“Soy incondicional a mis sueños”

¿Cuál es tu idea de la felicidad perfecta?

La vida que tengo en este momento es lo más cercano a la felicidad perfecta. El día se me pasa entre ensayos, presentaciones, producción de vestuario, maquillaje, reuniones de proyectos. Suena a que soy adicta al trabajo, pero en realidad solo soy incondicional a mis sueños.

¿Cuál es tu miedo más grande?

Dejar de sentir amor por el arte y cederle la razón al mundo.

¿Qué o quién es el más grande amor en tu vida?

El amor. Amo amar. No me importa que a veces duela, es precioso.

¿Cuál ha sido tu mayor atrevimiento en la vida?

Salirme de “lo que se esperaba de mí”. Mi abuelo quería una ingeniera y mi abuela muere por verme casada y con hijos. No estoy diciendo que eso esté mal, pero definitivamente no es lo que la vida quiere de mí. Yo les debo mi alma entera a ellos y voy a agradecer eternamente por la mujer que educaron, pero en un momento tuve que convencerlos para que me soltaran un poquito y prometí demostrarles que no me iba a equivocar.

¿Qué significa la familia?

Mis abuelos, primos, tíos, hermano y mamá son mi familia, pero también lo son los amigos que se han quedado conmigo todos estos años. La familia es quien te sostiene la mano en los días buenos y malos.

¿Cómo imaginas tu vida dentro de 10 años?

Haciendo las mismas cosas pero más ocupada. Quiero seguirme formando en diseño y en teatro, trabajar en proyectos artísticos que me hagan feliz a mí y a otros. Nunca he tenido un plan concreto en mi vida y me dejo guiar mucho por lo que siento, lo único que tengo claro es que no voy a descansar.

¿Por qué haces teatro?

Yo creo que el teatro me está haciendo a mí. Desde la primera clase sentí que algo se movió en mi interior. Hacer teatro te rompe por dentro, te cambia la visión de lo que conocés como real y te vuelve a armar. Así es cada proceso, un constante armar y desarmar. Hago teatro porque me mantiene con vida.