La muerte es un premio, y hay que saber ganárselo

¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

“Finalmente agarró consejo y descansa”. Escrito a mano sobre la tierra.

Cuando tenía 15 años, ¿cómo se imaginaba que iba a ser su vida?

No me imaginaba mi vida, sino mi muerte. Y la imaginaba fructífera y gloriosa. Épica.

¿Cuáles son los personajes de ficción que más lo han marcado?

Vendetta, el padre Uraco, Inodoro Pereira, Malena, Benjamín Button y mi yo malvado. Pero son marcas leves. Las fuertes son de personajes reales: Monseñor Romero, Roque Dalton, Farabundo Martí, Lenin, “el Mágico”, Salarrué, Álvaro Menéndez Leal, Lil Milagro Ramírez, Amílcar Colocho, Arquímides Cruz…

¿Qué es para usted la muerte?

Un premio, y hay que saber ganárselo.

De seguir cómo va, ¿cómo cree que estará en 10 años?

Espero que muerto. Y si no, pues regentando la mejor editorial de poesía de la región.

¿Cuál sería su empleo perfecto?

Ministro de asuntos sin importancia. Además, me encantaría hacer libros e imprimir poemas en las puertas, las bolsas del mercado, las suelas de los zapatos (al revés, por supuesto), las paradas de buses… También dirigiría con mucho placer un centro de estudios y una escuela de fútbol.

Para usted, ¿qué es un buen insulto?

Aquel del que solo son capaces los que te aman.

“Mi familia es mi lugar seguro”

¿Cómo imagina El Salvador en 10 años?

Con varias luchas ganadas. Con mentes más abiertas, jóvenes más proactivos, adultos más sabios, familias unidas, políticos pagando sus malas acciones, menos violencia, mayor educación. Lo imagino con más personas que amen suficiente El Salvador como para no tirar basura, votar con conciencia y actuar más que hablar.

¿Qué ha aprendido con las dificultades?

Que son circunstancias decisivas. Para cambiar, para ser mejor, conocerse más y seguir adelante.

¿Qué significa la familia para usted?

¡Qué no significa para mí! Mi lugar seguro, mi mayor pilar, la felicidad que no quisiera que acabara nunca.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Emprender, con la esperanza que funcione y el miedo de fracasar.

¿Cuáles son sus nombres favoritos?

Luna, Mauricio, Izel, América.

¿Por qué emprender en El Salvador?

¿Por qué no? Le tengo fe a mi El Salvador. A pesar de todo es un país en el cual he encontrado una oportunidad de comenzar algo propio, trabajar por ello y soñar en que algún día será grande.

¿Qué consejo se daría a sí misma?

Ser más aventada, llevar en marcha todo lo que sueño, no ser dejada y soñar aún más.

“Nos sobra clasismo”

¿Quiénes son sus maestros?

Mis grandes maestras son mi mamá y mi abuela. Ambas en diferentes contextos históricos y geográficos han sobrevivido a los estereotipos, presiones y dolores de ser mujer. Y mi papá, él me ha enseñado el arte de desafiarse a sí mismo y de superar a tus propios demonios.

¿Cómo describiría la vida de una comunicadora en San Salvador?

¡Calurosa, existencial y atareada! A veces estoy trabajando con estudiantes, otras estoy estudiando y tratando de comprender temas para explicarlos a la audiencia y luego hacer entrevistas, explicar fenómenos, reflexionar, indignarme, discutir, correr entre un lugar y otro y así el ciclo no termina.

¿Cuáles son las palabras que más usa?

Poder, estructura, nuestro, nosotros, indignante.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

En mis años de vida con una experiencia muy destructiva aprendí que no podía controlar o intentar cambiar a nadie más que a mí. Aprendí que el dolor se va sanando cuando le reconocés y aceptás, aprendí que un buen remedio para el dolor es servir a los demás.

¿Qué le hace falta a El Salvador?

Mejor te digo que nos sobra: nos sobra clasismo y cultura de caporales, nos sobra machismo y nos sobra mediocridad.

Si tuviera que empezar de nuevo, ¿qué carrera reconsideraría?

Pedagogía. Estudiaría para ser maestra a tiempo completo. Cada vez me he ido convenciendo más de que los cambios no son verticales, sino horizontales y en la convivencia.

¿Cuál es el rol de los periodistas en la sociedad salvadoreña?

Admiro el periodismo que profundiza y pregunta por las causas de los problemas. Solo el periodismo que cuestiona puede hacer denuncias y en El Salvador la función de denuncia es una de las más importantes que el periodismo debe asumir.

Los cambios nacen de las letras

¿Cuál es el problema más difícil de comunicación que ha tenido?

Hacer ver la relevancia, la accesibilidad, la belleza y las posibilidades que ofrecen los géneros literarios a alguien que nunca les ha dado una buena oportunidad.

¿Hay alguien en quien se haya inspirado en su profesión?

Albert Camus, existencialista, también extraordinario creador de ficción. Leer a Camus me ayudó a reconocer mi deseo de vivir intensamente y vivir en el presente. También me planteó algo aterrante: contemplar la soledad como la única garantía en la vida.

¿Cómo reacciona a las críticas si cree que son injustificadas?

Dependiendo de quien vienen y en qué contexto, pues se pueden interpretar de distintas formas.

¿Cuáles son las palabras que más usa?

Soy excesivamente coloquial para ser editora/lectora ávida. Por ejemplo, algo es “chivo” o es un “lío”. Hablo muchísimo “spanglish”, pues crecí e hice mis estudios en el exterior.

¿Es posible cambiar a un país violento con literatura?

Al estilo Thomas Hobbes, yo creo que la violencia forma parte inherente del ser humano. Visto de una manera simple, es una reacción desmesurada de alguien quien busca “sobrevivir” y ha aprendido que solo lo puede hacer a través de la violencia. Sin embargo, lo que sí sabemos es que se logra coexistir mejor –sin violencia– en lugares con historia de mucha cultura compartida e inversión en educación a lo largo de los años. Dicho eso, me es claro que es posible ayudar a cambiar un “país violento” a través de la literatura.

¿Es rentable la producción literaria?

Lastimosamente es bastante difícil “salir tablas” con el poco volumen y los desafíos de distribución que hay en el país. La distribución se vuelve aún más complicada a escala regional, ni decir a escala mundial. Esto es especialmente cierto cuando una empresa editorial quiere publicar con altos estándares de calidad editorial, de diseño, traducción e impresión.

¿Por qué apostar por las letras en El Salvador?

¿Por qué apostar por las letras en El Salvador? Los cambios más fundamentales, los cambios más a largo plazo nacen de las letras. Comencemos por la educación de un niño, un ciudadano. ¿Qué lo forma, aparte de lo que ve? Lo que lee.

“La paz está en el respeto a los derechos humanos”

¿Qué consejo se daría?

Ser menos confiado y empeñarme en no caer preso del hábito o la rutina.

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

La familia, sus recuerdos e historias por sobrevivir en este pequeño país. Los guardo con mucho cariño y trato de aprender de ellos, para ser después parte de esa memoria.

¿Cómo definiría al sistema de justicia salvadoreño?

Como uno en el que cada vez tenemos más leyes y reformas a estas, pero estamos a muchos años de lo verdaderamente justo.

De todos los casos en los que ha trabajado, ¿cuál considera que es el más difícil?

Casos donde he acompañado a madres buscando a sus hijos desaparecidos, sin resultado alguno, al igual que casos donde sigue prevaleciendo la calumnia sobre la verdad y el tiempo hace perder toda esperanza a las víctimas.

¿Qué está soportando o tolerando actualmente que no lo haga feliz?

El deceso y la migración de muchos que dieron todo por un ideal, sin lograr alcanzar un país con verdadera paz y reconciliación. El secreto de la paz, como ya se ha dicho, está en el respeto a los derechos humanos.

¿Cuál es su miedo más grande?

Que los avances en materia de tecnología no se aprovechen debidamente y terminen de enterrar nuestro pensamiento, la conciencia y solidaridad de los pueblos.

¿Cuál considera que es su estado actual de ánimo?

Sereno, intentando tener un buen ánimo, a pesar de la injusticias que se conocen todos los días.

“Sueño mucho con el mar”

¿Qué le emociona de su profesión?

El contacto con los estudiantes. Leer con ellos y lograr comunicarles que la lectura es mucho más que el solo acto de leer letras impresas en una hoja. Siendo una persona muy curiosa como lo soy, me emociona contagiarlos de curiosidad y que lo cuestionen todo. En otro orden de cosas: la escritura es algo que cada vez me emociona más.

¿Cuáles son los temas recurrentes en su trabajo?

En la docencia trabajo con temas de historia cultural y literaria; con temas relacionados con la memoria y el olvido colectivos en la región centroamericana; con temas de violencia y desigualdad de género en América Latina. Como investigadora trato temas más bien vinculados con la conformación de redes intelectuales transnacionales y las élites letradas. También tengo un pequeño proyecto de investigación sobre el feminicidio en espacios fronterizos.

¿Hay algo que distingue a la literatura centroamericana?

He aprendido que son muchas y diversas las literaturas centroamericanas. Es difícil resumir aspectos que la distingan, pero si tuviese que escoger, diría que la distingue su vitalidad y un ánimo de exploración y búsqueda de nuevos lenguajes.

¿Por qué un país como El Salvador necesita literatura?

Para no olvidar que necesitamos de la imaginación. Porque todo acto de lectura de una obra literaria es un proceso de sensibilización ante una experiencia que podría no sernos del todo ajena. Por la posibilidad que la literatura nos da de saber y vivir lo que es la empatía.

¿Cuáles son los héroes de novela que prefiere?

Los antihéroes…y muy especialmente ¡a las antiheroínas!

¿Qué le hace falta?

Desde hace algún tiempo pienso al revés: ¿qué es lo que no necesito?

¿Qué sueña?

Sueño con el mar. Sueño mucho con el mar. Muchas veces es el mar de mi infancia, el de las playas de El Salvador.

“El costo de no hacer lo que estamos haciendo es más alto que hacerlo”

¿Hay algo que de tener más/menos marcaría alguna diferencia en tu vida?

Tener internet 24 horas disponible. Dejo de hacer tantas cosas por no tenerlo que a veces el tiempo me parece lastimosamente desperdiciado.

¿Qué estás soportando o tolerando actualmente que no te haga feliz?

El miedo inducido a cosas que no deberían asustar. Y el malabarismo de argumentos que integran eso que se ha dado en llamar la “postverdad”, los “alternative facts”, que es mentir por omisión y no es solo un fenómeno de Donald Trump o políticos capitalistas…

¿Qué es lo que tiene más valor de tu situación actual?

En oposición a lo anterior, la valentía de mis colegas. Aquellos que han comprendido que el costo de no hacer lo que estamos haciendo es más alto que hacerlo. Ellos son los que me inspiran y me hacen sentir que estoy impulsando un cambio que llegará más temprano que tarde.

¿Cuál ha sido el mayor atrevimiento de tu vida?

Quedarme en Cuba a pesar de que toda mi familia se fue.

¿Periodismo en Cuba es sinónimo de utopía?

No. Es un oficio hermoso y necesario, que ha atraído a gente con talento y compromiso social y empieza a mostrar sus resultados. Por eso le temen tanto aquellos que acumulan cuotas de poder.

¿Harías periodismo en otro país?

Por supuesto que sí, y con mucha humildad, tratando de ofrecer con mi mirada de extranjero una luz fresca sobre cosas que de tan sumidos en su cotidianidad no vean los locales. Lo haría (es más, espero hacerlo alguna vez) porque lo considero un ejercicio necesario de entrenamiento y adquisición de “know how” para luego aplicarlo en Cuba.

¿Cuánto impacto puede generar un medio como El Toque en la Cuba actual?

Menos del que quisiéramos, pero con el alcance que hemos sido capaces de crear, empezamos a ver la satisfacción en la audiencia por encontrarse contenidos que nadie les ofrece o les sirven para tomar decisiones en su vida.

“Las palabras favoritas hacen titilar algo en vos”

¿Cuáles son sus palabras favoritas?

Considero que las palabras favoritas son las que hacen titilar algo en vos en equis momento, diría que ahorita me titilan: volátil, navegar e isla.

¿Cuál es su posesión más preciada?

Las fotos de mi familia y los dos tomos de la primera edición de la primera biografía de Fernando Pessoa que encontré en una pila de libros de segunda por 20 reales ($6) en una librería en Sao Paulo.

¿Cuál es su ocupación preferida?

Desde hace una semana: aprender rumano. Me meto a YouTube cada vez que puedo, ahí tengo a mi profesora ja, ja. ¡Ya sé contar, saludar y presentarme!

¿Cuáles son sus nombres favoritos?

Caetano, Alberto, Julieta y Aris.

¿Cree que es importante tener un empleo estable?

Lo más importante es estar debidamente preparado para hacer lo que se hace y que ojalá sea lo que nos gusta. Mis proyectos llegan de la nada, a veces durante vacaciones, y con cada uno de ellos cambia el jefe, el tema, los idiomas, el tiempo de entrega, las fechas de pago, etc. No tengo horarios ni lugar fijo de trabajo. A algunos eso les quitaría el sueño, pero a mí me alegra. He aprendido a controlar mis gastos y a organizarme. No me veo de otra manera en el mundo laboral que como profesional independiente.

¿Quiénes son sus poetas favoritos?

Fernando Pessoa, Alejandra Pizarnik y Roque Dalton.

¿Cuál es el problema más difícil de comunicación que ha tenido?

En 2015, durante dos meses, tratamos de enseñarle español a una familia de refugiados kurdos que llegó a El Salvador. Todavía no entiendo cómo lo logramos, pero terminamos teniendo conversaciones enteras, muy a lo Tarzán pero conversaciones al fin y al cabo. El cerebro siempre se las arregla para comunicarse. Es hermoso.

“Me quita la paciencia que los Lakers no se levanten”

¿Qué la hace perder la paciencia?

Que los Lakers no se levanten, que el FAS no gane campeonatos, que el Barça no recupere la defensa de 2009, que Kobe Bryant se haya retirado del deporte, que Djokovic baje de ranking ATP, no poder surfear porque el viento pique las olas y que no haya fruta en mi casa.

¿Dónde le gustaría estar sentada?

¿Sentada? Prefiero estar moviéndome a todos lados, me suena conformidad estar sentada. Quiero aprender, crecer y moverme en todos los ámbitos que envuelven mi vida: laboral, académico, social y deportivo.

¿Quién es la persona más interesante que ha entrevistado en su carrera?

“Pichi” Escudero, exentrenador del FAS y Santa Tecla, exjugador del Boca Juniors y una persona muy auténtica. En aproximadamente 2 horas, aprendí más de Argentina, fútbol, técnicas, valores y ética deportiva que en cualquier otra entrevista. Me encantó.

¿A quién admira en secreto?

A todos los perseverantes, los auténticos y fuertes, a los que no se acomodan y luchan por sus sueños; mis papás, por ejemplo, y no es secreto.

¿Qué obra de arte sustraería de un museo para tenerla en su casa?

Ninguna, no quisiera que las personas dejaran de admirar el esfuerzo de cualquier artista. Pero si me dan una réplica, que sea de cualquier trabajo de Monet.

¿Cuál es la vergüenza más grande que ha pasado?

Llegar a un país, no poder comunicarme porque no conozco el idioma, meterme a un restaurante madridista y ser la única que grita un gol del Barcelona en un Clásico. Resultado: casi me sacan del lugar.

¿Qué hazaña deportiva la ha conmovido más?

El mundo del deporte es increíble y yo soy susceptible a cualquier hazaña deportiva. La más reciente, el año pasado con la tragedia del avión del Chape. Fue extraordinario cómo el mundo entero del deporte se unió para dar, compartir y apoyar durante una tragedia que tocó al deporte. El Chape sigue de pie por el amor al deporte.

“No seas tan duro contigo misma”

¿Qué o quién es el más grande amor de su vida?

La música.

¿Cuál es su motivación principal para alcanzar metas?

Las metas mismas y los éxitos, tanto personales como profesionales.

¿Qué es lo que necesita en este momento?

Inversionistas.

¿Cómo imagina su vida en 10 años?

Viviendo tranquilamente de uno (o varios) de mis proyectos. Ojalá uno de ellos fuera un resort en Punta Mango y poder seguir desarrollando nuevos.

¿Qué no perdona?

Una mente retrógrada, machista y conservadora que se rehúsa a educarse, habiendo tantos recursos y personas por conocer. Y alguien que rechaza la ciencia, realidad y evidencia por creencias personales.

¿Qué consejo se daría?

No seas tan dura contigo misma ni con tu familia. Cuidate, aceptate, amate y perdonate más. El mejor proyecto que podés emprender es el de escucharte y hacerte tu prioridad personal.

¿Vale la pena emprender dentro de El Salvador?

Para algunos es necesario, para otros es un privilegio. Creo que “emprender” tiene diferentes matices en nuestra sociedad porque existe toda esta gama, donde hay desde pupuseras, vendedores ambulantes y otros negocios hasta diseñadores, programadores y personas que pueden trabajar desde cualquier lugar con wifi. Sería interesante conocer la respuesta de todos esos sectores diversos y llegar a una conclusión sobre bajo qué contextos vale la pena emprender dentro de El Salvador.