“Mi familia es mi lugar seguro”

¿Cómo imagina El Salvador en 10 años?

Con varias luchas ganadas. Con mentes más abiertas, jóvenes más proactivos, adultos más sabios, familias unidas, políticos pagando sus malas acciones, menos violencia, mayor educación. Lo imagino con más personas que amen suficiente El Salvador como para no tirar basura, votar con conciencia y actuar más que hablar.

¿Qué ha aprendido con las dificultades?

Que son circunstancias decisivas. Para cambiar, para ser mejor, conocerse más y seguir adelante.

¿Qué significa la familia para usted?

¡Qué no significa para mí! Mi lugar seguro, mi mayor pilar, la felicidad que no quisiera que acabara nunca.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Emprender, con la esperanza que funcione y el miedo de fracasar.

¿Cuáles son sus nombres favoritos?

Luna, Mauricio, Izel, América.

¿Por qué emprender en El Salvador?

¿Por qué no? Le tengo fe a mi El Salvador. A pesar de todo es un país en el cual he encontrado una oportunidad de comenzar algo propio, trabajar por ello y soñar en que algún día será grande.

¿Qué consejo se daría a sí misma?

Ser más aventada, llevar en marcha todo lo que sueño, no ser dejada y soñar aún más.

“Nos sobra clasismo”

¿Quiénes son sus maestros?

Mis grandes maestras son mi mamá y mi abuela. Ambas en diferentes contextos históricos y geográficos han sobrevivido a los estereotipos, presiones y dolores de ser mujer. Y mi papá, él me ha enseñado el arte de desafiarse a sí mismo y de superar a tus propios demonios.

¿Cómo describiría la vida de una comunicadora en San Salvador?

¡Calurosa, existencial y atareada! A veces estoy trabajando con estudiantes, otras estoy estudiando y tratando de comprender temas para explicarlos a la audiencia y luego hacer entrevistas, explicar fenómenos, reflexionar, indignarme, discutir, correr entre un lugar y otro y así el ciclo no termina.

¿Cuáles son las palabras que más usa?

Poder, estructura, nuestro, nosotros, indignante.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

En mis años de vida con una experiencia muy destructiva aprendí que no podía controlar o intentar cambiar a nadie más que a mí. Aprendí que el dolor se va sanando cuando le reconocés y aceptás, aprendí que un buen remedio para el dolor es servir a los demás.

¿Qué le hace falta a El Salvador?

Mejor te digo que nos sobra: nos sobra clasismo y cultura de caporales, nos sobra machismo y nos sobra mediocridad.

Si tuviera que empezar de nuevo, ¿qué carrera reconsideraría?

Pedagogía. Estudiaría para ser maestra a tiempo completo. Cada vez me he ido convenciendo más de que los cambios no son verticales, sino horizontales y en la convivencia.

¿Cuál es el rol de los periodistas en la sociedad salvadoreña?

Admiro el periodismo que profundiza y pregunta por las causas de los problemas. Solo el periodismo que cuestiona puede hacer denuncias y en El Salvador la función de denuncia es una de las más importantes que el periodismo debe asumir.

“Me quita la paciencia que los Lakers no se levanten”

¿Qué la hace perder la paciencia?

Que los Lakers no se levanten, que el FAS no gane campeonatos, que el Barça no recupere la defensa de 2009, que Kobe Bryant se haya retirado del deporte, que Djokovic baje de ranking ATP, no poder surfear porque el viento pique las olas y que no haya fruta en mi casa.

¿Dónde le gustaría estar sentada?

¿Sentada? Prefiero estar moviéndome a todos lados, me suena conformidad estar sentada. Quiero aprender, crecer y moverme en todos los ámbitos que envuelven mi vida: laboral, académico, social y deportivo.

¿Quién es la persona más interesante que ha entrevistado en su carrera?

“Pichi” Escudero, exentrenador del FAS y Santa Tecla, exjugador del Boca Juniors y una persona muy auténtica. En aproximadamente 2 horas, aprendí más de Argentina, fútbol, técnicas, valores y ética deportiva que en cualquier otra entrevista. Me encantó.

¿A quién admira en secreto?

A todos los perseverantes, los auténticos y fuertes, a los que no se acomodan y luchan por sus sueños; mis papás, por ejemplo, y no es secreto.

¿Qué obra de arte sustraería de un museo para tenerla en su casa?

Ninguna, no quisiera que las personas dejaran de admirar el esfuerzo de cualquier artista. Pero si me dan una réplica, que sea de cualquier trabajo de Monet.

¿Cuál es la vergüenza más grande que ha pasado?

Llegar a un país, no poder comunicarme porque no conozco el idioma, meterme a un restaurante madridista y ser la única que grita un gol del Barcelona en un Clásico. Resultado: casi me sacan del lugar.

¿Qué hazaña deportiva la ha conmovido más?

El mundo del deporte es increíble y yo soy susceptible a cualquier hazaña deportiva. La más reciente, el año pasado con la tragedia del avión del Chape. Fue extraordinario cómo el mundo entero del deporte se unió para dar, compartir y apoyar durante una tragedia que tocó al deporte. El Chape sigue de pie por el amor al deporte.