares fueron asesinados a la orilla del río Amatitán y la corriente se llevó los cadáveres. A finales de octubre se realizó una exhumación en busca de restos de las víctimas. Lo que se encontró es la primera prueba física de una denuncia interpuesta hace más de 26 años.