Esto es agua

“Esto es agua”, de David Foster Wallace, es una maravilla de ensayo que me deja sintiéndome menos sola. Ahí el autor describe el tedio de la vida de un adulto típico que se levanta temprano por la mañana para ir a un trabajo difícil que al final del día lo deja agotado y con un fuerte deseo de volver a casa, cenar bien y tener un par de horas para algún recreo antes de acostarse luego, porque sabe que el próximo día hay que levantarse temprano para volver a lo mismo. Y ahí es cuando esta persona recuerda que no hay nada de comer en casa.

En vez de volver a su hogar, le toca ir al supermercado. Es la hora pico de tráfico y las calles están saturadas de autos. De modo que llegar al súper le lleva más tiempo de lo normal y, cuando al fin llega, ve que está lleno de gente como él, que luego de un día de trabajo trata de comprar las provisiones que no pudo comprar en otro momento de la semana. El súper es el último lugar de la tierra en el que se quiere estar, pero es imposible hacer las compras con eficiencia. Anda por los pasillos atiborrados de gente apurada y cansada y al fin, se dirige a las cajas y hace cola. Así, David Foster Wallace representa las rutinas y tareas aparentemente fastidiosas y sin sentido que llenan nuestras horas, días, semanas y años.

Y aquí está la magia del ensayo; el autor nos hace ver que hay una salida al laberinto de tareas intrascendentes, insignificantes y frustrantes. El escape está en no caer en un modo de ser y de actuar que es automático, natural y establecido. Wallace nos propone la posibilidad de que en estos momentos tan miserables se puede escoger cómo pensar para así enfrentarnos con la vida con más claridad y gracia. Por ejemplo, existe la posibilidad de una manera distinta de percibir a esa gorda, de ojos muertos, sobremaquillada que no deja de gritarle a su hijito en la cola del súper. Wallace nos dice: “Quizás ella no es siempre así. Quizás lleva tres noches sin dormir sosteniendo la mano de su marido que muere de cáncer de los huesos. O quizás esta señora es la misma que ayer ayudó a tu mujer a resolver ese horrendo trámite en el Registro de Autos con un simple acto de gentileza de su parte”.

El secreto, según Wallace, es tomar consciencia de la forma en que percibimos al mundo y a la gente a nuestro alrededor. En las trincheras del día a día de la vida de un adulto hay la posibilidad de momentos significativos y hasta sagrados, en los que se puede experimentar amor, comunión y la mística que está en percibir el meollo verdadero de las cosas.

Leer a Foster Wallace me recuerda que cada día merece claridad, atención, conciencia y disciplina a pesar de las tareas intrascendentes y poco llamativas que pueden llenar nuestras horas. La alternativa es lo inconsciente, lo automático, y el funcionamiento por “default”.

Somos como peces que no se dan cuenta que están en el agua y tenemos que estar constantemente recordándonos a nosotros mismos, una y otra vez que estos momentos son reales y esenciales: “Esto es agua. Esto es agua. Esto es agua”.

Carta Editorial

Todo está relacionado. No se puede iniciar una lucha por la protección de la barrera coralina, si antes no se ha pensando en el bosque de mangle; y antes de eso, en las zonas que rodean al bosque. Nosotros, los seres humanos, somos el eslabón más problemático y complejo en la cadena. No se puede tener éxito en proteger la barrera coralina si antes no se ha pensado en cómo se le va a enseñar a los pobladores de la zona a sobrevivir sin hacer daño. Así es como se explica, a grandes rasgos, lo que sucede en el Área de Conservación de Los Cóbanos, que se extiende por seis municipios de Sonsonate y uno de La Libertad.

Hacer una intervención en favor del área de conservación siempre ha traído a cuenta la relación que los pobladores tienen con el medio ambiente. No se les puede pedir que cuiden algo y pasar por alto el hambre. Para que haya resultados favorables es indispensable convertirlos en parte de la solución y hacer con ellos que se comprometan con la causa. Nadie, al final de cuentas, quiere que se agote su fuente principal de ingresos y de modo de vida.

Se trata de un proceso de reeducación que requiere, en gran medida, de paciencia. No es lo mismo obtener frutos con químicos que hacerlo de manera orgánica. La segunda se tarda más y durante este tiempo extra que tomará cosechar, hay que saber qué hacer para subsistir. El texto escrito por el periodista Moisés Alvarado para abrir la edición de hoy es un recorrido por este camino hacia la sostenibilidad y luego el rescate de áreas boscosas.

Proteger la barrera coralina, tan hermosa como sensible, es una prioridad que deja al descubierto que antes hay que cubrir otras necesidades básicas.

“No debemos tener miedo a comenzar”

¿Cómo imagina su academia dentro de 10 años?

Más grande, con muchos más educadores y avanzando en conocimientos técnicos y tecnológicos porque la carrera está avanzando hacia ese punto.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Quizá emprender el negocio, o desarrollar mi propia marca y hacerla crecer. Recuerdo que escribía en cuadernos cómo me gustaría que se llamara mi negocio, y aún guardo algunas de esas páginas. Cuando las veo me hacen pensar en lo atrevida que fui en ese momento.

¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?

Entre más sencillo, más feliz se puede ser en todo.

¿Qué significa su familia?

Pueden existir miles de cosas más, pero la familia es el universo para mí. Es todo.

¿Cómo ha sido la experiencia de emprender en El Salvador?

Los requisitos para emprender un negocio en otro país son enormes, en cambio en El Salvador, podés comenzar con cosas pequeñas. Pero cuando vas avanzando hay demasiados retos. El camino y los obstáculos han sido difíciles en muchos momentos.

¿Usted cree en la inmortalidad del alma?

Es un tema bien difícil, pero creo que si Dios es eterno, también nosotros.

¿Qué consejo se daría?

No tener miedo. Los miedos son los que te detienen a emprender, a seguir adelante. No importa la edad, no debemos tener miedo a comenzar.

Instantáneas del verbo apasionado (10)

NO ES POSIBLE OLVIDARLO

Es lo que digo cada vez que la memoria me reclama por algún recuerdo roto.

TRAS LA VENTANA

¿Qué diera por sentir que el mar se encuentra ahí siempre llamándome?

EL RELOJ VIVE EN VELA

Y por eso lo admiro más que a nadie.

ATENAS AMANECIENTE

Todos los silbos de Occidente se reúnen a cantar el Aleluya.

FRAGANCIA FIEL

La descubro en la almohada cada vez que despertamos.

¿QUIÉN ESTÁ AL VOLANTE?

Como en todo momento, el horizonte.

EL HORMIGUERO MÁS FECUNDO

Es el de los anhelos enamorados de la realidad.

REVELACIÓN SIN HUELLA

Es la que cada día recibo de la aurora y del crepúsculo.

EN COMPAÑÍA DE LOS AUSENTES

Aviso que esta tarde estaré dedicado a mi tertulia favorita en un lugar desconocido.

LA ETERNIDAD TRANSPIRA

Y en una gota de ese astral sudor se resumen los fuegos de todas las edades.

ESTOY MIRÁNDOTE EN SILENCIO

No necesito más para ser el perfecto mensajero de las voces mágicas.

EN ARCA ABIERTA

Los espejismos fatuos hacen su agosto.

CUANDO EL RÍO SUENA

Es que los espíritus de la arena profunda quieren salir a respirar sin miedo.

UN ECO ENTRE CAMPANAS

Es el grillo del tiempo que se ha colado para concelebrar la ceremonia zodiacal.

OBRAS SON AMORES

Y también buenas razones, aunque nos cueste tanto reconocerlo.

EN EL PRINCIPIO FUE LA OSCURIDAD

Que trajo consigo de la mano a la luz, su hermana siamesa.

ENCUENTRO DE CAMINOS

El que viene del norte y el que viene del sur siempre pasan de largo, pero sonrientes.

LA TERRAZA MÁS ALTA

Cuando el sótano se aburre sube con rapidez la escalera de caracol en busca de su entorno.

ANOCHECER EN PAZ

Es lo que recomiendan las Sagradas Escrituras del jardín.

LOS COLORES DEL SUEÑO

Son los mejores publicistas de la noche.

PREGUNTAS INOCENTES

Las que le hace la fe a la inspiración.

CON LAS HORAS CONTADAS

Los humanos tenemos una inmensa ventaja: la duración de nuestras horas será un misterio siempre.

LA TENTACIÓN DE REGRESAR

Es nuestra carta de ciudadanía.

EN LA HUMEDAD DEL FUEGO

Y como somos seres paradójicos no es de extrañar que así nos sintamos alma adentro

PASIÓN A MEDIA VOZ

Porque el murmullo desvelado es la manera más radiante que tengo de decírtelo.

LES RUEGO QUE ME CREAN

Si alguna vez reencarno querría hacerlo así: como un arroyo de montaña.

SE ACERCA LA CANÍCULA

Y los senderos se quedan en suspenso como si recordaran que el polvo es su destino.

ALMOHADAS VINCULANTES

Nos invitan al único descanso que florece: el de las sienes enlazadas.

EN PLENO VUELO

Es ella. ¿Quién lo duda? Es Amparo Rivelles. Y las imágenes en blanco y negro se aglomeran en torno.

NUESTRA CAPILLA FAVORITA

La compartimos con ardillas y cuervos en un rincón boscoso del Taj West End.

Caimanera, la frontera más cercana entre Cuba y Estados Unidos

De cerca. Este poblado comparte paisaje con la cárcel de Guantánamo. Aquí, Cuba y Estados Unidos comparten una lengua de tierra y una playa.

El punto más cercano entre Cuba y Estados Unidos no se encuentra a 90 millas en una zona entre el noroeste de la isla y los Cayos de Florida. En la provincia de Guantánamo existe, cara a cara, una frontera que recuerda que la presencia estadounidense está muy cerca, o como se dice en el Caribe, “en la sala de la casa”.

Esa zona, donde está localizada la base naval de Guantánamo, representa una espina clavada en el orgullo de los cubanos, quienes piden que los terrenos ocupados por la Marina de Estados Unidos, que se ubicó allí desde principios del siglo XX y ha desistido de marcharse, sean devueltos a sus manos por ser parte del territorio nacional.

Estados Unidos posee 45 millas cuadradas de tierra en Cuba con una frontera que se extiende por una longitud de 17 millas. No es un cayo cercano a la costa del territorio principal, ni una isla aledaña del archipiélago, como fueron los casos de Vieques y Culebra en Puerto Rico. No, se trata de un enclave estadounidense en pleno suelo cubano, en los dos extremos de una de las mejores bahías de bolsa del mundo, perfecta, por ejemplo, para la construcción de un muelle de trasbordo o un punto vital para la industria pesquera.

Allí impera el estilo de vida típico de las bases militares estadounidenses, con sus tiendas libres de impuestos, establecimientos de comida rápida, dispensarios médicos, entre otras comodidades básicas. Cerca de 5,000 personas permanecen allí entre personal civil y militar.

Su estatus legal es confuso, pues técnicamente es territorio soberano de Cuba, pero con jurisdicción de Estados Unidos, lo cual crea un vacío legal que fue usado como excusa en su momento para establecer el centro de detención de personas calificadas como terroristas que todavía operan las autoridades estadounidenses.

La presencia de Estados Unidos en esta zona del oriente cubano tiene mucha historia y data de la invasión de 1898, provocada por la guerra hispanoamericana contra España. Lo que hoy es la base naval de Guantánamo comenzó a gestarse a través de un convenio en 1903, el cual se valió de la llamada Enmienda Platt, un recurso mediante el cual se reconocía la independencia de Cuba, pero que daba a Estados Unidos, tras su triunfo en la guerra contra España, la autoridad de intervenir en los asuntos de Cuba y controlar parte de su territorio.

Estados Unidos paga a Cuba la cantidad de $4,085 al año por concepto de arrendamiento, un dinero que, tras el triunfo de la revolución de Fidel Castro Ruz, el Gobierno cubano solo cobró “por error” en 1959 y que desde entonces el cheque, depositado a través de la embajada de Suiza como mediador, nunca ha sido cambiado. Los fondos caducan al año y son devueltos a la cuenta de la Marina de Guerra de Estados Unidos, entidad que paga a nombre del Tesoro de Cuba, un organismo que ni siquiera existe en la isla.

La presencia estadounidense en esa zona de Cuba constituye, junto con el embargo o bloqueo económico, la principal fuente de resentimiento entre ambos vecinos. Si bien nunca se han registrado enfrentamientos oficiales entre tropas, en esas 17 millas de frontera se han registrado diversos hechos muy particulares.

Por ejemplo, Cuba decidió dejar una especie de espacio muerto entre ambos lados, algo parecido a la franja del paralelo que divide las dos Coreas, un territorio divisorio que por décadas, por ejemplo, estuvo repleto de minas.

Ya libre de peligro, ese espacio ha servido para escaramuzas entre soldados de los dos lados o bromas de mal gusto, como saltarse al lado del otro y dejar excremento, o enviar buzos a pasar las fronteras mutuas para dejarse “regalitos” que indiquen que estuvieron por allí sin ser detectados.

Por esos lares también se han registrado serios incidentes que Cuba imputa a los militares estadounidenses.

Entre ellos está el lanzamientos de materiales inflamables desde aviones procedentes de la base; presuntas provocaciones de soldados norteamericanos, incluyendo insultos, lanzamientos de piedras, de latas con material inflamable y disparos con pistolas y armas automáticas; violaciones de las aguas jurisdiccionales de Cuba, y la muerte de ciudadanos cubanos a manos de fuerzas de Estados Unidos.

El Gobierno cubano reclama que el 6 de enero de 1961 fue torturado por soldados de la base naval el obrero Manuel Prieto Gómez, quien laboraba allí hacía más de tres años, por delito de “ser revolucionario”.

El 15 de octubre de ese año, Cuba sostiene que fue torturado y luego asesinado el obrero cubano Rubén López Sabariego, mientras que el 24 de junio de 1962 mataron con disparos desde la base a Rodolfo Rosell Salas, pescador del poblado de Caimanera.

El 19 de julio de 1964, los cubanos afirman que tiros de militares estadounidenses provocaron la muerte al guardafrontera de 17 años Ramón López Peña, en el puesto donde cumplía con su turno, y el 21 de mayo de 1966 le ocurrió lo mismo al soldado Luis Ramírez López.

En octubre de 1991, Estados Unidos le jugó una broma pesada al Gobierno cubano cuando aviones y helicópteros procedentes de la base naval violaron el espacio aéreo y sobrevolaron la ciudad de Santiago de Cuba, donde Castro Ruz comandaba el IV Congreso del Partido Comunista.

Estados Unidos no ha esclarecido oficialmente los incidentes y Cuba aspira a que se haga justicia en algún momento.

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CORDIALIDAD PESE A TENSIÓN

Las relaciones, sin embargo, han sido más de cordialidad que de hostilidad. Por ejemplo, por años, ciudadanos cubanos entraban a trabajar a la base a diario.
Allí llegaron a laborar 5,000 cubanos, los cuales fueron reducidos a 700 por Estados Unidos en 1964 tras triunfar la revolución. Con el paso del tiempo, esos empleos, en su mayoría de mantenimiento, no se repusieron y los últimos dos cubanos empleados por la base naval se jubilaron en 2013.

Algunos de ellos decidieron quedarse dentro de la base y 23 todavía viven retirados en las instalaciones militares. Cuba les ha permitido entrar a territorio nacional en varias ocasiones por “razones humanitarias”.

Cerca de 40 familiares o extrabajadores cubanos todavía cobran pensiones del Gobierno estadounidense por sus labores allí.
Esos trabajadores pasaban a la base naval a través de unos puntos fronterizos habilitados para esos fines. Esas postas todavía existen y son usadas para contactos periódicos que se dan entre ambos lados, pues hay temas logísticos que tratar y los encuentros entre las autoridades cubanas y las estadounidenses no son anormales.
A la base naval es imposible acceder desde suelo cubano. La zona está completamente militarizada. Solo dos pueblos están enclavados en el área de seguridad que Cuba ha delimitado en torno de la instalación estadounidense, Boquerón y Caimanera.

Para llegar a ellos se requiere de un permiso especial muy complicado de obtener. Ambos pueblos son considerados zonas de seguridad nacional, por lo que para poder residir allí hay que pasar un proceso de verificación extremo, incluso para quien quiere establecer una relación marital o simplemente visitar la familia.

Su estatus legal es confuso, pues técnicamente es territorio soberano de Cuba, pero con jurisdicción de Estados Unidos, lo cual crea un vacío legal que fue usado como excusa en su momento para establecer el centro de detención de personas calificadas como terroristas que todavía operan las autoridades estadounidenses.

El Nuevo Día visitó Caimanera como parte de un grupo de periodistas internacionales a los cuales se les permitió acceso al municipio fronterizo con la base naval.
El pueblo recibe a sus visitantes con un control militar y un pancarta que lee: “Caimanera, primera trinchera antiimperialista”.

Ese mensaje no es casual. Caimanera, junto con Boquerón, está considerado como el primer punto de respuesta en el caso de que Estados Unidos decidiera intervenir militarmente en Cuba usando la base naval como centro de operaciones, por lo que no es casual que muchos de sus 9,000 residentes sean militares con sus familias.
Dentro de sus límites, el pueblito es pintoresco, muy a la cubana, con su plaza pública, tiendas estatales muy bien surtidas (mejor que muchas de La Habana) y calles repletas de transeúntes que van y vienen por la carretera central o la vía que bordea todo el pueblo de frente al mar, de cara a la bahía, desde donde pueden apreciarse las turbinas eólicas que Estados Unidos montó para alimentar de energía la base.

Desde Caimanera se ve poco de la base naval. En el muelle de los pescadores se aprecian las boyas anaranjadas y una barda flotante colocadas por el Ejército cubano para marcar el peligro y la cercanía al área controlada por los estadounidenses, que está a los dos lados de la boca de la bahía.

Los pescadores del pueblo, que son cerca de 60, solo pueden ejercer su oficio en la parte adentro de la bahía, ya que les está vetado usar la rica embocadura de zona o salir a mar abierto por el control estadounidense en la entrada del área.

Sus residentes viven orgullosos de encontrarse en la primera línea de fuego de lo que cada día es menos probable, un enfrentamiento militar entre los dos países.

“Hemos tenido que soportar una falta de respeto, es como soportar a un vecino indeseable, que te molesta con su himno, con su práctica militar. Sencillamente, han creado un sentimiento de rechazo, sentimos odio porque ellos están ahí. No hemos podido disfrutar de las bondades de nuestra bahía. Yo tengo 66 años y nunca he disfrutado de una acampada ahí, de sus playas”, dijo a El Nuevo Día el historiador del pueblo, Pedro Batista, quien es presidente de la Dirección Cultural José Martí en Caimanera y jubilado del sector de la cultura.

“El mejor coto de pesca está ahí, es la tercera bahía de bolsa del mundo y no hemos podido explotarla, ni desarrollar la industria de la pesca, el comercio de cabotaje. Caimanera y Guantánamo tuvieran un desarrollo socioeconómico más floreciente de contar con la bahía, y hubiera ayudado al desarrollo del país”, agregó.

Los cubanos reclaman que la ocupación estadounidense en ese territorio –el cual puede ser devuelto a Cuba de manera unilateral por Estados Unidos, mediante un pacto entre los dos países, siempre y cuando haya un Gobierno reconocido como democrático en la isla– ha afectado severamente el desarrollo económico de Guantánamo.

“Que este territorio esté ocupado por una base norteamericana ilegal exige un esfuerzo superior. Esta base naval ilegal provoca muchas limitaciones en el desarrollo económico y social de nuestro territorio, a partir de que Caimanera está ubicada en la parte interior de la bahía, zona cenagosa, y la base naval está ubicada en la parte de la entrada, donde están creadas las mejores condiciones de playa y económicas para el desarrollo de nuestro territorio”, explicó a El Nuevo Día el presidente de la Asamblea Municipal del Poder Popular de Caimanera, José Ángel Calviño Pérez.

¿Qué quiere la gente de Caimanera, que los americanos se vayan?
—Que se vayan y que nos acaben de entregar nuestra tierra, que es nuestra, que es de los cubanos, y que los cubanos la queremos y la estamos guapeando, para seguir desarrollando nuestro territorio.

Más allá de los problemas económicos e ideológicos que causa la presencia militar estadounidense en la zona, los residentes de Caimanera sufren de temas prácticos que no se dan en otras partes de Cuba y que solo se configuran aquí por la particularidad de la necesidad de seguridad extrema.

Los residentes, que reciben trato especial en compensación y suministros por parte del Estado, se cantan felices de vivir en un pueblo costero, bello, tranquilo y libre de delincuencia, pero pagan un precio que llega a ser alto.

“¡Aquí somos felices!”, exclamó en voz alta la maestra Olga Pérez Guerra, quien, rodeada de sus alumnos, paseaba por la zona del muelle del pueblo.
“¿Somos felices aquí?”, preguntó a su alumnos, quienes a coro respondieron con un “¡sí!” largo y sonoro.

Pero no todo es color de rosa. La maestra adora el pueblo por su calma, por su belleza natural, por el acceso a un mar tranquilo a cualquier hora. Reconoce, sin embargo, que hay limitaciones importantes por la presencia, al sur del pueblo, de soldados de Estados Unidos.

“Pudiéramos ser mejores. Si no tuviésemos limitaciones, cuánto pudiéramos aprovechar las bellezas naturales que tiene ese lado de nuestro suelo y recibir visitas a cualquier hora, de cualquier parte, como ocurre en otras partes del país, sin limitaciones por seguridad”, manifestó Pérez Guerra.

En octubre de 1991, Estados Unidos le jugó una broma pesada al Gobierno cubano cuando aviones y helicópteros procedentes de la base naval violaron el espacio aéreo y sobrevolaron la ciudad de Santiago de Cuba, donde Castro Ruz comandaba el IV Congreso del Partido Comunista.

¿Nos puede hablar de esas limitaciones?
—Una limitación por seguridad es que yo, como joven, para tener una pareja no caimanerense tengo que pedir varios documentos para que pueda establecerse acá. Estamos privados de visitas de personas de otras provincias y países, eso no ocurre en ninguna otra parte del país. Del lado allá hay bellas playas, que no podemos disfrutar, que nos tocan a nosotros y hoy no podemos beneficiarnos de ellas. Nos afecta psicológicamente, socialmente, nos impide el desarrollo normal y las relaciones con jóvenes de todas las provincias y del mundo. Ellos solo buscan una justificación para provocar una agresión militar a nuestro suelo y en Cuba va a seguir ondeando la bandera bella y hermosa, y presente estará la sonrisa de nuestros niños.
El deseo de los cubanos de recibir de vuelta los terrenos de la base naval de Guantánamo no se cumplirá a corto plazo. Ni siquiera los avances en las relaciones entre Cuba y Estados Unidos dados bajo las administraciones de Barack Obama y Raúl Castro Ruz lograron mover un ápice en el tema.

Mucho menos lo hará bajo la presencia de Donald Trump en la Casa Blanca, sobre todo porque la intención del mandatario es sostener el centro de detención para presuntos terroristas que opera en la base naval, que representa el único motivo determinante para que Estados Unidos mantenga en operaciones ese recinto militar.
Esa es la creencia del profesor del Centro de Estudios Caribeños de la Universidad de Puerto Rico (UPR) Don E. Walicek, quien recientemente presentó en la Universidad de Ciencias Médicas de Guantánamo su libro “Guantánamo y el imperio estadounidense: las humanidades responden”.

“Estados Unidos mantiene la base como un símbolo para mantener su posición estratégica y poder en el mundo, para controlar varias poblaciones caribeñas, los cubanos, los haitianos, los jamaicanos, entre otros”, dijo Walicek, quien es estadounidense y lleva 15 años trabajando en la UPR, a El Nuevo Día en Guantánamo.

“Si se estudia la historia de la base, hay varias opciones a corto plazo para devolver los terrenos a Cuba. Un primer paso sería cerrar la prisión, que es ilegal, pues han ocurrido cosas que ni el gobierno federal de Estados Unidos puede controlar. Ese sería un paso bien útil para analizar cómo utilizar el espacio y después devolver el territorio a Cuba”, agregó.
En teoría, el proceso para devolver la base naval es complejo. Si Estados Unidos decide cerrar las operaciones militares allí, eso no significa que renunciará al control sobre el terreno. De hacerlo, tendría que acordar con Cuba qué pasará con las instalaciones allí construidas, como el aeropuerto, los muelles, las residencias, edificios de trabajo y la cárcel. El Gobierno estadounidense podría destruirlos, venderlos a Cuba o simplemente cederlos.

Ese escenario, no obstante, pinta lejos de concretarse, por lo que la única certeza a corto plazo es que Caimanera seguirá de vecino de los marines de Estados Unidos, con las tensiones que un escenario como ese crea, sea para un lado o para el otro de la verja que hoy divide ambos mundos

Nueve expresidentes de América Latina son investigados por el caso Odebrecht

En abril de 2015, Odebrecht celebraba el título de mayor constructora de América Latina. Tenía obras en todos los rincones del continente y acumulaba ganancias récord. Con el avance de las investigaciones contra la corrupción iniciadas en Brasil en la ruta de la Operación Lava-Jato, la empresa eligió el camino de las colaboraciones judiciales y causó temblores en el mundo político latinoamericano al confesar sus crímenes de corrupción en 10 países de la región. El número de presidentes y expresidentes investigados en el continente, tres años y medio más tarde, da una medida del alcance de las maniobras de la empresa: al menos nueve exmandatarios de la región están en la mira de las autoridades de sus países, y un presidente ya perdió su cargo. El caso Odebrecht trajo una ola de investigaciones sobre los presidentes que, aunque no tuviesen relación con la constructora bahiana, también quedaron envueltos en tramas sospechosas.

Para el fiscal del Ministerio Público Federal, Roberson Pozzobon, quien integra el equipo de trabajo de la Operación Lava-Jato, en Curitiba, si antiguamente las dificultades burocráticas y las diferencias legales entre los países permitían que los crímenes transnacionales quedaran prácticamente impunes, hoy el escenario cambió.

“Hoy es posible intercambiar informaciones y pruebas en el ámbito de investigaciones y procesos criminales de forma bastante rápida y eficiente, ya sea con países más próximos geográficamente, como en América Latina, o incluso en Asia”, afirmó.

Pozzobon dice que antiguamente el triunfo de las organizaciones criminales era el lavado de dinero en el exterior, fuera del país de origen, justamente para dificultar el rastreo de valores. Con las nuevas reglas y tratados de cooperación internacional, sin embargo, la modalidad se ha convertido en “un verdadero talón de Aquiles” para los criminales.

En Brasil, el encarcelamiento del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva es el mayor símbolo que encierran las investigaciones. El exmandatario ya fue condenado en dos instancias por haber recibido, según la acusación, un departamento reformado por OAS como compensación por negocios con Petrobras. Lula niega haber recibido el departamento o actuado en favor de la compañía.

El patriarca de la familia Odebrecht, Emilio, reveló a la Justicia brasileña que conversaba con Lula e interlocutores del Gobierno sobre temas de interés de la empresa, como medidas provisorias y líneas de crédito. Emilio reveló información que generó otros juicios contra Lula, en los que el expresidente es acusado de haber sido beneficiado con la reforma de una casa quinta en Atibaia, ciudad del interior de Sao Paulo y en que la empresa es acusada de comprar un terreno para instalar el Instituto Lula. La defensa afirma que la casa quinta no está registrada a su nombre y niega haber cometido delitos. En relación al otro caso, dice que el instituto fue instalado en otro lugar y que Odebrecht no participó en su creación.

Las denuncias de Odebrecht implicaron a todos los expresidentes vivos de Brasil. Los juicios que contenían citaciones contra José Sarney y Fernando Henrique Cardoso ya fueron archivados. Hay una investigación basada en las denuncias del grupo contra Fernando Collor de Mello que aún está en curso. Collor es imputado en un juicio ante el Supremo Tribunal Federal, acusado de recibir más de R$30 millones (US$ 7.3 millones) en sobornos por negocios de BR Distribuidora, que no tiene relación directa con Odebrecht.

Infografía

En Perú, el espectro de mandatarios en la mira de la Justicia también es amplio. Cuatro expresidentes son investigados por sospechas de corrupción que involucran a Odebrecht. Alejandro Toledo es acusado de recibir US$20 millones en sobornos de la constructora por la obra de la carretera Transoceánica. En febrero de 2017, un juez determinó su prisión preventiva por 18 meses. Pero, como Toledo está en Estados Unidos, la fiscalía pidió su extradición, que fue confirmada por las cortes superiores. Aún no hubo respuesta de parte de las autoridades norteamericanas.

Alan García es investigado por tráfico de influencias en un caso que investiga la concesión a Odebrecht de una línea de metro de Lima. Él habría facilitado que la constructora ganara la licitación con otras dos empresas. No le fue impuesta ninguna restricción judicial.

El único de los expresidentes peruanos que estuvo preso fue Ollanta Humala, acusado, junto a su esposa, Nadine Heredia, de lavado de dinero por haber recibido, según los delatores, US$3 millones de Odebrecht para su campaña. Él estuvo nueve meses en prisión preventiva, antes de que la Justicia revocara la medida a fines de abril.

Pedro Pablo Kuczynski, a su vez, fue el único en perder su cargo. Renunció en marzo, también sospechoso de lavado de dinero por contratos firmados con Odebrecht por empresas ligadas a él cuando era ministro. Está impedido de salir del país por 18 meses y tuvo sus bienes confiscados.

En Colombia, las investigaciones iniciadas por los acuerdos con Odebrecht alcanzaron al expresidente y Premio Nobel de la Paz Juan Manuel Santos. El 30 de mayo fue liberado de una investigación en la Cámara de Diputados bajo sospecha de recibir dinero de Odebrecht en sus campañas de 2010 y 2014. El caso debe ser analizado por el Consejo Nacional Electoral, aunque especialistas discrepan sobre la competencia de ese tribunal para juzgar la acción.

Nombres próximos a Santos fueron citados por delatores de Odebrecht: el director financiero de la campaña presidencial, Roberto Prieto, llegó a ser investigado penalmente, pero fue absuelto. El exministro de Transporte Gabriel Ignacio García Morales fue condenado por recibir US$6.5 millones de Odebrecht.

Hay dos denuncias contra el expresidente ecuatoriano Rafael Correa, propuestas por un congresista. El exvicepresidente Jorge Glas fue condenado, en diciembre de 2017, a seis años de prisión y a pagar una indemnización de US$7.5 millones. Está acusado de recibir US$3.5 millones de Odebrecht a través de pagos hechos a un tío, según la acusación.

Acusado de recibir US$1.5 millones de Odebrecht en su campaña para la presidencia en 2008, el expresidente de El Salvador Mauricio Funes está exiliado en Nicaragua. Funes viajó a Nicaragua después de haber sido condenado en noviembre del año pasado por enriquecimiento ilícito y condenado a devolver, junto con el hijo, US$419 mil a las arcas públicas.

Argentina, Chile, Guatemala, México, República Dominicana y Venezuela no tienen juicios contra sus presidentes o exmandatarios, aunque se citen transferencias irregulares de Odebrecht a políticos de esos países.

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Falta de colaboración y dificultades para probar sobornos arroja pocos condenados
Las investigaciones del caso Odebrecht en América Latina aún se topan con la dificultad de desentrañar y establecer vínculos entre el soborno que la constructora admitió pagar y los políticos de los países involucrados. En toda la región, equipos de trabajo fueron activados a finales de 2016, luego de que la empresa anunció la firma de un acuerdo con el Departamento de Estado de Estados Unidos en el que admitió haber transferido US$1,000 millones en sobornos a países de las Américas y de África. Las investigaciones fuera de Brasil, iniciadas hace cerca de un año y medio, ya involucran al menos 254 solicitudes de colaboración dirigidas a la Justicia brasileña. El número es prácticamente igual a los 259 pedidos hechos por las autoridades brasileñas para obtener informaciones de otros países.

“Es un camino de doble vía que nos ha permitido recuperar cientos de millones de reales desviados de las arcas públicas hacia el exterior y obtener documentos esenciales para responsabilizar a criminales poderosos, política y económicamente. En paralelo, propició que Brasil compartiera pruebas que permitieron que avanzaran en otros países las investigaciones contra presidentes, expresidentes y exministros”, afirma el procurador Roberson Pozzobon, integrante de la fuerza de trabajo de Curitiba, donde la Operación Lava-Jato fue desentrañada.

Las investigaciones, sin embargo, caminan a pasos más lentos que en Brasil. En Perú, por ejemplo, cuatro expresidentes están siendo investigados. Han sido detenidos siete exfuncionarios del Estado, supuestos testaferros de agentes de mayor rango. Desde la renuncia de Pedro Pablo Kuczynski, en marzo de este año, no hubo operaciones ni nuevos arrestos. Odebrecht celebró acuerdos de colaboración que incluyen la continuidad de sus operaciones para cubrir daños causados por los delitos que admitió.

También están trabadas las investigaciones en México. No hay funcionarios enfrentando juicios, y los mayores castigos dados fueron sanciones administrativas para funcionarios de Odebrecht y de PEMEX, la petrolera estatal del país. La empresa admitió haber pagado US$10.5 millones en México. La Procuraduría General informó que el caso estaba cerrado en octubre de 2017. Sin embargo, hasta julio de este año, nadie fue indiciado.

Los trabajos de investigación en Panamá llegaron recientemente a paralizarse por seis meses, pero fueron retomados en abril. El país anunció, en diciembre de 2016, justo después del acuerdo de Odebrecht con el Gobierno de Estados Unidos, la creación de una Fiscalía Especial Anticorrupción del Caso Odebrecht.

Más investigación. En Perú, la confesión de los ejecutivos de Odebrecht derivó en la creación de un sistema especializado en casos de corrupción de funcionarios dentro del Poder Judicial.

Ecuador es otro país en el que los políticos aún no fueron condenados por las investigaciones del caso Odebrecht. Los trabajos de los investigadores de Ecuador avanzaron al punto de condenar a nueve funcionarios del Gobierno y de la constructora en el país. Un nuevo frente de investigación surgió el año pasado, con la denuncia de irregularidades en el metro de Quito, una obra de R$2,000 millones (US$495 millones).

Aunque Odebrecht haya confesado delitos en América Latina hacia fines de 2016, recién en el último mes de abril la Procuraduría General ecuatoriana logró fijar acuerdo con las autoridades brasileñas para el intercambio de informaciones.

Las medidas más serias tomadas en Venezuela ocurrieron en febrero de 2017, cuando la empresa fue investigada y sus cuentas se congelaron. En julio de 2017, dos familiares del exministro de Transporte Haiman El Troudi tuvieron sus cuentas congeladas. Después de esto, no hubo ninguna condena.

En Argentina, también hay dificultad para el intercambio de información con las autoridades brasileñas. La Justicia Argentina aún no tuvo acceso a las informaciones de los cambistas ilegales o ‘valijeros’ brasileños, responsables de hacer circular el dinero de las coimas de la trama Odebrecht. Las autoridades de los dos países están negociando un acuerdo para que los imputados de la Justicia brasileña puedan ser oídos en el país vecino. El principal obstáculo es la ley argentina, que no prevé librar de condena a un delator que entregue elementos importantes para la investigación.

Está en la mira de los argentinos, por ejemplo, el ‘valijero’ paulista Leonardo Meirelles, que firmó la delación premiada con la Justicia brasileña en 2016. En uno de los fragmentos de la delación, él afirma que transfirió más de US$500 mil a una cuenta, en Suiza, del director general de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) argentina, Gustavo Arribas. Los pagos habrían ocurrido en 2013, cuando Arribas trabajaba en Brasil como empresario de jugadores de fútbol.

Aunque Meirelles no haya dicho los motivos del pago, los investigadores recuerdan que se realizó luego de haberse reactivado un contrato de Odebrecht con el Gobierno argentino para soterrar la ferrovía Sarmiento. Actualmente, la obra es ejecutada por un socio internacional de Odebrecht, la italiana Ghella.

Aún sin las acusaciones de los ‘valijeros’ brasileños, la investigación del caso del tren Sarmiento está adelantada. El diputado Julio de Vido, exministro de los gobiernos Kirchner, puede ser imputado. Hay intercambio de correos electrónicos entre ejecutivos de la constructora y otras socias que comprobaría el pago de coimas. Los fiscales argentinos aún tienen esperanzas de que, en los próximos meses, conseguirán hacer acuerdos con ejecutivos de Odebrecht.

En Colombia, 78 personas son investigadas actualmente por supuesta participación en el escándalo de corrupción; cinco ya fueron condenadas por irregularidades en las obras de Ruta del Sol, entre ellas el exministro Gabriel Ignacio García Morales y los exsenadores Otto Bula y Bernardo Miguel Elías.

Acusado de recibir US$1.5 millones de Odebrecht en su campaña para la presidencia en 2008, el expresidente de El Salvador Mauricio Funes está exiliado en Nicaragua. Funes viajó a Nicaragua después de haber sido condenado en noviembre del año pasado por enriquecimiento ilícito y condenado a devolver, junto con el hijo, US$419 mil a las arcas públicas.

Cárcel. Lula da Silva, expresidente de Brasil, guarda prisión por este caso.

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Reacciones de las instituciones
Desde que Odebrecht firmó un acuerdo de lenidad con el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en el cual sus ejecutivos confesaron haber pagado, entre 2003 y 2014, US$788 millones en sobornos para conseguir contratos en 11 países de América Latina y de África, la Operación Lava-Jato provocó temblores políticos en varios países latinoamericanos. El impacto no fue mayor porque, en diversas naciones de la región, falta independencia y estructura de las instituciones, como en el Ministerio Público, que podrían investigar las denuncias.

Las sacudidas más fuertes fueron en Perú, donde Odebrecht llegó a ser la mayor empresa extranjera en el país. El escándalo ocasionó la renuncia del expresidente Pedro Pablo Kuczynski, substituido en el cargo por Martín Viscarra, juicios penales contra los expresidentes Alejandro Toledo y Ollanta Humala e investigaciones contra el expresidente Alan García y la excandidata presidencial Keiko Fujimori.

El caso Lava-Jato también produjo cambios en las leyes peruanas. Para darle eficacia al proceso de colaboración premiada, el Código de Procedimiento Penal de Perú comenzó a permitir que los jefes de organizaciones delictivas vean disminuidas o suspendidas sus penas en los casos en los que colaboren con la Justicia.

Otra consecuencia institucional de la confesión de los ejecutivos de Odebrecht que pagaron US$29 millones en sobornos en Perú fue la creación dentro del Poder Judicial de un sistema especializado en casos de corrupción de funcionarios. Ese sistema comenzó a operar en marzo y se encarga de los juicios penales por delitos cometidos por funcionarios, entre ellos los del caso Odebrecht.

En Panamá, donde tres ejecutivos de Odebrecht confesaron haber pagado sobornos de US$86 millones, el caso llevó a que dos hijos del expresidente Ricardo Martinelli se fugaran a Estados Unidos, ambos acusados de recibir coimas. En abril, la cancillería panameña solicitó formalmente a Estados Unidos la extradición de Ricardo Alberto Martinelli Linares y Luis Enrique Martinelli Linares.

Quien también huyó a Estados Unidos en el intento de escapar de la Justicia fue Manuel Baldizón, excandidato presidencial en Guatemala, implicado en el caso del pago de US$18 millones en sobornos por Odebrecht para conseguir el contrato de ampliación de una carretera que es la principal vía de acceso del país hacia el sur de México y a El Salvador.

Otro político prófugo en Guatemala es Alejandro Sinibaldi, exministro y también excandidato presidencial. El Ministerio Público guatemalteco está avanzando en los juicios penales y logró el bloqueo de bienes de los procesados por la corrupción de Odebrecht.

En Colombia, las autoridades judiciales iniciaron juicios ni bien recibieron las primeras informaciones del Departamento de Justicia de Estados Unidos. Según las autoridades norteamericanas, los sobornos de Odebrecht en Colombia eran de US$11 millones, pero la investigación del Ministerio Público colombiano concluyó que serían mucho mayores. Hoy existen sobornos documentados por un valor de US$32.5 millones, pero se estima que esa cifra aún puede ser mayor.

En Argentina, donde los ejecutivos de Odebrecht confesaron haber pagado US$41.9 millones para obtener varios contratos de obras públicas, las revelaciones proporcionadas por el Lava-Jato igualmente tuvieron un impacto enorme, aunque podrían tener mayores consecuencias si el Poder Judicial argentino pudiera acceder a la información brindada por los “doleiros” (cambistas ilegales) brasileños. En este momento, los fiscales argentinos aún negocian la posibilidad de llegar a un acuerdo para tener información detallada sobre el pago de coimas por Odebrecht en Argentina.

La principal complicación en la obtención de un acuerdo es la restricción que la ley argentina impone a la renuncia al juicio penal a los delincuentes, cuando ellos colaboran con la justicia dando información. El caso de Odebrecht ya produjo otros cambios en la legislación de Argentina. Con apoyo del Gobierno, el Congreso argentino aprobó, el año pasado, una ley de responsabilidad corporativa que permite el juicio a personas jurídicas.

En Ecuador, donde Odebrecht pagó US$33.5 millones en sobornos, la reacción de rechazo a la corrupción por parte de la sociedad civil, manifestada principalmente por medio de las redes sociales, produjo el despido de varios funcionarios del gobierno del presidente Lenín Moreno. Los funcionarios eran allegados a exintegrantes del gobierno del expresidente Rafael Correa, acusados de estar involucrados en el esquema de corrupción.

Inicialmente, el exfiscal Carlos Baca Mancheno, que por muchos años fue amigo de Correa, abrió innumerables investigaciones preliminares sobre el caso. Pero se cree que fue una estrategia para dispersar las investigaciones en vez de concentrarlas en una única gran investigación que abarcara todas las sospechas de corrupción.

Otro país donde la influencia del Poder Ejecutivo determinó el curso de las investigaciones fue República Dominicana. Allí, el procurador general de la República es designado por el presidente de la república, que puede sustituirlo según su voluntad. La reacción a las denuncias de corrupción de Odebrecht en el gobierno de Danilo Medina surgió sobre todo de la sociedad y generó uno de los fenómenos sociales más importantes de la historia reciente del país: el movimiento Marcha Verde, que realizó grandes manifestaciones populares en contra de la corrupción.

En Argentina, también hay dificultad para el intercambio de información con las autoridades brasileñas. La Justicia Argentina aún no tuvo acceso a las informaciones de los cambistas ilegales o ‘valijeros’ brasileños, responsables de hacer circular el dinero de las coimas de la trama Odebrecht. Las autoridades de los dos países están negociando un acuerdo para que los imputados de la Justicia brasileña puedan ser oídos en el país vecino. El principal obstáculo es la ley argentina, que no prevé librar de condena a un delator que entregue elementos importantes para la investigación.

Por primera vez en la historia dominicana, el tema de la corrupción apareció entre los tres principales problemas del país, según las encuestas. Los principales líderes de la Marcha Verde acusaron a la Procuraduría General de la República de no realizar una investigación consistente a partir de las delaciones obtenidas en Brasil. Esta acusación fue negada por el procurador Jean Alain Rodríguez.

En El Salvador, el avance de las investigaciones también ha sido lento y aún no se sabe si el expresidente Mauricio Funes será procesado por haber recibido de Odebrecht US$1.5 millones para su campaña presidencial en 2008, en la cual el asesor de marketing político fue el brasileño Joao Santana. Funes se exilió en Nicaragua después de haber sido acusado de desviar casi US$1 millón durante su gobierno. En abril último, el procurador general de El Salvador, Douglas Meléndez, informó que solo consiguió cerrar un convenio para intercambiar informaciones con la Procuraduría General de la República brasileña.

Según los especialistas, México fue otro de los países donde la falta de un Ministerio Público independiente del poder político contribuyó a que las investigaciones no avanzaran favorablemente. Allí fue creado un Sistema Nacional Anticorrupción y un Sistema Nacional de Transparencia, cuya prioridad es prevenir casos de corrupción, pero no se conocen resultados penales de las investigaciones de la Procuraduría General de la República sobre el accionar de Odebrecht en el país. La reacción a las denuncias surgió principalmente de los medios de comunicación y de organizaciones de la sociedad civil.

En Brasil, que cuenta con un Ministerio Público fuerte e independiente a escala federal, entidades de defensa de jueces, delegados y fiscales identificaron al menos cuatro iniciativas en el Parlamento brasileño que tendrían como objetivo desacelerar las investigaciones sobre corrupción en Petrobras y en otras áreas de la administración pública, luego de las investigaciones generadas por el Lava-Jato.

Entre las propuestas, consideradas parte de un no declarado paquete anti Lava-Jato, están una nueva ley sobre abuso de autoridad, prohibición de arrepentimiento de imputados presos, blindaje a estudios jurídicos, restricciones a conducciones coercitivas, y el fin de la prisión en segunda instancia. Los proyectos están en trámite en el Congreso brasileño.

El proyecto de una nueva ley de abuso de autoridad establece duras normas para castigar sobre todo a jueces por excesos en las investigaciones criminales. Por este proyecto, los jueces que decreten prisión a investigados sin una debida fundamentación legal estarán sujetos a la destitución y hasta a la detención. El proyecto ya fue aprobado en el Senado y ahora espera la aprobación de la Cámara.

Para Nelson Gustavo Mesquita Ribeiro Alves, director de Asuntos Legislativos de la Asociación de Jueces Federales de Brasil (AJUFE), la propuesta expone a los jueces a un riesgo innecesario. “Si un juez decreta la prisión preventiva a un investigado, y esta prisión es revocada por un tribunal, ese juez estará sujeto a investigación y hasta puede ir preso”, afirma Alves.

El mismo proyecto también limita las conducciones coercitivas. Por esta propuesta, testigos e investigados no pueden ser llevados a declarar a la fuerza, sin haber sido previamente intimados a prestar declaración a las autoridades legales.

Es decir, las conducciones coercitivas solo estarían permitidas en los casos en que los investigados o testigos no respondieran a la orden de presentarse ante el juez, delegado o fiscal. El mes pasado, el Supremo Tribunal Federal (STF) ratificó la idea. Por seis votos a cinco, determinó que la conducción coercitiva solo cabe cuando el investigado se recusa a prestar testimonio.

El país más atrasado en las investigaciones sobre la corrupción de Odebrecht es Venezuela, donde ninguna investigación fue abierta a pesar de que 32 contratos de obras que estaban designadas a la constructora brasileña estén pendientes de ejecución en el país. La exfiscal Luisa Ortega Díaz viajó a Brasil para obtener información y el Ministerio Público de Venezuela llegó a citar a familiares del exministro de Transporte Terrestre y Obras Públicas Haiman El Troudi, que tuvieron US$42 millones congelados en cuentas en Suiza, como implicados en la estructura corrupta.

Díaz acusó también al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, por corrupción y lavado de dinero. “La poca información que ocasionalmente sale a la luz nos dice que los fiscales encargados de la investigación no hicieron su trabajo”, dice Mercedes de Freitas, directora ejecutiva de Transparencia Venezuela. “Si lo hacen, es de forma absolutamente secreta, porque nadie sabe nada”.


Con información de medios del GDA y colaboración de La Prensa de Panamá, Prensa Libre de Guatemala y El Día de República Dominicana

 

Nuestra forma de leer

Va en aumento el número de estudios e investigaciones sobre el impacto que las nuevas tecnologías tienen y tendrán en los hábitos de lectura de las actuales y futuras generaciones. Desde lo más obvio, como la poca lectura de libros en papel, hasta otros aspectos menos analizados, como lo que podrá ser considerado literatura a futuro o la evolución misma del cerebro, las consecuencias de la omnipresencia de la tecnología son todavía impredecibles.
En un artículo publicado en agosto en el periódico The Guardian, Maryanne Wolf, profesora de la UCLA, sostiene que es importante analizar la forma en que la tecnología modifica nuestra lectura comprensiva. La saturación informativa provoca una presión y un sentido de prisa o de urgencia en leer textos, de preferencia cortos, en las redes sociales. Ese sentido de inmediatez hace que adoptemos el hábito de leer por encima, pasando la vista por las líneas para distinguir las palabras claves y terminar pronto.

Wolf sostiene que la lectura superficial incide en el desarrollo de algunos de nuestros más importantes procesos intelectuales y afectivos, como internalizar conocimiento, hacer análisis crítico, generar empatía y construir una opinión propia. Una investigación mencionada por Wolf en su artículo agrega que la lectura superficial impide percibir la profundidad del texto o captar su belleza.

Cabe preguntarse qué pasará a futuro con lo que entendemos hoy por literatura, uno de cuyos atributos es precisamente la belleza, sea a través del lenguaje o de la manera de contar una historia. En una columna de meses atrás comenté ya cómo la tendencia de los adolescentes actuales es leer historias en aplicaciones telefónicas, siendo el celular algo así como la central de mando de gran parte de su actividad pública y privada. Es común que cuando se les pregunta a los jóvenes si leen responden que sí, argumentando que lo leído en pantallas también cuenta como lectura. Su interés más grande es encontrar historias con las cuales sentirse identificados, que reflejen su cotidianidad. La forma, es decir, las sutilezas de las técnicas literarias, son relegadas a un segundo plano. Para ellos predomina el contenido.

El artículo de Wolf también menciona la incidencia que tiene para el proceso cognitivo leer en papel o en dispositivos digitales. El tacto y la vista activan otras funciones que complementan la experiencia mental. Estudios hechos con grupos que leyeron el mismo libro pero en medios de lectura diferente demostraron que quienes leyeron en papel no solo habían comprendido y asimilado mejor el texto, sino que habían disfrutado la experiencia más que quienes leyeron a través de una pantalla.

Este tipo de información es útil para sustentar la necesidad de emprender reformas educativas radicales, de manera que las futuras generaciones no pierdan funciones cognitivas y sensibilidades importantes. Se debe pensar en una nueva forma de enseñar materias como lenguaje, lectura y literatura. Lo vital durante los años formativos es seducir a los futuros lectores permitiéndoles acceso a todo tipo de libros, aun aquellos que puedan parecer demasiado complicados para determinadas edades. Pero su libre acceso a textos les permitirá encontrar las lecturas adecuadas para su nivel de entendimiento e interés.

Alguien que lea de manera superficial en primaria y secundaria tendrá muchas dificultades para realizar estudios superiores, no solamente en su habilidad lectora, sino también en su desenvolvimiento académico. Sin duda, esto afectará su desempeño laboral y, por ende, su calidad de vida.

Deberán implementarse métodos pedagógicos que permitan a los maestros tomar ventaja plena de los dispositivos y las aplicaciones necesarios no solo para seducir al estudiantado, sino también, y sobre todo, para construir hábitos de lectura comprensiva y analítica, condiciones necesarias para la formación de adultos pensantes, críticos y propositivos.

Como escritora, estas consideraciones siempre me hacen cuestionar y poner en perspectiva los temas de mi narrativa y la forma de abordarlos. ¿Debe el escritor enfocarse en escribir según los nuevos paradigmas? ¿Debe el escritor sacrificar la profundidad y la belleza del lenguaje de una obra para limitarse a contar una historia en términos menos complicados pero de mejor entendimiento para el común de las personas? ¿O debe continuar adelante con su proceso y sus búsquedas personales, sin tomar en cuenta este tipo de demandas?

Vivo y concibo el ejercicio de la escritura como una forma de vida y de pensamiento. El escritor plantea dudas, busca respuestas, encuentra belleza en el sonido de una palabra o desahoga rabias, ambiciones, imaginaciones y deseos sobre el papel. Aunque dicho “papel” resulte ser una pantalla. Desviar la narrativa personal para adaptarla y complacer el gusto lector mayoritario sería, según mi perspectiva, contravenir la esencia misma de la escritura.
En el artículo, Wolf menciona algo escrito por Sherry Turkle, académica de MIT: “No erramos como sociedad cuando innovamos, sino cuando ignoramos lo que interrumpimos o disminuimos”.

Pensemos en cómo el cerebro humano fue evolucionando hasta convertirse en lo que es hoy. Cómo ciertas partes del cerebro fueron cambiando de tamaño y adaptando sus circuitos nerviosos, y cómo el mismo cuerpo físico se fue adaptando y modificando a sí mismo para llegar a lo que somos hoy en día. Pasaron años de evolución para que dejáramos de emitir gruñidos y fuéramos capaces de articular lenguaje, pensamiento y escritura, todo por la necesidad de mejorar la comunicación a medida que el entorno y la sobrevivencia así lo demandaban.

Pienso en las pinturas rupestres, en las imágenes y las técnicas utilizadas para hacerlas. Estoy convencida de que para nuestros ancestros, aquellos dibujos eran una forma primaria de contar algo. O quizás eran un ejercicio de asombro al descubrir o probar las propiedades de algunos pigmentos y lo que se podía lograr con ellos, convirtiendo las rocas en los lienzos de sus pinturas, como ocurrió en la cueva de Chauvet, en Francia, y la Cueva de las Manos en río Pintura, Argentina.

Que la tecnología sirva para construir mentes críticas, socializar el conocimiento y mejorar nuestras condiciones de vida. No para mutarnos en zombis obedientes y sin criterio propio

El principio femenino

Durante milenios, las mujeres hemos sido controladas de diversas formas, a través del dinero o de nuestros cuerpos. A cambio, nosotras hemos expresado nuestra frustración y enojo con la manipulación emocional. Estoy convencida de que hombres y mujeres hemos fundado familias, comunidades y sociedades desde el desequilibrio de los aspectos masculino y femenino. Unos dominando activamente y otros pasivamente, en un juego tóxico en el que nos hemos hecho mucho daño.

Las mujeres hemos ganado espacio en un mundo diseñado por hombres. Pero hemos perdido al tratar de ajustarnos a un modelo desequilibrado de lo masculino, que expresa su poder de formas autoritarias, llenas de ego, en donde solo importa ganar, sin medir las consecuencias.

Requerimos balancear ese poder desmedido y esto solo lo puede hacer un principio femenino armonizado. Para ello es necesario asumir que este principio es integrador y se expresa mejor en espacios donde todos caben; además es potente en su vulnerabilidad y suavidad. Debemos comprender que este poder siempre ha estado ahí expresándose a través de las emociones, que lamentablemente han sido ignoradas y han operado descontroladas, contribuyendo a la toxicidad en nuestras relaciones.

El principio femenino en su forma equilibrada nutre. Alimenta la consciencia de la comunidad. Una comunidad que se respeta reconoce a sus miembros solo por el hecho de existir y cuida de cada uno de ellos en sus diferentes etapas. El pequeño es alimentado, amado, protegido y celebrado, porque representa la continuidad y el futuro. El adulto es acompañado por esta faceta femenina para que viva sus propios sueños, y desde esa plenitud contribuya a la vida creativa y generadora de su familia y de su espacio. Ese principio también corrige y advierte las consecuencias de acciones desalineadas con la tribu o que van en contra del bienestar colectivo.

El principio femenino escucha y es compasivo. Es abierto y comprensivo. Es creativo y generador. Se autocuida y sana primero para ayudar a otros después. Se estabiliza constantemente, se reconoce en cada momento. Es autoobservador. Se confronta con valentía y amor. Busca a la naturaleza para regenerarse. Escucha la voz del silencio. Observa. Tiene la capacidad de reconocer sus propios ciclos y los ciclos de la vida. Sabe cuándo es tiempo de cerrar uno y abrir otro. Su rol es gestar y originar. Está lleno de procesos y comprensiones. Todo tiene sentido para el principio femenino. Todo puede ser comprendido, sanado y regenerado desde ese lugar.

Ignorarlo, no honrarlo, abandonarlo y abusarlo son las causas de su desequilibrio y dolor. Desde ese lugar se vuelve posesivo, agresivo, controlador, y actúa con rabia porque está herido. Puede esconderse para protegerse o mostrarse manipulador; e incluso violento y devolver el dolor con abuso, perturbando las emociones, las propias y las de aquellos que lo rodean.

Las mujeres somos fuertes, emocionalmente fuertes, con una enorme capacidad de empatía y resiliencia, con un corazón capaz de proteger al desvalido. Y por ello somos las llamadas a sanar al mundo. Pero requerimos sanar al principio femenino primero. Nos urge equilibrarlo, honrarlo y abrazarlo; para mostrarlo con valentía y orgullo en los espacios que habitamos. Y además para defender y proteger a quienes siguen siendo víctimas y requieren hacer el recorrido hacia la sanidad mental y emocional que la violencia y el abuso le roban al ser.

Este es el poder del principio femenino. Este es el poder de una mujer: sanar al mundo, dar vida al mundo, un nuevo mundo

Sobre la innovación abierta

La innovación es usualmente un concepto muy bien ponderado. Los innovadores son requeridos por las empresas y las organizaciones porque están llamados a cambiar la forma de hacer las cosas: a mejorarlas y generar buenos resultados rápido y, usualmente, a menor costo.

Aunque ya no es un término nuevo, la innovación sigue siendo un requisito infalible a la hora de listar las cualidades de un producto o servicio. Es también parte de lo que los empleadores buscan en un candidato: proactividad, innovación, responsabilidad. Es decir, ser innovador es positivo y va mucho más allá de lo meramente tecnológico, en donde una vez estuvo confinada la innovación.

Para aquellas empresas entre las que la innovación es un factor crítico era usual contar con áreas o departamentos de innovación y desarrollo, usualmente muy herméticas, donde se trabajaban proyectos superespeciales y secretos que cambiarían el rumbo de la organización. Este tipo de innovación, hecho en la empresa y por la empresa, es ahora conocida como “innovación cerrada”.

Actualmente, lo que se entiende por innovación ha experimentado un cambio. Esta evolución seguramente ha sido motivada por el contexto hiperconectado en el que nos encontramos, así como por el auge de la colaboración como metodología de trabajo –otro concepto que me parece muy relevante y que he abordado en algunas columnas anteriores, en este mismo espacio.

Es así como ahora se está hablando sobre “innovación abierta”, una definición desarrollada por Henry Chesbrough, profesor de la Escuela de Negocios Hass de la Universidad de Berkeley, quien explica este proceso como el uso de entradas y salidas intencionales de conocimiento para acelerar la innovación interna y expandir los mercados para el uso externo de la innovación.

Es decir, aprovechando un contexto en el que la colaboración, la especialización y la globalización están a la orden del día, las empresas buscan fuera de sus organizaciones el conocimiento para dar solución a problemáticas internas que les permitan generar mejoras, como primer paso. Y luego, estas ideas se prueban –también- con agentes externos que les permitan comprobar si las alternativas planteadas funcionan.

Tal como lo explica Club de Innovación (una organización chilena que se dedica a fomentar la innovación corporativa), como estrategia, la innovación abierta implica que una organización no busca depender solo de su propia experiencia y recursos para innovar (ya sea en nuevos productos y servicios, modelos de negocio, procesos), al contrario: recurre a múltiples fuentes externas para impulsar la innovación, usando, por ejemplo, la retroalimentación de sus clientes y la participación con otras empresas.

En Chile, se ha generado un especial interés por el desarrollo, tanto conceptual como aplicado, de metodologías en innovación. Existen incluso maestrías en esta materia que buscan formar a profesionales que puedan aplicar esta nueva forma de pensar de manera transversal en las empresas y organizaciones.

También existen aceleradoras de innovación, que se implantan en las organizaciones generando cambios estructurales, convocando a la colaboración con otras organizaciones y olvidándose del hermetismo anterior con el que se manejaban estos temas.

Por tanto, la innovación abierta se convierte en una gran oportunidad para los profesionales actuales: como campo de aplicación relevante para la transformación de las organizaciones, para la generación de redes colaborativas y como una forma de repensar cómo estamos haciendo las cosas en un contexto como el actual

Carta Editorial

La corrupción tiene siempre el mismo principio: el de la superioridad. Ese de estar por encima de la ley para hacer lo que vaya en favor de unos pocos y en detrimento de la mayoría, a la que se le hace creer que tiene poder, cuando en realidad solo está siendo utilizada. Este es el guion con el que se han escrito las historias de los gobiernos latinoamericanos.

El trabajo colaborativo con el que abrimos esta edición es una explicación detallada de todos los hilos que se han movido, al margen de izquierdas y derechas, gracias al dinero proveniente de Odebrecht. Este es un acceso sin precedentes a la forma en la que se ha estado haciendo política durante un buen tiempo.

Odebrecht no solo ha hecho negocios oscuros con gobierno ya establecidos, también ha patrocinado las campañas de los candidatos; es decir, ha colocado gobiernos que desde que toman posesión ya le deben mucho. Cuánta ventaja.

Aquí no se trata solo de hacer más transparentes los dineros de las campañas proselitistas. Se trata de la calidad del contenido de esas campañas. Poco se ha evolucionado en este sentido. Los mensajes que se fabrican siguen siendo superficiales y encaminados más a vender cuentos de familias felices y líderes carismáticos que a dar a conocer los pormenores del funcionamiento de un eventual gobierno. Lo de Odebrecht revela que una cantidad obscena de plata se ha usado para vender espejismos.

¿Cuándo acaba la corrupción? El principio del fin de estos capítulos tan dañinos es un electorado informado que exija más de sus candidatos políticos que tan solo la popularidad. Termina con ese electorado educado en fiscalizar y en exigir por los canales adecuados el cumplimiento de lo prometido, cuando eso prometido ha sido bien expuesto y el resultado de un análisis de prioridades. Así los futuros Odebrecht quizá no la tengan tan fácil.