“Hay futuro para la música en El Salvador”

¿Cuál es su miedo más grande?

No cumplir con mi deber.

¿Cuándo considera que es necesario mentir?

En general, nunca.

¿Se considera una persona inteligente?

Como todo el mundo. Creo que estoy en el promedio.

¿Cuál es su instrumento favorito?

Yo empecé a hacer música para poder estudiar órgano, pero nunca lo hice. Por otro lado, la orquesta es el instrumento del director. Y en este papel tengo un instrumento tan grande como el órgano.

¿Qué es para usted la música?

La vida.

¿Cuál es la pieza más hermosa que le ha tocado dirigir?

La “Séptima sinfonía”, de Anton Bruckner (noruego).

¿Cómo son los jóvenes músicos salvadoreños?

Trabajadores, tesoneros, tienen talento y deseos de superación. Pienso que hay futuro para la música en El Salvador.

“Me disgusta la falta de compromiso en el trabajo”

¿Qué es lo que más le disgusta?

La irresponsabilidad, me disgusta la falta de compromiso en el trabajo.

Si pudiera cambiar un problema en el mundo, ¿cuál sería?

La desnutrición infantil. Es muy triste saber de esos millones de niños que no tienen la oportunidad de crecer y cumplir sus sueños de ser mayores debido a la falta de alimentos. Considero que es un problema en el que todos debemos aportar para que se acabe.

¿Qué hace a alguien buena o mala persona?

Sus actitudes y comportamientos.

¿Qué hace a alguien ser bello?

Su esencia, mostrar lo que realmente somos con los demás. Una persona auténtica.

Una canción que le alegra el día…

Todas las de la Oreja de Van Gogh, podría pasar todo el día escuchándolos.

¿Cuál es su trabajo soñado?

Lo que hago actualmente en Closet. Me encanta la moda, conocer sobre tendencias de la moda internacional, lo que se va a llevar en cada temporada y, sobre todo, traer esa innovación a nuestro país para nuestras clientas y que puedan encontrar lo último en nuestras tiendas.

¿Qué característica es indispensable en un emprendedor exitoso?

Siempre lo he dicho: la persistencia y la resiliencia. Un emprendedor debe estar enfocado en lo que quiere lograr. A menudo puede pasar que haya adversidades y nos desanimamos, pero no debemos olvidar nuestro objetivo y ser persistentes, porque, al final, este esfuerzo valdrá la pena.

“El doblaje te da la enorme posibilidad de vivir otras vidas”

¿Qué significa para usted la muerte?

Trascender.

¿Qué está soportando actualmente que no lo haga feliz?

La posibilidad de que trascienda un ser muy cercano.

¿Cuál es su idea sobre el éxito?

Poder servir y, a la vez, tener solvencia.

¿Cuál ha sido el mayor atrevimiento de su vida?

Quemar los barcos para buscar mi sueño.

¿Qué tiene el doblaje sobre otros trabajos de locución?

La enorme posibilidad de salirnos de nuestra cuadratura, de vivir otras vidas por unas horas.

¿Qué personaje ha disfrutado más interpretar en el doblaje?

Al presidente Ronald Reagan, porque es un líder mundial que, aunque ideológicamente no coincide conmigo, es un hombre que muestra tesón y lucha diaria por la consecución de sus metas e ideales.

¿Hay algo que de tener en mayor o menor medida marcaría una diferencia esencial en su vida?

Ver más sonrisas en mi familia y mis amigos cercanos.

“Si no hay periodismo local, no hay rendición de cuentas”

¿A quién admira?

A los periodistas locales de México y a quienes en este momento hacen periodismo en Venezuela, Nicaragua, El Salvador y Honduras.

¿Qué es lo que más disfruta de su trabajo?

Coordino un equipo multidisciplinario en un medio pequeño. Hago de todo y lo disfruto todo: desde las reuniones editoriales hasta las discusiones éticas que tenemos en el equipo para definir nuestra línea editorial.

¿Cuál es el mayor reto al que se enfrenta al hacer periodismo local?

La poca rendición de cuentas de los gobiernos locales. Cuando nos vamos a los pueblos, a las costas y a las montañas, allí encontramos la corrupción y el tráfico de influencias más grande y más peligroso para nuestro país. Si no hay periodismo local, no hay rendición de cuentas.

¿Qué le hace falta a Guanacaste?

Igualdad. Ves grandes edificios de hoteles sobre las playas más ricas del país a las que un guanacasteco no va porque se siente como en otro planeta, como que no le pertenece.

¿Cuáles son las palabras que más usa?

Pasión (por el oficio; si no tenés pasión, mejor dedicate a otra cosa) y transparencia (porque la exigimos todos los días).

¿Considera que hay sexismo en las redacciones de Costa Rica?

Muchísimo, pero ha ido mejorando. Cuando entré a trabajar como practicante –en la que era la redacción más importante de Costa Rica– te aplaudían o silbaban si ibas caminando con un hombre. Decían que era “para molestarlo a él”, y vos hasta lo normalizabas, pero viéndolo en retrospectiva, era un comportamiento patriarcal. Con el paso de los años, eso cambió muchísimo. Tenemos retos importantes y a veces tomo decisiones y luego estoy pensando: ¿será que actué machista? Lo importante es eso: seguirnos cuestionando todo, siempre.

Si no fuera periodista, ¿qué carrera reconsideraría?

No me imagino haciendo otra cosa, pero me encantaría ser escritora de poesía. Hace poco descubrí a Elvira Sastre y a Rupi Kaur, gracias a un amigo, y me encantaría ser esa voz que le habla por dentro a la gente y le dice “todo va a salir bien”. Pero en este momento hago todo lo contrario, jaja.

“Es intolerable que haya miles de ancianos y ancianas viviendo en la miseria”

Fotografía de Josep Rodenas

¿Cómo inició su trabajo en El Salvador?

El responsable es mi padre, Emilio Espín Amprimo. Él me mostró el abandono y la pobreza de los ancianos y ancianas, y lo que vi me conmovió y me comprometió a hacer algo desde el periodismo.

¿Qué espera conseguir con ese trabajo realizado?

Molestar. Esto es mostrar, indignar y movilizar. Miles de personas mayores malviven en champas, no reciben tratamiento para sus dolencias, sufren violencia y abandono y muchas veces pasan hambre.

En tres palabras, ¿cómo describiría la calidad de vida de los adultos mayores de El Salvador?

Bastan dos: “Te afecta”. Todos los jóvenes lectores deben saber que los sistemas económico, político y social no garantizan una vejez digna en El Salvador.

¿Qué le emociona de su profesión?

No me considero fotoperiodista; a lo sumo, un periodista que puede hacer fotos. Me emocionan los fotoperiodistas que se la juegan para contar los abusos del poder; me emociona más la ética que la estética.

¿Cuáles son los temas recurrentes en su trabajo?

Como periodista, me interesan los asuntos internacionales, más concretamente la desigualdad y Centroamérica. Como investigador de la Universidad Autónoma de Barcelona, llevo algunos años estudiando las relaciones entre el poder y los medios de comunicación. Y como profesor, acabo de empezar a dar clases de Economía de la Comunicación a estudiantes de tercero de Periodismo y me gusta mucho.

¿Qué carrera o negocio consideraría si tuviera que comenzar otra vez?

Acabo de comenzar (otra vez) y me gusta lo que hago.

¿Cuál es la mayor urgencia de los adultos mayores en El Salvador?

Tener un ingreso mínimo garantizado que les permita vivir con dignidad. Es intolerable e indecente que haya miles de ancianos y ancianas viviendo en la miseria.

“No poder sentirme orgulloso al final de mi vida es mi miedo más grande”

¿Qué consejo daría?

Todas las personas y situaciones, por difíciles, dolorosas o irracionales que resulten tienen algo importante que enseñarnos. Es vital no enfocarse en sus efectos, sino en qué podemos aprender de ellas para ser mejores. Las probabilidades de lograr esto incrementan significativamente después de una taza de café.

¿Cómo definiría al sistema de justicia salvadoreño?

Si tuviese que definirlo usando una sola palabra sería “endeble”. Aunque se están dando pasos importantes desde la Fiscalía, falta mucho para que los salvadoreños contemos con un sistema de justicia robusto, confiable, íntegro, certero y expedito.

¿Cuál es su miedo más grande?

No poder sentirme orgulloso al final de mi vida al examinar cómo la viví.

¿Hay algo que de tener más o menos marcaría alguna diferencia en su vida?

Tiempo. Parece que la velocidad con la que pasa el tiempo es directamente proporcional con el número de canas que uno tiene. Entre más canas, los días se vuelven más cortos. Contar con más tiempo me abriría espacio para disfrutar más en familia y con amigos, e incursionar en más proyectos.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

Aprendí que solo fue una situación más de la que pude aprender para ser una mejor persona. El mundo no se acabó y yo seguí adelante.

¿Cuál considera que es su estado actual de ánimo?

Optimista. Las elecciones próximas tienen el potencial de cambiar el rumbo del país. Existen muchas probabilidades de que veamos propuestas técnicas, inteligentes y realistas, y que esto suba la calidad de las ofertas electorales.

¿Cómo lo describiría un amigo suyo?

Tengo la dicha de tener amigos ocurrentes, chistosos y bromistas; así que probablemente me describirían como serio. También como una persona leal y sincera.

“Mi mamá y abuelita son las mejores comediantes de El Salvador”

¿Cuál es su idea de la felicidad?

Creo que todas las personas buscamos amor y ser aceptados, y eso empieza por amarnos y aceptarnos a nosotros mismos.

¿Cuál es su miedo más grande?

Que no haya nada después de esta vida y que haya tantas personas que solo vienen a sufrir a este mundo.

¿Qué o quién es el más grande amor en su vida?

Mi familia y hacer reír.

¿Qué significa la familia?

Mi familia es importante para mí porque gracias a ella soy quien soy y, a pesar de todo, siempre han querido lo que consideran mejor para mí. Aparte, mi mamá y abuelita son las mejores comediantes de El Salvador

¿Por qué hace comedia?

Porque es un mecanismo de defensa. Porque me cuesta tomarme las cosas en serio. Porque, de cierta forma, nada es serio. Para denunciar las incongruencias de la vida. Porque me gusta hacer reír a los demás. Porque desde muy pequeña me encantó la respuesta de mi audiencia.

¿Cuál es su “stand up” favorito?

Si Spotify fueran discos, habría rayado los de Nacho Arana.

Si de usted dependiera cambiar algo del medio artístico, ¿qué cambiaría?

Promover la educación para que más personas puedan apreciar el arte. Porque artistas, talentos y oferta de la mejor calidad sobra.

“La felicidad se resuelve cada día”

¿Qué le gustaría que dijera su epitafio?

“No molestó a nadie y procuró dejar las cosas mejor que como las encontró”.

¿Qué consejo se daría?

Aprovechar mejor el tiempo.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

Que el mundo no se termina, que siempre hay posibilidades de volver a empezar.

¿Con cuál frase definiría al sistema de justicia salvadoreño?

Con la misma de Monseñor Romero, que muerde solo a los descalzos, como la serpiente.

¿Cuál considera que es el principal problema del país?

Que todavía mucha gente cree que está sobre los demás y, lo que es peor, efectivamente pasa sobre los demás

¿Cómo lo definiría un amigo suyo?

Como el más calmado, como el que nunca se enoja.

¿Qué le hace falta para ser completamente feliz?

Creo que soy feliz. La felicidad se resuelve cada día. Cada quién elige cómo lo hace.

“No debemos tener miedo a comenzar”

¿Cómo imagina su academia dentro de 10 años?

Más grande, con muchos más educadores y avanzando en conocimientos técnicos y tecnológicos porque la carrera está avanzando hacia ese punto.

¿Cuál ha sido su mayor atrevimiento en la vida?

Quizá emprender el negocio, o desarrollar mi propia marca y hacerla crecer. Recuerdo que escribía en cuadernos cómo me gustaría que se llamara mi negocio, y aún guardo algunas de esas páginas. Cuando las veo me hacen pensar en lo atrevida que fui en ese momento.

¿Cuál es su idea de la felicidad perfecta?

Entre más sencillo, más feliz se puede ser en todo.

¿Qué significa su familia?

Pueden existir miles de cosas más, pero la familia es el universo para mí. Es todo.

¿Cómo ha sido la experiencia de emprender en El Salvador?

Los requisitos para emprender un negocio en otro país son enormes, en cambio en El Salvador, podés comenzar con cosas pequeñas. Pero cuando vas avanzando hay demasiados retos. El camino y los obstáculos han sido difíciles en muchos momentos.

¿Usted cree en la inmortalidad del alma?

Es un tema bien difícil, pero creo que si Dios es eterno, también nosotros.

¿Qué consejo se daría?

No tener miedo. Los miedos son los que te detienen a emprender, a seguir adelante. No importa la edad, no debemos tener miedo a comenzar.

“No ver crecer a mi hijo es mi miedo más grande”

¿Qué lo hace llorar?

La impotencia es, quizá, la sensación más fea, no poder cambiar las cosas que necesitás cambiar. Otra sensación bastante fuerte es querer abrazar a alguien que ya no está. Me pasa mucho con mi padre, lo recuerdo todos los días. Cuando me dan ganas de darle un abrazo, se me hace un nudo enorme en la garganta.

Para usted, ¿qué es la música?

Es fortaleza, desahogo, refugio, escapatoria. La música es vida, está dentro de mí desde hace muchos años, y lo estará hasta el día que me muera.

¿Qué tiene la batería para haberlo seducido sobre otros instrumentos?

La batería es la base. Es rítmica, como nuestro corazón. Desde muy pequeño tuve contacto con la percusión, mi papá amaba las congas. Él y sus amigos me enseñaban a tocar cuando hacían reuniones en casa, desde que yo tenía ocho o nueve años de edad. Luego pasé a tocar guitarra, como a los 12. Volví a la batería a los 14. Es una sensación indescriptible: la batería me libera el alma.

¿Qué consejo se daría?

Dejá de fumar, dejá de tomar bebidas carbonatadas y dormite más temprano.

¿Qué significa para usted la muerte?

Siempre he pensado que la muerte es un paso más y que al morir, nuestra energía se libera, sin sufrimiento de ningún tipo. Pero desde que soy papá (hace 10 meses), me inquieta un poco más que antes.

¿Cuál es su miedo más grande?

No ver crecer a mi hijo.

¿Qué significa para usted Adhesivo?

Siempre digo que fue mi universidad musical. A nivel personal también me hizo crecer. Formamos una familia, llena de solidaridad y buena vibra. Aunque mi ciclo en Adhesivo terminó, puedo decir que lo llevo en el corazón y lo llevaré siempre. Les deseo lo mejor.