{"id":3740,"date":"2018-06-03T00:10:07","date_gmt":"2018-06-03T06:10:07","guid":{"rendered":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/?p=3740"},"modified":"2018-06-03T19:01:07","modified_gmt":"2018-06-04T01:01:07","slug":"un-percance-rumbo-al-norte","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/un-percance-rumbo-al-norte\/","title":{"rendered":"Un percance rumbo al Norte"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_3743\" style=\"width: 1492px\"  class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-attachment-id=\"3743\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/un-percance-rumbo-al-norte\/fsep03062018arcsep99\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99.jpg\" data-orig-size=\"1492,904\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"fsep03062018arcsep99\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Doble de reportaje original&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Doble de reportaje original&lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-300x182.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-1024x620.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-3743\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99.jpg\" alt=\"\" width=\"1492\" height=\"904\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99.jpg 1492w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-300x182.jpg 300w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-768x465.jpg 768w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-1024x620.jpg 1024w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-1200x727.jpg 1200w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-500x303.jpg 500w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-1000x606.jpg 1000w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep03062018arcsep99-700x424.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1492px) 100vw, 1492px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Doble de reportaje original<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo \u00fanico que brilla hoy en la casa del joyero es el recuerdo de los $5.15 por hora que ganaba cosechando sand\u00edas, tomates, pepinos o cebollas en Texas, en Estados Unidos. Cuando lo deportaron en 2007, a Francisco Linares no le qued\u00f3 m\u00e1s que regresar a su oficio de orfebre, de forjador de oro ajeno. As\u00ed fue hasta que tras el segundo de los asaltos sufridos se qued\u00f3 solo con sus herramientas: una mesa ennegrecida y un pu\u00f1ado de trastos retorcidos. Desde ese momento ya no pudo pagar los $17 mensuales de la cuota por la casa en las afueras de Santa Ana. Los $4 diarios que reun\u00eda Delmy de Linares con su trabajo de dom\u00e9stica apenas alcanzaban para la comida de los tres hijos y el matrimonio, y los mandatos de desadjudicaci\u00f3n que se deslizaron bajo la puerta presionaron. A Francisco, de 44 a\u00f1os, Estados Unidos se le hizo tan necesario como un salvavidas para un n\u00e1ufrago. Convenci\u00f3 a Delmy para que lo acompa\u00f1ara por una ruta sin gu\u00eda y sin garant\u00edas en la que la \u00fanica ventaja era que \u00e9l ya la hab\u00eda recorrido una vez. Trabajar con sand\u00edas en el norte, debi\u00f3 pensar, es m\u00e1s dignificante que trabajar con oro en El Salvador.<\/p>\n<p>Se despidieron de los hijos y de la casa el martes 26 de febrero de este a\u00f1o. Dos d\u00edas despu\u00e9s, ingresaron en M\u00e9xico. Recorr\u00edan alguna carretera de Chiapas a bordo de un microb\u00fas cuando agentes de la Polic\u00eda Federal Preventiva salieron al paso. Detuvieron la unidad, y lo que sucedi\u00f3 fue que ella titube\u00f3, se cort\u00f3, le ganaron los nervios, y no supo contestar con la rapidez necesaria a la pregunta que le hicieron los agentes. La bajaron del microb\u00fas. Francisco le ley\u00f3 la preocupaci\u00f3n en la cara y, no sin antes evaluarlo unos segundos, decidi\u00f3 confesar su origen. Los bajaron a los dos, igual que a otros que tampoco llevaban papeles y que, despojados de las sutilezas de las banderas, los escudos, los gobiernos y las nacionalidades, cayeron en una sola bolsa: centroamericanos.<\/p>\n<p>Aquella vez no les fue tan mal. Los regresaron a Guatemala porque, previendo que los pod\u00edan detener, Francisco hab\u00eda recomendado a Delmy que dijera que era de ese pa\u00eds. \u00c9l asegur\u00f3 lo mismo. Y como las autoridades mexicanas no se molestaron en confirmar las versiones, los dejaron en una frontera que los mexicanos llaman Talism\u00e1n y los guatemaltecos, El Carmen. Antes tuvieron que pasar una noche detenidos, \u00e9l con los hombres y ella con las mujeres. Aguantaron hambre y no dejaron de preocuparse el uno por el otro, pero no les fue tan mal.<\/p>\n<p>El contratiempo no fue significativo y no merm\u00f3 la intenci\u00f3n de los Linares. El mismo d\u00eda en que los agentes mexicanos los dejaron en la frontera, Delmy y Francisco tomaron un autob\u00fas e hicieron el recorrido de una media hora hasta la siguiente frontera, que se llama Tec\u00fan Um\u00e1n y que, a diferencia de la anterior, est\u00e1 abierta las 24 horas. As\u00ed, siguieron por la ruta que Francisco conoc\u00eda.<\/p>\n<p>El s\u00e1bado 1.\u00ba de marzo, iban de nuevo en un microb\u00fas. Era temprano. Hab\u00edan cruzado el r\u00edo Suchiate, el que une y separa los dos pa\u00edses, a las 6 de la ma\u00f1ana y, debido a que el sol apenas empezaba a salir, \u00e9l pens\u00f3 que no iba a haber nadie con ganas de sorprenderlos. Esta vez ella no habl\u00f3. Fue \u00e9l quien, con simulado acento mexicano, dijo al motorista que les permitiera bajar antes de llegar a la garita. \u201c\u00bfVas a rodear?\u201d, dice Francisco que le pregunt\u00f3 el conductor. Una respuesta afirmativa no fue suficiente para desactivar la curiosidad. \u00bfNo traes papeles?, volvi\u00f3 a preguntar el motorista, a lo que Francisco, recuerda que en tono molesto contest\u00f3: \u201c\u00bfY para qu\u00e9 te estoy diciendo que me dejes aqu\u00ed?\u201d. El conductor se detuvo y la pareja se baj\u00f3.<\/p>\n<p>Hasta antes del viaje, Delmy no conoc\u00eda ni la capital de su pa\u00eds, San Salvador, a escasos 65 kil\u00f3metros de su lugar de residencia. Pero para cuando el sol de ese s\u00e1bado sali\u00f3, ella y su marido hab\u00edan dejado El Salvador, hab\u00edan atravesado Guatemala y caminaban por un paraje conocido como La Arrocera, en Huixtla (Chiapas). Se bajaron del microb\u00fas a unos 500 metros de la garita de control migratorio, y caminaron unas cuatro cuadras para rodearla. Ah\u00ed es donde empieza lo m\u00e1s negro de su historia. Ah\u00ed empieza ese episodio al que los esposos Linares prefieren referirse como el percance.<\/p>\n<p>Dice Francisco que apuraron el paso y que casi corrieron para escapar de ellos. No funcion\u00f3. De un salto, uno de los tres uniformados se les puso delante, y les pregunt\u00f3 que de d\u00f3nde ven\u00edan, que para d\u00f3nde iban, que si estaban afligidos, que si llevaban dinero, que si la vieja llevaba dinero. Eran tres. Ten\u00edan escopetas.<\/p>\n<p>En la casa de los Linares hay unas cuantas sillas, un par de camas, un cancel y detr\u00e1s del cancel una cocina raqu\u00edtica. Francisco accedi\u00f3 a contar esta historia el 22 de abril, cuando ten\u00eda sus recuerdos como llagas vivas. Habl\u00f3, porque quer\u00eda exigir justicia. Llevaba menos de 48 horas en El Salvador. Y reviv\u00eda con gestos y rabia su parte del percance.<\/p>\n<p>El agente pregunt\u00f3 a Francisco si estaba afligido. \u201cNo, estoy contento, contento porque los veo a ustedes. Eso me hace a m\u00ed sentir que aqu\u00ed no hay ladrones, no me puede pasar nada. Y al mismo tiempo estoy preocupado, porque ustedes me pueden entregar a la Migra\u201d, dice \u00e9l que les contest\u00f3.<\/p>\n<p>Los agentes al principio eran tres, dos con gorros navarone y uno con gorra. Uno de los de cara tapada se pas\u00f3 el arma de un brazo al otro. Y el que estaba hablando con Francisco hizo un gesto para que se acercaran otros tres hombres. Estos iban vestidos con camisetas y pantalones color verde olivo, color militar. Ellos, los \u00faltimos, se quedaron con Delmy. Los otros tres, los primeros, se llevaron a Francisco. Dijeron que a Delmy la soltar\u00edan en unos 10 minutos para que se reuniera con \u00e9l.<\/p>\n<p>Con diplom\u00e1tica cortes\u00eda, Gustavo Guti\u00e9rrez, encargado de asuntos migratorios del estado de Chiapas, reconoce que el respeto a los derechos de los migrantes y la depuraci\u00f3n del personal policiaco son \u201cun reto\u201d, uno grande. As\u00ed, al reducir acciones a palabras, lo que los Linares bautizaron como el percance sirve a Guti\u00e9rrez para dimensionar su reto. \u201cNo es un caso que se pueda tomar como \u00fanico, lamentablemente ilustra el tama\u00f1o del reto que tenemos\u201d, dijo el funcionario.<\/p>\n<p>Francisco se les corri\u00f3 a los hombres con uniformes de la Polic\u00eda Federal Preventiva. Huy\u00f3 y se meti\u00f3 en una quebrada. Como en las pel\u00edculas, dice que escuch\u00f3 que sus perseguidores caminaban arriba de su escondite y los escuch\u00f3 decir \u201cEse g\u00fcey ya se larg\u00f3\u201d. Y se qued\u00f3 ah\u00ed, despierto, asomando la cabeza por si Delmy se acercaba. Pas\u00f3 un d\u00eda y medio esper\u00e1ndola y no apareci\u00f3.<\/p>\n<p>Francisco asegura que la busc\u00f3. Dice que se pase\u00f3 por el lugar en donde los hab\u00edan interceptado, y que no hall\u00f3 ni rastro de la que desde hac\u00eda m\u00e1s de 25 a\u00f1os era su mujer. \u00c9l decidi\u00f3 continuar, pero el peso de la pena se le hizo una carga demasiado pesada como para avanzar hacia su sue\u00f1o de trabajar en la cosecha de sand\u00edas, tomates, pepinos y cebollas en Texas, en Estados Unidos.<\/p>\n<p>Se colg\u00f3 del tren del sur \u2014que discurre por los estados de Chiapas y Oaxaca\u2014 y se logr\u00f3 bajar entero. Ya sin un centavo, todo se lo quedaron los seis uniformados, decidi\u00f3 aceptar el techo y la comida que ofrece el albergue \u201cHogar de la misericordia\u201d, que administra en el municipio de Ixtepec un sacerdote mexicano llamado Alejandro Solalinde. Y ah\u00ed las noches fueron l\u00e1grimas. Pasaba solo, porque le ca\u00eda mal que sus colegas de viaje, tambi\u00e9n rotos y tambi\u00e9n cansados, intentaran darle \u00e1nimo.<\/p>\n<figure id=\"attachment_3745\" style=\"width: 1920px\"  class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-attachment-id=\"3745\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/un-percance-rumbo-al-norte\/fsep02062018arcsep60\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60.jpg\" data-orig-size=\"1920,1280\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"fsep02062018arcsep60\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;P\u00e1gina 2&lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-300x200.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-1024x683.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-3745\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60.jpg\" alt=\"\" width=\"1920\" height=\"1280\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60.jpg 1920w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-300x200.jpg 300w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-768x512.jpg 768w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-1900x1267.jpg 1900w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-1200x800.jpg 1200w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-500x333.jpg 500w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-1000x667.jpg 1000w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/06\/fsep02062018arcsep60-700x467.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">Sobre la vestia<\/figcaption><\/figure>\n<p>La relaci\u00f3n con las luces y las c\u00e1maras empez\u00f3 en ese albergue. Solalinde reuni\u00f3 a los hu\u00e9spedes de turno para que, como en terapia de grupo, contaran su experiencia. Francisco pidi\u00f3 la palabra, pero para decir al padre que quer\u00eda hablar con \u00e9l en privado. El de Solalinde no es un nombre extra\u00f1o para los medios. En los \u00faltimos meses lo han citado Prensa Libre, Reforma, El Universal, Vanguardia, Noticias de Oaxaca, El Peri\u00f3dico de M\u00e9xico y Gatopardo. En todas las notas \u00e9l habla de violaciones a los derechos de los migrantes y siempre ha tenido como fuente para sus denuncias a los mismos migrantes. Para recibir en privado a Francisco, sin embargo, se tard\u00f3 dos d\u00edas, y Francisco a\u00fan lo dice como reclamo.<\/p>\n<p>La pl\u00e1tica con Solalinde no solo sirvi\u00f3 de desahogo. Tambi\u00e9n plant\u00f3 en Francisco la semilla de la denuncia. Y el salvadore\u00f1o, que no sab\u00eda nada de su mujer desde el encuentro con los uniformados, que no ten\u00eda ni un centavo partido por la mitad y que se sent\u00eda colmado de incertidumbre, la dej\u00f3 germinar.<\/p>\n<p>Abrir el proceso de denuncia significaba retroceder en el viaje hacia el Norte. Y retroceder, cuando cada paso hacia adelante ha dolido tanto, no es sencillo. Francisco deb\u00eda regresar desde Ixtepec, en el estado de Oaxaca, al Estado de Chiapas. \u201cAcept\u00e9, no m\u00e1s porque no sab\u00eda nada de ella y era una injusticia no saber nada\u201d, recuerda.<\/p>\n<p>Francisco es un hombre moreno \u2014dice que tanto como los polic\u00edas que le quitaron dinero y esposa\u2014, de convicciones firmes, miembro de la Iglesia de los Santos de los \u00daltimos D\u00edas \u2014morm\u00f3n\u2014, pap\u00e1 de tres, y esposo de esa mujer de su misma edad, 44, a la que conoci\u00f3 cuando de ni\u00f1os jugaban en la colonia Espa\u00f1a, de Santa Ana, la que llaman la Sucursal del Cielo.<\/p>\n<p>El 14 de marzo, 14 d\u00edas despu\u00e9s del percance, Francisco estuvo en una conferencia de prensa. Al orfebre santaneco lo sentaron frente a qui\u00e9n sabe cu\u00e1ntos periodistas. Porque la estancia de Francisco en M\u00e9xico coincidi\u00f3 con la del relator de asuntos migratorios para la Organizaci\u00f3n de Naciones Unidas (ONU), Jorge Bustamante. Tras atender a los periodistas, los dos se reunieron en privado.<\/p>\n<p>Desde diciembre de 2006, Bustamante ha visitado Rep\u00fablica de Corea, Indonesia, Estados Unidos, Guatemala y M\u00e9xico como relator especial sobre derechos de los migrantes de la ONU. Bustamante es doctor en Sociolog\u00eda y Ciencias Pol\u00edticas, y ha participado en la elaboraci\u00f3n de libros como \u201cDecadencia y auge de las identidades\u201d, \u201cEconom\u00eda fronteriza y libre comercio\u201d y \u201cFrontera y migraciones\u201d. Francisco, por su lado, estudi\u00f3 hasta primer grado, ha sido deportado de Estados Unidos, fue eventual del Cuerpo de Agente Metropolitanos de Santa Ana y debe $1,100 a un amigo. Con esas credenciales, ambos se sentaron frente a frente.<\/p>\n<p>\u201cAhorita disfr\u00e1ceme a un par de vigilantes suyos con una mochila y que se vayan conmigo a pasar por una garita, a ver si no les hacen algo, a ver si no los asaltan. Ustedes saben, pero se lucran de eso. Saben que el \u00fanico delito de nosotros es cruzar M\u00e9xico, y saben que venimos a contribuir al pa\u00eds de ustedes, porque los salvadore\u00f1os d\u00f3lares traemos y d\u00f3lares les dejamos\u201d, dijo Francisco que fue la acusaci\u00f3n que le dej\u00f3 al relator.<\/p>\n<p>Bustamante levant\u00f3 un informe de su visita a M\u00e9xico. \u201cEl relator especial manifiesta su conmoci\u00f3n por los crecientes abusos contra personas migrantes, especialmente contra aquellas de origen centroamericano\u201d, son las l\u00edneas que, dentro del documento, se pueden aplicar a lo que los Linares vivieron.<\/p>\n<p>Tras la reuni\u00f3n con Bustamante en Tapachula, siempre en el estado de Chiapas, Francisco puso la denuncia. En ese momento, ten\u00eda el \u00e1nimo de justicia encendido. En ese momento, apareci\u00f3 la desaparecida Delmy.<\/p>\n<p>Delmy lleg\u00f3 a su casa el lunes 10 de marzo. Iba sola, vestida con una ropa que alguien \u2014qui\u00e9n sabe qui\u00e9n\u2014 le regal\u00f3. El viaje desde La Arrocera, en Huixtla, hasta su humilde casa en Santa Ana le tom\u00f3 cinco d\u00edas. Los otros cuatro los hab\u00eda pasado en los montes.<\/p>\n<p>Delmy empieza su relato desde el momento en que los hombres la dejaron tirada. Camin\u00f3 deshaciendo los pasos que hab\u00eda dado con su marido. Avanz\u00f3 a pie hasta donde pudo, y ah\u00ed empez\u00f3 a pedir dinero.<\/p>\n<p>Ella, que nunca hab\u00eda salido de Santa Ana, tuvo que encontrar la manera de sobrevivir sola. Ah\u00ed no hab\u00eda pena, ni conocidos ante los cuales sentir verg\u00fcenza o confianza. \u201cDe lo que me daba la gente pagaba los buses. En unos, me cobraban, en otros no\u201d, dice sin alzar la voz.<\/p>\n<p>Contrario a su esposo, habla poco y se r\u00ede menos. Se seca las l\u00e1grimas antes de que le rueden por las mejillas.<\/p>\n<p>Los que la separaron de su marido \u2014los uniformados, los de verde, los que tra\u00edan escopetas\u2014 la retuvieron durante cuatro d\u00edas. La violaron durante cuatro d\u00edas.<\/p>\n<p>Se acuerda de que le dieron de comer, pero no sabe qu\u00e9. Recuerda que la golpearon, pero no sabe cu\u00e1nto. Sabe que fue abusada sexualmente, pero est\u00e1 segura de que no podr\u00eda reconstruir un rostro, una escena o alg\u00fan nombre. Sabe de la cicatriz, no de c\u00f3mo la hirieron. \u201cEs que yo me corto, pierdo el conocimiento\u201d, dice como exponiendo un defecto de f\u00e1brica.<\/p>\n<p>En la mano, Delmy lleva un anillo dorado que Francisco le forj\u00f3 y que conserva porque nunca lo sac\u00f3 de su casa en Santa Ana. Ese lugar al que regres\u00f3 el 10 de marzo: \u201cAl no m\u00e1s venir, lo primero que hice fue preguntar si \u00e9l ya hab\u00eda hablado\u201d.<\/p>\n<p>Lo que las autoridades mexicanas dijeron acerca del paradero de Delmy fue que hab\u00eda sido \u201casegurada\u201d en un operativo de la Polic\u00eda Federal Preventiva y que ya hab\u00eda sido liberada, seg\u00fan recogieron los medios de comunicaci\u00f3n locales. Solalinde no qued\u00f3 satisfecho con esa explicaci\u00f3n. \u201c\u00bfC\u00f3mo puede tratarse de un operativo de Migraci\u00f3n sin agentes de Migraci\u00f3n? \u00bfO acaso Migraci\u00f3n usa pasamonta\u00f1as? Pero adem\u00e1s, amenazaron con armas de alto poder, los insultaron, amenazaron, los robaron y secuestraron a la se\u00f1ora\u201d, fueron las palabras del religioso ante periodistas.<\/p>\n<p>En el momento en que la vivencia de los Linares atrajo c\u00e1maras y plumas, las autoridades del estado de Chiapas se comprometieron a investigar y a responder por lo que hab\u00eda pasado. El caso se puso en manos de Gustavo Guti\u00e9rrez, el encargado de asuntos migratorios.<\/p>\n<p>Movilidad Humana es el nombre de la ONG que document\u00f3 el caso de los Linares y lo empuj\u00f3 hasta los o\u00eddos de Bustamante, el relator de Naciones Unidas. En Movilidad Humana trabaja Solalinde, y fue \u00e9l quien el 18 de marzo recibi\u00f3 la noticia de parte de las autoridades estatales: Delmy estaba en su casa. Lo supieron ocho d\u00edas despu\u00e9s de que ella, por sus medios, hubiera logrado volver a su pa\u00eds.<\/p>\n<p>Solalinde es una fuente recurrente para los periodistas. En una nota en la que aparece su nombre se dice que intervino para que no golpearan a 22 centroamericanos de madrugada, en otra se denuncia que las autoridades no hicieron nada por investigar el paradero de 12 guatemaltecos secuestrados, en otra noticia se consigna que 700 indocumentados llegaron a su albergue colgados del tren. Todo en grandes n\u00fameros, con innumerables testimonios de violaciones a los derechos humanos. Encontrar en ese mar de desgracias a alguien con ganas exigir justicia por la v\u00eda institucional no ocurre de todos los d\u00edas. Por eso fue importante.<\/p>\n<p>Francisco no solo recibi\u00f3 exhortaciones para que se animara a poner la denuncia ante las instancias respectivas. Tambi\u00e9n recibi\u00f3 ofrecimientos para que acompa\u00f1ara todo el proceso hasta que finalizara. Gustavo Guti\u00e9rrez asegur\u00f3 a Francisco que de parte del estado de Chiapas \u00e9l, Delmy y los tres hijos de ambos ser\u00edan apoyados con domicilio, trabajo y estudio para que regresaran a M\u00e9xico a residir de forma legal. Si aceptaban los beneficios, claro, tambi\u00e9n tendr\u00edan que aceptar continuar con el proceso, lo que en primer lugar requer\u00eda una ratificaci\u00f3n de la declaraci\u00f3n de parte de \u00e9l y una primera declaraci\u00f3n de parte de ella.<\/p>\n<p>Francisco regres\u00f3 a su casa en las afueras de Santa Ana el 20 de abril. Un d\u00eda antes hab\u00eda hablado con Delmy. Fue la primera conversaci\u00f3n desde el percance. Se pusieron de acuerdo. \u00c9l le llamar\u00eda a ella cuando ya estuviera en San Salvador para que ella se trasladara con sus hijos a un lugar cercano de donde el autob\u00fas lo dejar\u00eda a \u00e9l. Quer\u00edan verse cuanto antes. Los planes fueron nada m\u00e1s eso, planes. Porque Francisco se qued\u00f3 sin dinero para llamar a su familia. Se encontraron en casa.<\/p>\n<p>Francisco regres\u00f3 a El Salvador por la v\u00eda legal, no por deportaci\u00f3n. El consulado salvadore\u00f1o en Tapachula le dio asistencia para que obtuviera un pasaporte provisional. Recibi\u00f3 el documento el 18 de abril.<\/p>\n<p>El c\u00f3nsul de El Salvador en Tapachula es Nelson Cu\u00e9llar. Para \u00e9l, las obligaciones de esta oficina para con Francisco estuvieron bien delimitadas y fueron brindarle atenci\u00f3n en la obtenci\u00f3n de sus documentos, como sacarle el permiso ante Migraci\u00f3n para que \u00e9l estuviera en M\u00e9xico sin problemas, tramitarle una certificaci\u00f3n de origen y aprobarle un pasaporte provisional.<\/p>\n<p>Desde el percance, estuvo mes y medio en M\u00e9xico. En ese tiempo, \u00e9l fue la preocupaci\u00f3n y el centro de atenciones de parte del Estado de Chiapas. El ejecutor y el encargado directo del caso fue siempre Gustavo Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p>Francisco es hombre de convicciones firmes. Tan firmes, que le causan problemas. \u201cA m\u00ed siempre me ha gustado comer monte (hierbas y verduras). Por eso con unos hermanos nos un\u00edamos para cocinarnos sopas y para que as\u00ed las del albergue no tuvieran que darnos comida y que se la dieran a otros que la necesitaran\u201d, as\u00ed resume Francisco \u201cel problema\u201d por el que fue trasladado de albergue. Una acci\u00f3n en la que intervino Gustavo Guti\u00e9rrez.<\/p>\n<p>Porque Gustavo Guti\u00e9rrez, a diferencia del c\u00f3nsul salvadore\u00f1o, no pone l\u00edmites a lo que hicieron por Francisco. \u201cNos hicimos cargo de \u00e9l\u201d, dice y la lista de lo que encierra la frase es larga. \u201cEstuvimos pendientes de d\u00f3nde estuviera durmiendo, de qu\u00e9 estuviera comiendo, de que tuviera sus apoyos psicol\u00f3gicos, lo llevamos con su consulado, hicimos el procedimiento para que el consulado lo pudiera apoyar y luego hicimos una estrategia para que con el consulado trabajaran con Migraci\u00f3n\u201d, afirm\u00f3, v\u00eda telef\u00f3nica, el funcionario chiapaneco.<\/p>\n<p>El encargado de asuntos migratorios del estado de Chiapas necesitaba tiempo. El tiempo de Francisco. Como el mismo funcionario reconoce, lo dif\u00edcil en M\u00e9xico no es encontrar inmigrantes con historias dignas de denuncia. Lo dif\u00edcil est\u00e1 en que el interesado desista de o retrase su viaje al Norte, para poder interponer la demanda y luego ratificarla. \u201cLos centroamericanos no se quedan lo suficiente\u201d, dice con resignaci\u00f3n.<\/p>\n<p>M\u00e9xico es un pa\u00eds que pide y no da. Eso es lo que se lee, al menos, en las declaraciones de Bustamante: \u201cLes hacemos a los emigrantes centroamericanos cosas peores de las que nos hacen a los mexicanos en Estados Unidos\u201d. Lo dijo el 12 de marzo, un d\u00eda antes de conocer a Francisco.<\/p>\n<p>Cuando Gustavo Guti\u00e9rrez habla de lo que falta por hacer, empieza por el lado de sensibilizar a los empleados de las instituciones gubernamentales para que no menosprecien las denuncias de los inmigrantes, y contin\u00faa por el de convencer a los inmigrantes para que tomen sus denuncias y las lleven a t\u00e9rmino.<\/p>\n<p>\u201cYo siento que fue por inter\u00e9s. A cambio de que yo pusiera esa denuncia, ellos me iban a ayudar\u201d, es la conclusi\u00f3n que, sentado en una de las sillas de su casa, saca Francisco.<\/p>\n<p>Francisco regres\u00f3 a casa el 20 de abril, y lo hizo gracias a que el gobierno chiapaneco le entreg\u00f3 $95 con los que se supon\u00eda deb\u00eda financiar los costos de los documentos de su familia, como partidas de nacimiento, fotos, documentos \u00fanicos de identidad y pasaportes. Cuando ingres\u00f3 El Salvador, sin embargo, ya no ten\u00eda ni para una llamada. Porque, aunque Gustavo Guti\u00e9rrez insiste que el estado de Chiapas pag\u00f3 el transporte, Francisco asegura que fue con esos $95 que tuvo que comprar su boleto de autob\u00fas. \u201cY de eso tambi\u00e9n com\u00ed y pagu\u00e9 lo que me cobraron por unos sellos en la frontera\u201d, insiste.<\/p>\n<p>Desde que volvi\u00f3, Francisco no ha podido conseguir m\u00e1s que trabajos espor\u00e1dicos. A pesar de las reiteradas violaciones, Delmy no ha visto ni a m\u00e9dicos, ni a psic\u00f3logos, y se dedica a hacer oficios dom\u00e9sticos en casas ajenas para poder ganar lo de la comida.<\/p>\n<p>La fiebre de Francisco por justicia ha ido enfriando. Y Delmy, que nunca ardi\u00f3 en deseos por denunciar, cubre de olvido su pena y se concentra en callar y trabajar. \u201cNo quiero ir a acusar a nadie injustamente, no les vi el rostro\u201d, se excusa ella.<\/p>\n<p>El 20 de mayo, los esposos Linares viajaron a San Salvador. Ella ven\u00eda de traje y \u00e9l con camisa de botones y cincho. Se bajaron del autob\u00fas interdepartamental en la parada que est\u00e1 frente a la Bas\u00edlica de Guadalupe, en Antiguo Cuscatl\u00e1n. Ah\u00ed los lleg\u00f3 a recoger personal del Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana (IDHUCA).<\/p>\n<p>Francisco hab\u00eda cumplido un mes de haber regresado, y en ese tiempo lidi\u00f3 con los mismos problemas de pago de casa y manutenci\u00f3n por los que se hab\u00eda ido. Los Linares ocupan una vivienda entregada por una instituci\u00f3n que se dedica a ayudar a las familias de escasos recursos para que adquieran una casa digna. Las familias, no obstante, se comprometen a cancelar una cuota para conservar su derecho de adjudicaci\u00f3n. Los Linares casi pierden ese derecho. Para conservarlo, se comprometieron a pagar la mora, con eso, la cuota inicial de $17 mensuales se les elev\u00f3 a $50.<\/p>\n<p>A esa deuda se suma la que adquirieron antes del viaje, los $1,100 que debe a un amigo, el dinero con el que los esposos pretend\u00edan llegar a Estados Unidos. Pero casi todo les qued\u00f3 a los hombres que los interceptaron.<\/p>\n<p>Con esas preocupaciones pero a\u00fan con la idea de justicia en mente, Francisco lleg\u00f3 al IDHUCA a pedir asesor\u00eda para seguir el proceso de denuncia desde aqu\u00ed. Pero a los dos d\u00edas, el \u00e1nimo se le ahog\u00f3. Se le qued\u00f3, como \u00e9l ilustra, helado.<\/p>\n<p>Aunque la coordinadora del programa de migrantes del IDHUCA, Gilma P\u00e9rez, haya dicho que la denuncia \u201ces un caso sin precedentes\u201d y \u201cejemplarizante\u201d, Francisco hab\u00eda empezado ya a desechar esa v\u00eda. Los delitos por los que puso la denuncia en M\u00e9xico son privaci\u00f3n ilegal de libertad, abuso de autoridad, desaparici\u00f3n de persona y robo. El \u00fanico desvanecido a la fecha, por la presencia de Delmy, es el de desaparici\u00f3n de persona.<\/p>\n<p>El IDHUCA opina que Francisco no debe regresar a M\u00e9xico. P\u00e9rez no estima conveniente que se exponga a represalias. Desde M\u00e9xico, Gustavo Guti\u00e9rrez no solo considera que es necesario que Francisco vuelva, sino que tambi\u00e9n lo esperan con toda su familia, para ofrecer trabajo a Delmy y para incluir a los hijos en el sistema educativo. Al menos ese es el ofrecimiento. Y, seg\u00fan el funcionario mexicano, Francisco solo debe cumplir con la parte de los documentos, porque los boletos correr\u00edan por cuenta de la Gobernaci\u00f3n de Chiapas.<\/p>\n<p>Pero Francisco ya no est\u00e1 en caliente. Las llagas se han cerrado. Ahora, como si la pobreza le hubiera lavado la voluntad, dice que se arrepiente de haber aceptado denunciar. \u201cMe hubiera ido (al norte)\u201d, dice mientras da rienda suelta a su frustraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Y es que lo \u00fanico que brilla hoy en la casa del joyero es el recuerdo de los $5.15 por hora que ganaba cosechando sand\u00edas, tomates, pepinos o cebollas en Texas, en Estados Unidos. Despu\u00e9s de que se regres\u00f3 de M\u00e9xico hace dos meses, Francisco ya no retom\u00f3 su oficio de orfebre. La mesa ennegrecida y el pu\u00f1ado de trastos retorcidos con los que hac\u00eda sus trabajos antes del segundo asalto siguen en desuso. Todav\u00eda no han encontrado modo de pagar los $50 de la cuota de la casa, ya con mora, en las afueras de Santa Ana. Los mandatos de desadjudicaci\u00f3n pronto volver\u00e1n a ser deslizados bajo la puerta. Los $4 que aporta Delmy de Linares con su trabajo de dom\u00e9stica no van m\u00e1s all\u00e1 de la comida. A Francisco, de 44 a\u00f1os, Estados Unidos se le hace tan necesario como un salvavidas para un n\u00e1ufrago. Convenci\u00f3 a Delmy para que le permita volver a intentar llegar. Esta vez lo har\u00eda solo y con $20 en la bolsa. Un viaje en el que la \u00fanica ventaja es que \u00e9l cree conocer el camino. Trabajar con sand\u00edas en el norte, est\u00e1 convencido, es m\u00e1s dignificante que trabajar con oro en El Salvador.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<iframe style=\"width: 100%; height: 450px;\" src=\"\/\/e.issuu.com\/embed.html#13438977\/62009583\" frameborder=\"0\" allowfullscreen=\"allowfullscreen\"><\/iframe>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfQu\u00e9 pasa cuando un inmigrante sin papeles pone una denuncia en contra de las autoridades del pa\u00eds al que ha ingresado? Los Linares quer\u00edan llegar hasta Estados Unidos, pero en M\u00e9xico los interceptaron seis hombres. Francisco fue separado de su esposa, Delmy, y cada uno vivi\u00f3 su pesadilla. Los abusos en contra de centroamericanos se reportan en cantidades abultadas, y esta es una m\u00e1s de esas historias desgraciadas. Sin embargo, el caso tuvo, en su momento, la peculiaridad de una denuncia oficial y el respaldo de instituciones que vieron en esto algo para ejemplarizar.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":4,"featured_media":3744,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false,"jetpack_publicize_feature_enabled":true},"categories":[1],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v18.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Un percance rumbo al Norte - S\u00e9ptimo Sentido<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/un-percance-rumbo-al-norte\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Un percance rumbo al Norte - S\u00e9ptimo Sentido\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"\u00bfQu\u00e9 pasa cuando un inmigrante sin papeles pone una denuncia en contra de las autoridades del pa\u00eds al que ha ingresado? 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