{"id":1812,"date":"2017-10-29T00:10:00","date_gmt":"2017-10-29T06:10:00","guid":{"rendered":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/?p=1812"},"modified":"2017-10-27T20:31:29","modified_gmt":"2017-10-28T02:31:29","slug":"vidalina-destino-pobreza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/","title":{"rendered":"Vidalina contra el destino de pobreza"},"content":{"rendered":"<figure id=\"attachment_1813\" style=\"width: 1920px\"  class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-attachment-id=\"1813\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/ss-vidalia-01\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg\" data-orig-size=\"1920,1273\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"ss-vidalia-01\" data-image-description=\"&lt;p&gt;El orgullo. Varias mazorcas se secan al sol en el patio de Vidalina. Al fondo est\u00e1 su casa, que ha terminado de construir con su propio dinero. &lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;El orgullo. Varias mazorcas se secan al sol en el patio de Vidalina. Al fondo est\u00e1 su casa, que ha terminado de construir con su propio dinero. &lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-300x199.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-1024x679.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1813\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg\" alt=\"\" width=\"1920\" height=\"1273\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg 1920w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-300x199.jpg 300w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-768x509.jpg 768w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-1024x679.jpg 1024w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-1900x1260.jpg 1900w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-1200x796.jpg 1200w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-500x332.jpg 500w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-1000x663.jpg 1000w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01-700x464.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1920px) 100vw, 1920px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"><strong>El orgullo<\/strong>. Varias mazorcas se secan al sol en el patio de Vidalina. Al fondo est\u00e1 su casa, que ha terminado de construir con su propio dinero.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Hace nueve a\u00f1os, la casa que ahora ocupa el centro de este terreno exist\u00eda solo en sus sue\u00f1os. Vidalina P\u00e9rez estaba embarazada de su sexto hijo, el \u00faltimo de un matrimonio que dur\u00f3 20 a\u00f1os y termin\u00f3 tiempo despu\u00e9s de que su esposo decidi\u00f3 migrar a Estados Unidos, donde podr\u00eda encontrar un empleo que multiplicara por mucho el dinero que ganaba como vendedor de refrescos. El mismo que servir\u00eda para construir su casa, un lugar para tener algo que llamar propio en el cant\u00f3n El Jocotillo, San Francisco Men\u00e9ndez, Ahuachap\u00e1n, en el que hab\u00edan vivido desde siempre. La levantar\u00edan sobre este terreno ubicado a unos pasos del r\u00edo Paz, a unos cuantos metros de la frontera La Hachadura. Ese pedazo de tierra que todav\u00eda no era suyo, pero para el que ya hab\u00edan pagado una prima de $100, prestados por el padre de la mujer.<\/p>\n<p>Vidalina le dijo a su esposo que se quedara, que seguir\u00edan sobreviviendo como hasta entonces, trabajando aqu\u00ed y all\u00e1. Pero estaba decidido. Trabajar\u00eda por los dos, para que ella se dedicara por entero a la crianza de los hijos. Cuando \u00e9l ya estaba en Estados Unidos, al t\u00e9rmino del primer mes le envi\u00f3 $500. Era el cumplimiento de una promesa. Vidalina reparti\u00f3 esa suma en las necesidades m\u00e1s inmediatas: reforzar la champa provisional que serv\u00eda para no estar a la intemperie, pagar la cuota del terreno, usar algo para la comida de ese mes, comenzar con la instalaci\u00f3n del agua potable y con la colocaci\u00f3n de los cimientos de su vivienda.<\/p>\n<p>Pero la promesa fue un espejismo y, tras ese env\u00edo, ya nada supo de su esposo. El dinero recibido se termin\u00f3, con un c\u00famulo de obligaciones adquiridas ya encima. Vidalina decidi\u00f3 que har\u00eda lo de siempre, rebuscarse por un empleo en la zona o salir a vender cualquier cosa para ganar unos d\u00f3lares. Sus hijas mayores le dieron una mano. Lo que ganaban, sin embargo, era apenas lo necesario para comer tortilla con algo encima, que cuando el tiempo se presentaba bueno eran dos huevos para siete personas. Si no, lim\u00f3n o sal.<br \/>\nVidalina vive en el campo. Es, por tanto, una mujer rural, un segmento de la poblaci\u00f3n hist\u00f3ricamente marginado. Sobre todo en lo que a aspectos econ\u00f3micos y a la posibilidad de ganarse el pan se refiere. Seg\u00fan el informe espec\u00edfico sobre el tema presentado por el Instituto Nacional de la Mujer (ISDEMU) en 2013, para 2012 las mujeres solo representaban el 31.2 % de la Poblaci\u00f3n Econ\u00f3micamente Activa (PEA) de la zona rural, la que, a su vez, solo contiene al 33.6 % del total nacional. Es decir que en todo el pa\u00eds solo una de cada 10 personas de la PEA es una mujer rural.<\/p>\n<p>Toda una paradoja si se toma en cuenta un dato proporcionado por el mismo estudio, obtenido a trav\u00e9s de talleres de consulta, en los que participaron 61 mujeres. Entre ellas, 39 contestaron que eran jefas de hogar, que su grupo familiar estaba enteramente a su cargo. Solo 11 aseguraron que contaban con la ayuda de una pareja para hacerlo de manera conjunta. Otras 9 respondieron que era su esposo el que capitaneaba el barco.<\/p>\n<h4>Seg\u00fan el observatorio de g\u00e9nero de la Direcci\u00f3n Nacional de Estad\u00edstica y Censos (DIGESTYC), para 2016 la brecha salarial entre hombres y mujeres en la zona rural era del 18.7 %. Es decir que si un hombre gana $150 por una actividad, a una mujer le corresponden $120. Si se toma en cuenta que la mayor\u00eda son jefas de hogar, se torna importante que se brinden facilidades para los emprendimientos personales.<\/h4>\n<p>Otro tanto ocurre en cuanto a los ingresos percibidos. Seg\u00fan el observatorio de g\u00e9nero de la Direcci\u00f3n Nacional de Estad\u00edstica y Censos (DIGESTYC), para 2016 la brecha salarial entre hombres y mujeres en la zona rural era del 18.7 %, es decir que si un hombre gana $150 por una actividad, a una mujer le corresponden $120. Si se toma en cuenta que la mayor\u00eda son jefas de hogar, se torna importante que se brinden facilidades para los emprendimientos personales, donde ellas puedan tener un mayor control sobre sus ingresos.<br \/>\nY como mujer rural, Vidalina ha tenido que lidiar con estas realidades. Y hace nueve a\u00f1os a ellas se sumaban la partida de su esposo y la adquisici\u00f3n de varios compromisos econ\u00f3micos. Una de las pocas salidas que encontr\u00f3 fue un programa de cr\u00e9ditos en el que ya participaban algunas de sus conocidas, gestionado por la Asociaci\u00f3n Salvadore\u00f1a Pro-Salud Rural (ASAPROSAR), en el que una mujer como ella, sin nada realmente propio, con seis hijos bajo su cargo, pod\u00eda ser sujeto de un pr\u00e9stamo.<br \/>\nEste, sin embargo, no estar\u00eda exento de garant\u00edas, aunque estas se depositaban no en documentos o propiedades, sino en la misma comunidad. El esquema es simple: en una localidad se busca a por lo menos cinco mujeres que conf\u00eden la una en la otra. Con ellas se conforma un grupo. Este grupo despu\u00e9s se integra a un centro, que est\u00e1 a cargo de un coordinador, empleado de la entidad prestamista.<\/p>\n<p>La garant\u00eda est\u00e1 en que se trata de cr\u00e9ditos solidarios: todo el grupo responde por el cr\u00e9dito de cada una. Si una de las socias no paga, las dem\u00e1s deben cubrir esa cuota faltante de su propio dinero. Por eso, solo ingresa al programa alguien que las dem\u00e1s mujeres est\u00e1n seguras de que pagar\u00e1, que no terminar\u00e1 por dejarles un problema.<\/p>\n<p>El primer cr\u00e9dito que Vidalina recibi\u00f3 fue de $100, que tuvo que cancelar en 13 catorcenas con cuotas de $11: $143 en total, $43 m\u00e1s que el capital recibido. Puede sonar a mucho, pero en el mundo de los microcr\u00e9ditos es lo est\u00e1ndar, seg\u00fan Mabel de Soundy, especialista de inteligencia de mercadeo del Banco de Desarrollo de El Salvador (BANDESAL). Esto es porque una operaci\u00f3n de este tipo tiene diferentes costos fijos, como la infraestructura o el pago de los empleados encargados de cobrar el dinero.<br \/>\n\u201cLos mismos costos genera el cobro de un cr\u00e9dito de $100 que uno de $1 mill\u00f3n\u201d, ilustra Soundy. La ONG de investigaci\u00f3n financiera Microfinance Information Exchange fija el costo promedio para administrar un pr\u00e9stamo en Latinoam\u00e9rica, independientemente de su monto, en $172.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1814\" style=\"width: 640px\"  class=\"wp-caption alignright\"><img data-attachment-id=\"1814\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/ss-vidalia-02\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02.jpg\" data-orig-size=\"738,768\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"ss-vidalia-02\" data-image-description=\"&lt;p&gt;El negocio. Vidalina arroja una tortilla a la plancha en su puesto ubicado a unos cuantos metros de la frontera La Hachadura, en San Francisco Men\u00e9ndez, Ahuachap\u00e1n.&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;El negocio. Vidalina arroja una tortilla a la plancha en su puesto ubicado a unos cuantos metros de la frontera La Hachadura, en San Francisco Men\u00e9ndez, Ahuachap\u00e1n.&lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02-288x300.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1814 size-card-home-second-third\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02-700x728.jpg\" alt=\"\" width=\"640\" height=\"666\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02-700x728.jpg 700w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02-288x300.jpg 288w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02-500x520.jpg 500w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-02.jpg 738w\" sizes=\"(max-width: 640px) 100vw, 640px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"><strong>El negocio<\/strong>. Vidalina arroja una tortilla a la plancha en su puesto ubicado a unos cuantos metros de la frontera La Hachadura, en San Francisco Men\u00e9ndez, Ahuachap\u00e1n.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Con los $100 que le prestaron, Vidalina compr\u00f3 primero ma\u00edz negro, ma\u00edz blanco, semilla de ayote, frijol y sal en cantidades suficientes para vender atol shuco todos los d\u00edas por al menos un mes. Compr\u00f3 una olla y pudo adquirir el carret\u00f3n que antes ten\u00eda que alquilar. Tambi\u00e9n compr\u00f3 verduras del lado guatemalteco que revendi\u00f3 en el lado salvadore\u00f1o con una interesante ganancia gracias a una curiosa diferencia de precios: si en El Salvador un g\u00fcisquil cuesta $0.50, al cruzar la frontera se puede adquirir a 1 quetzal, cuatro veces menos.<\/p>\n<p>Eso le permiti\u00f3 juntar suficiente dinero para salir con todas sus obligaciones, incluyendo el cr\u00e9dito, y continuar con la construcci\u00f3n de su casa. El resultado fue mejor de lo esperado. Desde entonces y hasta ahora, Vidalina ha sacado un cr\u00e9dito con la misma entidad cada seis meses. El \u00faltimo que recibi\u00f3 fue de $700. Por este deber\u00e1 cancelar 13 cuotas de $72, un total de $936.<br \/>\nEste d\u00eda de octubre de 2017, Vidalina ha regresado a su casa tras pasar varias horas palmeando tortillas. Es delgada y camina siempre erguida, moviendo poco los brazos, en una imagen de rigurosa vitalidad. Tiene 45 a\u00f1os, pero aparenta mucho menos. Abre la puerta y cruza el umbral en medio de sombras. Cuando estas se disipan, se puede ver el interior de su casa, el sue\u00f1o cumplido de Vidalina: un sill\u00f3n viejo pero limpio hasta el menor hilo, una televisi\u00f3n de pantalla convencional, un peque\u00f1o equipo de sonido, varias sillas y una mesa de pl\u00e1stico. A un lado est\u00e1 el cuarto donde duermen ella y sus dos hijos m\u00e1s peque\u00f1os, de nueve y 14 a\u00f1os, los \u00fanicos que todav\u00eda viven a su lado. Esta casa es su gran orgullo.<\/p>\n<p>\u201cCuando me qued\u00e9 sola, yo cre\u00ed que no lo iba a poder lograr. Pero ya ve, ya hasta tengo agua y luz\u201d, dice Vidalina. Ahora no es capaz de decir cu\u00e1nto fue la inversi\u00f3n final en materiales para su casa, pues la mano de obra la hizo su hermano, que le cobr\u00f3 $150 por todo el trabajo. Haciendo cuentas, asegura que quiz\u00e1 la suma final fue de unos $4,000. A eso tambi\u00e9n se le agrega el pago de agua, la conexi\u00f3n de su casa a las tuber\u00edas del servicio de agua potable, que fija en unos $1,400.<br \/>\n\u2014Vidalina, \u00bfcu\u00e1l es su ganancia mensual?<br \/>\n\u2014Unos $90. Con eso la vamos pasando. Uno de pobre con poco se conforma. Yo eso tengo, que soy algo conformista \u2013dice, mirando de reojo sus pies, esta mujer que, como otras en El Salvador, ha sido sometida a un ciclo dise\u00f1ado para impedir su desarrollo: cuando ten\u00eda solo 16 a\u00f1os, su pareja, de 30 a\u00f1os, la embaraz\u00f3 de su primera hija; nunca estuvo en un sal\u00f3n de clases y no aprendi\u00f3 a leer; ha trabajado desde ni\u00f1a para poder llevarse un trozo de comida a la boca.<\/p>\n<p>Noventa d\u00f3lares son el dinero que le queda despu\u00e9s de apartar los $72 que ahora desembolsa cada mes con respecto a su pr\u00e9stamo de $700. Es algo que disciplinadamente aparta. Est\u00e1, por tanto, dentro de los gastos fijos de su negocio. Otros $90 sirven para pagarle el sueldo mensual a su empleada, a quien ahora ha dejado palmeando tortillas en su puesto fijo, otra conquista para ella, ubicado a unos 50 metros de su hogar.<\/p>\n<p>Desde ah\u00ed puede dedicar toda la ma\u00f1ana a producir tortillas, en una jornada que va desde las 5 de la ma\u00f1ana hasta la 1 de la tarde. Tras ello descansa dos horas para volver a ese rinc\u00f3n y quedarse hasta las 7 de la noche haciendo pupusas y otros bocadillos.<br \/>\n\u2014Pero no se imagina lo liviano que siento ahora que ya no tengo que pagar la letra del terreno o la de la paja de agua. Que ya he podido tener las cosas a mi nombre \u2013comenta Vidalina, angustiada porque el reloj casi llega a las 12 de la tarde y ha dejado a su empleada sola en su puesto fijo. Es hora de volver a trabajar.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/h1>\n<p>El modelo de microcr\u00e9ditos solidarios utilizado por la entidad que le dio el pr\u00e9stamo a Vidalina P\u00e9rez no naci\u00f3 en El Salvador. Proviene de Bangladesh, pa\u00eds asi\u00e1tico de 163 millones de habitantes. Fue creado en los setenta por Muhammad Yunus, ganador del premio Nobel de la Paz en 2006. El esquema ha echado ra\u00edces en casi todos los pa\u00edses del mundo, como una posible forma de superar la pobreza en naciones en desarrollo.<\/p>\n<p>Pero no ha estado exento de cr\u00edticas. Milton Friedman, premio Nobel de Econom\u00eda, se\u00f1al\u00f3 que no se trata de una respuesta integral a los problemas, pues, en la pr\u00e1ctica, al tratarse de cantidades muy peque\u00f1as, los fondos otorgados terminaban convirti\u00e9ndose en \u201crecursos para la supervivencia\u201d<\/p>\n<p>\u201cNo es un instrumento adecuado para los pobres porque el endeudamiento hace que las personas vulnerables lo sean m\u00e1s. Esto no quiere decir que proporcionar recursos financieros no sea importante, pero debe ser a la poblaci\u00f3n que tiene unos m\u00ednimos vitales cubiertos\u201d, asegur\u00f3 el experto, fallecido en 2006.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1815\" style=\"width: 1600px\"  class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-attachment-id=\"1815\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/ss-vidalia-03\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03.jpg\" data-orig-size=\"1600,1109\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"ss-vidalia-03\" data-image-description=\"&lt;p&gt;La familia. Vidalina es la madre de seis hijos. El m\u00e1s peque\u00f1o de ellos va a tercer grado, al que le ha podido brindar una casa s\u00f3lida en un trozo de tierra propio tras esfuerzos y privaciones.&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;La familia. Vidalina es la madre de seis hijos. El m\u00e1s peque\u00f1o de ellos va a tercer grado, al que le ha podido brindar una casa s\u00f3lida en un trozo de tierra propio tras esfuerzos y privaciones.&lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-300x208.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-1024x710.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1815\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1109\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03.jpg 1600w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-300x208.jpg 300w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-768x532.jpg 768w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-1024x710.jpg 1024w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-1200x832.jpg 1200w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-500x347.jpg 500w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-1000x693.jpg 1000w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-03-700x485.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"><strong>La familia<\/strong>. Vidalina es la madre de seis hijos. El m\u00e1s peque\u00f1o de ellos va a tercer grado, al que le ha podido brindar una casa s\u00f3lida en un trozo de tierra propio tras esfuerzos y privaciones.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Algo parecido opina Silvia Ju\u00e1rez, coordinadora del Departamento de Violencia de ORMUSA, quien se\u00f1ala que este tipo de iniciativas solo tendr\u00e1n verdadero impacto si van acompa\u00f1adas de otras medidas que combatan el problema estructural. Aunque aplaude el entramado solidario y comunitario que han podido generar entidades como ASAPROSAR, que han permitido que mujeres a las que antes la presi\u00f3n del esposo ni siquiera las dejaba intentar emprender un negocio hoy s\u00ed lo puedan realizar, la respuesta todav\u00eda se queda corta.<\/p>\n<p>\u201cHay que ponerse a pensar en cu\u00e1ntas mujeres han logrado destacar y generar ingresos m\u00e1s all\u00e1 de la sobrevivencia, cu\u00e1ntas realmente han logrado cambiar sus condiciones de vida en el pa\u00eds a trav\u00e9s del tiempo\u2026 Adem\u00e1s, casi nunca se utiliza para cuestiones realmente productivas, como el campo, sino que las mujeres est\u00e1n mayormente concentradas en la comercializaci\u00f3n\u201d, comenta Ju\u00e1rez.<br \/>\nMauricio Choussy, expresidente del Banco Central de Reserva y analista econ\u00f3mico, opina de otra forma. Para \u00e9l, en El Salvador rural de la actualidad, este tipo de financiamientos significa la \u00fanica salida para personas con pocos recursos, pues permiten iniciar emprendimientos, una respuesta al hecho de que el empleo formal en el campo es escaso y, cuando hay, casi siempre est\u00e1 dirigido al hombre. Para \u00e9l, todo microcr\u00e9dito debe ir aparejado con un componente de capacitaci\u00f3n.<br \/>\n\u201cEl problema no est\u00e1 en endeudarse, sino en hacerlo de manera irresponsable\u201d, sentencia Choussy.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/h1>\n<figure id=\"attachment_1816\" style=\"width: 1600px\"  class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-attachment-id=\"1816\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/ss-vidalia-04\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04.jpg\" data-orig-size=\"1600,1104\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"ss-vidalia-04\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Ventas. Una residente de San Jos\u00e9 la Majada, Ver\u00f3nica Marroqu\u00edn, se dedica a la venta de tamales. Es una de las 3,500 mujeres que actualmente reciben cr\u00e9ditos de ASAPROSAR. &lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Ventas. Una residente de San Jos\u00e9 la Majada, Ver\u00f3nica Marroqu\u00edn, se dedica a la venta de tamales. Es una de las 3,500 mujeres que actualmente reciben cr\u00e9ditos de ASAPROSAR. &lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-300x207.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-1024x707.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1816\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1104\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04.jpg 1600w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-300x207.jpg 300w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-768x530.jpg 768w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-1024x707.jpg 1024w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-1200x828.jpg 1200w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-500x345.jpg 500w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-1000x690.jpg 1000w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-04-700x483.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"><strong>Ventas<\/strong>. Una residente de San Jos\u00e9 la Majada, Ver\u00f3nica Marroqu\u00edn, se dedica a la venta de tamales. Es una de las 3,500 mujeres que actualmente reciben cr\u00e9ditos de ASAPROSAR.<\/figcaption><\/figure>\n<p>El Gobierno nacional no hab\u00eda tenido un programa referido espec\u00edficamente a financiamiento para mujeres pobres sino hasta hace un a\u00f1o. Lo ha hecho a trav\u00e9s del programa FONDO MUJER, una alianza entre el Banco de Desarrollo de El Salvador (BANDESAL), la Secretar\u00eda de Inclusi\u00f3n Social, la Agencia Italiana de Cooperaci\u00f3n para el Desarrollo y la Entidad de Naciones Unidas para la Igualdad de G\u00e9nero y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres).<\/p>\n<p>Esta marimba de nombres y siglas, seg\u00fan lo explica Mabel de Soundy, especialista de Inteligencia de Mercadeo de BANDESAL, produjo un programa que consta de dos partes: una, los fondos entregados para emprendimientos, que en su primer a\u00f1o fueron de m\u00e1s de $125,000; la segunda, un fondo de garant\u00eda, que era el que en la pr\u00e1ctica respaldaba a aquellas mujeres a las que, por no poseer nada, les era imposible contar con una garant\u00eda financiera.<\/p>\n<p>El proyecto tiene otros elementos: la primera parte la desarrolla la Comisi\u00f3n Nacional de la Micro y Peque\u00f1a Empresa (CONAMYPE), que durante tres meses brinda capacitaciones a las mujeres sujetos de\u00a0cr\u00e9dito en diferentes aspectos de un emprendimiento: desde la manera correcta de calcular los costos reales de un negocio hasta la elecci\u00f3n de un rubro determinado para el emprendimiento, que tenga esperanzas de rendir frutos seg\u00fan la zona geogr\u00e1fica donde se desarrolle. Una de las partes esenciales de la metodolog\u00eda es que se aprenda a realizar un presupuesto riguroso que se ha de cumplir a rajatabla media vez se reciban los fondos.<br \/>\nSin embargo, los alcances de FONDO MUJER todav\u00eda est\u00e1n por verse, pues en su primer a\u00f1o los fondos se repartieron en solo 76 cr\u00e9ditos, que iban de los $300 a los $5,000.<\/p>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/h1>\n<p>Cinco mujeres se han reunido en la casa de Ana Paula de Morales, de 82 a\u00f1os, una de las mujeres con m\u00e1s edad de las que han recibido un cr\u00e9dito de ASAPROSAR. Cada una cuenta con un peque\u00f1o emprendimiento, que casi siempre se trata de una venta de alimentos, ropa o joyer\u00eda. Unas gotas de gasolina para una econom\u00eda antes animada por el caf\u00e9. Este grano, que en otro tiempo constitu\u00eda la mayor parte de los ingresos de esta comunidad en San Jos\u00e9 la Majada, Juay\u00faa, solo representa un dinero extra en la \u00e9poca de corta, la que va de noviembre a febrero, en la que cada una participa.<\/p>\n<p>Las nuevas tecnolog\u00edas para el procesamiento de caf\u00e9, comentan, han dejado a muchos sin la fuente de sustento que antes ten\u00edan en la famosa cooperativa de San Jos\u00e9 la Majada. Por eso, dicen, octubre representa el final de los meses m\u00e1s cr\u00edticos en lo que a ganar dinero se refiere.<\/p>\n<p>Solo una de ellas estudi\u00f3 hasta sexto grado, Norma Villeda, quien dice que no continu\u00f3 en el proceso porque su padre considera que a \u201cuna hembra no se le da mucho estudio\u201d. Ahora ella vende de todo un poco: sandalias, blusas, comida en las tardes, chocobananos y charamuscas.<\/p>\n<p>\u201cSin el pr\u00e9stamo quiz\u00e1 no har\u00edamos nada\u201d, dice Ruth Nohemy Valencia, nuera de Ana Paula, quien junto a su suegra ha logrado surtir de m\u00e1s productos la tienda que dirigen. El resto de mujeres asiente a su afirmaci\u00f3n, al tiempo que muestran la manera en la que se ordenan para lograr salir con el pago del pr\u00e9stamo: una libreta donde est\u00e1 reflejada cada cuota y el d\u00eda espec\u00edfico en que ese dinero debe ser entregado en la caja de cr\u00e9dito de San Jos\u00e9 la Majada, que colabora con ASAPROSAR d\u00e1ndole un local para depositar el cobro del dinero. Las mujeres, adem\u00e1s, tienen una cuenta de ahorro solidaria: todo va a un fondo com\u00fan del que pueden hacer uso en conjunto o individualmente, previa autorizaci\u00f3n del resto de miembros.<\/p>\n<figure id=\"attachment_1817\" style=\"width: 1600px\"  class=\"wp-caption aligncenter\"><img data-attachment-id=\"1817\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/ss-vidalia-05\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05.jpg\" data-orig-size=\"1600,1061\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"ss-vidalia-05\" data-image-description=\"&lt;p&gt;El grupo. Norma Villeda, Mar\u00eda Grande, Emma Paula de Morales, Ana D\u00edaz y Nohemy Valencia, del centro La Colina de ASAPROSAR. En la foto de abajo, una de las libretas con las que ordenan sus pagos.&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;El grupo. Norma Villeda, Mar\u00eda Grande, Emma Paula de Morales, Ana D\u00edaz y Nohemy Valencia, del centro La Colina de ASAPROSAR. En la foto de abajo, una de las libretas con las que ordenan sus pagos.&lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-300x199.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-1024x679.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1817\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05.jpg\" alt=\"\" width=\"1600\" height=\"1061\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05.jpg 1600w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-300x199.jpg 300w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-768x509.jpg 768w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-1024x679.jpg 1024w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-1200x796.jpg 1200w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-500x332.jpg 500w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-1000x663.jpg 1000w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-05-700x464.jpg 700w\" sizes=\"(max-width: 1600px) 100vw, 1600px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"><strong>El grupo<\/strong>. Norma Villeda, Mar\u00eda Grande, Emma Paula de Morales, Ana D\u00edaz y Nohemy Valencia, del centro La Colina de ASAPROSAR.\u00a0<\/figcaption><\/figure>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<figure id=\"attachment_1820\" style=\"width: 650px\"  class=\"wp-caption alignleft\"><img data-attachment-id=\"1820\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/ss-vidalia-06-b-min\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-b-min.jpg\" data-orig-size=\"650,418\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;0&quot;}\" data-image-title=\"ss-vidalia-06-b-min\" data-image-description=\"&lt;p&gt;Libreta&lt;\/p&gt;\n\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;Libreta&lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-b-min-300x193.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-b-min.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"wp-image-1820 size-full\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-b-min.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"418\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-b-min.jpg 650w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-b-min-300x193.jpg 300w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-b-min-500x322.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\">En esta foto, una de las libretas con las que ordenan sus pagos.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Mar\u00eda Grande, una de las m\u00e1s participativas de esta especie de mesa redonda, ejemplifica en s\u00ed misma aquellas palabras de que la mujer rural debe cumplir m\u00faltiples jornadas en el d\u00eda para lograr unos ingresos dignos a fin de mes. \u201cYo de casi todo puedo, lo \u00fanico que no es descumbrar los palos\u201d, comenta.Sin embargo, Grande ha logrado romper con uno de los esquemas m\u00e1s recurrentes en el \u00e1rea rural del pa\u00eds: el hecho de que a las mujeres, hist\u00f3ricamente, se les ha negado la posesi\u00f3n de la tierra. Gracias a sus ahorros, su esfuerzo y un cr\u00e9dito pudo adquirir un peque\u00f1o terreno que, antes de que ella lo tomara, estaba ocioso. En este, ella y su grupo familiar han comenzado a sembrar caf\u00e9.<br \/>\n\u2014\u00bfCu\u00e1nto espera ganar con el terreno?<br \/>\n\u2014No le podr\u00eda decir. No hemos cortado una sola vez todav\u00eda. Ojal\u00e1 que en unos tres a\u00f1os los palitos nos\u00a0puedan dar un par de quintales \u2013asegura Grande, con la voz envuelta en seguridad.<br \/>\nEl de Mar\u00eda es un caso excepcional que tambi\u00e9n se demuestra mediante los n\u00fameros. Seg\u00fan el informe \u201cSituaci\u00f3n de las mujeres rurales salvadore\u00f1as en el \u00e1mbito econ\u00f3mico\u201d del ISDEMU, solo el 14.6 % de los propietarios de la tierra en el \u00e1rea rural de El Salvador son mujeres.<\/p>\n<h4>\u201c\u00bfCu\u00e1nto espera ganar con el terreno?\u201d \u201cNo le podr\u00eda decir. No hemos cortado una sola vez todav\u00eda. Ojal\u00e1 que en unos tres a\u00f1os los palitos nos puedan dar un par de quintales\u201d, asegura Grande, con la voz envuelta en seguridad. El de Mar\u00eda es un caso excepcional que tambi\u00e9n se demuestra mediante los n\u00fameros. Seg\u00fan el informe \u201cSituaci\u00f3n de las mujeres rurales salvadore\u00f1as en el \u00e1mbito econ\u00f3mico\u201d del ISDEMU, solo el 14.6 % de los propietarios de la tierra en el \u00e1rea rural de El Salvador son mujeres.<\/h4>\n<h1 style=\"text-align: center;\"><strong>***<\/strong><\/h1>\n<figure id=\"attachment_1821\" style=\"width: 650px\"  class=\"wp-caption alignright\"><img data-attachment-id=\"1821\" data-permalink=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/ss-vidalia-06-min\/\" data-orig-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-min.jpg\" data-orig-size=\"650,670\" data-comments-opened=\"1\" data-image-meta=\"{&quot;aperture&quot;:&quot;0&quot;,&quot;credit&quot;:&quot;&quot;,&quot;camera&quot;:&quot;&quot;,&quot;caption&quot;:&quot;&quot;,&quot;created_timestamp&quot;:&quot;0&quot;,&quot;copyright&quot;:&quot;&quot;,&quot;focal_length&quot;:&quot;0&quot;,&quot;iso&quot;:&quot;0&quot;,&quot;shutter_speed&quot;:&quot;0&quot;,&quot;title&quot;:&quot;&quot;,&quot;orientation&quot;:&quot;1&quot;}\" data-image-title=\"ss-vidalia-06-min\" data-image-description=\"\" data-image-caption=\"&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El producto&lt;\/strong&gt;. Nohemy Valencia muestra las charamuscas que han hecho famosa la tienda que maneja junto a su suegra, Emma Paula de Morales. El programa de cr\u00e9ditos tiene 23 a\u00f1os.&lt;\/p&gt;\n\" data-medium-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-min-291x300.jpg\" data-large-file=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-min.jpg\" loading=\"lazy\" class=\"size-full wp-image-1821\" src=\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-min.jpg\" alt=\"\" width=\"650\" height=\"670\" srcset=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-min.jpg 650w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-min-291x300.jpg 291w, https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-06-min-500x515.jpg 500w\" sizes=\"(max-width: 650px) 100vw, 650px\" \/><figcaption class=\"wp-caption-text\"><strong>El producto<\/strong>. Nohemy Valencia muestra las charamuscas que han hecho famosa la tienda que maneja junto a su suegra, Emma Paula de Morales. El programa de cr\u00e9ditos tiene 23 a\u00f1os.<\/figcaption><\/figure>\n<p>Vidalina camina con energ\u00eda de su casa a su puesto y cada tanto debe detenerse para anotar uno que otro pedido. Mientras avanza, afirma que tener $90 libres a final de mes en esta zona del pa\u00eds es mucho mejor que trabajar, por ejemplo, en uno de los muchos comedores o comercios cercanos a la frontera. En efecto, seg\u00fan afirman algunos trabajadores, tras una serie de descuentos, que incluso tienen que ver con su desempe\u00f1o, el sueldo base no pasa de los $70 en jornadas que superan las 12 horas. En El Salvador, un pa\u00eds con tantas carencias, incluso ganar un sueldo m\u00ednimo sigue siendo un lujo inalcanzable para un sector de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Vidalina ya tiene su casa, su sue\u00f1o de siempre. Por eso, se le cuestiona sobre lo que sigue, cu\u00e1l ser\u00e1 su pr\u00f3xima conquista. La primera corresponde a la educaci\u00f3n de sus hijos menores, de 14 y nueve a\u00f1os: quiere que sean los primeros de sus reto\u00f1os a quienes pueda asegurarles una formaci\u00f3n por lo menos hasta bachillerato, aprovechando que en la escuela de la localidad es muy posible que el otro a\u00f1o se incluyan estos cursos.<\/p>\n<p>La segunda es seguir mejorando el lugar donde vive, un terreno amplio que le ha dado espacio para acondicionar, incluso, un gallinero.<\/p>\n<p>\u201cQuiz\u00e1 lo otro es hacer mi muro. No s\u00e9, por lo menos dos hiladas de block y lo dem\u00e1s de tela met\u00e1lica. Ya va a ver qu\u00e9 bonito me va a quedar\u201d, comenta Vidalina, con los ojos llenos de ilusi\u00f3n.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on the_content --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on the_content -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Seg\u00fan las cifras oficiales, ser mujer y vivir en el campo representan un doble obst\u00e1culo para ese elemental derecho de conseguir una fuente que asegure el sustento. Las oportunidades son pocas, y aquellas que se presentan, como los microcr\u00e9ditos solidarios, no constituyen una respuesta integral. Pero todo eso no para el esp\u00edritu de cientos de mujeres que se han negado a dejar de so\u00f1ar.<!-- AddThis Advanced Settings generic via filter on get_the_excerpt --><!-- AddThis Share Buttons generic via filter on get_the_excerpt --><\/p>\n","protected":false},"author":3,"featured_media":1813,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"spay_email":"","jetpack_publicize_message":"","jetpack_is_tweetstorm":false,"jetpack_publicize_feature_enabled":true},"categories":[1,10],"tags":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v18.1 - https:\/\/yoast.com\/wordpress\/plugins\/seo\/ -->\n<title>Vidalina contra el destino de pobreza - S\u00e9ptimo Sentido<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Vidalina contra el destino de pobreza - S\u00e9ptimo Sentido\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"Seg\u00fan las cifras oficiales, ser mujer y vivir en el campo representan un doble obst\u00e1culo para ese elemental derecho de conseguir una fuente que asegure el sustento. Las oportunidades son pocas, y aquellas que se presentan, como los microcr\u00e9ditos solidarios, no constituyen una respuesta integral. Pero todo eso no para el esp\u00edritu de cientos de mujeres que se han negado a dejar de so\u00f1ar.\" \/>\n<meta property=\"og:url\" content=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/\" \/>\n<meta property=\"og:site_name\" content=\"S\u00e9ptimo Sentido\" \/>\n<meta property=\"article:publisher\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revista7S\/\" \/>\n<meta property=\"article:author\" content=\"https:\/\/www.facebook.com\/revista7S\/\" \/>\n<meta property=\"article:published_time\" content=\"2017-10-29T06:10:00+00:00\" \/>\n<meta property=\"article:modified_time\" content=\"2017-10-28T02:31:29+00:00\" \/>\n<meta property=\"og:image\" content=\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:width\" content=\"1920\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:height\" content=\"1273\" \/>\n\t<meta property=\"og:image:type\" content=\"image\/jpeg\" \/>\n<meta name=\"twitter:card\" content=\"summary_large_image\" \/>\n<meta name=\"twitter:creator\" content=\"@revista7S\" \/>\n<meta name=\"twitter:site\" content=\"@sept_sentido\" \/>\n<meta name=\"twitter:label1\" content=\"Written by\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data1\" content=\"Mois\u00e9s Alvarado\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:label2\" content=\"Est. reading time\" \/>\n\t<meta name=\"twitter:data2\" content=\"18 minutes\" \/>\n<script type=\"application\/ld+json\" class=\"yoast-schema-graph\">{\"@context\":\"https:\/\/schema.org\",\"@graph\":[{\"@type\":\"WebSite\",\"@id\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#website\",\"url\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/\",\"name\":\"S\u00e9ptimo Sentido\",\"description\":\"Un revista de La Prensa Gr\u00e1fica\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"SearchAction\",\"target\":{\"@type\":\"EntryPoint\",\"urlTemplate\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/?s={search_term_string}\"},\"query-input\":\"required name=search_term_string\"}],\"inLanguage\":\"en-US\"},{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#primaryimage\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"url\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg\",\"contentUrl\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg\",\"width\":1920,\"height\":1273,\"caption\":\"El orgullo. Varias mazorcas se secan al sol en el patio de Vidalina. Al fondo est\u00e1 su casa, que ha terminado de construir con su propio dinero.\"},{\"@type\":\"WebPage\",\"@id\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#webpage\",\"url\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/\",\"name\":\"Vidalina contra el destino de pobreza - S\u00e9ptimo Sentido\",\"isPartOf\":{\"@id\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#website\"},\"primaryImageOfPage\":{\"@id\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#primaryimage\"},\"datePublished\":\"2017-10-29T06:10:00+00:00\",\"dateModified\":\"2017-10-28T02:31:29+00:00\",\"author\":{\"@id\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#\/schema\/person\/197559f52d40dba891b4cf81782a2f57\"},\"breadcrumb\":{\"@id\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#breadcrumb\"},\"inLanguage\":\"en-US\",\"potentialAction\":[{\"@type\":\"ReadAction\",\"target\":[\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/\"]}]},{\"@type\":\"BreadcrumbList\",\"@id\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#breadcrumb\",\"itemListElement\":[{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":1,\"name\":\"Portada\",\"item\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/\"},{\"@type\":\"ListItem\",\"position\":2,\"name\":\"Vidalina contra el destino de pobreza\"}]},{\"@type\":\"Person\",\"@id\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#\/schema\/person\/197559f52d40dba891b4cf81782a2f57\",\"name\":\"Mois\u00e9s Alvarado\",\"image\":{\"@type\":\"ImageObject\",\"@id\":\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#personlogo\",\"inLanguage\":\"en-US\",\"url\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d68c8c6bc1ccfcea30265efe0253e2d?s=96&d=mm&r=g\",\"contentUrl\":\"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d68c8c6bc1ccfcea30265efe0253e2d?s=96&d=mm&r=g\",\"caption\":\"Mois\u00e9s Alvarado\"},\"sameAs\":[\"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\",\"https:\/\/www.facebook.com\/revista7S\/\",\"https:\/\/twitter.com\/revista7S\"],\"url\":\"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/author\/malvarado\/\"}]}<\/script>\n<!-- \/ Yoast SEO plugin. -->","yoast_head_json":{"title":"Vidalina contra el destino de pobreza - S\u00e9ptimo Sentido","robots":{"index":"index","follow":"follow","max-snippet":"max-snippet:-1","max-image-preview":"max-image-preview:large","max-video-preview":"max-video-preview:-1"},"canonical":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/","og_locale":"en_US","og_type":"article","og_title":"Vidalina contra el destino de pobreza - S\u00e9ptimo Sentido","og_description":"Seg\u00fan las cifras oficiales, ser mujer y vivir en el campo representan un doble obst\u00e1culo para ese elemental derecho de conseguir una fuente que asegure el sustento. Las oportunidades son pocas, y aquellas que se presentan, como los microcr\u00e9ditos solidarios, no constituyen una respuesta integral. Pero todo eso no para el esp\u00edritu de cientos de mujeres que se han negado a dejar de so\u00f1ar.","og_url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/","og_site_name":"S\u00e9ptimo Sentido","article_publisher":"https:\/\/www.facebook.com\/revista7S\/","article_author":"https:\/\/www.facebook.com\/revista7S\/","article_published_time":"2017-10-29T06:10:00+00:00","article_modified_time":"2017-10-28T02:31:29+00:00","og_image":[{"width":1920,"height":1273,"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg","type":"image\/jpeg"}],"twitter_card":"summary_large_image","twitter_creator":"@revista7S","twitter_site":"@sept_sentido","twitter_misc":{"Written by":"Mois\u00e9s Alvarado","Est. reading time":"18 minutes"},"schema":{"@context":"https:\/\/schema.org","@graph":[{"@type":"WebSite","@id":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#website","url":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/","name":"S\u00e9ptimo Sentido","description":"Un revista de La Prensa Gr\u00e1fica","potentialAction":[{"@type":"SearchAction","target":{"@type":"EntryPoint","urlTemplate":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/?s={search_term_string}"},"query-input":"required name=search_term_string"}],"inLanguage":"en-US"},{"@type":"ImageObject","@id":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#primaryimage","inLanguage":"en-US","url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg","contentUrl":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg","width":1920,"height":1273,"caption":"El orgullo. Varias mazorcas se secan al sol en el patio de Vidalina. Al fondo est\u00e1 su casa, que ha terminado de construir con su propio dinero."},{"@type":"WebPage","@id":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#webpage","url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/","name":"Vidalina contra el destino de pobreza - S\u00e9ptimo Sentido","isPartOf":{"@id":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#website"},"primaryImageOfPage":{"@id":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#primaryimage"},"datePublished":"2017-10-29T06:10:00+00:00","dateModified":"2017-10-28T02:31:29+00:00","author":{"@id":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#\/schema\/person\/197559f52d40dba891b4cf81782a2f57"},"breadcrumb":{"@id":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#breadcrumb"},"inLanguage":"en-US","potentialAction":[{"@type":"ReadAction","target":["https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/"]}]},{"@type":"BreadcrumbList","@id":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vidalina-destino-pobreza\/#breadcrumb","itemListElement":[{"@type":"ListItem","position":1,"name":"Portada","item":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/"},{"@type":"ListItem","position":2,"name":"Vidalina contra el destino de pobreza"}]},{"@type":"Person","@id":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#\/schema\/person\/197559f52d40dba891b4cf81782a2f57","name":"Mois\u00e9s Alvarado","image":{"@type":"ImageObject","@id":"http:\/\/7s.laprensagrafica.com\/#personlogo","inLanguage":"en-US","url":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d68c8c6bc1ccfcea30265efe0253e2d?s=96&d=mm&r=g","contentUrl":"https:\/\/secure.gravatar.com\/avatar\/8d68c8c6bc1ccfcea30265efe0253e2d?s=96&d=mm&r=g","caption":"Mois\u00e9s Alvarado"},"sameAs":["http:\/\/7s.laprensagrafica.com","https:\/\/www.facebook.com\/revista7S\/","https:\/\/twitter.com\/revista7S"],"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/author\/malvarado\/"}]}},"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/10\/ss-vidalia-01.jpg","jetpack_publicize_connections":[],"jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p91Eoh-te","jetpack-related-posts":[{"id":5227,"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/vivir-en-comunidad-y-sin-escrituras\/","url_meta":{"origin":1812,"position":0},"title":"Vivir en comunidad y sin escrituras","date":"10 February, 2019","format":false,"excerpt":"Comprar casa propia es un privilegio tan grande que algunas personas se han organizado para construirlas con sus propias manos. Desde 2003, en El Salvador se ha empezado a gestar un movimiento de cooperativas de vivienda por ayuda mutua. En el pa\u00eds solo el 53 % de los hogares son\u2026","rel":"","context":"In &quot;Reportaje Nacional&quot;","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2019\/02\/fsep10022019fzcon05a.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":2668,"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/reponerse-la-depresion-12-e-siete-anos-despues\/","url_meta":{"origin":1812,"position":1},"title":"Reponerse de la depresi\u00f3n 12-E siete a\u00f1os despu\u00e9s","date":"21 January, 2018","format":false,"excerpt":"La comunidad 30 de Abril es el hogar de 750 familias en Ciudad Arce que viven en los m\u00e1rgenes del desarrollo econ\u00f3mico. A solo unos minutos de estas tierras hay un centro comercial y f\u00e1bricas, pero en las casas de la 30 de Abril no hay agua potable y solo\u2026","rel":"","context":"In &quot;Reportaje&quot;","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/01\/fsep14012018jgcom015.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":1953,"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/buzon-05-nov-2017\/","url_meta":{"origin":1812,"position":2},"title":"Buz\u00f3n","date":"5 November, 2017","format":false,"excerpt":"Mis felicitaciones a Mois\u00e9s Alvarado por ese reportaje donde se refleja el esp\u00edritu de lucha de muchas mujeres salvadore\u00f1as rurales y de las que vivimos en el \u00e1rea urbana por sacar a nuestros hijos adelante siendo jefas de hogar.","rel":"","context":"In &quot;Buz\u00f3n&quot;","img":{"alt_text":"Buz\u00f3n","src":"https:\/\/i0.wp.com\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2017\/11\/buzon-5-nov-2017.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":3464,"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/santiago-de-maria-y-su-casi-adios-a-sus-albergues\/","url_meta":{"origin":1812,"position":3},"title":"Santiago de Mar\u00eda y su casi adi\u00f3s a sus albergues","date":"29 April, 2018","format":false,"excerpt":"Tras los terremotos de 2001, cientos de familias en Santiago de Mar\u00eda se quedaron sin hogar. Fueron reubicadas en espacios llamados albergues. Les dijeron que ser\u00eda por seis meses, pero fueron 15 a\u00f1os de hacinamiento, ausencia de servicios b\u00e1sicos y violencia. A partir de 2016, la mayor\u00eda cuenta con una\u2026","rel":"","context":"In &quot;Reportaje Nacional&quot;","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2018\/04\/fsep29042018fzusu34.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":10049,"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/munguia-payes-y-sus-familiares-se-beneficiaron-con-ocho-terrenos-del-ipsfa\/","url_meta":{"origin":1812,"position":4},"title":"Mungu\u00eda Pay\u00e9s y sus familiares se beneficiaron con ocho terrenos del Ipsfa","date":"9 November, 2021","format":false,"excerpt":"[:es]El exministro de Defensa, David Mungu\u00eda Pay\u00e9s, y tres de sus familiares compraron ocho terrenos entre 2012 y 2019 al Ipsfa. La Fiscal\u00eda denuncia lavado de dinero en la inversi\u00f3n de m\u00e1s de un mill\u00f3n de d\u00f3lares en los lotes adquiridos a precios preferenciales. La compra m\u00e1s reciente fue avalada\u2026","rel":"","context":"In &quot;Reportaje&quot;","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2021\/11\/fnac30102021xxmili343.jpg?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]},{"id":10221,"url":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/condadillo-sin-las-viviendas-construidas-no-nos-movemos-de-aqui\/","url_meta":{"origin":1812,"position":5},"title":"Condadillo: &#8220;Sin las viviendas construidas, no nos movemos de aqu\u00ed&#8221;","date":"8 April, 2022","format":false,"excerpt":"[:es]Condadillo es el segundo caser\u00edo de Conchagua que est\u00e1 dentro de los l\u00edmites del dise\u00f1o del Aeropuerto Internacional Del Pac\u00edfico. M\u00e1s de 30 parcelas con viviendas ser\u00e1n afectadas si el proyecto se construye tal y como ha sido presentado por CEPA. En cada lote, hay de dos a tres hogares\u2026","rel":"","context":"In &quot;Reportaje&quot;","img":{"alt_text":"","src":"https:\/\/i0.wp.com\/7s.laprensagrafica.com\/wp-content\/uploads\/2022\/04\/fsep26032022ggconda31.png?resize=350%2C200&ssl=1","width":350,"height":200},"classes":[]}],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1812"}],"collection":[{"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/3"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1812"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1812\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1824,"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1812\/revisions\/1824"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1813"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1812"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1812"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/7s.laprensagrafica.com\/en\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1812"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}