“Todavía hay mucho por hacer“

¿Cuál es su miedo más grande?

El fracaso, porque hay que levantarse de nuevo, quedan cicatrices.

Su vida sería perfecta de no ser por…

Que perdí a mi padre cuando tenía 19 años. Él tenía cáncer de hígado y me prometí no estar relacionada en nada con esta enfermedad, ya que había decidido servir a mi gente, pero de otras formas. Luego perdí a mi hermano y a mis cuñadas.

¿Qué piensa de los políticos que actualmente gobiernan este país?

Pienso que como cualquier país del mundo, hay buenos líderes, pero lamentablemente hay algunos otros que dejan mucho que desear.

¿Quién le habría gustado ser?

Creo estar satisfecha con mi persona y no querría ser nadie más. La vida me ha dado todo lo que cualquier persona desearía tener.

¿Qué significa para usted la muerte?

Otra parte de la misma vida a la que todos llegaremos, pero sin prisa. Todavía hay mucho por hacer.

¿Cree en la inmortalidad del alma?

Por supuesto, soy católica-apostólica.

¿Cuál le gustaría que fuera su epitafio?

“Había una señora que hizo patria a su manera, se llamaba Leonor Guirola de Llach. ¿Se acuerdan?”