“Desde mi niñez tuve que trabajar para ayudar a mi familia”

¿Cómo fue su primer día de trabajo?

No puedo describir un día en específico, porque desde mi niñez tuve que trabajar para ayudar a mi familia. Fue duro, porque lo hice sin estudios, sin recursos y en una extrema pobreza. Era muy difícil que alguien me diera una oportunidad, pero Dios siempre me abrió las puertas y me dio la fuerza y voluntad para luchar día con día.

¿De qué se siente satisfecha?

De las bendiciones que he recibido al haber sacado, con mucha lucha, a mi familia adelante. De tener una familia unida, con buenos valores y saber que puedo contar con todos ellos para seguir adelante, segura de la capacidad de cada uno de ellos.

En tres palabras, ¿cómo se describe?

Servicial, luchadora, visionaria.

¿Qué la hace sentir frustrada?

La inseguridad, la corrupción y la falta de empleo en el país.

¿Cuál es mejor consejo para alguien que empieza su negocio?

Primero, ponerse en las manos de Dios. Hay que dedicarle tiempo completo al negocio y aprovechar todas las oportunidades que se presenten cada día para poder lograr tus objetivos. Estar a la vanguardia de nuevas herramientas que puedas implementar en tus proyectos. Permitirle a tus hijos y nietos involucrarse en el negocio e inculcarles buenos valores que les permitan actuar con dignidad y prudencia.

¿Qué borraría de la historia salvadoreña?

La guerra.

¿Cuál es el mayor defecto del sector comercio en el país?

La corrupción y la falta de oportunidades.