“El arte nos hace mejores seres humanos”

¿Cuál ha sido el mejor momento de su vida?

El mejor momento de mi vida es cada vez que puedo ver a mi familia.

¿Cuál es su mayor debilidad?

Buscar nuevos sabores y lugares, nuevas vivencias.

¿Existe el lugar en donde se sienta feliz?

Tengo la fortuna de encontrar buenas dosis de felicidad donde sea que vaya.

¿Qué le provoca asco?

La violencia, la prepotencia, el abuso y, un poquito, los sapos.

¿A quién admira?

A Paola Lorenzana, quien acompaña mi vida.

¿Cómo se titularía un libro acerca de su vida?

Historias grabadas.

¿Qué les hace el arte a las personas?

Nos hace mejores seres humanos. Más comprensivos, más tolerantes, más sensibles.

“Soy parte de una generación que pasó del ábaco a la computadora”

¿Qué le gustaría ver en su futuro?

Mi sueño convertido en realidad: El Salvador como país productor de cacaos finos y de calidad que exporta al mundo entero.

¿De quién se siente orgulloso?

De muchas cosas: de mis hijas por su tenacidad, de las personas que están en mi entorno y contribuyen a cumplir los sueños de otros, del equipo de trabajo que lidero aquí, en el país.

¿En qué se siente representado?

En todas las personas que buscan ser mejores cada día, en los que piensan en plural.

¿Cuál fue su primer empleo?

Como técnico en un proyecto de riego parcelario para 1,500 familias de pequeños productores.

¿Cuál ha sido el mejor regalo que ha recibido?

La vida, esta capacidad de respirar, pensar y ser parte de una generación que pasó del ábaco a la computadora.

¿Cuál es la mejor forma de iniciar el día?

Con una taza de chocolate, una sonrisa y un “buenos días” a la primera persona que me encuentro en el camino.

Si pudiera regalarle a El Salvador algo, ¿qué sería?

Le regalaría mis sueños no materializados y luchar juntos hasta alcanzarlos.

“Cada día surgen nuevos sueños”

¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

“Real hasta la muerte”.

Si reencarnara en un animal, ¿cuál sería?

Un guepardo.

¿Cuál es su idea sobre la muerte?

Es la otra cara de la vida. Algunas personas prefieren no pensar en ella. Yo si lo hago, pues ser conscientes de nuestra mortalidad nos da más facilidades para reflexionar. Sirve para pensar en hacer cosas buenas, dejar una huella, un mensaje antes de mi partida para ser recordado como algo positivo.

¿Qué cosas se pueden expresar por medio de una rutina de hip hop?

Cuando lo haces desde el fondo de tu alma, las ideas y sentimientos fluyen. Puedes expresar todo, amor, odio, eso depende de tu personalidad

¿Es El Salvador un buen lugar para ser artista?

Cualquier lugar es bueno para hacer arte, pues el hip hop nació en los guetos de los barrios más pobres del Bronx (New York). Ahora es una cultura que trasciende fronteras, es una de las expresiones artísticas más famosas en todo el mundo.

Si pudiera ejercer otra profesión, ¿cuál sería?

Poeta.

¿Qué le falta por hacer?

Cada día surgen nuevos sueños. Me falta mucho por aprender, por ayudar, por viajar.

“Es importante hacer lo que a uno le apasiona en la vida”

¿Cuál es su miedo más grande?

Dejar de hacer lo que me apasiona.

¿Qué o quién es el más grande amor en su vida?

Mis papás. Siempre me han demostrado que están ahí para mí. Si me quedo sin amigos, sin empleo, sin cosas materiales, sé que están ahí y que hasta darían la vida por mí.

¿Cuál superpoder quisiera tener?

El poder de ser inmune a todos los peligros que hay, como Superman.

¿Cree que es importante tener un empleo estable?

Sí, es importante, pero también es importante hacer lo que a uno le apasiona en la vida.

¿Por qué hacer teatro en El Salvador?

Porque es donde más se necesita. Carecemos de apoyo al arte.

¿Cómo reacciona a las críticas si cree que son injustificadas?

Si son críticas constructivas, las tomo. Lastimosamente vivimos en un medio donde alguna crítica no es para ayudar a las personas. Son gajes del oficio. La gente siempre va a hablar.

¿Cómo imagina su vida dentro de 10 años?

Siempre haciendo lo que me gusta y compartiendo mi trabajo con más gente.

Estoy en una posición donde la voz cobra mayor fuerza

¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

Es algo en lo que nunca he pensado. Lo que me gustaría que dijera es: “Fue el mejor padre del mundo”.

¿A qué persona admira más?

Sin duda al ser humano que más he admirado es a Mohandas Karamchand Gandhi, conocido como Mahatma Gandhi. Porque es una persona que encarnó más que nadie los ideales de paz, de amor y de verdad que el evangelio enseña, aún sin ser cristiano.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Fue haber aceptado el convertirme en ministro del evangelio en condiciones adversas y sin tener garantía de nada. Solo tenía 22 años, ningún soporte económico, era soltero, dejaba a mi familia para ir a una ciudad donde no conocía a nadie. Fue un salto al vacío.

Mencione tres libros que haya leído en los últimos seis meses.

La biblia, que es un libro de lectura diario. Actualmente estoy leyendo uno en inglés que se llama “The Meaning of the City” (“El significado de la ciudad”), y “El surgimiento del pentecostalismo en El Salvador moderno”.

¿Hay algo que de tener más o menos marcaría alguna diferencia en su vida?

El tiempo. Si tuviera más tiempo podría hacer más cosas.

¿Qué está soportando o tolerando actualmente que no lo haga feliz?

El hecho de sentirme impotente ante la oleada de violencia que estamos viviendo.

De estar en otra posición, digamos dentro de la política, ¿su voz tendría más peso en aspectos clave como el de la violencia?

No. Estoy en una posición donde la voz cobra mayor fuerza precisamente por el hecho de no estar ligado a un partido político.

“No me hace falta nada”

¿Cuál es su mayor extravagancia?

Soy vanidosa. Me gusta ponerme buenos perfumes y tintes de pelo. Son lujos que para mí son extravagancias.

¿Cuál es su miedo más grande?

Ya pasada cierta edad nos sentimos incapaces de ciertas cosas. Tengo el miedo a estar enferma, a no poder hacer las cosas que siempre he podido hacer, a no poder valerme por mí misma.

¿Qué o quién es el más grande amor en su vida?

El amor a la vida, a la familia, a las buenas amistades y hasta a las buenas lecturas.

¿Quiénes son sus poetas favoritos?

Alejandra Pizarnik, Alfonsina Storni, Jorge Luis Borges, Julio Cortázar y de los nacionales me gusta mucho Otoniel Guevara.

¿Qué le hace falta?

No me hace falta nada. Siento que estoy completa. Me realicé como mujer. Fui mamá, fui esposa. He cumplido todos mis objetivos.

¿Cómo le gustaría ser recordada?

A través de Leyla porque por ella he vivido los últimos 25 años. Quisiera ser recordada a través de ella y no por Argelia.

¿Usted cree en la inmortalidad del alma?

Es algo difícil de responder. Puedo decir sí y no. Como nunca me he muerto no puedo decir qué pasa después de la muerte. Lo que sí te puedo decir es que el alma de mi hija en mí puede estar presente-ausente. Es contradictorio, pero así lo siento.

“Mi miedo más grande es desarrollar ego”

¿Cuál es su miedo más grande?

Mi miedo más grande es desarrollar ego, creer que soy algo que no soy.

¿Qué es la música?

Es una forma de vida, una integración de un todo, de mi ser, de mis sentimientos. Y esa integración me gusta llevarla al escenario, lo que significa tocar para mí. Casi nunca toco para el público. La música la tengo incorporada en mí.

¿Quiénes son sus músicos favoritos?

Tengo dos músicos favoritos. Uno es el baterista emblemático de los años ochenta, Billy Cobham; y Tilo Paiz, que cuando yo estaba niño fue mi inspiración.

¿Qué tiene la batería para decidirse a dedicarle su vida?

Recuerdo que mi mamá me trajo cuando yo tenía 10 años a San Salvador, yo soy de Jucuapa, y ella iba a visitar la Administración de Rentas por el parque Infantil. Allí en ensayaba una orquesta. Cuando pasamos vi una batería a través de un balcón. Allí supe que era mi vida. No sé, fue algo instantáneo.

¿Cuál es su posesión más preciada?

La imagen que he creado en mis colegas bateristas. También el cariño de mi pueblo, Jucuapa, donde me toman como una estrella. Y mi querida familia.

¿Qué es lo que menos le gusta de su trabajo?

Quizá es tratar con algunos compañeros músicos, que tienen petulancia y ego.

Si no fuera baterista, ¿qué sería?

Carpintero, me gusta el olor a la madera, tallar y los cuerpos sonoros que nacen al trabajar esa materia.

“Sin amor perdemos el sentido de ser humanos”

¿Qué le encanta?

El mar.

¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?

Hay una frase que me encanta que es de Peter Capusotto, un comediante argentino, y dice: “Una cerveza con amigos. Despertarte con un beso. Un consejo de tu viejo. El cuídate de mamá. La felicidad está ahí y la seguimos buscando”. La felicidad perfecta está en las cosas sencillas que son las que realmente importan y muchas veces no las valoramos.

¿Cuál es su miedo más grande?

La muerte de los que amo.

¿Qué no perdonaría?

La mentira.

¿Qué le hace reír?

Afortunadamente casi todo me hace reir, y a carcajadas.

¿Qué reflejan sus diseños?

En mi marca Playera se refleja mi amor al mar, como dice el eslogan. Señorita Violencia es para tratar de concientizar acerca del machismo que sigue manifestándose en nuestras sociedades hasta en cosas mínimas y las dejamos pasar. Eso es lo que trato de cambiar con lo que sé hacer.

¿Qué es lo que tiene más valor de su situación actual?

Los afectos, el amor que me rodea. Cada vez me convenzo más de que eso es lo más importante para todo, para inspirarse, para seguir día a día. Es la médula de todo, sin amor perdemos el sentido de ser humanos.

“Lo que más lastima al mundo es la falta de empatía”

¿Cuál es el mejor sonido que conoces?
Cuando mi hijo dice palabras nuevas, cuando me dice “papi”.

¿Qué significa la familia?
Cuando estás chiquito tu familia son tus papás, después pasás por la adolescencia y tu familia son tus amigos. Al final del día, tu familia puede ser cualquiera de los dos grupos. Ahora que soy padre entiendo cosas que no entendía sobre mis papás. Veo que mis papás son otros seres con dudas y carencias, también veo que es fácil tirar la toalla, pero ahí tenés todos estos retos para quedarte. Por eso le agradezco a mi mamá y a mi papá.

¿Crees que es importante tener un empleo estable?
Sí. Un empleo formal te da estabilidad, no solo por el pago, sino por las prestaciones.

¿Cómo reaccionas a las críticas si crees que son injustificadas?
No son relevantes si vienen de personas que no están haciendo algo relevante con la música o en otro ámbito.

¿Por qué hacer música en El Salvador?
Se encuentra una identidad. Es como cuando uno era niño y en lugar de dibujar, calcaba; con calcar los dibujos pueden salir chivos, pero, al hacer algo tuyo que viene de lo que vos has experimentado, siempre lográs expresarte y eso es importante.

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?
Lo que más lastima al mundo es la falta de empatía. Hace falta que la gente pueda entender el punto de vista del otro.

¿Qué sueña?
Con estar tranquilo y que mis hijos puedan crecer en un mundo mejor. Con mis hijos sanos y con mi esposa, Raquel, feliz.

La muerte es un premio, y hay que saber ganárselo

¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

“Finalmente agarró consejo y descansa”. Escrito a mano sobre la tierra.

Cuando tenía 15 años, ¿cómo se imaginaba que iba a ser su vida?

No me imaginaba mi vida, sino mi muerte. Y la imaginaba fructífera y gloriosa. Épica.

¿Cuáles son los personajes de ficción que más lo han marcado?

Vendetta, el padre Uraco, Inodoro Pereira, Malena, Benjamín Button y mi yo malvado. Pero son marcas leves. Las fuertes son de personajes reales: Monseñor Romero, Roque Dalton, Farabundo Martí, Lenin, “el Mágico”, Salarrué, Álvaro Menéndez Leal, Lil Milagro Ramírez, Amílcar Colocho, Arquímides Cruz…

¿Qué es para usted la muerte?

Un premio, y hay que saber ganárselo.

De seguir cómo va, ¿cómo cree que estará en 10 años?

Espero que muerto. Y si no, pues regentando la mejor editorial de poesía de la región.

¿Cuál sería su empleo perfecto?

Ministro de asuntos sin importancia. Además, me encantaría hacer libros e imprimir poemas en las puertas, las bolsas del mercado, las suelas de los zapatos (al revés, por supuesto), las paradas de buses… También dirigiría con mucho placer un centro de estudios y una escuela de fútbol.

Para usted, ¿qué es un buen insulto?

Aquel del que solo son capaces los que te aman.