El Salvador es uno de los países en donde es posible que una niña menor de 15 años formalice una unión con el adulto que, en términos definidos en el Código Penal, ha abusado de ella.

Carta Editorial

por Glenda Girón, Editora

Víctimas. Las muertes maternas se incluyen en los porcentajes de violencia feminicida del país. En 2015 fallecieron 48 mujeres.

Esta edición cierra el especial sobre mujeres que hemos mantenido a lo largo de los cuatro domingos de marzo. Este ha sido un repaso por situaciones complejas que tienen que ver, sobre todo, con acceso a la salud, a la educación y a la justicia.

Ser mujer implica riesgos en un Estado que no termina de definir medidas que abonen a la equidad de género. Así, El Salvador es uno de los países en donde es posible que una niña menor de 15 años formalice una unión con el adulto que, en términos definidos en el Código Penal, ha abusado de ella. Son niñas que se enamoran y llegan a acompañarse o a casarse con sus violadores en un entorno que, la mayoría de veces, está marcado por carencias de todo tipo.

Si aquí la institucionalidad funcionara, si se respetaran los derechos de las niñas y si se les dieran suficientes oportunidades de desarrollo, entonces sería mucho más sencillo entrar a analizar la situación. Pero las relaciones de las menores de edad con adultos esconden una gran cantidad de fracasos, en esto de garantizar que las necesidades básicas de los ciudadanos estén satisfechas.

La primera que sale mal parada es la educación. Cuando una niña no conoce sus derechos y tampoco sabe cómo funciona su cuerpo se convierte en una fácil presa de depredadores que han sido criados en un sistema que, además, les hace creer que tienen ventaja sobre los cuerpos femeninos, que les hace sentir que pueden tomarlos a como dé lugar y en el momento en el que se les antoje. Cuando las familias no tienen acceso a servicios de salud, a vivienda digna, a oportunidades de obtener ingresos tampoco pueden cumplir sus papel como protectoras. Las niñas a las que las circunstancias llevan a la unión o a la maternidad temprana son víctimas en muchas escalas y se convierten, dadas todas las dificultades que enfrentan, en parte de un círculo de pobreza y subdesarrollo. Parar las acciones que perpetúan esto es urgente.

  • Compartir -
  • |
  • 26 Marzo, 2017 / Carta Editorial de Glenda Girón  (SÉPTIMO SENTIDO)

Generic placeholder image
Séptimo Sentido

Séptimo Sentido les invita a que nos hagan llegar sus opiniones, críticas o sugerencias sobre cualquiera de los temas de la revista. Una selección de correos se publicará cada semana. Las cartas, en las que deberá constar quien es el autor, podrán ser editadas o abreviadas por razones de espacio o claridad.

septimosentido@laprensagrafica.com

Encuéntranos en Facebook (Revista 7S) y Twitter (@revista7S)

 

MIEMBRO DE GRUPO DE DIARIOS AMÉRICA

© 2017 Séptimo Sentido, La Prensa Gráfica. Diseño de Hashtag. | Programación y mantenimiento Diseño Web LPG