Carta Editorial

La corrupción tiene siempre el mismo principio: el de la superioridad. Ese de estar por encima de la ley para hacer lo que vaya en favor de unos pocos y en detrimento de la mayoría, a la que se le hace creer que tiene poder, cuando en realidad solo está siendo utilizada. Este es el guion con el que se han escrito las historias de los gobiernos latinoamericanos.

El trabajo colaborativo con el que abrimos esta edición es una explicación detallada de todos los hilos que se han movido, al margen de izquierdas y derechas, gracias al dinero proveniente de Odebrecht. Este es un acceso sin precedentes a la forma en la que se ha estado haciendo política durante un buen tiempo.

Odebrecht no solo ha hecho negocios oscuros con gobierno ya establecidos, también ha patrocinado las campañas de los candidatos; es decir, ha colocado gobiernos que desde que toman posesión ya le deben mucho. Cuánta ventaja.

Aquí no se trata solo de hacer más transparentes los dineros de las campañas proselitistas. Se trata de la calidad del contenido de esas campañas. Poco se ha evolucionado en este sentido. Los mensajes que se fabrican siguen siendo superficiales y encaminados más a vender cuentos de familias felices y líderes carismáticos que a dar a conocer los pormenores del funcionamiento de un eventual gobierno. Lo de Odebrecht revela que una cantidad obscena de plata se ha usado para vender espejismos.

¿Cuándo acaba la corrupción? El principio del fin de estos capítulos tan dañinos es un electorado informado que exija más de sus candidatos políticos que tan solo la popularidad. Termina con ese electorado educado en fiscalizar y en exigir por los canales adecuados el cumplimiento de lo prometido, cuando eso prometido ha sido bien expuesto y el resultado de un análisis de prioridades. Así los futuros Odebrecht quizá no la tengan tan fácil.

“No ver crecer a mi hijo es mi miedo más grande”

¿Qué lo hace llorar?

La impotencia es, quizá, la sensación más fea, no poder cambiar las cosas que necesitás cambiar. Otra sensación bastante fuerte es querer abrazar a alguien que ya no está. Me pasa mucho con mi padre, lo recuerdo todos los días. Cuando me dan ganas de darle un abrazo, se me hace un nudo enorme en la garganta.

Para usted, ¿qué es la música?

Es fortaleza, desahogo, refugio, escapatoria. La música es vida, está dentro de mí desde hace muchos años, y lo estará hasta el día que me muera.

¿Qué tiene la batería para haberlo seducido sobre otros instrumentos?

La batería es la base. Es rítmica, como nuestro corazón. Desde muy pequeño tuve contacto con la percusión, mi papá amaba las congas. Él y sus amigos me enseñaban a tocar cuando hacían reuniones en casa, desde que yo tenía ocho o nueve años de edad. Luego pasé a tocar guitarra, como a los 12. Volví a la batería a los 14. Es una sensación indescriptible: la batería me libera el alma.

¿Qué consejo se daría?

Dejá de fumar, dejá de tomar bebidas carbonatadas y dormite más temprano.

¿Qué significa para usted la muerte?

Siempre he pensado que la muerte es un paso más y que al morir, nuestra energía se libera, sin sufrimiento de ningún tipo. Pero desde que soy papá (hace 10 meses), me inquieta un poco más que antes.

¿Cuál es su miedo más grande?

No ver crecer a mi hijo.

¿Qué significa para usted Adhesivo?

Siempre digo que fue mi universidad musical. A nivel personal también me hizo crecer. Formamos una familia, llena de solidaridad y buena vibra. Aunque mi ciclo en Adhesivo terminó, puedo decir que lo llevo en el corazón y lo llevaré siempre. Les deseo lo mejor.

Odebrecht es el caso más grande de corrupción del que tengamos memoria

Más investigación. En Perú, la confesión de los ejecutivos de Odebrecht derivó en la creación de un sistema especializado en casos de corrupción de funcionarios dentro del Poder Judicial.

“Lo que ha pasado con Odebrecht es el caso más grande de corrupción del que tengamos memoria”, señaló Mercedes de Freitas, directora ejecutiva de Transparencia Venezuela, organización fundada en 2004 como el capítulo venezolano de Transparencia Internacional.
Explicó que a pesar de la cantidad de países involucrados y políticos señalados, lo complejo del sistema permite entrever que todavía no se ha descubierto ni de lejos lo que realmente es. “Y no lo digo solo por Venezuela, donde no se ha investigado nada después de que salió la fiscal Luisa Ortega Díaz y su equipo, sino por toda Latinoamérica, en la que todavía queda mucho por poner en claro”, manifestó.

Y agregó: “Por ejemplo, en República Dominicana tampoco pasa nada, a pesar de las multitudinarias protestas que lleva a cabo la sociedad civil desde hace meses exigiendo que se acabe con la impunidad. La justicia, sin embargo, parece estar bastante influenciada por el Poder Ejecutivo. Y así como ahí hay una larga lista de países donde se está tratando de minimizar el caso, lo que nos parece muy grave”.

¿Dónde se ha avanzado más en las investigaciones sobre Odebrecht?
El país que más ha avanzado después de Brasil es Perú. Tiene señalamientos por lavado de capitales contra tres expresidentes: Alejandro Toledo, Pedro Pablo Kuczynski y Ollanta Humala. También están investigando al expresidente Alan García y a la excandidata presidencial Keiko Fujimori. Hoy tienen un presidente no electo, Martín Vizcarra, que quedó en funciones por la salida de Kuczynski.

¿Cuál es el país más rezagado?
Venezuela es el que más rezagado está porque no hay nada abierto y nadie sabe nada de eso. En Venezuela está cerrado y en República Dominicana no terminan de abrirlo. En Mozambique y Argelia tampoco hay mucho movimiento de la justicia. Lo que es terrible es que el caso sirve para ver en qué países hay sistemas de administración de justicia independientes y autónomas que se preocupan por el impacto de la corrupción y en qué países no.

¿Por qué el Estado venezolano no hace averiguaciones?
Obviamente que cuando la justicia se queda callada en un caso de estas magnitudes es porque el poder está involucrado y no quiere que se investigue. Nosotros citamos en el Informe Corrupción 2017 una larga lista de personas que tuvieron responsabilidad en la firma de los contratos con la empresa. La poca información que de vez en cuando sale a la luz nos indica que los fiscales que quedaron a cargo de la investigación no han hecho su trabajo y si lo hacen, es algo absolutamente secreto porque nadie sabe nada.

¿Hay alguna opción para que se pueda desenmascarar esa trama de corrupción?
Lo que nosotros decimos es que esos casos tienen impacto internacional, y la información va a salir a la luz pública no necesariamente porque en Venezuela se investigue, pero sí por averiguaciones que se hagan en otros países, precisamente porque todo el dinero se movía a través de redes internacionales. Lo sucedido con Odebrecht hay que analizarlo como un caso de crimen organizado, y esa es la posibilidad de tener a la justicia transnacional detrás de estos casos.

¿Las cifras de pagos millonarios que se han divulgado muestran la magnitud del desfalco en Venezuela?
Para nosotros, es muy obvio que Marcelo Odebrecht mintió en la Corte de Nueva York porque los números no cuadran. En todas partes pagaban 3 % mínimo de sobornos sobre el monto de las obras, lo que da para que la cifra sea muchísimo mayor que los $98 millones que declaró. Pero al margen de los sobornos, que son gravísimos, hay que alertar que se perdió dinero que necesitábamos para salud, educación, transporte, y además no tienes esas obras, que te das cuenta que las necesitamos. El drama del metro de Caracas es obvio, el tema del transporte es pésimo y mucho peor en el interior del país, se viaja en vehículos como animales y el Estado ni se preocupa por eso.

¿Hay mejoría en la región en cuanto a la lucha contra la corrupción?
Los países han ido mejorando lentamente porque han incorporado planes de gobierno abierto, algunos crearon órganos de transparencia y lucha contra la corrupción, y se han aprobado leyes de acceso a la información. En Venezuela, al contrario, no solo no avanza, sino que el retroceso ha sido brutal. Estamos en el último lugar de América desde hace mucho tiempo y además estamos entre los últimos 10 del mundo, junto a países que no han tenido ni la más mínima estructura, como Somalia y Corea del Norte. No hemos visto ningún esfuerzo por parte de ninguna instancia del Estado venezolano, salvo la Asamblea Nacional, para eliminar la discrecionalidad, proteger lo público para el interés de todos, eliminar el monopolio del poder y formalizar unos sistemas de autonomía de la justicia.

¿Qué espera Transparencia Venezuela de los países del continente?
Nosotros esperamos que las fiscalías y los tribunales de América consideren los casos de corrupción de Venezuela y el impacto que también tiene en sus Estados. Esperamos que publiquen información que señale a los corruptos y que utilicen la justicia internacional para castigar los delitos.

¿Y en Venezuela?
Deseamos que la gente tome conciencia de cómo le está impactando la corrupción, que es la causa de la crisis, de que no haya medicinas ni alimentos, de que nos esté matando la inseguridad, y que se tiene que hacer todo para que eso se acabe lo antes posible

“Vida, estamos en paz”

¿Hay algo que de tener más o menos marcaría alguna diferencia en tu vida?

Sí, el tiempo. Soy parte de ese club que siente que le faltan horas al día. Con un par de horas extra podría hacer más cosas, laboralmente hablando, y también podría pasar más tiempo con mi familia y amigos.

¿Cuál es tu idea sobre el éxito?

Cuando algo que investigaste se publica y causa, no solo impacto, sino incidencia. Cuando ves que tu trabajo le sirve a los lectores. Eso genera una gran satisfacción. Es lo que yo entiendo por éxito.

¿Qué o quién es el más grande amor de tu vida?

Mi corazón está dividido en dos partes que ocupan el mismo espacio. Por un lado, el periodismo de investigación, que, para mí, es el mejor trabajo del mundo. Por el otro está mi pareja, que también es uno de los más grandes periodistas de investigación que México ha tenido, Raúl Olmos. Y, por supuesto, mi familia. Son ese roble en el que sé que siempre me puedo apoyar.

¿A qué persona viva admiras?

A mis padres, a los dos por igual. Porque han sabido salir adelante con grandes obstáculos en contra. Porque me enseñaron a creer en mí y a no tener miedo.

¿Qué es lo que tiene más valor de tu situación actual?

La paz con la que vivo. La fortuna de poder ejercer mi vocación, de contar con grandes cómplices de vida y de saber que vivo en una época donde ser mujer no me ha significado un impedimento para sentirme plena y ser valorada. Puedo aplicar esa frase que dice: “Vida, estamos en paz”.

¿Cuál ha sido el mayor atrevimiento de tu vida?

Dejar la zona de confort y arriesgarlo todo para venirme a probar suerte en la Ciudad de México. Fue una decisión que me cambió la vida por completo.

¿Cuáles son las ventajas de hacer periodismo en tu país?

Los medios en México están atravesando una crisis muy fuerte. Pero esto ha obligado a los periodistas a ser más creativos y, por ende, a comenzar a crear medios autosustentables y libres. Ejemplos de ello son Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad, Periodistas de a Pie o Quinto Elemento. Todos ellos tienen algo en común: dejaron atrás el esquema de vivir de publicidad. Ahora son espacios sin fines de lucro. Estos nuevos medios se han vuelto sustentables gracias a las aportaciones de la sociedad. Y seguro esto apenas comienza.

“El acto más grande de amor en mi vida es hacer las cosas con pasión”

¿Cuál es tu miedo más grande?

No poder ayudar a mi país desde lo que hago: comunicar, hacer teatro, enseñar, conectar.

¿Cuál superpoder quisieras tener?

¡Definitivamente quisiera poder multiplicarme! Así podría tener más tiempo para hacer más cosas. Más en mis clases, instructorías, talleres e investigaciones.

¿Cree que es importante tener un empleo estable?

Es importante sentirse estable. Y eso tiene que ver mucho con conocerse a uno mismo, estar dispuesto a aprender y desaprender, ser parte de proyectos que enamoren, vivir con un propósito y luchar por lo que uno quiere y cree.

¿Qué o quién es el más grande amor en su vida?

El acto más grande de amor en mi vida es hacer las cosas con pasión.

¿Cómo reacciona a las críticas si cree que son injustificadas?

Todos tenemos algo valioso que aportar ante cualquier situación. Y frente a diferencias de pensamiento, el diálogo y el sano debate son puentes para encontrar puntos en común.

¿Cómo imagina su vida dentro de 10 años?

Me veo trabajando en el desarrollo de la industria artística y creativa de nuestro país, facilitando experiencias para que otras personas se acerquen al teatro y comunicando lo que pienso, siempre al servicio de los demás.

¿Qué no perdonaría?

No cambiar, el conformismo, el no ver las cosas de otra manera, la injusticia, la desigualdad y la falta de empatía.

Buzón

Enseñanza. El objetivo del programa que tiene el MINED es comenzar en parvularia a decirle a los niños cómo funciona su cuerpo y cómo son las relaciones adecuadas con otras personas.

La educación sexual es necesaria en escuelas

Estos ya no son los tiempos de antes, cuando un hijo se criaba como podía. Porque antes, si alguien no tenía comida, había una vecina que daba. No es mentira eso de que entre toda la cuadra se criaban a los hijos unas con otras. Yo así me crie. Había incluso mujeres que deban de amamantar a hijos de otras por el simple hecho de ayudar, eran conocidas como nodrizas.

Eso se ha perdido. Las jóvenes de ahora van por la vida solas. Y si salen embarazadas, no hay quien por ellas. Yo no soy un progresista que avala el libertinaje. Peor sí soy entendido y comprendo que no se les puede imponer a ellas, a las muchachas de hoy, que actúen con la misma cabeza con al que uno, ya hoy viejo, actuó cuando era joven. Las muchachas ahora ya no cuentan con lo que nosotros tuvimos. A ellas se les debe hablar más con la verdad de los temas sexuales porque ahora están más expuestas a delitos como las violaciones o a que se las lleven y las trafiquen para ser esclavas sexuales. Yo creo que esto es lo que se puede evitar si las escuelas se ponen a hacer el trabajo que les corresponde como lugares de conocimientos imparciales y científicos. A eso uno no se puede oponer, porque es como querer detener el mar. Son cosas que, de todos modos, como dice el reportaje, van a llegar a los niños y es mejor que sea con un profesor.

Hay que darnos cuenta de que antes era todo más sano. Ahora los niños y muchachos necesitan poder defenderse de tanta depravación que nace de gente que no fue educada de la manera correcta.

Cristian Salazar
cristiansala7812@gmail.com

“La música es pasión, es mi vida, es todo”

¿Cuál es su miedo más grande?

Son tantos miedos, pero el principal es perder a mi familia.

¿Qué le cuesta más trabajo?

Dedicarle el mejor tiempo a mi familia sin descuidarme de Dios y de todos mis quehaceres.

¿Es más fácil tener trabajo para un músico de música religiosa o para uno de música secular?

Es más difícil para un músico secular porque hay que gastar mucho en marketing, invertir demasiado para que a uno lo conozcan y lo puedan contratar. En la iglesia no se maneja tanto el contrato, sino que es como una red social.

¿Qué aprendió de su peor fracaso?

A valorar la vida, a las personas, mi tiempo.

¿Cuándo miente?

Cuando no quiero hacerle daño a alguien y la verdad es un arma.

¿Se considera una persona inteligente?

Por supuesto que sí.

¿Qué es para usted la música?

Pasión, es mi vida, es todo.

Buzón

Rubén Martínez, escultor y arquitecto salvadoreño

Escultores salvadoreños

El último ejemplar del mes de julio nos regaló la biografía de Rubén Martínez, escultor y arquitecto de inmensa genialidad. Nos ha asombrado con las maravillas de su creatividad artística y cultural.

Sus monumentales obras: La aguadora, “Othar” la Cabalgadura de Atila, la famosa Chulona de la Constitución, El Cristo de la paz, La iglesia del Rosario, y la capilla de la Virgen de Fátima, en Costa Rica, y muchas obras más. A sus 89 años, nos ilustra la vitalidad artística; no obstante sus problemas de salud, nos explica que el arte no conoce de política, ahí están los bustos del Mayor Roberto d’Abuisson y del expresidente Mauricio Funes como ejemplo.

En este agosto, el autor de Escribiviendo, Manlio Argueta, nos regala un texto sobre que el ilustre Valentín Estrada quien, para crear la estatua mítico Atlacatl, posó con su figura imponente ante un espejo que permitiera la ejecución de su imperecedera obra. Esta que contemplamos hoy en Antiguo Cuscatlán.

José Carlos Vásquez
joscarvasq@gmail.com

Los cuadernos de las coimas: la enigmática caja que escondía una bitácora de la corrupción K

Cristina Kirchner

Hacía calor el 8 de enero pasado en Buenos Aires. A las 13:38, cuando llegó a mis manos una caja con los cuadernos sobre una de las tramas corruptas más detalladas de las que hasta ahora se tiene conocimiento, la temperatura era insoportable.

Un anotador, seis cuadernos espiralados y uno azul de tapa dura, que bien podrían haber sido de cualquier nostálgico que decidió guardar los apuntes de primaria. Facturas de alguna marroquinería de Once en las que probaba la compra de bolsos. Videos y unas pocas fotos no muy nítidas. Poco más que eso sirvió para exhibir el recorrido de las coimas que partían de las instrucciones de Néstor Kirchner, continuaban con los recorridos millonarios de los laderos de Julio De Vido por las empresas contratistas del Estado para recolectar bolsos llenos de millones de dólares sucios y terminaban en la Quinta de Olivos, en la Jefatura de Gabinete o en el departamento de la familia de los expresidentes, en Juncal y Uruguay.

El chofer del auto, silencioso testigo de lo que sucedía en su Toyota Corolla en el que transportó a Roberto Baratta durante al menos 10 años, se encargó, con la precisión de un orfebre, de tomar nota de todo lo que podía escuchar. Intentó con cada detalle barnizar de veracidad su relato, no dejó escapar ni siquiera un número que veía al pasar, tomó las direcciones, los nombres, los montos y las características físicas de quienes no conocía. Y hasta el peso de los bolsos o las valijas.

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LA BITÁCORA DE LA CORRUPCIÓN
Fueron semanas de trabajo silencioso para tratar de entender esa bitácora de la corrupción. Era la solidificación de una estructura mental tallada después de años de escuchar centenares de leyendas urbanas sobre los bolsos del kirchnerismo, que de pronto se unían hasta con el horario en que se habían intercambiado dólares por favores. Venían recuerdos de decenas de empresarios o funcionarios que me negaron en la cara una, 10 y 100 veces que eso sucedía. La parte rancia de la doble moral que se impone en la Argentina contratista del Estado se encontraba detallada en aquellos apuntes de guantera.

La magnitud de los registros determinó una decisión. A poco de andar solo, convoqué a dos alumnos de la Maestría en Periodismo de la Universidad Di Tella (UTDT) y La Nación. Candela Ini y Santiago Nasra se sumaron con una sola premisa: estructurar la información para luego sí, empezar a desandar el camino del relato periodístico. Nunca nos pusimos plazos para contar la historia.

Un puñado de personas sabían de la existencia de aquellos cuadernos. Y entre ese selecto grupo, jamás estuvieron los hoy detenidos o investigados que desconocieron siempre la existencia de semejante prueba. Fueron horas de madrugada para ordenar los registros, debates eternos, sorpresas por los nombres que aparecían y, claro está, asombro por la impunidad con la que aquellos funcionarios y empresarios se movían. Casi imposible no quedar preso de la bronca por la doble moral.

Establecimos un compromiso. Trabajo silencioso, no contar a nadie y no publicar nada, ni una coma, un reto para todo periodista. Así se pasaron varias madrugadas de tipeo, acopio de información y café, en las que se nos hicieron familiares muchas personas que hoy están detenidas, varias de las cuales eran desconocidas para nosotros.

Listamos nombres, direcciones, cargos, empresas, montos y dominios de autos. Establecimos un chequeo de cada uno de ellos y llegamos a varias conclusiones. Todo en silencio, apenas con un hilo de comunicación con las autoridades de La Nación. Así conformamos una potente base de datos, que alguna vez aspiramos a compartirla en línea, con el detalle de cada movimiento de los que estaban registrados en 10 años de anotaciones.

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EN DETALLE
Pudimos saber qué helado les gusta a los De Vido y dónde lo compraban, el detalle de los traslados médicos de los integrantes de la familia del ministro y la frecuencia deportiva de Baratta. También las salidas a comer de varios integrantes de la cúpula del kirchnerismo, los subsidios de dinero sucio que se repartían a hijos del poder, y hasta los raid de los recolectores de millones para esquivar a las fuerzas de seguridad que custodiaban algunos barrios porteños.

Recorrimos cocheras donde se hacían los intercambios y conocimos cuánto pesan los dólares, el fresco; entramos a habitaciones de hoteles, subimos a lujosas torres de poderosos en Puerto Madero y entramos de la mano de la corrupción a los balcones de esos pisos treinta y pico, desde donde todo se ve pequeño. Encontramos conocidos, paseamos por fachadas sospechosas, fotografiamos domicilios, y finalmente, empezamos a chequear con varios de los personajes mencionados en el relato. Nos indignamos.

Un día, cité a un empresario al mismo café donde arreglaba sus negocios con el poder de entonces, y pude comprobar la transformación de un rostro cuando se lo atosiga de datos, fechas y nombres. La cara de póker, de aplaudidor de actos oficiales, tiene un límite y ese mediodía lo encontró. Otro día vi cómo me enrostraban la impunidad: “No tiene nada, nunca me van a agarrar, le dijo un viejo empresario, hombre avezado en eso de hurgar en latas, a su jefa de prensa cuando le hice saber que teníamos registros de cuándo y dónde había pagado coimas. Hoy tramita la libertad bajo fianza.

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TRES OPCIONES
Pero hubo un día en el que tuvimos que decidir la publicación. Y entonces, llegaron las preguntas. ¿Qué pasaba si aquel chofer escritor no reconocía sus letras? ¿Qué validez tenía una suerte de libro íntimo que el escritor, imaginábamos, nunca iba a asumir como propio?

Lo que vino fue consulta con esos periodistas a los que respeto y admiro, los de cuero curtido y hombros anchos. Y las opciones fueron más o menos así: ir por una nota importante y quedar expuestos ante la posibilidad de que el escritor niegue sus renglones; friccionar la historia de nuestros primitivos, pero eficaces coimeros o intentar desenmarañar la forma de hacer negocios que se impuso por años entre el Estado y muchos contratistas.

Elegimos esta última opción, aunque signifique ceder la primicia periodística y dejar en manos de la Justicia la investigación que habíamos hecho. Eso hicimos: entregamos nuestro trabajo y ofrecí mi testimonio.

El 10 de abril de 2018. Habían pasado 5 horas y el secretario de la fiscalía me miró: “Te hago otro café, para que no te duermas”.
Era el tercero que me tomaba en esa pequeña habitación de no más de 2 metros por 2.50. Tomó una cápsula y la colocó en una máquina que estaba en un costado de su atiborrado escritorio. Igualmente me advirtió: “No te hagas problema, no te va a hacer mal; son descafeinados”.
A la 1 había entrado a ese despacho. Dos escritorios y centenares de expedientes apilados en estanterías, en el piso, en el pasillo, en todos lados. Eso sí, una ventana que daba al puerto porteño y que le entregaba un aire fresco al espacio.

Mientras el secretario tipeaba, algo corto en el trato pero dispuesto, de anteojos y cara de entender rápido el Derecho, imaginé las consecuencias de aquella larga declaración. Fueron varios meses más de silencio sin publicar en los que especulamos con los tiempos judiciales. Pero claro, la Justicia tiene medios mucho más potentes como para verificar la veracidad o no de un documento, o de centenares, como era este caso.

Tras la publicación, el remisero (motorista) quedó preso y días después, empezaron a verse las consecuencias de aquella investigación de verano. Nadie imaginaba que ese testigo cauto construyó una enorme prueba de la trama de la corrupción en Argentina. Lo hizo en la cara de los funcionarios. Pero la impunidad cega, tanto que Baratta nunca imaginó que ese hombre, al que alguna vez le regaló una valija vacía después de sacar los $4 millones que contenía hasta minutos antes, construía la prueba más contundente de su función en el gobierno de los Kirchner.

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UNA NUEVA ESTRATEGIA DEL GOBIERNO DESPUÉS DEL ESCÁNDALO
Primero fue la euforia. Pero duró poco: hasta que se activaron los reflejos y el instinto del sector más político del oficialismo. La sensación mutó en alivio y en algunas horas se tradujo en reuniones en lo más alto del Gobierno, destinadas a diseñar una estrategia política para tratar de aprovechar el nuevo escenario que alumbran los cuadernos de la corrupción .

El propio presidente actual, Mauricio Macri, hizo llamadas celebratorias en las primeras horas, apenas se conocieron las detenciones y los allanamientos pedidos por el fiscal Carlos Stornelli y dispuestos por el juez Claudio Bonadio, gracias al excepcional trabajo periodístico y compromiso cívico de Diego Cabot. Sin embargo, un llamado a la moderación se impuso a las pocas horas en la Casa Rosada.

Había motivos para el alivio: la explosiva noticia ganaba centralidad informativa y cambiaba una agenda adversa de ya más de tres meses, atravesada primero por las derivaciones que provocaron las subidas de tarifas, luego por un terremoto cambiario-financiero-económico y, finalmente, por los aportes irregulares a la campaña oficialista bonaerense de 2017. Una sucesión de desatinos, impericias, infortunios, mala praxis y opacidades que venía golpeando la imagen de Macri, de su gobierno y de varias de las principales figuras del oficialismo.

Nada de eso desapareció. La nueva e impúdica revelación del sistema ilegal de recaudación, financiamiento y enriquecimiento del kirchnerismo lo desplazó, pero no lo anula. Más aún, nadie puede prever ahora las consecuencias de este proto Lava Jato criollo, que, por primera vez, involucra de verdad a buena parte del estáblisment nacional hasta llevar a algunos de sus más conspicuos integrantes a la cárcel o a dejar a muchos más a tiro de orden de detención y que, incluso, ya tiene preso al principal ejecutivo de una empresa que fue de la familia Macri.

Todo eso explica la cautela y la rápida puesta en acción a la que llamaron varios de los más experimentados políticos del macrismo puro, como Horacio Rodríguez Larreta, Rogelio Frigerio y Emilio Monzó (rescatados y recuperados para la mesa de decisiones), y hasta del núcleo duro de consejeros a los que más escucha el presidente, como Marcos Peña o Jaime Durán Barba.

En términos políticos, lo que pasó hace un par de semanas modificó (sustancial, pero solo inicialmente) lo que parecía un tablero consolidado en el que el golpeado oficialismo y el cristinismo resiliente ocupaban la mayoría de los casilleros y así lo seguirían haciendo con pocas variaciones hasta las elecciones del año próximo, salvo nuevos eventos imprevistos, cada vez menos descartables. En el medio parecían quedar para el peronismo no kirchnerista algunas fichas que le permitirían seguir jugando, aunque con chances menguadas.

Por eso, Macri y Peña escucharon y decidieron evaluar seriamente la rápida puesta en práctica de una estrategia tendiente a aprovechar la ventana de oportunidad que ofrece la nueva situación. El objetivo es doble y de difícil concreción. Por un lado, sostener la ventaja que le dio el golpe al kirchnerismo propinado por los cuadernos en momentos en que este empezaba a recuperar fuerzas. Por otro, evitar que una caída en desgracia de Cristina capaz de excluirla de la carrera presidencial construya una oposición panperonista, con chances de convertirse en alternativa de gobierno en 2019, sobre todo teniendo en cuenta los meses difíciles en lo económico que se avecinan y que al Gobierno no le traerán, precisamente, fortaleza política ni adhesión social.

Recorrimos cocheras dónde se hacían los intercambios y conocimos cuánto pesan los dólares, el fresco; entramos a habitaciones de hoteles, subimos a lujosas torres de poderosos en Puerto Madero, y entramos de la mano de la corrupción a los balcones de esos pisos treinta y pico, desde donde todo se ve pequeño. Encontramos conocidos, paseamos por fachadas sospechosas, fotografiamos domicilios, y finalmente, empezamos a chequear con varios de los personajes mencionados en el relato. Nos indignamos.

La idea fuerza de la Casa Rosada es maximizar lo poco que tiene para ofrecer en este momento: ser parte de un proceso de limpieza de la política que dé alguna certeza de que no habrá vuelta atrás en la Argentina, resumido ese “atrás” en la corrupción sistémica y el aislamiento internacional K, causante de una situación que todavía casi el 60 % de los argentinos rechaza, aunque una porción casi similar también cuestione el presente que le ofrece Cambiemos.

Los peronistas racionales saben que es muy probable que buena parte del tercio cristinista del electorado no abandone a su jefa ni aún ante las pruebas más elocuentes de su venalidad. Como dice Emmanuel Carrère en “El reino”: “Los desmentidos de la realidad en lugar de arruinar una creencia tienden, por el contrario, a reforzarla”. Los fanáticos y los creyentes no creen lo que ven, sino que ven lo que creen.

Así hay que entender las interpelaciones que dirigieron el presidente y otros oficialistas a ese peronismo entre jueves y viernes, cuando le pidieron que convirtiera en ley el proyecto de extinción de dominio que permita “recuperar la guita que nos afanaron” (Macri dixit) y lo intimaron a que si no vota el desafuero de Cristina al menos se avenga a permitir que se allanen sus (muchos) domicilios y sus despachos. Operativo despegue o blanqueo, si la palabra no connotara tan mal. Nada despreciable para muchos dirigentes que aspiran a tener un futuro político y que en el pasado formaron parte del poder kirchnerista o del menemismo, administraciones que no quedarán en la memoria colectiva como ejemplo de incorruptibilidad.

Al mismo tiempo, la estrategia busca dificultar los intentos de unidad peronista dándoles cierto reaseguro para su reelección a varios gobernadores justicialistas a los que aspira a destronar el socio con más presencia territorial de la coalición oficialista, la UCR. Los casos de Córdoba y Entre Ríos son un complejo banco de pruebas hacia adentro y hacia afuera de Cambiemos.
Sobre esta última idea no hay consenso por ahora en la coalición, pero la necesidad de apoyos para facilitar la aprobación del presupuesto de 2019 con el correspondiente ajuste que demanda el acuerdo con el FMI y así darles viabilidad a los próximos meses de gobierno puede resultar bastante convincente. Arriesgar el presente por la ilusión del futuro suele ser peligroso. Más para el radicalismo, que tiene necesidad de borrarse el estigma de sus gobiernos inconclusos. Por eso, algunos de sus dirigentes ya dieron señales positivas.

Después de varios meses de conflictos internos, la fragilidad y la incertidumbre sobre la suerte del Gobierno que impuso la crisis cambiaria han restablecido cierta paz en el oficialismo y reacomodado las piezas para volver a incluir en el espacio de toma de decisiones a varios que habían sido incluidos en el bando de los réprobos, cercanos a la vieja política. Es todo un dato. Todavía falta sanar las heridas que dejó el escándalo de los aportes irregulares bonaerenses.

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EL IMPACTO ECONÓMICO
Si el desenlace de los cuadernos es aún impredecible en lo judicial y en lo político, no lo es menos en lo económico. El espejo de Brasil suele entusiasmar tanto como espantar. El impacto que tuvo en la economía de ese país, expresado en una recesión de algo más de dos años, es inquietante si se tiene en cuenta que aquí la recesión ya se descontaba para los próximos dos o tres trimestres (según quién la calcule). Como atenuante aparece la diferencia entre uno y otro caso: el Lava Jato impactó sobre el gobierno en funciones y se llevó puesta a la presidenta en ejercicio. Aquí, al menos por ahora, los cuadernos revelan la corrupción de la administración anterior. Habrá que ver si una ola de arrepentimientos no aporta datos que puedan tocar a funcionarios del actual Gobierno, tanto por obras de su gestión local como por otros aportes irregulares a campañas electorales.

En el mediano plazo, en cambio, podría ser beneficioso para el Gobierno, siempre en el terreno económico, si la perspectiva del regreso en 2019 de un cristinismo recargado y vengativo se diluye. No porque vayan a llover los dólares que nunca fueron más que una leve garúa ocasional, sino porque, al menos, no se descartarían algunas inversiones que siguen en carpeta y no se irían más de los que ya se fueron. Podría ser un antídoto para la amenaza que implica la conformación y consolidación de un peronismo unido sin el dique parteaguas de Cristina.
Todo esto es lo que empezó a evaluarse en la Casa Rosada solo en las últimas 48 horas hábiles de la semana. Hay demasiado por recorrer.

En lo inmediato, Macri se mostró públicamente decidido a apostar fuerte por este aparente Mani Pulite argentino. Para justificar que no se trata solo de apariencias, en el oficialismo cuentan que, aunque ya la noche anterior sabía y les había anticipado a algunos pocos de las detenciones y allanamientos que haría Bonadio el miércoles, su primo Ángelo Calcaterra fue uno de los sorprendidos cuando la policía arrestó a Javier Sánchez Caballero, ex gerente general de la que fue su compañía constructora, luego de que se la cedió la mismísima familia presidencial.

Algo habrá cambiado de verdad si, como nunca antes había ocurrido en episodios de corrupción en la Argentina, el caso de los cuadernos va a fondo y pone al desnudo la trama oscura que ha unido al poder en todas sus expresiones a lo largo de décadas. La construcción de un nuevo orden más transparente es un desafío mayúsculo y casi impensable para un presidente oriundo del estáblisment. Si lo logra, finalmente habrá sido más Mauricio que Macri.

Red de sobornos. Tras la publicación, se realizaron numerosos allanamientos y detenciones. También se ofreció beneficios a quienes cooperaran con las autoridades.

“Me frustra la indiferencia”

¿Cómo la describiría un amigo suyo?

Loca, feminista, enojona a veces, revolucionaria y comprometida.

¿De qué se siente satisfecha?

De trabajar en lo que me gusta, de tener una familia que me apoya siempre y de ver en otras personas un pedacito de mí.

¿Qué la hace sentir frustrada?

Me frustra la indiferencia de los actores que pudieran ser claves para poder lograr mejores cambios en nuestra sociedad. Muchas veces no apoyan los proyectos de inclusión porque no son “rentables”.

¿Cómo imagina una sociedad inclusiva?

Un lugar donde todos y todas podamos vivir con accesibilidad. Donde la persona que está a nuestro lado nos hace más fácil el entorno, ya sea para comunicarnos, desplazarnos, educarnos, etc.

¿Qué espera lograr con su trabajo?

Que con cada persona que tenga contacto sepa que las diferencias no nos deberían de dividir, sino ser motivo de conexión para aprender.

¿Cuáles son los principales mitos sobre las personas sordas?

Que las personas sordas no hablan, que no manejan, que tienen comprometida su capacidad intelectual, que la lengua de señas no es un idioma.

¿Cómo se imagina su academia dentro de 10 años?

En Sonsonate damos apoyo psicoeducativo a la niñez sorda. En 10 años esperamos poder ser un colegio que imparta educación parvularia y media en un ambiente inclusivo, con personas sordas y oyentes, con docentes que dominen la lengua de señas.