Por: Manlio Argueta

Inversiones valiosas, festival, memoria

En mis anteriores planteamientos he insistido en algo que cae por su peso: invertir en educación debe ser una acción estratégica para prevenir la violencia, asegurado con políticas públicas.

Aprendizajes de vida a temprana edad

La proyección por la lectura desde la institución pública, en nuestro caso, nos permite acudir a una audiencia de adultos, niños y jóvenes que acogen entusiastas las iniciativas relacionadas con el tema.

Reflexiones del artista joven y adulto

Sobre el concepto de belleza dice Salarrué en la Carta a los patriotas: Una puesta de sol, el río que pasa por tu casa, el cerro o el volcán que te absorbe la vista desde que te levantas, esa es mi patria.

Historia y bienestar humano

La violencia ha echado raíces en siglo y medio, y eso hace difícil afrontarla con políticas del presente; y con desesperanza y desesperación se avanza por un camino de dolor.

Historia centroamericana oculta

Porque hay dos clases de realidades, la que se cree porque se percibe por la razón; y la que, por ser literatura, se acepta por las emociones que produce.

Las chifladuras de la creatividad

Comencé a calcular distancias de otros soles, a puro lápiz. Hasta ahora sé que las chifladuras tienen que ver con la creatividad.

Ocio y reflexiones literarias

Se ve que desde aquellas épocas existió gueto literario en los países pequeños, donde la palabra no se vende o se vuelve prisionera.

Personajes: Escobar Velado y Láscaris (II)

De Costa Rica trajo hermosos poemas de amor dedicados a Urania, y desde Guatemala nos trajo la palabra para “seguir cantando lo que nos duele cotidianamente.

Dos personas, dos naciones (I)

“Oye, con él tenés abiertas las puertas de la universidad, tomale la palabra”. Yo tenía apenas tres meses de estar en Costa Rica y me sentía desempleado.

Recuerdos de un pasado presente

La otra cafetería importante, la Americana, no era visitada por los poetas, sino por políticos y señores respetables. Por su precio más elevado, no cabían los poetas, los periodistas, vendedores y menos los “orejas”.