Carta Editorial

El reportaje con el que se abre esta edición es el primero de una serie de cuatro que se publicarán en marzo, el mes de la mujer.

Este especial busca enfrentar los datos con las situaciones que rodean a las mujeres en el país. Hemos puesto más atención a las vulnerables, a las que representan a esos sectores de la población que, en la mayoría de casos, solo se ve o escucha de manera superficial en la nota roja o en los informes gubernamentales.

Nos hemos ido al inicio. La idea que se desarrolla en el reportaje de la periodista Valeria Guzmán es la de cómo es dar vida en un país que mantiene altas tasas de fecundidad y de muerte violenta. Este es un país hundido en las contradicciones, la desigualdad y el desprecio por las acciones que sí llevan a los cambios sustanciales, pero poco a poco.

Hoy mueren menos mujeres que antes por problemas gestacionales; sin embargo, las que mueren lo hacen por causas que son prevenibles y esto es lo que convierte el fallecimiento de una embarazada en violencia, de acuerdo con instancias internacionales. Hacer que el embarazo deje de ser un riesgo no pasa solo por la apertura de albergues. Que una mujer en gestación fallezca representa el fracaso tanto de políticas sanitarias como educativas. Para que la reducción de la tasa se mantenga, deben presentarse medidas integrales.

CIUDADANIA FANTASMAL (11)

MISIÓN DESVELO

Faltaban varias horas para que el vuelo llegara a destino y las luces de la cabina estaban apagadas para que los pasajeros pudieran dormir tranquilamente después de la cena. En la sección de primera todo estaba en silencio, con los tripulantes de cabina en su espacio propio. Por eso nadie pudo prestarle atención a la lucecita voladora que circulaba entre los asientos. Bueno, nadie salvo aquel adolescente que viajaba solo a la par de un asiento vacío.

De pronto la nave tembló, como si fuera presa de un escalofrío premonitorio. Entonces el adolescente insomne se incorporó con impulso que no tenía nada de angustioso. En un instante pareció desvanecerse en la densa penumbra. Si alguien hubiera estado atento al exterior, habría visto una sombra que flotaba aleteando a la expectativa. Cuando el avión se precipitó hacia las aguas, el adolescente solitario se alejó a dar cuenta de su misión cumplida.

EL PRÓXIMO JARDÍN

Fueron a hospedarse en el único hostal disponible en todos los alrededores. Era más bien una posada de las de antaño, con música de victrola, salón de estar con mecedoras y cocina de leña. La persona que estaba en el mostrador de entrada los miró como si hubiera estado esperándolos: “Bienvenidos, aquí pueden quedarse el tiempo que quieran. Ya alguien pagó su estadía”. Ellos se miraron sin sorpresa.

Durante los días siguientes ambos anduvieron por el entorno, como si quisieran reconocer el terreno desconocido. En realidad lo que buscaban eran indicios sobre lo que podría ser su próximo destino. Mientras caminaban por ahí, alguien se les acercó sin que se percataran:

—Hola, soy su guía aunque no me conozcan. Ya sé que ustedes acaban de ser desalojados de su lugar de origen y que andan buscando un nuevo destino. No se preocupen, yo tengo el jardín que buscan. Aquí tengo el brochure, miren: Paraíso II.

ALGUIEN OBSERVA

Salió de la prisión donde había estado recluido por un delito de estafa imaginativa. Su buena conducta le posibilitó volver a la calle antes de cumplir el tiempo de la condena. La primera impresión al salir fue la del aire libre, que era respirable de otra manera. Pero de inmediato llegó la pregunta: ¿Hacia dónde dirigirse? No tenía familia ni amigos. Era un indigente existencial, aunque no tuviera capacidad de identificarse como tal.

Se dedicó a recorrer las calles y mucha gente al verlo hacía el intento de darle limosna. Él seguía de largo, como si no fuera con él. Pero de pronto se dio cuenta de que podía ser una fuente de ingresos fáciles, al menos para comer un poco. Y ahí se quedó entonces, en una esquina, sentado en la acera, con un huacalito a la par.

Un cierto día nadie lo volvió a ver en el lugar. Nadie supo que se había trasladado al alero vecino, y que desde ahí observaba sin animarse aún a desplegar las alas.

EL ALTAR SECRETO

Se conocieron en un tren interestatal cuando iban ubicados en asientos inmediatos. De seguro la armoniosa trepidación de la máquina les removió sedimentos anímicos profundos y de ahí les nació el enlace emocional que se les haría consciente antes de llegar a la estación de destino. No volvieron a separarse, y todo parecía avanzar sobre ruedas. Formalizaron la relación y estaban a punto de casarse.

Entonces tanto él como ella comenzaron a sentir una ansiedad que no tenía precedentes. No se atrevían a comentarlo porque les daba miedo romper el encanto. Así llegó el día del enlace, y todo estaba listo en la capilla más cercana, a la que nunca habían entrado antes. Sonó la hora. Ceremonia común. Pero mientras estaban hincados frente al altar, este empezó a transfigurarse. Parecía un tren que llegaba al destino final, y de él brotaba un oficiante cubierto de luz:

—Contrayentes, ahora que están solos, únanse por su cuenta hasta el fin de los tiempos…

FLORECIMIENTO MAYOR

De pronto tuvo la sensación de que las palabras tienen vida propia, y eso le hizo entrar en una especie de sigilo emocional, porque ya no sabía qué podía surgir de lo que expresaba de viva voz. Así fue entrando en las estancias del silencio, que se le hicieron cada vez más familiares.

A su alrededor, muchos se preguntaban: “¿Qué le estará pasando a Prudencio? ¿Será que quiere hacerle honor a su nombre?” Nadie le hacía la pregunta directa, y él iba sumergiéndose en sí mismo, como en un estanque poblado de nenúfares.

Cuando estuvo a punto de desaparecer en ese pequeño piélago, una mano invisible lo alzó hacia arriba. Él dejó hacer sin resistencia, como si le invadiera la conciencia de lo inevitable, y entonces se oyó la voz:

—Estás perfectamente entrenado para valorar lo que dices y lo que callas. Vuelve a ser el que eras hoy con una maestría plena.

LOS ECOS NO PERDONAN

Empezaron a sentir el calorcillo de la emoción amorosa prácticamente desde que eran niños. Ya adolescentes iniciaron el noviazgo en forma, como si aquello fuera para la vida entera. Pero al traspasar la línea de los 20 años, algo pasó y acabaron yéndose cada quien por su lado.

Pasó el tiempo, y ellos no volvieron a verse. Quisieron rehacer sus respectivos destinos sentimentales y formalizaron uniones que parecían estables. Entonces les renació la más antigua ilusión, como un goteo compartido sin saberlo. Hasta aquella tarde en que ambos estaban solos oyendo boleros cantados por María Dolores Pradera, su favorita de siempre. Ahí a la mano hallaban los respectivos iPads:

—¿Estás oyendo lo que yo oigo?

—Iba a preguntarte eso en este instante.

TRIBUTO A LA CONFIANZA

Ella era estudiante de filosofía y lo único que sabía de Giorgio era que venía de Italia, ese mundo que siempre le pareció la quintaesencia de lo soñable. Él andaba en tareas de investigación social, y de seguro no se estaría mucho tiempo en tierras centroamericanas. Pronto se fueron juntos a pasar un fin de semana en un hotel de la Costa del Sol, y funcionó desde el primer momento la armonía de los aromas.

Pronto estuvieron las cosas a punto para tomar decisiones. “Me encantará irme contigo a Sicilia, a vivir en Agrigento, la tierra de Empédocles, el filósofo griego…” “Y a mí me encantaría quedarme a vivir aquí, donde la tierra, el agua, el aire y el fuego tienen alianza perfecta… “¡Es lo que hubiera anhelado Empédocles!”

Se tomaron de las manos y dijeron a coro:

—Entonces vivamos aquí y allá como en un columpio mágico…

BUZÓN: Las casas marcadas de la Majucla


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Miguel Martínez
miguelmar47@yahoo.com

Sobre Trump

El domingo pasado Leda Romero, comunicadora salvadoreña radicada en Chile, publicó en 7S un artículo llamado “El show de Donald Trump”, en referencia a las actitudes del nuevo presidente que, según ella, está transformando el show en una película de miedo. Quisiera agregar al respecto que unas semanas antes de que Trump firmara su cargo como presidente de Estados Unidos, el que iba a ser su portavoz en la Casa Blanca, Sean Spicer, adelantó que el controvertido magnate iba a seguir utilizando Twitter, igual que había hecho durante la campaña electoral. Y no le faltó razón: Trump, a través del Twitter, quien lleva solo más de un mes en la presidencia, ha ordenado un muro en la frontera con México, ha prohibido la entrada de musulmanes en el país, ha amenazado a grandes empresas, ha desquiciado a la Unión Europea, ha roto el tratado de libre comercio del Pacífico, ha insultado a la prensa, ha inventado noticias faltas (caso de Suecia), y todo esto sin dejar de tuitear.

En Twitter puede hasta ironizar contra quienes tiene más aversión, como cuando tuiteó: “Feliz 5 de mayo, el mejor plato de tacos se sirve en la Trump Tower Grill. Amo a los hispanos”, mensaje que le generó 200,000 likes. Twitter es un medio en el que Trump puede controlar todo, y de ahí el gusto por su uso, que le permite comunicar cuándo y cómo quiere, sin pasar por los filtros de los periodistas, según han explicado sus críticos. Ha utilizado esa red social como un megáfono para difundir sus ideas y ataques.

Trump previamente aseguró que las redes sociales le ayudaron a darle la victoria en las elecciones y también aseguró que se iba a controlar en el uso de su cuenta, algo a lo que parece no haberle hecho caso. Curiosamente, expertos en lenguaje corporal han visto en el saludo de manos del presidente una forma de poder sobre sus pares. Una descripción al respecto de The Washington Post dice que inicia normalmente el saludo al extender la mano, pero luego hala a su interlocutor para sacarlo de balance, y en ocasiones sostiene su mano más tiempo de lo normal. Por eso el primer ministro canadiense iba preparado y se sostuvo en el hombro del presidente mientras le daba la mano.


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Julio Roberto Magaña
jrobertomasa@hotmail.com

Las equis que delatan

El mapa delincuencial que nos mantiene en vilo es tan complejo en las diversas formas de delinquir que las autoridades deben estar alertas para poder afrontar esas hordas criminales, que aunque no nos perturban a todos por igual, indirectamente nos terminan afectando a todos. Las casas amuralladas, carros polarizados y el temor a contestar llamadas, entre otras cosas, bastan para causar temor, lo que nos empuja a entender que nuestro país permanece sitiado en una burbuja de zozobra permanente.

El reportaje de Moisés Alvarado “Las casas marcadas de la Majuela”, comunidad de Cuscatancingo, insinúa hasta contradicciones en las opiniones, eso ya de por sí es un síntoma de desconfianza para cualquier autoridad que investiga a malhechores. La vorágine violenta que viven miles de habitantes de las franjas menos favorecidas tiene familias que viven de las fechorías de sus hijos y no escatiman voluntad para mentir a fin de mantener sus “privilegios” que favorecen su manera de vivir, y en esa dirección, a los uniformados no les queda otra alternativa que ser más drásticos y enérgicos en la investigación, llegando hasta el lindero de las violaciones a los derechos humanos, injusticias que no deberían ser pero son y, desde luego, hay indicios de descontrol en los excesos y hasta asesinatos extralegales, pero es hora más que sobrada para investigar esa demasía, las fallas recurrentes del pasado se deben cauterizar antes de llegar a escenarios de mayores atropellos.

Todo sospechoso de algún delito que no ofrezca resistencia no debe ser sujeto de ilegalidades aunque su habitación esté estigmatizada con el dedo índice, tampoco el uso desproporcionado de la fuerza, ni sometido a tratos degradantes ni allanamientos ilegales.

Las equis que delatan, tatuadas en las casas de la comunidad Majucla, solo muestran la conexión con la angustia que se ha desarrollado en aquel sector donde la sangre ha corrido, producto de la paranoia de unos pocos pero que alarma a las mayorías; sin embargo, son numerosas las zonas donde la irracionalidad se ha apoderado del territorio y la tranquilidad de la gente honrada. Es paradójico que los dirigentes del sino de este país no pueden llegar a entendimientos y se pretenda que la perversidad deponga su locura, eso no es posible.

Primero hay que restaurar la armonía en la palestra de la dirigencia nacional para ilustrar con el buen ejemplo y corregir con dignidad el tema de la inseguridad.


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Rutilio López Cortez
rutilio_lopezcortez@outlook.com

Injusto

El reportaje del periodista Moisés Alvarado muestra la estigmatización que sufrimos algunos salvadoreños por el simple hecho de vivir donde existe alta presencia pandilleril, como lo que sucede en la urbanización Majucla y muchas otras colonias de San Salvador y alrededores.

Con este tipo de reportajes sale a luz el por qué de las marcas en algunas casas en las cuales residen los propietarios, pero por causas ajenas están en “el ojo del huracán”, ya que, por un lado, tienen control pandillero y, por otro, la PNC los define como colaboradores por el hecho de tener familiares pandilleros activos en la misma colonia y por esta razón se les dificulta desplazarse de la noche a la mañana.

Por eso la PNC tiene marcadas algunas casas en los pasajes y por esa razón muchas familias se han visto obligadas a abandonar sus viviendas de un día para otro, sin planificación, y se trasladan obligatoriamente a otros lugares del territorio junto a su familia, todo por salvar a los suyos de ambos acosos.

¿Hasta qué punto hemos llegado? No podemos visitar a nuestra familia en otras colonias por el simple hecho de residir en sectores contrarios y los que más sufren son los jóvenes, quienes no pueden ni ir a estudiar si en el trayecto desde donde viven hasta donde estudian no tienen garantía de regresar y son blanco de las pandillas y la PNC.

Debido a lo expresado anteriormente, existe una descomposición de las relaciones entre miembros de una familia originando disputa y conflictos no resueltos, produciendo carencias de objetivos comunes entre los miembros de una misma familia. Por este tipo de acciones se dificulta la inserción de jóvenes pobres de las colonias populares frente a las ofertas precarias o la falta de acciones y atención a sus demandas, expectativas y aspiraciones.

Debe evitarse estigmatizar para contribuir a incluir a muchos jóvenes que no son pandilleros pero cuando son vejados en sus derechos, se vuelven miembros activos de pandilla por el simple hecho de ser reprendidos sin causa justificada.