Memorial del olfato

El olor a libros cuando abro la puerta de mi casa. El olor a libros cuando abro la puerta de mi estudio.

Olor de libro viejo. Olor de libro nuevo. Olor a tinta recién impresa.

El olor a comida en el vecindario. Olor a plátanos fritos, a carne asada, a sopa de res, a cebolla frita. Olor a frijoles que se queman en la olla. A pan quemado. A familias sonrientes sentadas ante una mesa pródiga en alimentos. Gente feliz comiendo comida feliz en ese mundo al que los tristes no podremos entrar jamás.

El olor del humo de la carretera Panamericana. El olor café y gris del esmog. El olor de los autobuses que viajan a occidente. El olor del interior de esos autobuses.

El olor a moho, a humedad. El olor a pino y cipreses de la casa de mi infancia en Los Planes de Renderos. El olor de los mangos podridos entre la hojarasca del parque Balboa. El olor de la hojarasca del bambú. El olor de las hormigas negras que caminaban en línea recta, siempre, sobre el filo de una pared de la casa. El olor de los príncipes negros en el rosal de mi padre. El olor del azahar en los naranjos del terreno. El olor amargo de sus hojas.

El olor del jugo de naranja recién exprimido, cada mañana. El olor del after-shave Old Spice que usaba mi padre. El olor a café con leche que se me quedaba estampado en la mejilla después que me daba el beso de despedida, cuando se iba al trabajo.

El olor del jabón Salvavidas que mi padre usaba para bañar a los perros de la casa. El olor de las gallinas. El olor de mis gatos. El olor a canela cuando el veterinario abrió el pecho de una gata muerta para hacerle una autopsia.

El olor de la mata de guineo cuando es cortada. La leche de sus entrañas manando pegajosa, la sangre blanca de la mata, el tronco llorando savia. Morir para que otros vivan. Nacer para que otros mueran.

El olor revuelto de pinos y mar al bajarme del carro al llegar a Isla Negra, en Chile. El golpe del olor del mar cuando el carro enfilaba en el cruce hacia San Diego, en los domingos familiares. Aspirar fuerte, acechar el olor, añorarlo, extrañarlo, desear sentirlo de nuevo. El verde aroma de los mares.

El olor dulzón de los ríos. El olor del lodo que se pudre en el fondo de los ríos. El olor a lluvia que viene contenido en una ráfaga de viento. El olor del aire cuando se acerca una tormenta, corriente abajo. Olor a agua. El agua que viene rodando con su cuerpo de nubes, elefantes de agua que se deshacen sobre el mundo. El olor de la tierra mojada. El olor de los verdes y las flores y los frutos. El olor de la vegetación que brota. El recuerdo del trópico húmedo, cuando era mujer de río.

El olor del polvo. El olor de lo reseco. El olor de la carretera a Panchimalco, cuando era un camino de tierra. El olor del incienso en la misa de peregrinos al terminar el Camino de Santiago, en la Catedral de Compostela. El olor a copal y estoraque en una ceremonia al Maximón, en Atitlán.

El olor de la cabina de un avión. El olor a motor, a combustible, el olor a grasa y metales voladores de los aeropuertos.

El olor de las funerarias. El olor a flores y perfumes revueltos que pesan en el pecho, que resultan nauseabundos. El olor de los hospitales. El olor de un asilo de ancianos. Olor a medicamentos y desinfectantes, a excrementos y tumores.

Funerarias, hospitales, aeropuertos comparten un olor común: el olor de las despedidas, el olor de la tristeza, el olor del llanto, el olor del final, el olor del adiós. El olor del dolor. Aunque hay excepciones. A veces nace un niño, retorna un ser amado, una vida se salva, una familia se reúne. Entonces son olores confundidos: besos, labiales, perfumes, lágrimas, saliva, un mínimo aliento alcohólico debido al trago que se bebió para tomar valor de decir una verdad importante, el pelo, el cuello, el ácido de un sudor. El olor de dichas circunstancias es el resultado de la mezcla a dosis iguales de alegría, alivio, miedo, ansiedad, nerviosismo. El amor va en dosis doble. Siempre.

El olor a pan tostado por las mañanas. Olor a café recién molido, a café recién hecho. El olor del pan recién horneado en las panaderías del centro de San Salvador. El olor a humo de madera cuando se encendía el fogón de la cocina en la finca de enfrente. El olor de la ceniza.

El olor del cigarro que alguien fuma en la calle. Nostalgia de mis días de fumadora, de fumar tabaco de hebra y enrollar mis propios cigarrillos.

El olor a sangre en un matadero, recién realizado un destace. El olor de la fritura de los primeros chicharrones. El olor de la pimienta que casi siempre me hace estornudar. El olor del chile jalapeño que me hace salivar. El olor de la cebolla que me hace llorar.
El olor de la pólvora quemada después del frenesí de las medias noches de fin de año. El olor de la esperanza. El olor de la pólvora de un disparo.

El olor de una casa nueva. De una casa recién pintada. El olor de las cosas nuevas, del plástico que las envuelve.

El olor de una Pilsner Urquell cuando te acercás el vaso a la boca para tomar el primer trago. El olor de los barcos que entraban a las esclusas de Saint-Nazaire. El olor de comida turca y salchichas en las calles de Berlín. El olor de un árbol de ylang-ylang en Tortuguero.

El olor de jazmines en una calle de Coatepeque.

El olor como una forma de recuerdo.

Uso equilibrado de redes sociales, un modelo

Las redes sociales irrumpieron en nuestra vida y en menos de 20 años han modificado la forma en cómo nos comunicamos, hacemos negocios y nos relacionamos. Con esa revolución también llegaron las crisis y los problemas.

Vivimos en la era de la información y de la transparencia. Casi todo está disponible en la web, y hemos actuado inocentemente al compartir ideas y datos, facilitándoles a quienes saben cómo manipular esas referencias para su uso en campañas políticas y comerciales.

Afortunadamente tenemos información acerca del impacto de esas herramientas. Por ejemplo, sabemos que nuestros cerebros están desarrollando nuevas y superficiales “avenidas” neuronales que afectan la capacidad de concentración, debido a la posibilidad que ofrece internet de saltar de un vínculo a otro. Asimismo, a muchos niños se les dificulta experimentar empatía debido al excesivo uso de dispositivos móviles que bloquean el ejercicio de sus habilidades para relacionarse y percibir lo que otros sienten.

Problemas de reputación y conflictos en las relaciones de pareja, personales y profesionales son el día a día de las redes sociales. Compartimos en exceso nuestra información y creemos que eso es comunicación, o que vamos a cambiar al mundo expresando lo que pensamos, aunque ello no implique la movilización requerida para modificar la realidad que está fuera de esos espacios.

La comunicación es un tema complejo. Antropólogos y otros científicos han demostrado que las peores herramientas para comunicarse son los mensajes de texto y las redes sociales, porque afectan la percepción de aspectos vitales para que se produzca una comunicación efectiva, como el tono de voz y el lenguaje no verbal.

En la búsqueda por entender a quienes hacen un uso equilibrado de redes sociales, modelé a individuos a través de herramientas de programación neurolingüística y neurosemántica.

El modelaje es utilizado en “coaching” para identificar elementos clave que utiliza una persona que se desempeña con excelencia en una determinada actividad. Al aplicarlo se obtiene una fórmula que establece qué hace, qué siente, qué se dice, en qué entornos lo hace, así como valores y propósitos profundos de ese individuo. Esas pautas pueden utilizarse luego para el desarrollo de otras personas.

En el proyecto definí que el “uso equilibrado” de redes sociales se daba cuando una persona era capaz de divertirse o informarse con ellas, y tenía a la vez la capacidad de guardar, sin experimentar angustia, su dispositivo móvil para dedicarse a otras actividades, como sus responsabilidades laborales, o para pasar tiempo de calidad con sus relaciones más significativas.

Encontré que estas personas tienen características similares: disfrutan de esas herramientas porque les permiten conectar con otros y descubrir contenido valioso. Además, les facilitan enterarse de noticias de interés para ellos. Tienen claro que la “vida” en esos espacios es irreal, que las redes sociales son solo herramientas y que pueden ser adictivas si no se está consciente de sus ventajas y desventajas. Y creen que al hacer un uso excesivo se generan conflictos innecesarios que afectan su entorno, su reputación y sus familias.

También, mantienen un diálogo interno que pone por encima los valores que han escogido para sus vidas: aprecio de la intimidad, cuido de sus familias, y la aspiración de ser percibidos como individuos inteligentes, equilibrados y que evitan el exhibicionismo. Estos valores facilitan poner a un lado esas herramientas cuando es necesario dedicarse a otras actividades.

Es innegable el impacto y las posibilidades que ofrecen las redes sociales. Pero para aprovecharlas, es aconsejable equilibrar el uso que hacemos de ellas. Para esto es vital definir por qué las utilizamos, cuáles son nuestros valores, así como estimar potenciales riesgos en su uso excesivo.

Santiago y sus migrantes

La inmigración está cambiando el rostro de Chile. Aunque inicialmente fueron los colombianos quienes por su cercanía geográfica empezaron a llegar a la tierra de Neruda, actualmente ya no son el único referente migratorio para Chile. Haitianos, venezolanos, argentinos y españoles, por mencionar algunos, se escuchan en las calles de manera frecuente.

El fenómeno migratorio ha tenido un significativo aumento en los últimos tres años y ha sido evidente, no solo en las estadísticas nacionales, sino también en el día a día. Anteriormente, los chilenos se sorprendían e interesaban cuando escuchaban un acento distinto al propio. Ahora, aunque sin pasar inadvertidos, los extranjeros nos hemos ido incorporando a la dinámica diaria del país.

Sin embargo esta rápida explosión de inmigrantes ha implicado un choque cultural que nadie esperaba: los chilenos están en un proceso constante de integración y aceptación de las nuevas costumbres y características que inevitablemente implica la migración; y los extranjeros necesitan obligadamente aprender una nueva cultura y, al mismo tiempo, ir incorporando su propio conjunto de normas, rituales y creencias, manteniendo el delicado equilibrio entre lo propio y lo ajeno.

Recientemente, en una conversación que entablé con una funcionaria municipal de una de las comunas más tradicionales de Santiago, me comentaba que la oficina de asuntos laborales ha debido reformular sus funciones y asesoría, ya que ahora, quienes más uso hacen del servicio municipal son los inmigrantes. No es que estos tengan una formación educativa deficiente o escasa, sino que se enfrentan a desafíos con su estatus migratorio y el desconocimiento de los procedimientos que una búsqueda laboral implican.

El hecho de que una oficina municipal esté redirigiendo sus esfuerzos hacia un grupo diferente de la población es una potente señal de cómo está cambiando la dinámica social a raíz de la migración. De igual forma, la demanda ha crecido de tal manera que los plazos para los trámites usuales de solicitud de visas han aumentado de manera considerable.

 

Sin ánimo de generalizar –ya que las circunstancias de quienes llegan al país no son todas iguales–, el fenómeno migratorio que específicamente la ciudad de Santiago está experimentando incluso ha favorecido una transformación del mercado inmobiliario, generando un repentino auge en las construcciones de gigantescos complejos de departamentos, a los cuales se ha llamado guetos verticales.

Estos han sido muy criticados porque, a juicio de los expertos, promueven el hacinamiento e irrumpen con el paisaje, transformando las dinámicas urbanas de barrios históricamente reconocidos por sus casas.

Por otra parte, los inmigrantes de países caribeños están incorporando también una característica que hasta hace unos cuantos años atrás, como en El Salvador, tampoco era usual en Chile: la raza de color. Esto genera una suerte de ambiente más globalizado e inclusivo, ¡como debería ser! En donde la convivencia entre distintas razas pasa a ser la normalidad.

Estas son solo algunas de las transformaciones más evidentes que está experimentado Chile y, específicamente, Santiago a raíz del fenómeno migratorio.

Vivir este proceso como parte del grupo de extranjeros que eligieron a Chile como nuevo domicilio es una experiencia muy interesante y de la cual rescato muchos aprendizajes, pero, sobre todo, la importancia de incorporar de manera armónica las distintas culturas que convergen en un país distinto al propio. Y, por otra parte, cómo la inmigración promueve la deshomogeneización dinamizando la cultura de un país.

Carta editorial

Nuestra necesidad de conservación de la memoria es enorme. Y cuando se aplica a la literatura, el déficit crece mucho más. La estimulación para dedicarse a esta rama es muy pobre. Pasa, en primer lugar, por las pocas posibilidades de obtener ingresos. ¿Cómo hace alguien para dedicarse a eso para lo que es bueno, pero que no le deja ingresos suficientes para llevar una vida digna? La respuesta, igual, sigue llegando por el lado de que la realización personal está por encima de cualquier precio.

Pero luego está que a la obras ya realizadas con muchos sacrificios no se les brinda la difusión adecuada ni se les hace honor para que vayan a través del tiempo como algo trascendente. A esta labor, que adquiere un aire de titánica en un país muy dado a olvidar pronto, es que se ha dedicado Vladimir Amaya.

Amaya ha sido calificado por personas de peso en el mundo literario como una de las mejores plumas de la Centroamérica. Ha escrito varios libros y ahora se dedica a promover una antología de la poesía salvadoreña.

“Torre de Babel” es, sin duda, la más completa compilación de poesía que se ha hecho en toda la historia de El Salvador, que bebe de todos los trabajos precedentes. Pero no solo eso: también va a las fuentes originales y rescata nombres que el olvido y el polvo parecían ya tener atados en sus dominios”, es la acertada valoración que se encuentra en este reportaje escrito por el periodista Moisés Alvarado.

Hoy, más que nunca, se hace indispensable la mirada hacia adentro para poder encontrar en este proceso de introspección, tantas veces aplazado, una salida al espiral de deshumanización en la que el país lleva rato navegando.

“Mi familia es mi lugar seguro”

¿Cómo imagina El Salvador en 10 años?

Con varias luchas ganadas. Con mentes más abiertas, jóvenes más proactivos, adultos más sabios, familias unidas, políticos pagando sus malas acciones, menos violencia, mayor educación. Lo imagino con más personas que amen suficiente El Salvador como para no tirar basura, votar con conciencia y actuar más que hablar.

¿Qué ha aprendido con las dificultades?

Que son circunstancias decisivas. Para cambiar, para ser mejor, conocerse más y seguir adelante.

¿Qué significa la familia para usted?

¡Qué no significa para mí! Mi lugar seguro, mi mayor pilar, la felicidad que no quisiera que acabara nunca.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Emprender, con la esperanza que funcione y el miedo de fracasar.

¿Cuáles son sus nombres favoritos?

Luna, Mauricio, Izel, América.

¿Por qué emprender en El Salvador?

¿Por qué no? Le tengo fe a mi El Salvador. A pesar de todo es un país en el cual he encontrado una oportunidad de comenzar algo propio, trabajar por ello y soñar en que algún día será grande.

¿Qué consejo se daría a sí misma?

Ser más aventada, llevar en marcha todo lo que sueño, no ser dejada y soñar aún más.

Buzón

Buzón

Financiera se desliga de Alba

El representante legal de la empresa panameña Apoyo Integral Inversiones, el salvadoreño Luis Castillo, aclaró para esta revista que esa compañía no tiene relaciones con el consorcio de ALBA Petróleos, como se publicó en el infográfico que acompaña al reportaje “La red de testaferros del viceministro José L. Merino”.

Afirma que nunca han recibido fondos provenientes de la empresa de economía mixta. El criterio utilizado por esta revista para incluir a Apoyo Integral Inversiones dentro de dicho infográfico se basa en el hecho de que José Mauricio Cortez Avelar, identificado como el principal testaferro del funcionario, continúa siendo el director suplente y tesorero de la sociedad, según el registro público de Panamá.

Otro criterio es que Cortez Avelar es el director suplente de otras dos empresas salvadoreñas vinculadas a la panameña Apoyo Integral Inversiones. Una es la compañía homónima y la otra es Sociedad de Ahorro y Crédito Apoyo Integral. Según documentos privados de la empresa, a los que es imposible acceder sin la aprobación de la compañía, Cortez Avelar se desvinculó de la panameña Apoyo Integral Inversiones el 1.º de julio de 2016, un cambio que no ha sido reportado al registro público de Panamá.


Sobre barreras

En relación con el artículo titulado “Las barreras que aíslan al presidente” debo recordar que en todos los países del mundo democrático la protección del presidente de la república es una tarea primordial que ocupa el primer lugar en las agendas de las autoridades. Por eso durante los gobiernos areneros les echaban a la UMO a los manifestantes cuando se acercaban a Casa Presidencial. Ahora por lo menos salen emisarios de CAPRES a dialogar con los manifestantes y les reciben alguna nota que quieran mandarle al presidente.

Soy una persona mayor que no sigue a ningún partido político, por lo que puedo asegurar con certeza que en estos últimos gobiernos se manifiesta quienquiera en las calles sin temor a que le lancen a la Policía antidisturbios. El artículo me ha tomado con sorpresa porque los comunicadores saben que lo que digo es cierto. A menos que por estar cerca las elecciones exista una tendencia a desprestigiar más de lo que se ha hecho mediáticamente al presidente, irrespetando a quien fue mayoritariamente electo para ese cargo.

Rafael Castro
[email protected]


Las vallas siempre separan

Es racional que la gente proteste cuando hay insatisfacciones que de ninguna otra manera pueden ser escuchadas como parte de las obligaciones de los gobernantes para atender a sus gobernados. Por desventura se tienen que llevar hasta Casa Presidencial las peticiones de los disconformes al no encontrar eco en las instancias pertinentes. Con “Las barreras que aíslan al presidente”, Valeria Guzmán bautiza su exposición dominical donde describe cómo son recibidos en los perímetros de CAPRES los exasperados grupos que buscan un suspiro de esperanza a sus tribulaciones, pero en cambio son recibidos con barricadas metálicas, una patrulla de la UMO y finalmente una ventanilla donde apenas asoman unas manos que reciben el papel peticionario que termina archivado; luego de ser tratados como hijos de dominio o en el peor de los casos como delincuentes, los demandantes van de regreso a sus casas, no menos que frustrados e indignados.

Cualquier gobierno está obligado a oxigenar de paz el ambiente nacional con una interacción virtuosa con la gente donde deben prevalecer los flujos de energía positiva, eso sería propiciar “la cultura del encuentro”, como le llama el papa, no va en el caso nuestro. Pero eso no es todo, pues el sigilo en esa “crisis de confianza” es respaldada por el instructivo 001-2015 al que le llaman el protocolo de actuación del batallón protector de la casa del pueblo. Este instrumento llega al extremo de avalar el uso de la fuerza letal, según como sea clasificada la jornada, la cual queda a discrecionalidad de alguien.

No debemos olvidar que se están reciclando resabios autoritarios que un día fueron criticados, pero que por hoy son válidos al negarse a escuchar a los peticionarios que no pudieron ventilar sus inquietudes en otras instancias de gobierno; de ahí que no es lo mismo verla venir que bailar con ella.

Las vallas siempre separan aunque esas barricadas metálicas no son los únicos obstáculos a las protestas, también están los muros intangibles empotrados en oficinas, que son aquellos funcionarios que carecen de buena voluntad para auxiliar a los que claman mejores condiciones, son los mandos medios que con su ineptitud y desidia empujan a la gente a las calles, sin importar el daño que también ocasionan a terceros con el tráfico obstruido. ¡Ah, manera de encarar problemas! Hace falta unir voces para derribar los muros que no dejan crecer a este sufrido país.

Julio Roberto Magaña
[email protected]


Barreras excluyentes

Leyendo el reportaje “Las barreras que aíslan al presidente”, de la periodista Valeria Guzmán, recuerdo las diversas manifestaciones en las que participé en la década de los ochenta y veo que nada ha cambiado desde esa fecha hasta hoy. Los gobernantes de turno deberían ser mas receptivos con el pueblo que los eligió. Ahora la amnesia política que predomina no permite que el pueblo pida o reclame lo que le está afectando, y tal vez este reportaje les refresque la memoria para que no olviden el camino recorrido y recuerden “que nada es eterno en el mundo”; y en vez de crear instructivos de seguridad debería de haber una CAPRES al servicio de los que los eligieron.

El hecho de organizar una marcha es por la necesidad de protestar por las erradas decisiones que no van de acuerdo al momento que se vive y que nos afectan como pueblo. Como toda protesta es importante que los encargados de recibir la petición sean igual que cuando andaban en busca del voto. Hoy es cuando: recapaciten y no abandonen a los que una vez les dijeron que luchaban por ellos. Aún es tiempo de corregir los exabruptos sucedidos en las diversas manifestaciones que se han realizado.

Rutilio López Cortez
[email protected]

Álbum de libélulas (179)

1466. EL UNO PARA EL OTRO

Angélica se las sabía todas sobre el comportamiento de las almas en pena, porque era una de ellas, aunque esto lo mantenía en completa reserva. Todo comenzó cuando su madre y su padre se fueron cada uno por su lado, como si se los tragara el polvo o la marea, y ella se quedó en poder de una vecina que se dedicaba a leerles la palma de la mano a los vecinos a cambio de algunas monedas. Nunca pudo encontrar a alguien con quién entablar algún tipo de relación sentimental, y por eso se quedó con la conciencia en suspenso cuando aquel señor que estaba evidentemente en la medianía de la edad se le acercó como si la conociera desde hacía mucho. El recién llegado la envolvió en una gasa emocional insospechada. Y cuando llegó el momento de las definiciones, ella le preguntó: “¿Qué has visto en mí?” “Tu aura, porque yo como tú soy un alma en pena”.

1467. ENTRE APRENDICES

Se había dedicado artesanalmente a descifrar actitudes y conductas de los seres más comunes, y aunque no tenía título que lo acreditara al respecto, contaba con una larga lista de interesados en recibir sus orientaciones. Para no caer en violación de las normas profesionales, no ten ía ningún lugar que se semejara a un consultorio. Se reunían en parques, en cafés, en tabernas o en corredores de centros comerciales. Aquel día recibió una llamada que de entrada parecía misteriosa. El que quería hablar con él no se identificó con ningún nombre y lo citó en una esquina cualquiera de la zona urbana que más se estaba desarrollando. Conversación de pie. Preguntas sencillas, casi ingenuas. Ya para terminar, el consultante le extendió un cuaderno en blanco: “Soy el milenio que está empezando. Necesito ideas simples y espontáneas. Tengo mucho que aprender…”

1468. COMPAÑEROS PARA SIEMPRE

Cuando recordaba sus tiempos como guerrillero activo en distintos campamentos de las montañas del norte del país lo primero que le saltaba a la pantalla de la conciencia era el rostro de Ástrid. Un rostro que estaba centrado en la mirada, que siempre parecía decirlo todo sin necesidad de palabras. Ástrid se fue con él desde que se inició aquel periplo que era azaroso e imaginativo al mismo tiempo. Por las noches no se sabía si las balas o las estrellas estarían a la mano. Lo que sí se sabía era que Ástrid estaba ahí, a su lado como un hada puntual. Y cuando en un combate él resultó herido, Ástrid en ningún instante se apartó de su lado. Se repuso, y Ástrid seguí ahí, radiante. La guerra llegaba a su fin. Pronto habría que volver a la vida común. Y entonces Ástrid le dijo adiós. La enterró en el campamento final. Ástrid, la inolvidable chuchita aguacatera…

1469. MISTERIO EN EL CAMINO

Allá en el Cantón San Nicolás había un cruce de vías: la de las camionetas que iban hacia el norte en la ruta hacia Chalatenango y la del ferrocarril que venía de San Salvador e iba hacia Chiquimula, en Guatemala. En ese cruce, que estaba muy cerca del río Las Cañas, que era en verdad un arenal apenas acariciado por una leve corriente de agua, se decía entre los lugareños que con frecuencia aparecía un grupo de peregrinos que regresaban a pie de Esquipulas, y que parecían levitar sobre el polvo. Él era un niño cuyas circunstancias vitales le habían hecho estar más alerta que otros de su edad, y tal aseveración le rodaba el ánima como una luz desconocida. Aquella tarde vio desde el falso a un lado de la calle a un montón de gente que venía del norte. “¡Romeros de viuelta!” pensó. Cuando llegaron al cruce se detuvieron. Luego se dispersaron en el aire. Él en cuenta. Hasta hoy.

1470. LA MEJOR EXPERTICIA

Dicen que el tiempo todo lo borra, hasta las cicatrices más aparatosas. Quizás sea así, pero lo cierto para ella era que había un desgarro que resistía todas las pomadas que el vivir traía en su alforja. Tal desgarro le había dejado una cicatriz ostensible, aunque sólo ella fuera capaz de advertirla: esa concentración de humo tóxico que quedó del incendio repentino de su primer amor. Cada vez que alguien se le acercaba con presunta intención amorosa, aquel humo se le alborotaba, provocándole la asfixia emocional sin escapatoria. Bueno, hasta que un día cualquiera de verano cálido apareció Nicanor como una especie de estratega activo en situaciones de peligro inminente. Ella notó de inmediato que algo distinto estaba por ocurrir, y luego de los primeros avances vino la pregunta crucial: “¿A qué te dedicás?” Él hizo un gesto de complicidad: “Soy bombero”.

1471. EL CONSEJO MÁS PURO

Arribaron por tierra a la ciudad anhelada y de inmediato fueron a instalarse en el hotel-boutique que tenían reservado de antemano. El sitio no podía ser más propio para el gusto de ambos, que coincidían en la predilección por los espacios de acogida para viajeros memoriosos. La ciudad los envolvió en sus velos aromáticos y el albergue les proveyó los estímulos sensoriales de una estancia intemporal. Aquella misma noche se fueron a cenar en el lugar que les recomendaron junto a las olas. Estaban ahí cuando alguien se les acercó. Pensaban que llegaba a pedirles algo, pero era al revés: estaba ofreciéndoles algo: “Estoy aquí para llevarlos hacia las estrellas en persona, allá en lo más alto. Es un servicio incluido en el paquete. Les aconsejo que acepten, porque será la única vez que tendrán esta oportunidad en su vida…”

1472. LEY DE LA VIDA

Lo único que se sabía de cierto era que había llegado con un grupo de peregrinos que se dispersaron en el lugar, como si así hubiera estado marcado por un designio desconocido. Cada quien cogió por su lado y él se quedó ahí, sin saber qué hacer. Los vecinos eran benévolos y le proveyeron de lo mínimo para sobrevivir. Él, en correspondencia, comenzó a hablarles de lo que está detrás de los montes y más allá de las nubes; y su labia era penetrante aun en las ánimas que parecían ajenas a toda forma de reflexión. Uno de los vecinos por fin lo encaró: “¿Qué querés de nosotros?” Silencio. Los que estaban en torno observaron alternativamente al cuestionador y al cuestionado. Este último comenzó a caminar alejándose. Entonces los presentes comenzaron a seguirlo. Quizás el grupo de peregrinos se había reconstituido. Siguió la marcha y el lugar quedó abandonado.

1473. EL PODER DE EVOCAR

París seguía en su memoria como la estampa más visible. Llegó ahora después de años, y le pareció sin vacilación alguna que sólo habían transcurrido minutos. Se fue a hospedar en una residencia modesta, allá en Boulogne-Billancourt, esa zona donde estuvo la primera vez, allá en sus 14 años. Salió a la calle de inmediato. Sí, era el sitio: el 118, Rue du Chateau. Se fue a caminar por los entornos. Todo igual, exactamente igual. Entonces tuvo la duda y se lo preguntó sin ambages: ¿Es que hoy el mundo externo es sólo mi memoria? ¡Ojalá, ojalá, ojalá!

El delito de defender la tierra

Oaxaca. Diversos grupos en resistencia de la Red Mexicana de Afectados por la Minería (REMA) se reunieron en Ixtepec.

Quien quiera saber cuánto cuesta defender los derechos humanos ante el gobierno y una empresa transnacional que vaya y le pregunte a Juan Carlos Flores. Este abogado pasó nueve meses y medio encarcelado por representar al Frente de Pueblos en Defensa del Agua y la Tierra (FPDAT), que agrupa a comunidades originarias de Morelos, Puebla y Tlaxcala que se oponen a la construcción del gasoducto Morelos, cuyo trazo atraviesa un área de alto riesgo en las faldas del volcán Popocatépetl.

Flores fue capturado el 7 de abril de 2014 en la puerta principal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos de Puebla, cuando salía de presentar una queja por la detención arbitraria, un día antes, de Enedina Rosas Vélez, comisariada ejidal de San Felipe Xonacayucan, en el municipio de Atlixco. Entonces el sistema penal no contemplaba la presunción de inocencia. Flores fue acusado y preso por motín, despojo y extorsión, hasta que un juez federal consideró que no había claridad de que hubiese participado en los delitos que se le imputaban.

La acusación por la que fue detenido se remontaba a 2012, cuando el pueblo de Acuexcomac cerró 10 pozos comunitarios que dan agua a la ciudad de Puebla en protesta por el desabastecimiento de las zonas rurales y donde el abogado ni siquiera estuvo presente, según constató la justicia. La detención de Enedina Rosas también llegó de sorpresa. En testimonio recabado por el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, Rosas cuenta que por más que preguntaba los motivos, no le respondieron hasta que estuvo en la cárcel: “Llegó la licenciada y ya me dijo que porque me opuse al paso del Gasoducto Cuautla-Morelos y que le había yo robado celulares al trabajador”.

Rosas estuvo presa 11 meses, seis entre rejas y cinco en prisión domiciliaria debido a una enfermedad pulmonar crónica. Finalmente, el 25 de marzo de 2015 quedó en libertad sin cargos. Contra Juan Carlos Flores, en cambio, se mantiene una causa penal por privación ilegal de la libertad de empleados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), la empresa pública de energía eléctrica. “Todas las órdenes de aprehensión se basan en testimonios de trabajadores de CFE o de la empresa constructora. Los amparos que interpusimos en contra de las detenciones fueron anulados. Eso nos deja indefensos, con posibilidad de ser detenidos en cualquier momento”, explica ahora el abogado.

El encarcelamiento de Flores y Rosas son parte de una serie de detenciones a una docena de opositores a un proyecto de desarrollo, entre ellos están ejidatarios de entre 53 y 70 años que participaron en un plantón en el Ayuntamiento de Jantetelco y dirigentes como Abraham Cordero, acusado de quemar maquinaria junto con otras cinco personas que, como él, fueron liberadas días después.

“Todas las órdenes de aprehensión se basan en testimonios de trabajadores de CFE o de la empresa constructora. Los amparos que interpusimos en contra de las detenciones fueron anulados. Eso nos deja indefensos, con posibilidad de ser detenidos en cualquier momento”, explica ahora el abogado.

Las detenciones han desmovilizado la oposición al Proyecto Integral Morelos (PIM), una megaobra de $1,600 millones de inversión público-privada que registra seis años de protestas. El plan incluye la construcción de dos plantas termoeléctricas de 620 megavatios, un acueducto y un gasoducto de 160 kilómetros que transportará 9,000,061 millones de litros de gas metano al día, desde la planta de PEMEX en Tlaxcala, hasta la termoeléctrica, para hacerla funcionar. La CFE adjudicó la construcción de la primera Central Termoeléctrica y el acueducto a la empresa española Abengoa, a punto de la quiebra desde 2015. El gasoducto se adjudicó a un consorcio formado por las españolas Elecnor y Enagás y la italiana Bonatti. Por oponerse a su paso, Flores y Rosas fueron encarcelados.

Los pobladores de Santa María Zacatepec y San Lucas Atzala tenían fresco en la memoria la explosión de un oleoducto que en diciembre de 2010 había matado a 29 personas en el vecino San Juan Texmelucan, así que la respuesta inmediata a la noticia del proyecto del gasoducto fue el miedo. Razones no faltaban.

El Centro Nacional de Prevención de Desastres (CENAPRED) advirtió en 2011 que existía un “peligro significativo” en instalar un gasoducto en una zona de actividad volcánica, ya que 101 kilómetros del ducto pasan dentro de la zona de peligro moderado y menor para flujos de lava, 160 km pasan por la zona de peligro moderado y menor para la caída de materiales volcánicos, 57 pasan por la zona de derrumbes gigantes que, de ocurrir, destruirían por completo el ducto.

La CFE argumenta que los riesgos son limitados porque al ser gas natural no se acumula en suelo ni agua, y al ser más ligero que el aire, se fuga rápidamente a la atmósfera. Como medidas de seguridad contempla la construcción a dos metros bajo tierra y la instalación de señalizaciones informativas cada 500 metros.

Los habitantes entrevistados en cinco municipios del Valle coinciden en que la CFE echó a andar el proyecto con engaños, sin informar ni consultar a las comunidades afectadas, pese a que en el apartado B, del artículo segundo de la Constitución mexicana se establece la obligación del Estado de consultar a los pueblos indígenas en las políticas públicas relacionadas con su desarrollo.

***

Denuncia multiplicada

El Centro de Información sobre Empresas y Derechos Humanos (CIEDH) tiene registro de 80 casos como el de Morelos a lo largo del país, donde la iniciativa privada participa, directa o indirectamente, en vulneraciones a derechos humanos y en todos los casos se ignoró derecho a la consulta. En 50 de ellos se identificaron amenazas o agresiones en contra de defensores.

El caso de Morelos fue uno de los más extremos, además de agresiones, al menos 12 opositores fueron detenidos. La CFE firmó contratos entre particulares de trabajadores de paso con los dueños de los terrenos que requiere el gasoducto. Esta figura es legal y fue una forma de evadir los juicios de expropiación, que retrasarían el proceso. Según la región y qué tanto peleó cada propietario, se pagaron desde 40 hasta 150 pesos por metro cuadrado. El contrato estipula una renta por 30 años, con la posibilidad de prorrogarse otros 30 años. Si alguien se niega a la prórroga, el proceso puede llegar a un juicio de expropiación. En el contrato quedaron ambiguas las cláusulas sobre los derechos de los propietarios de terrenos. Por ejemplo, señala que “no podrá transitar maquinaria pesada, ni se permitirá efectuar excavaciones de cualquier profundidad” y “no podrá plantar ningún tipo de árboles de raíz profunda o sembradíos de raíz profunda que puedan dañar la tubería”. Pero a los propietarios, campesinos en su mayoría, se les informó que podrían seguir sembrando.

Al ir entendiendo las complejidades creció la oposición al gasoducto.

Ahora, no solo lo rechazan por temor a una explosión, sino porque consideran que su instalación será la puerta de entrada para otros procesos de desarrollo en la zona: la instalación de más industrias, y por lo tanto, también el saqueo y contaminación de sus tierras de cultivo, sobre todo, del agua.

La defensa del agua

El Proyecto Integral Morelos. Una megaobra de $1,600 millones de inversión público-privada que registra seis años de protestas.

Jorge Zapata luce el bigote de su abuelo y el mismo sombrero de campesino. Es nieto del héroe revolucionario Emiliano Zapata y sigue viviendo en el mismo ejido donde nació el prócer: Anenecuilco, en el municipio de Ayala, Morelos.

Ayala tiene vocación agrícola, aunque la cercanía a Cuautla lo amenaza de una pronta urbanización. El río Cuautla, alimentado por escurrimientos del volcán y de la planta tratadora riega 36 ejidos y pequeñas propiedades. En 2013, cuando la termoeléctrica estaba prácticamente construida en la localidad vecina de Huexca, 11 ejidos de Ayala interpusieron un amparo contra el acueducto. La demanda fue sobreseída (no procedió) en septiembre de 2014. El ejido Anenecuilco, donde vive Jorge Zapata, llevó su propia lucha legal y tiene otro amparo vigente (128/213) para que solo se lleven el agua de la planta tratadora y no del río. “Su plan era llevarse el agua del río Cuautla, no solo de la planta tratadora. Pero nosotros tenemos la concesión de la planta tratadora y del río Cuautla”, explica.

En septiembre de 2015, el gobierno de Morelos, la CFE, Conagua y la Asociación de Usuarios del Río Cuautla firmaron un convenio para que la termoeléctrica usara agua de la planta tratadora y no del río, pero eso no resuelve el problema porque el agua tratada se usa también para el riego. “La Constitución es bien clara, el agua es para la producción de alimentos y el uso doméstico y solamente en caso que sobre, se puede pensar en un proyecto industrial. Definitivamente nos estamos jugando la vida y la de futuras generaciones”, dice Jorge Zapata.

El agua que rehabilita la planta es descargada al afluente del río Cuautla. Sin esta, los campesinos no tendrían líquido suficiente para sus cultivos. En época de secas, el agua ya escasea en la zona. Después de años de movilizaciones, marchas, amparos, quejas y denuncias públicas, presos políticos, detenciones arbitrarias, amenazas y dudas en la legalidad de la obra, el proyecto pasó. El acueducto todavía no se termina pero la tubería de gas está enterrada bajo los suelos de Puebla, a menos de 25 kilómetros del cráter de uno de los volcanes activos más grandes del continente y está en funcionamiento desde junio de 2015, de acuerdo con informes internos de la Comisión Reguladora de Energía. Las empresas también dicen que el gasoducto está en marcha. Pero la comunidad no recibió notificación alguna.

“La Constitución es bien clara, el agua es para la producción de alimentos y el uso doméstico y solamente en caso que sobre, se puede pensar en un proyecto industrial. Definitivamente nos estamos jugando la vida y la de futuras generaciones”, dice Jorge Zapata.

Defendiendo la tierra. Los habitantes consideran que el proyecto contribuirá al saqueo y contaminación de sus tierras de cultivo y agua.

En mayo pasado un juez amparó a cuatro comunidades nahuas del municipio de Atlixco que sufrieron persecución política por el gobierno estatal y ordenó la suspensión del gasoducto hasta que se realice una consulta indígena sobre su construcción. Pero el amparo fue recurrido por CFE, Semarnat y el consorcio constructor Gasoducto de Morelos. Para Patricia Montaño, abogada de las comunidades, la decisión judicial abre dos escenarios posibles, el primero que los recursos de revisión que presentaron las autoridades y la empresa sean desechados y se obligue a hacer la consulta. Aunque esto sería un triunfo para los pueblos, según la abogada llega tarde. “Después de un clima tan hostil y represión, las comunidades temen participar en la consulta, porque además es una vía institucional, no de acuerdo con sus formas, que debió ser utilizada desde el inicio. La consulta es un proceso bastante largo que no ha tenido precedentes en el Estado y en las comunidades”, explica Montaño.

El escenario adverso para las comunidades sería que las autoridades ganaran el recurso de revisión: el proyecto tendría vía libre para operar sin consulta. Hay camino por andar en tribunales.

***

El eco internacional

La protesta de distintas comunidades contra el Proyecto Integral Morelos y las detenciones en contra de los opositores llegaron a oídos internacionales. Varios representantes de la ONU hicieron eco: el relator especial sobre la Situación de los Defensores de los Derechos Humanos, Michel Forst, y los miembros del Grupo de Trabajo sobre Empresas y Derechos Humanos.

A ambas instancias les pidieron intervenir porque tanto Abengoa, la empresa responsable de la Central Termoeléctrica y el acueducto, como la también española Enagás, que lidera el consorcio Gasoducto Morelos junto con Elecnor y Bonatti, han suscrito el Pacto Mundial de Liderazgos Empresariales, un acuerdo de 10 puntos sobre civismo y responsabilidad social y ambiental entre la iniciativa privada y la sociedad, impulsado por la ONU. Las empresas difunden sus buenas prácticas con poblaciones indígenas y la sustentabilidad en otros países.

El falso desarrollo. En casos como este, la empresa privada participa, directa o indirectamente, en vulneraciones a derechos humanos.

La traición de Trump a los “dreamers”

Lo llaman inconstitucional. Jeff Sessions dijo que el DACA fue un ejercicio inconstitucional del Poder Ejecutivo de Barack Obama.

Crecieron en Estados Unidos y trabajan o van a la escuela aquí. Algunos están desarrollando negocios o criando a sus propias familias. Muchos no recuerdan nada del país en el que nacieron. Ahora, casi 800.000 inmigrantes que fueron traídos a Estados Unidos ilegalmente cuando eran niños o se quedaron al vencer su visa podrían ver su vida trastocada después de que el gobierno de Donald Trump anunció el martes que pondrá fin a un programa implementado por el presidente Barack Obama que los protegía de la deportación.

“Somos estadounidenses en el corazón, la mente y el alma. Simplemente no tenemos la documentación correcta que afirme que somos estadounidenses”, dijo José Rivas, de 27 años, que estudia una maestría en Orientación Psicopedagógica en la Universidad de Wyoming. La abuela de Rivas lo trajo desde México cuando él tenía seis años. Quiere convertirse en un asesor de alumnos en Estados Unidos, pero lamentó que “en este momento todo es incierto”.

La noticia de que el gobierno eliminará gradualmente el programa de Acción Diferida para los Llegados en la Infancia, en los próximos seis meses fue recibida por sus beneficiarios –frecuentemente conocidos como “dreamers”– con perplejidad, ira y una sensación de haber sido traicionados. Surgieron manifestaciones en la ciudad de Nueva York, donde la policía esposó y retiró a más de una decena de activistas que brevemente bloquearon el paso a la torre Trump, así como en otras ciudades, incluidas Salt Lake City, Denver, Los Ángeles y Portland, en Oregon.

El secretario de Justicia, Jeff Sessions, dijo que el DACA, implementado por el presidente Barack Obama en 2012, fue un ejercicio inconstitucional del Poder Ejecutivo. El gobierno de Trump y otros opositores al DACA argumentan que es al Congreso al que le corresponde decidir cómo manejar los casos de esos inmigrantes. Los fiscales generales de varios estados amenazaron con demandar para proteger a los beneficiarios del DACA. “Estamos listos para tomar todas las acciones legales adecuadas para proteger a los ‘dreamers’ de Oregon”, tuiteó la fiscal estatal Ellen Rosenblum.

Ricardo Ortiz, que fue traído a Estados Unidos desde la ciudad mexicana de Monterrey a los tres años, ha estado trabajando como voluntario en el centro de convenciones del centro de Houston, que albergó a miles de víctimas del huracán Harvey. Ortiz, un estudiante de 21 años de la Universidad de Houston, dijo que no sabe qué hará si el DACA es eliminado o si es obligado a irse del país. “Es una locura que la gente realmente piense que no pertenecemos aquí, cuando hemos estado aquí toda nuestra vida”, afirmó.

Incluso los niños pequeños serían deportados, entre ellos los estudiantes de la escuela primaria Nellie Muir en el poblado de Woodburn, Oregon, habitado predominantemente por hispanos. El subdirector, Óscar Belanger, los saludó en inglés y español el primer día de clases, y le dijo a un reportero que los maestros y los administradores de la escuela desean que el gobierno en Washington respalde a los “dreamers” (“soñadores”). Belanger indicó que la escuela se negará a dar información sobre los estudiantes a los agentes de Inmigración, e hizo notar que la ley de Oregon prohíbe expresamente hacer eso.

Protestas por el DACA.

El fiscal de Utah, Sean Reyes, republicano y partidario de Trump, dijo que el presidente tiene todo el derecho de poner fin al DACA. Sin embargo, agregó, deportar a los “dreamers” sería inadmisible. “Estos niños crecieron creyendo que son estadounidenses, y muchísimos de ellos han vivido vidas de las que Estados Unidos puede enorgullecerse”, afirmó Reyes en un comunicado.

Por su parte, la fiscal de Arkansas, Leslie Rutledge, elogió la decisión de Trump. “Aunque somos un país compasivo, Estados Unidos es una nación de leyes, y el presidente Trump se percató que el programa DACA del presidente Obama iba mucho más allá de la autoridad legal del Poder Ejecutivo”, afirmó Rutledge. “El Congreso siempre ha sido el lugar adecuado para este debate”.

En Miami, Paola Martínez, de 23 años, oriunda de Bogotá, sollozaba mientras participaba en un mitin de unos 100 inmigrantes, y dijo que se sentirá indefensa sin el DACA. Recientemente se graduó de Ingeniería Civil en la Universidad Internacional de Florida. “En lugar de dar un paso adelante, damos un paso atrás. Nos ocultamos en las sombras una vez más después de que expire mi (permiso) de trabajo. Es solo tristeza”, señaló. “Uno simplemente siente como si estuviera vacía. Ya no hay apoyo”. Martínez dijo que no puede renovar su permiso porque expira en 2019, por lo que espera que su empleador u otra compañía la patrocine de forma que pueda quedarse y apoyar a sus padres, que dependen de ella para que los traslade y para los gastos del hogar.

En Florida, los inmigrantes que están en el país ilegalmente no pueden obtener licencias de conducir. Karen Marin, una mujer de 26 años de Nueva York cuyos padres la trajeron a Estados Unidos antes de que tuviera un año de edad, se encontraba en clase de Física en el Bronx Community College cuando Sessions hizo el anuncio. “Honestamente ni siquiera puedo procesarlo en este momento. Aún estoy tratando de recuperarme del golpe”, dijo. “Solo espero que cambien de forma de pensar y se den cuenta de que lo que están haciendo está mal”.

Carla Chavarría, de 24 años, es una empresaria de Phoenix dueña de una firma de mercadotecnia digital y una línea de ropa deportiva. Llegó a Estados Unidos desde México cuando tenía siete años. Su permiso expira en noviembre y está aguardando a que su renovación sea procesada. Está lista para cerrar la compra de una vivienda en los próximos días. “Ya de por sí es difícil ser dueña de una empresa, especialmente al ser joven y ser mujer y alguien que es una inmigrante. Ya es difícil de por sí. Y ahora nos quitan el DACA”, se lamentó. “En estos momentos estoy como en el limbo”.

800,000. Son los inmigrantes que ingresaron a Estados Unidos ilegalmente cuando eran niños o se quedaron al vencer su visa.

Las barreras que aíslan al presidente

No pasan. Las marchas que pretenden llegar hasta Casa Presidencial encuentran su paso cerrado con estas barreras de alambre y metal que coloca la UMO.

“La lucha que viene por la defensa del agua requerirá de mucha lucha y movilizaciones por parte de las comunidades”, dijo en 2007 el entonces diputado Salvador Sánchez Cerén en un foro. Así lo registró una nota del periódico CoLatino. En una década muchas cosas cambian y en abril de este año, mientras el presidente Sánchez Cerén inauguró unos pozos en Apopa, expresó su deseo de que las manifestaciones exigiendo el derecho al agua pararan: “Espero ya no tengan necesidad de ir a bloquear la carretera Troncal del Norte”, les dijo a los vecinos.

El presidente no es ajeno a las marchas ni concentraciones en la calle. De ser comandante de la guerrilla y liderar batallas contra el Ejército durante la guerra civil pasó a ser un político que exigió respuesta a sus peticiones en la calle. Él protestó en la vía pública contra el Tratado de Libre Comercio de Centroamérica y Estados Unidos, contra la guerra en Irak, contra la privatización de la salud pública y contra de la toma de posesión de la presidencia de Elías Antonio Saca.

Ahora, Sánchez Cerén, quien solía verse en las calles defendiendo su agenda política, dirige una Casa Presidencial que ha creado un instructivo de seguridad para sus instalaciones que plantea la posibilidad de matar a un manifestante como un escenario posible si lo consideran una amenaza. Aunque no se ha conocido de ninguna ocasión en que la vida del presidente haya sido puesta en riesgo en una protesta, ese instructivo de seguridad plantea un escenario donde es viable el uso de la fuerza letal.

El documento en cuestión es el instructivo 001-2015 y se refiere exclusivamente a medidas de seguridad para proteger al personal y a las instalaciones de CAPRES. Pertenece a la Comandancia General de la Fuerza Armada y le da órdenes a la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO) y establece la restricción del ingreso de prensa a Casa Presidencial.

Las marchas sirven para comunicar un mensaje y exigir una respuesta. A inicios del siglo pasado un grupo de mujeres en Estados Unidos se mantuvo fuera de la Casa Blanca para exigir su derecho a votar. Durante 2015, en Guatemala, las concentraciones de miles de personas frente al Palacio Nacional lograron la renuncia de los líderes de su gobierno y la Plaza de Mayo en Argentina, frente a la Casa Rosada, sigue siendo el lugar de protesta política por excelencia. En El Salvador no es posible que los manifestantes se acerquen al exterior de su Casa Presidencial a expresar sus descontentos. Varias calles antes suelen ser recibidos por un pelotón de la UMO que bloquea el paso de cualquier protesta.

De acuerdo al Instructivo 001-2015. El documento le brinda directrices a los agentes de la UMO sobre cómo reaccionar ante distintas manifestaciones de la población civil.

El instructivo 001-2015-CI/D-II/EMP

El instructivo consta de siete páginas, y en la parte superior de sus hojas se ha escrito la palabra “confidencial”. Esta revista obtuvo una copia a través de una solicitud de acceso a la información pública.

Tiene fecha de creación de julio de 2015, lo que significa que en enero de 2016 ya estaba vigente, pero no fue puesto en práctica. Ese mes cientos de policías marcharon hacia CAPRES para exigir un aumento salarial. De manera inusual, no fueron detenidos por los agentes de la UMO y lograron llegar hasta la entrada de la casa de gobierno a pedir respuesta a sus demandas. Esa es la única ocasión en los últimos años en que un grupo de manifestantes que podría volverse violento ha logrado tocar los portones de Casa Presidencial.

“Lo que han hecho ahora es crear como una ventanilla para recibir la correspondencia y eso es todo. Ahí usted no ve a ningún titular, ahí no ve a nadie más», asegura el ex agente policial Marvin Reyes.

En este año los medios de comunicación también han registrado las protestas de sindicatos de salud, personal del Ministerio Educación, excombatientes de la Fuerza Armada y exguerrilleros que han intentado fijar en CAPRES el destino final de su manifestación. El denominador común entre ellas es el bloqueo.

Las barreras están por todos lados. Se ocupan para cerrar el paso, son metálicas y están construidas con pedazos de hierros y alambres. Están en la acera de un desvío del bulevar Monseñor Romero, en la Plaza del Soldado, cerca del parque de Pelota, a metros de la Basílica de Guadalupe y cerca del redondel Italia.

Casa Presidencial pretende mantenerse aislada de las protestas de sus ciudadanos. Sus aceras están llenas de basura. Botellas de agua, bolsas plásticas y envoltorios de comida chatarra son parte de su alfombra. En este lugar es donde, de acuerdo con el instructivo 001-2015, solo es posible transitar mientras se es grabado con una cámara de videovigilancia, pero no está permitido instalar ninguna protesta pacífica.

El instructivo del Estado Mayor Presidencial considera que pueden ocurrir nueve tipo de manifestaciones. Estas pueden ser individuales o de grandes proporciones. Pueden tener un tono pacífico o violento y se ha especificado cómo se debe reaccionar ante ellas dependiendo del lugar del que provengan.

El documento no explica, por ejemplo, de cuántas personas tiene que estar conformada una protesta para que esta se considere una manifestación de “grandes proporciones”. Las clasificaciones de protestas en este instructivo pueden ser ambiguas y carecen de definiciones para cada tipo de manifestación. La abogada Eva López, de la Fundación Democracia, Transparencia y Justicia (DTJ) se pregunta desde su oficina en San Salvador: “¿Quién decide qué tipo de protesta es la tuya? Cuando no hay normas claras, de repente te podrían decir que si vas gritando en la calle es una protesta violenta”.

Casa Presidencial, a través de su coordinador de prensa, se negó a discutir el contenido de dicho protocolo de actuación argumentando que es un tema de seguridad con asuntos secretos.

En coordinación. El ministro de Justicia y Seguridad Pública asegura que la relación de fuerzas policiales y fuerzas militares solo es de coordinación y no de dependencia.

La necesidad de protestar

“Sea lo que sea, cualquier organización, cualquier sindicato, no lo dejamos pasar. Les cerramos el paso aquí en Los Próceres, aquí en La Ceiba…”, dice un agente de la UMO que empieza a hacer un repaso de todas las calles que se bloquean con barricadas para evitar que las manifestaciones lleguen hasta Casa Presidencial. Detrás del agente que habla hay otros dos que escuchan la plática. Los tres se encuentran ubicados en una esquina cercana a CAPRES y acaban de disipar una manifestación que, este 24 de agosto, se dirigía hacia este lugar. Ya no hay amenaza de que la protesta intente avanzar en este sentido y se dedican a observar el tráfico de la ciudad bajo el sol de mediodía.

Este año, tras el incendio de un edificio del Ministerio de Hacienda, el presidente de la república Salvador Sánchez Cerén condecoró a los bomberos y a otros grupos de rescate que ayudaron a evacuar a los trabajadores del edificio. Pero, solo un par de años antes, cuando los bomberos realizaron una marcha hacia CAPRES en la que solicitaron un aumento del presupuesto, fueron recibidos por un pelotón de la UMO.

Erick Portillo es un bombero voluntario desde hace 9 años. Él participó en dicha marcha y asegura que “nada nos costaba convertirla en violenta, tanto equipo de protección llevaban ellos como nosotros”. Al llegar a unos metros de la barricada, los bomberos decidieron hincarse ante los agentes en son de paz. “Los de la UMO nos dijeron que tenían orden de no dejarnos pasar pero que nos entendían la situación”, explica Portillo.

Los bomberos se hicieron a un lado de la calle y el tráfico se reactivó por la calle Manuel Enrique Araujo. “Después de unas dos horas entró un representante del sindicato a hablar con un representante de Casa Presidencial pero al final fue en vano”, asegura el bombero. “Es una cuestión de tramitología nada más, creo que CAPRES ya se acostumbró a este tipo de eventos y ya entendieron que al recibir una comisión se calman las aguas, por lo menos de una manera paleativa”, reflexiona Portillo.

Esa especie de procedimientos por tramitología es similar a lo que describe Stanley Quinteros, del sindicato de empleados judiciales. Él afirma que a inicios de este año realizaron una marcha hacia Casa Presidencial en la que no obtuvieron respuesta de ningún funcionario a sus peticiones: “Solo fuimos atendidos en la ventanilla de recepción de documentos”, dice.

“Lo que han hecho ahora es crear como una ventanilla para recibir la correspondencia y eso es todo. Ahí usted no ve a ningún titular, ahí no ve a nadie más- asegura el ex agente policial Marvin Reyes- la gente quiere que lo reciba alguien de peso que les va a resolver, pero mandan una patrulla, van a dejar el documento a la ventanilla, lo mandan de regreso y que le vaya bien, váyase a su casa”.

Contra los impuestos. En noviembre de 2001 Salvador Sánchez Cerén y Salvador Arias encabezaron una marcha de protesta contra el incremento de los impuestos.

Cuando la protesta es individual

“Me dicen que nadie puede protestar en esa acera porque estoy en Casa Presidencial y el presidente corre peligro si yo estoy ahí. Que me mueva porque si no le van a poner corriente al muro”, dice Bessy Ríos en un café que se encuentra a diez minutos en auto de la oficina del presidente Salvador Sánchez Cerén. Ríos es una abogada activista de derechos humanos. El 29 de junio del 2016 escribió con plumones sobre una cartulina “no al aumento del 13% a la energía”, fue a dejar a sus hijos al colegio y llegó a Casa Presidencial. Cuenta que eran las seis y media de la mañana cuando llegó -sola- a expresar descontento por un decreto ejecutivo que supondría un aumento en las facturas de energía eléctrica.

La activista relata que a menos de 10 minutos de haber llegado a la acera de CAPRES un pelotón de la UMO le pidió que se retirara. Ella se rehusó. Ríos asegura que fue trasladada, en contra de su voluntad, entre ocho agentes de la UMO hacia el otro lado de la calle. Consideró que recibió maltrato por parte del personal de seguridad de Casa Presidencial y pidió los videos de las cámaras del exterior para probarlo. La casa de gobierno negó la existencia de dichos videos y respondió que el accionar de sus agentes había sido de acuerdo a su protocolo de seguridad, es decir, de acuerdo al instructivo 001-2015-CI/D-II del EMP.

El instructivo indica que cuando hay una manifestación individual los agentes de seguridad deben procurar que no se afecte el tránsito de los peatones por la zona y para ello, deben remover a cualquier persona que permanezca fuera de Casa Presidencial. También establece que después de las manifestaciones, las fuerzas de seguridad deben realizar un informe de lo sucedido. Los informes de eventos de este tipo son información reservada.

Además de servir para justificar el desalojo de los ciudadanos que se manifiesten en las aceras, ese documento también sirve para que fuerzas militares decidan si un medio de comunicación puede o no puede entrar a Casa Presidencial. “Cuando los manifestantes convoquen a los medios para que les den cobertura a sus actividades, no se permitirá el ingreso de medios a las instalaciones de CAPRES”, se lee. Lo escrito no especifica durante cuánto tiempo se prohibirá el ingreso de los periodistas ni por qué una figura militar es la que decide sobre el acceso de la prensa a las oficinas de Casa Presidencial.

¿Por qué cuesta salir a la calle?

En abril de 2015 miles de personas se manifestaron en la Plaza de la Constitución de la Ciudad de Guatemala. La plaza se encuentra frente al Palacio Nacional de la Cultura. Allí, con miles de carteles, batucadas, comunidad indígena, ladinos, mujeres y hombres exigieron la renuncia de la vicepresidenta Roxana Baldetti tras conocerse su implicación en un caso de corrupción.

Las manifestaciones fueron pacíficas, multitudinarias y lograron su objetivo. No se conoció de ningún disturbio que pusiera en peligro la vida de las personas que llegaron a protestar contra los líderes de su gobierno.

En Guatemala “los partidos políticos no tuvieron nada que ver (en la protesta), aquí en El Salvador, desafortunadamente, los dos grandes partidos controlan las movilizaciones a través de sus estructuras directas partidarias o de sus organizaciones aliadas”, considera Félix Ulloa, presidente del Instituto de Estudios Jurídicos de El Salvador y exmagistrado del Tribunal Supremo Electoral.

Él asegura que la ausencia de partidos políticos a la hora de convocar manifestaciones es una de las cosas que distingue la participación política de la ciudadanía guatemalteca a la hora de protestar en la calle. Sostiene que él se encontraba en Guatemala para el momento de las movilizaciones en 2015 y que la composición social de quienes se manifestaban era de “profesionales, universitarios y pequeños empresarios”.

A su juicio, en El Salvador aún se tiene la imagen de que salir a manifestarse es “salir a una batalla campal. Ha quedado así en la memoria colectiva de la ciudadanía”.

“Sea lo que sea, cualquier organización, cualquier sindicato, no lo dejamos pasar. Les cerramos el paso aquí en Los Próceres, aquí en La Ceiba…”, dice un agente de la UMO que empieza a hacer un repaso de todas las calles que se bloquean con barricadas para evitar que las manifestaciones lleguen hasta Casa Presidencial.

El instructivo 001-2015 de CAPRES muestra cómo el Estado se prepara para combatir las manifestaciones. El documento plantea que el lugar en el que se pueden hacer protestas pacíficas es la plaza José Gustavo Guerrero, sin embargo, cuando las manifestaciones se dirigen en ese rumbo, son bloqueadas antes de llegar a ese sitio.

De ese mismo lugar fueron desalojados alrededor de 15 jóvenes que hace cinco años se manifestaban. Así lo explica el estudiante de Derecho Gabriel Gasteazoro. En 2012 Gasteazoro acababa de cumplir la mayoría de edad y se unió a otra decena de jóvenes que protestaban en la plaza José Gustavo Guerrero con el movimiento Yo me visto de blanco.

Los jóvenes pedían que se respetaran las resoluciones de la Sala de lo Constitucional. Para ello, se reunieron en esa plaza y llevaron una copia gigante de la Constitución. Gasteazoro asegura que la Unidad de Mantenimiento del Orden intervino y los presionó para que se retiraran del lugar a pesar de manifestarse pacíficamente. “Aunque éramos solo 15 jóvenes con una Constitución gigante y cartulinas. Fue algo ridículo”, dice.

Bloqueo. De acuerdo con el instructivo, cuando las manifestaciones sean de carácter político, la UMO debe denerlas a la altura del parque de Pelota.

Los archivos fugaces de la seguridad

Sobre la entrada de Casa Presidencial de la calle Manuel Enrique Araujo hay cuatro cámaras de videovigilancia. Bessy Ríos se sentó cerca de una de ellas y asegura que, por lo que observó, estaba siendo grabada. Un día después de ser desalojada de la acera de CAPRES pidió, acompañada por la Fundación DTJ, una copia de los videos de seguridad.

El 7 de diciembre de 2016 el Instituto de Acceso a la Información Pública (IAIP) celebró una audiencia en la que se demandó a Casa Presidencial por no entregar los videos solicitados. Luis Portillo, el abogado representante de CAPRES explicó que “esa copia del video, primero no grabó a la señora , segundo, al no haberse reportado un incidente relevante, tampoco se ha guardado copia dentro de la Presidencia».

El argumento de CAPRES para decir que no existe video se basó en explicar que la activista se encontraba debajo de la cámara, y que en ese ángulo la cámara no pudo haberla grabado. Sin embargo, al iniciar la audiencia, Portillo entregó al IAIP un escrito donde indicaba que la cámara tenía una capacidad de rotación de 360 grados.

Además, explicó el representante de Casa Presidencial, los videos de seguridad de esas cámaras se borran cada cinco días. Y a pesar de que fueron solicitados al día siguiente de la protesta individual, los archivos no fueron protegidos.

¿Quién manda?: La discusión de los militares y la Policía

El documento está firmado por dos coroneles del Estado Mayor Presidencial. El artículo 29 de la Ley Orgánica de la Fuerza Armada establece que esa es la instancia encargada de brindarle seguridad y asistencia al presidente de la república y, de acuerdo con el reglamento interno del Órgano Ejecutivo, le corresponde establecer los servicios militares de seguridad correspondientes al presidente. Sin embargo, no se menciona nada sobre girar órdenes a dependencias policiales.

El instructivo del Estado Mayor Presidencial especifica qué procedimientos deberán realizar los policías de la Unidad del Mantenimiento del Orden, lo cual abre una discusión que se remonta hasta los Acuerdos de Paz.

En 1990, tras una década de enfrentamiento armado, los líderes de los movimientos guerrilleros del FMLN y el Gobierno se sentaron a discutir condiciones para cesar la guerra civil. Algunos firmantes de la paz han descrito que restarle poder político a la Fuerza Armada fue la jugada más arriesgada de la negociación. Tras la firma de los acuerdos se creó la Policía Nacional Civil y en la Constitución de la República quedó marcada una división explícita entre PNC y Ejército.

“La Policía Nacional Civil (…) será un cuerpo profesional, independiente de la Fuerza Armada”, dice el artículo 159 de la Constitución. Ese artículo es en el que se basa Eva López, de DTJ, para argumentar que, a su juicio, el instructivo plantea una situación irregular: “A lo largo de todo eso te dice cómo va a actuar la UMO, pero las órdenes que en todo momento se le dan son del EMP y hay una incompatibilidad constitucional que te dice que eso no podría ocurrir”.

El ministro de Justicia y Seguridad Pública, Mauricio Ramírez Landaverde, no comparte esa idea. “No, mire, es más una cuestión de coordinación. La Policía o la UMO no están orgánicamente dependiendo de otra institución diferente, pero el trabajo se hace en apoyo”, responde cuando se le cuestiona sobre la relación de fuerzas civiles y militares en Casa Presidencial.

“Es una intromisión a las funciones de la Policía como tal. La UMO ya sabe cuál es su procedimiento, qué tiene que hacer y el Ejército no tiene que estarle dando órdenes porque son instituciones totalmente diferentes con fines totalmente distintos”, declara en contraste Marvin Reyes. Él es un exagente reconocido entre los policías por ser líder del Movimiento de Trabajadores de dicha institución. Tras la manifestación que llegó hasta CAPRES, él y otros cuatro trabajadores fueron destituidos de la Policía.

“Es una intromisión a las funciones de la Policía como tal. La UMO ya sabe cuál es su procedimiento, qué tiene que hacer y el Ejército no tiene que estarle dando órdenes porque son instituciones totalmente diferentes con fines totalmente distintos”, declara en contraste Marvin Reyes. Él es un exagente reconocido entre los policías por ser líder del Movimiento de Trabajadores de dicha institución. Tras la manifestación que llegó hasta CAPRES, él y otros cuatro trabajadores fueron destituidos de la Policía.

Aunque el ministro Ramírez Landaverde asegura que la relación que queda plasmada en el instructivo entre EMP y Policías es solo de coordinación, en la Fundación DTJ se encargan de recalcar la necesidad de dividir las órdenes por institución específica. “En nuestro contexto histórico este fue un argumento para generar paz –asegura López– argumentar que es algo operativo lo que hace es no reconocer el origen histórico de esto. Cualquier instructivo tiene que respetar esos contextos históricos que nosotros vivimos”.

Con púas. Las barreras que se usan para detener el paso de las marchas están hechas de alambre y metal. Aun cuando no hay protestas estas se mantienen en las calles cercanas a CAPRES como medida de seguridad.

La posibilidad de matar en una protesta

“El uso de la fuerza letal será el último recurso y solo se realizará excepcionalmente en el caso de que exista amenaza directa sobre personal o medios de CAPRES”, indica el instructivo de seguridad de la casa de gobierno. A pesar de plantear la posibilidad de matar a manifestantes en situaciones amenazantes, el documento no define cuáles son los “medios” referidos.

“El derecho penal reconoce que si se pone en riesgo tu vida, podés por legítima defensa o por otras causales, usar fuerza en contra. En la misma medida que es la amenaza podés resistir. (Pero) los medios de CAPRES no queda claro qué significa, podrían ser instalaciones, podría ser que ellos creen que si rompés una ventana, podrían usar ellos fuerza letal para defenderla”, plantea la abogada de DTJ, Eva López.

Esta revista solicitó, a través del coordinador de prensa de Casa Presidencial, una entrevista con el jefe del Estado Mayor Presidencial para consultar dudas que quedan al leer el instructivo, pero se obtuvo una respuesta negativa. También se solicitó, a través de correo electrónico, al director de Comunicaciones del Ministerio de l Defensa, una entrevista con uno de los coroneles que firmaron el documento. No se obtuvo respuesta.

“Es una falta de definición de conceptos lo que tiene eso. Y el uso de la fuerza letal nunca podría estar consignada en un documento de esa naturaleza porque sería dar un cheque en blanco para posibles ejecuciones sumarias, es decir, que se pudiera usar la fuerza como se usó en la época de la dictadura militar”.

“Ese tipo de lenguaje que no está determinado llena a la gente de incertezas jurídicas. No sabés cómo proceder, no sabés cuándo tu vida va a correr riesgo”, sostiene López.
El presidente del Instituto de Estudios Jurídicos es más contundente a la hora de analizar cómo se plantea el uso de la fuerza letal: “Es una falta de definición de conceptos lo que tiene eso. Y el uso de la fuerza letal nunca podría estar consignada en un documento de esa naturaleza porque sería dar un cheque en blanco para posibles ejecuciones sumarias, es decir, que se pudiera usar la fuerza como se usó en la época de la dictadura militar”.

A pesar de los vacíos que encuentra en el instructivo, Ulloa considera que el documento representa “un buen esfuerzo, pero que necesita ajustes para conseguir los objetivos”. Luego plantea la necesidad de impulsar desde el Estado medidas que permitan “un equilibrio justo entre permitirle a los que están descontentos el espacio público, pero a la vez garantizarle a la otra parte de la población su derecho a la movilidad, a llegar al trabajo a tiempo, etc”.

Por ahora, algunos de los que se han manifestado consideran que las movilizaciones sociales tienen poco impacto en un gobierno que se rehúsa a escuchar sus peticiones. Dos años después de solicitar un aumento de presupuesto y durante un receso de su trabajo, el bombero Érick Portillo, afirma que en Casa Presidencial la respuesta que tuvieron fue “una intervención en crisis con una promesa de gestionar la solución de los problemas que llegan a manifestarse, pero al final no sucede absolutamente nada, nada de nada”.

Y a pesar de que el instructivo plantea que ante las manifestaciones una comisión de Casa Presidencial debe salir a recibir documentación con las demandas de los manifestantes, en el caso de Ríos, ella asegura que el diálogo no se le planteó como posibilidad. Mientras el mediodía se acerca reflexiona: “A este país le costó 12 años de guerra y como 50 de represión el poder tener la libertad que ahora tenemos de pararnos en cualquier lugar y decirle al presidente que no estamos de acuerdo en lo que está haciendo. No podemos retroceder”.

Antes de ser gobierno. Diputados del FMLN encabezaron una protesta en la autopista al aeropuerto. En 2006 protestaban por el alto costo de la vida, el incremento al pasaje, agua y energía eléctrica.